Archive for the ‘Cocina italiana’ Category
Piadina romagnola y felices vacaciones!
Uff, uff, uff, sprint final antes de las vacaciones :)
Quedan poquitos días, para ser más exactos 3 días y 19 horas… se ve que le tengo ganas este año, eh?? Para mí como creo para otras muchas personas este es el final verdadero del año, se hacen algunas cuentas y se toman unos días libres para descansar, divertirse y volver super regenerados en septiembre con ganas de comerse el mundo :)
Este “año” (o lo que va de él) ha sido quizás uno de los mejores de mi vida; cambio de trabajo, vuelta a las aulas, experiencias nuevas, cocina, fotografía y las cosas más importantes: pedida de matrimonio y tantos tantos tantos amigos. Tengo la suerte de contar con una familia y unos amigos estupendos que me han apoyado y han creído en mí en un año que se presentaba difícil y que más que difícil ha sido extenuante pero creo que lo recordaré siempre :)
Ahora un último empujoncito para acabar estos últimos días de trabajo y el merecido descanso… ahhhhh! En realidad aún quedan algunos días pero quería “despedirme” de todos vosotros hasta la vuelta porque tal y como veo los próximos días no creo que tenga tiempo ni de acercarme al ordenador :(
Os dejo la receta de uno de los fast food italianos más famosos y digo fast food porque en los bares te lo preparan en diez minutos y uno se lo come en otros diez. Hacerlas en casa no es exactamente fast pero, como en todas las cosas que uno prepara con sus propias manos, la satisfacción es grande, muy grande!
Las piadinas se presentan en varios modos una es una especie de tortilla mexicana, más blandita que se caliente en el horno o en una plancha, se ponen encima los ingredientes y se enrolla (estas las preparo a miles todos los días :) La otra, que es la que os presento, es una piadina más rígida (digamos) que hace las veces de un pan. A mí me gusta un montón y es perfecta para llevársela a la piscina ;)
Lo dicho, os dejo esta estupenda receta que he sacado del último número de La Cucina Italiana y os deseo unas felices vacaciones. Viajad, salid, disfrutad, divertíos y sed buenos… muchas gracias por estar ahí, nos vemos a la vuelta!!
Ingredientes para 6 piadinas:
500 gr de harina
220 gr de leche
100 gr de manteca de cerdo
15 gr de levadura en polvo
Sal
Preparación:
1 Disponer la harina en forma de montaña con un hueco en el centro.
2 En el hueco poner la manteca en trocitos, la levadura, una cucharadita de sal y la leche templada.
3 Empezar a mezclar los ingredientes y amasar hasta obtener una masa homogénea que no se pegue.
4 Hacer una bola con la masa, ponerla en un cuenco, cubrirla con un paño húmedo y dejarla reposar durante una hora a temperatura ambiente.
5 Pasado este tiempo amasar un poco la masa y dividirla en 6 trozos.
6 Con cada uno de estos trozos formar una bola y extenderla con el rodillo para obtener un disco de unos 3-4 mm de espesor.
7 Cocer cada uno de los discos en una sartén caliente, sin nada de aceite, a fuego lento por ambos lados durante unos 10 minutos. Durante la cocción pinchad la superficie en varios puntos con un tenedor para que el calor llegue al interior.
8 Una vez cocidas (yo hice varias pruebas hasta llegar al punto de cocción que me gusta) cortarlas en 4 y ponerlas en “pie”, apoyadas unas a otras para que se sequen sin humedecerse.
9 A este punto las piadinas están listas y podemos rellenarlas de lo que más nos guste por ejemplo queso de untar, jamón y rúcola :P
Descárgate la receta en PDF:
Piadina romagnola
Giardiniera di verdure
Perdonad el italiano… no creo que la jardinera de verduras sea algo exclusivamente del país de la bota (o quizás sí…) pero estando aquí y habiéndola aprendido aquí… me parecía feo no poner el nombre ;) Además, esta receta responde a una pregunta que me hizo una vez una persona sobre unas verduras que había comido en un restaurante italiano. Ha tenido que esperar no sé yo si más de un año pero al final lo he conseguido!!! Por la descripción que me daba al principio pensé que se trataba de verduras in carpione, una especie de boquerones en vinagre pero con verduras… luego pensando, pensando… (me ha llevado mucho tiempo, ya lo sé ;) llegué a la conclusión de que lo que ella había comido era esta jardinera y aquí está!
Pues nada Gloria, espero que fuera esto, que te salga rica y que la disfrutes!!
Yo por ahora os dejo con la recetilla, voy corriendo a sacar de la máquinas de los helados uno de piñones y mejorana!! Piñones y mejorana?? y eso cómo se hace??… Tendréis que pasar por aquí dentro de unos días para descubrirlo.
Buen finde!
Ingredientes para un tarro de unos 500 ml:
100 gr de zanahorias
100 gr de cebollitas
100 gr de coliflor
100 gr de apio
1 pimiento rojo (no muy grande)
1 pimiento amarillo (no muy grande)
1/2 l de un buen vinagre de vino blanco
1 vaso de vino blanco
50 ml de aceite de oliva
1/2 cucharada de azúcar
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharada de pimienta en grano
1 hoja de laurel
Preparación:
1 Lavar, secar, pelar y cortar en trocitos las verduras: en bastoncitos las zanahorias, apio y los pimientos y en trocitos la coliflor y las cebollitas (si las encontráis pequeñitas mejor que mejor).
2 Poner en una cacerola grande (que no sea de aluminio) el vinagre, el vino, el aceite, azúcar, sal, pimienta y laurel; llevar a ebullición.
3 En cuando empiece a hervir bajar la lumbre y añadir las zanahorias y el apio.
4 Dejar hervir un par de minutos y entonces añadir la coliflor y las cebollitas.
5 Dejar hervir otros 2-3 minutos y añadir por último los pimientos.
6 Dejar hervir unos minutos y apagar el fuego. Dejar enfriar las verduras en la cacerola.
7 Poner las verduras en un tarro de cristal esterilizado (haciéndolo hervir junto con la tapa unos 20 minutos) y cubrir las verduras con el líquido de cocción.
8 Cerrar y dejar reposar en un lugar fresco al reparo de la luz durante 2 semanas antes de consumir. Se conserva durante unos 6-8 meses :)
Descárgate la receta en PDF:
Giardiniera di verdureza
Sorteo Imperia!
Quien se apunta a hacer estos ravioli en casa??? Con Imperia obviamente :)
Una vez más Imperia nos da la posibilidad de ganar uno de sus fantásticos productos para hacer la pasta en casa. El año pasado ya nos regalaba, ni más ni menos, una máquina :)) Este año vamos a algo más tradicional pero que nos ocupará mucho menos espacio en la cocina y nos hará saltar de alegría igualmente al haber preparado unos maravillosos ravioli con nuestras propias manos!!
FoglioChef es el tapete multi-uso de cocina totalmente hecho de silicona alimentaria SL70.
Resiste a alta y a baja temperatura (+260°C y -60°C), se adhiere perfectamente a la superficie de trabajo y es antiadherente), es higiénico y fácil de limpiar.
En su superficie están moldeados círculos concéntricos en una escala expresa en cm/inch para ayudarte a hacer las hojas y las masas de la medida justa.
FoglioChef se puede utilizar en todo tipo de horno, se puede lavar en lavavajillas y se puede enrollar para guardarlo y que ocupe poco espacio.
No sé, alguien da más??? ;)
Me acuerdo estas Navidades que después de que un amigo mío se le fuera la cabeza con la pasta y no teniendo nada con que estirarla utilizó una botella de litro de cristal… se me descompuso el corazón y le regalé el FoglioChef :) al menos así tendría algo “professional” la próxima vez que se metiera manos a la obra :))
La pasta rellena quizás sea una de las cosas que me han llamado más la atención desde que era pequeña, cuando vivía en Granada e Italia para mí no era más que un país lejano donde se comían cosas deliciosas como la pasta rellena. Me acuerdo que cuando tenía 14 o 15 años me compré una especie de enciclopedia de la pasta que aún anda por aquí por mi casa y me lancé con unos ravioli…. desastre total!! la masa no me salió, se abrieron todos y bueno se me quedó la idea de que era una cosa tan difícil de hacer que he esperado 10 años a ponerme otra vez en acción.
En realidad es algo completamente factible, no es ciencia ficción y os aseguro que es de las cosas que más alegrías da en la cocina. Me repito como el ajo, ya lo sé, pero es tan fácil hacer un montón de pasta un día de esos que uno no sabe muy bien que hacer y luego congelarla!! Ya sabéis que aquí podéis encontrar mucha más información sobre la pasta fresca hecha en casa, lo tengo que actualizar pero paciencia que lo haré en los próximos días ;)
Por el momento os dejo con esta receta que nació por pura casualidad… fui al mercado a comprar alcachofas y me salieron, como dice mi madre, “pinchuas” es decir llenas de “raspas”, es decir un churro vaya. Así que después de saltearlas en la sartén y ver que aquello no se lo comería nadie decidí hacerlas puré, mezclarlas con ricotta, huevo y parmesano y hacer un relleno que ni los de Pastas Gallo… quizás quede feo decirlo pero es verdad, probad vosotros y ya me contaréis.
Pero qué hay que hacer para ganar este fantástico premio??? (que me enrollo más que las persianas :P
1. Tener muchas ganas de participar y de ganar :)
2. Dejar un comentario en este post diciendo por qué te gustaría llevártelo a casa
3. Tener mucha suerte y ser el agraciado vencedor que será elegido mediante Random.org
4. El límite para dejar tu comentario será el 11 de junio a las 24.00 (hora española)
5. El nombre del ganador se dará a conocer el martes 15 de junio por la mañana :)
Por favor, para participar es muy importante dejar el comentario en este post!! Mucha suerte a todos y si no resultais agraciados podéis encontrar este y otros productos Imperia en las tiendas del El Corte Inglés :)
A JUGAR!
Ingredientes para la pasta:
400 gr de sémola de trigo
5 yemas + 1 huevo entero
1 pizca de sal
Ingredientes para el relleno:
350 gr de crema de alcachofas
150 gr de ricotta o requesón
3 cucharadas de parmesano rallado
1 huevo
Preparación:
1 Para preparar la pasta disponer la sémola con un hueco en el centro y la sal. Empezar a incorporar la sémola de las paredes y a mezclarla con los huevos. Poco a poco se irá formando una masa que tendremos que amasar hasta los ingredientes estén totalmente amalgamados. La masa tiene que resultar lisa y elástica. Envolverla en film transparente y dejarla reposar en el frigo al menos durante 1/2 hora.
2 Para el relleno: mezclar bien todos los ingredientes. Rectificar de sal e añadir una pizca de pimienta al gusto.
3 Estirar la pasta y formar los ravioli con la ayuda de un molde para ravioli (como el de la foto aquí) o con la ruedecita dentada.
Para distribuir el relleno es muy útil usar una manga de pastelero; es muy importante sellar bien los bordes para que el
relleno no salga durante la cocción de la pasta.
4 Cocer los ravioli en abundante agua con sal durante pocos minutos (hacer la prueba con uno de ellos).
Están buenísimos simplemente pasándolos en la sartén con un poco de mantequilla derretida, salvia o mejorana.
Algunas notas sobre la receta:
- la crema de alcachofas se puede comprar ya lista para usar o se puede hacer en casa con alcachofas en lata o frescas como os gusten más :)
- la cantidad de sémola de trigo/líquido (en este caso yemas y huevos enteros) puede variar según el tipo de sémola, la humedad, el tamaño de los huevos… si veis que la masa está muy pegajosa añadid un poco más de sémola o un poco más de huevo si se ha quedado demasiado seca
- la receta es para cuatro personas pero veréis que os sobrará un poco de pasta. Podéis disminuir las cantidades (pero con cantidades más grandes es más fácil amasar :) o podéis hacerla así tal cual y la que os sobre congelarla!
Descárgate la receta en PDF:
Ravioli de alcachofas
Pasta e basta
No me voy a poner en plan solo de pasta vive el hombre… pero hay que reconocer que la versatilidad de este ingrediente es invencible!! :)
El fin de semana pasado, que mi novio-marío italiano me había dejado más sola que la una para ir a Madrid a ver a su Inter :P, para comer no sabía que hacer. Tenía unas pocas cosas que hacer, poco tiempo y no muchas ganas de cocinar (reconozco que me da mucha pereza cocinar para mí sola). Así que me fuí al mercado: unos tomates maduricos (3 kilos.. ya os contaré que hice con el resto ;), unas gambitas, unos calamares… y ala la comida está servida!
Ingredientes a ojímetro:
Macarrones rallados (yo suelo poner 60-80 gr por persona depende del hambre que se tenga)
Cebolla
Calabacín
Tomates maduros
Anillos de calamar
Gambitas frescas
Albahaca
Vino blanco
Corteza de limón rallada
Aceite de oliva, sal y pimienta recién molida
Preparación:
1 Cortar la cebolla muy finita y sofreirla en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
2 Añadir el calabacín y los tomates lavados y cortados en trozos (a mí el calabacín me gusta en trocitos pequeños)
3 Dejar sofreir todo junto y añadir un chorreoncito de vino blanco. Dejar evaporar.
4 Lavar y cortar en trozos los calamares. Lavar, pelar y quitar el intestino a las gambas. Cortarlas en trocitos y añadir todo a la sartén; salpimentar.
5 Cocer la pasta en abundante agua con sal gorda. Cuando esté en su punto (al dente) escurrirla (apartando un poco del agua de cocción) y añadirla a la salsa. Saltear todo junto y añadir unas cuantas cucharadas del agua para que nos salga una cremita.
6 Servir inmediatamente con la albahaca cortada (con las manos siempre!!!) y un poquito de corteza de limón
Descárgate la receta en PDF:
Macarrones con gambas y calamares
Los canederli
O, como fueron bautizados por mis amigos españoles… las pelotas alpinas :)
Las recetas más simples son muchas veces las más buenas, no? O al menos eso es lo que pasa con la mayoría de los platos “pobres”, “del pueblo”, aquellas recetas que tienen su origen en la necesidad de aprovechar todo, hasta lo que no había. Estas recetas suelen ser ricas de sabor y de historia :)
Estas “pelotas” se encuentran fácilmente en las cocinas de Alemania, Austria y la República Checa. En Italia son típicos de las zonas más al norte colindantes con Austria, es decir Trentino, Friulli y la provincia de Belluna. Se podría decir que son como nuestros potajes porque allá donde vayas te los hacen de una forma diferente pero siempre tienen algo en común. En el caso de los canederli suelen tener una forma redondeada, del tamaño de un huevo y como consistencia se parecen mucho a los ñoquis ya que están hechos con una masa de pan, leche y huevos que luego cada cual prepara como manda la tradición.
Esta forma de hacerlos es una de las más tradicionales en Italia pero hay quien le pone setas, espinacas o… bueno, de todo un poco. Son super fáciles de hacer, muy rápidos y sustanciosos. Sí, quizás no sean lo mejor ahora que está empezando el calorcito pero una vez que los probéis a ver quien es el guapo que dice que no a los canederli??!!
Yo los conocí en un restaurante que tenía un amigo mío cuando llegué a Italia. Ellos los preparaban sin el caldito, con una salsa de rábano que bueno, estaba para morirse de buena!!
Desgraciadamente el restaurante hoy no existe pero el recuerdo de los canederli sí :) Llevaba siglos queriéndolos hacer pero ya sabéis vosotros como son estas cosas que si hoy no por esto que si mañana no por lo otro. Y finalmente me decidí a probar :)))
Si no os atrae la idea de comeros un caldico caliente con estas temperaturas primaveriles probad a hacerlos y luego pasadlos por la sartén con un poquito de mantequilla y salvia. Para relamerse los bigotes!! :P
Ah, se me olvidaba. En la receta original se utiliza un embutido llamado speck que es típico de la zona del Tirol, es un jamón ligeramente ahumado que no sé hasta qué punto será fácil de encontrar en España. También se puede usar la pancetta como he hecho yo pero bueno, que podéis usar lo que más os guste: jamón serrano, panceta, bacon, tocino… no será por variedad ;)
Ingredientes:
Pan “sentao” o del día anterior 150 gr (sin corteza)
Panceta ahumada 100 gr
Salchicha fresca 50 gr
1 huevo
1/2 cebolla
1 l de caldo de carne
2 cucharadas de parmesano rallado
1-2 cucharadas de perejil picado
1 cucharada de harina
Aceite de oliva
Nuez moscada, sal y pimienta
Preparación:
1 Remojar el pan con unas cuantas cucharadas de agua o leche.
2 Cortar la panceta y la cebolla en trocitos pequeños.
3 En una sartén con una gota de aceite rehogar la panceta y la cebolla hasta que estén trasparentes. Cuando estén listas pasarlas a un cuenco y dejar enfriar un poco.
4 Añadir el pan, la salchicha sin la piel, el huevo, una pizca de nuez moscada, la harina, el parmesano, sal, pimienta y perejil. Mezclar todos los ingredientes con las manos creando una masa.
5 Mojarse un poco las manos para poder modelar la masa y hacer bolas del tamaño de un huevo.
6 Cocer los canederli en el caldo caliente durante 15 minutos.
7 Servirlos con el caldo y espolvoreados con un poco de parmesano rallado o sin caldo y salteados en una sartén con mantequilla y salvia.
Descárgate la receta en PDF:
Canederli in brodo
Una crostata y un horno Fagor por favor
Hoy la cosa va de receta y “blogopromoción” Y por qué? Pues porque los señores de Fagor han pensado en Amiloquemegustaescocinar para presentar su nueva gama de hornos con función de pirólisis. Y qué decir? Es para mí un honor poder presentaros productos de una casa tan importante :-)
Pero antes de nada… esto de la pirólisis qué es? La pirólisis es una función de autolimpieza que en estos hornos se puede regular en función de lo sucio que esté nuestro horno, utilizando esta opción los restos de suciedad se carbonizan y luego los podemos retirar con un paño húmedo, guay no?
Decir que yo daría un brazo por un horno con cocción a baja temperatura sería poco (como el 6H-880A-TCX)… o mi reino por uno con cocción al vapor (como el 6H-875A TCX)… Por lo que respecta a la pirólisis… en eso ya estoy servida y os aseguro que es genial.
Pensad: sábado, 9.30 de la noche, el novio-marío que lleva meses pidiendo que le haga una crostata y yo que finalmente cedo a sus peticiones y me pongo manos a la obra… quizás es un poco tarde y la concentración a estas horas no es de lo mejor. Cuando finalmente la meto en el horno son casi las 11 y a este punto la ley de Murphy juega en mi contra. La temperatura del horno hace burbujear mi mermelada de cerezas y empieza a chorrear por los lados del molde cayendo irremediablemente en la base del horno, a tropecientos grados. A ver quien es el guapo que se pone a lavar el horno a estas horas!!!
El día siguiente me levanto y la mermelada parece que se ha vuelto parte integrante del horno de cuánto se ha pegado :-( Pues nada, a grandes problemas, grandes soluciones: pirólisis y a volar!! En cuestión de un ratillo el horno como nuevo, no es broma, asín como os lo cuento ;)
Bueno y esta es sólo una de las ventajas, la verdad es que estos hornos son muy completitos:
- tienen un sistema de aislamiento que hace que lo que tenemos dentro se cocine mejor y los que estamos fuera no nos quememos con el cristal que se mantiene frio;
- las puertas tienen sistema de autobloqueo (perfecto si hay niños);
- las bandejas (que se pueden dejar dentro del horno cuando hagamos la pirólisis) son totalmente extraibles y en algunos modelos salen de forma automática para evitar que tengamos que tocarlas y así no nos quememos;
- el consumo de energía es muy bajo, tanto es que le han dado la clasificación A – 10%, es decir categoría A + un 10% adicional.

Vaya, modernos y seguros!
Además su página está muy bien organizada. Encontraréis toda la información de sus productos e incluso una sección de recetillas o la promoción con Arguiñano que me encanta y con la que podréis ganar un horno pirolítico casa trimestre!! ;)
Pero bueno, a vosotros os interesará también conocer esta receta, no?? Os anticipo que el éxito está asegurado, incluso yo que no suelo hacer este tipo de tartas porque no me salen con esta receta estoy super tranquila. La receta de la masa se la he robado a Anice&Cannella, que es la maga de todos los tipos de masas :-) El resto lo he puesto como dios me ha dado a entender y ha salido super rica ;)
Ala, manos a la obra!
Ingredientes para un molde rectangular de unos 35×10 cm (si queréis hacer la típica crostata redonda os aconsejo que dobléis las cantidades)
Para la masa:
250 gr de harina 00
125 gr de mantequilla a temperatura ambiente
65 gr de azúcar
1 pizca de sal
1 huevo
1/2 sobrecito de levadura en polvo
La ralladura de 1/2 limón
Para la crema:
250 ml de leche
25 gr de harina
2 yemas
75 gr de azúcar
1 limón
1/4 vaina de vainilla o 1 cucharadita de esencia
1 bote de mermelada de cerezas o de la que más os guste
Preparación:
1 En un cuenco grande poner la mantequilla cortada en trocitos, la ralladura de limón y el azúcar
2 Mezclar bien con las manos hasta que los ingredientes estén bien mezclados
3 Incorporar el huevo y la sal; mezclar de nuevo muy bien con la ayuda de un tenedor o unas varillas
4 Mezclar la levadura con la harina y disponerla en la mesa en forma de volcán con un hueco en el centro
5 Echar la mezcla de huevo y azúcar en el centro y empezar a amasar. Esta operación la tenemos que llevar a cabo lo más rápido posible para evitar que se caliente mucho la masa. Una ayuda puede ser enfriarnos las manos debajo del grifo del agua fria antes de empezar para ayudar un poco a mantener la temperatura (secándose las manos naturalmente antes de empezar)
6 Una vez que la masa esté lista (tiene que quedar lisa, sin grumos y los ingredientes habrán de quedar bien amalgamados), hacer una bola, cubrirla con film transparente y dejarla reposar en el frigo al menos durante 30 minutos. Se puede incluso preparar el día antes.
7 Para hacer la crema procedemos de la siguiente manera: en una cacerola ponemos a calentar la leche con un par de trocitos de la piel del limón (sin la parte blanca) y la vaina de vainilla abierta por la mitad para que puedan salir las semillas
8 En un cuenco a parte batimos bien las yemas con el azúcar hasta que empiecen a blanquear, añadimos la harina y un poco de leche caliente para diluir la mezcla.
9 Añadimos la mezcla a la leche en el cazo y seguimos la cocción a fuego bajo hasta que la crema empiece a espesar.
10 Retiramos la vaina de vainilla y las cortezas de limón y dejamos enfriar
11 Pasamos a montar la tarta: cogemos nuestra masa del frigo y nos disponemos a estirarla con el rodillo (la podemos dejar reposar a temperatura ambiente un poco si está demasiado dura, pero no demasiado, si no no podremos manejarla!!)
12 La estiramos a una altura de 1/2 cm y con ella forramos el molde. Tened cuidado de no dejar huecos, podemos rellenarlos con los restos de masa que nos vayan quedando. Recortad también los bordes para que queden a la altura del molde
13 Una vez forrado el molde rellenar hasta la mitad con la crema pastelera y encima rellenar con la mermelada
14 Con los restos de masa recortad tiras para decorar la superficie
15 Por último cocer en el horno caliente a 220° durante 10 minutos en la parte baja del horno para que se haga bien la base
16 Pasados esos 10 minutos bajar la temperatura a 170° y seguir cociendo en la parte media del horno durante una media hora (id vigilando que nunca se sabe). Yo en realidad la he dejado unos 20-25 minutos, la tarta estará en su punto cuando empiece a dorarse la superficie de la pasta.
Descárgate la receta en PDF:
Crostata de crema pastelera y mermelada de cerezas
Ah, y se me olvidaba para los que coleccionáis los fondos de escritorio de Amiloquemegustaescocinar, aquí el de marzo corregido y aquí el de abril con retraso :)
La caprichosa
Hoy la caprichosa no soy yo sino la pizza :P
Después de unos días en los que el relax y los caprichos iban y venían como quien no quiere la cosa vuelvo a estar delante de mis apuntes :( jo! El examen lo tengo a finales de mes (espero que no me lo pongan el 30 QUE ES MI CUMPLE!!!) y tengo muchas cosas que estudiar en demasiado poco tiempo… Hacía no sé cuántos años que no me sentaba a estudiar de memoria y la verdad cuesta. Sanidad, merceología, laboral, fiscal, comercio, marketing, etc… estas son algunas de las materias que me tengo que estudiar y esta noche soñaba que iba abriendo cajones en mi casa y me aparecían libros nuevos que no había visto antes… ARRRGGG!!! se nota que la fecha del examen se va acercando ;)
Bueno, hoy todavía no tenemos clase por lo que estudiaré un poco, me daré una vuelta en bici (hace sol!) y luego estudiaré otro poco esta tarde. Entre tanto iré arreglando las fotos de la semana santa en Graná y mientras tanto os dejo esta receta que es lo más de lo más en pizzas caseras. Si tenéis la gran suerte de tener un horno de leña (quien lo pillara!! ;) el resultado está garantizado al 200%. En casa con el horno normal la verdad es que no nos podemos quejar.
Ingredientes para dos pizzas grandes o cuatro pequeñas:
500 gr de harina
15 gr de levadura de cerveza fresca
300 ml de agua
2 cucharadas de aceite de oliva
1/2 cucharadita de azúcar
1 pizca de sal
1 lata de 200 gr de tomate triturado (aceite y sal para aliñar el tomate)
2 mozzarellas
Setas y alcachofas en aceite
Jamón de york
Preparación:
1 En un vaso diluir el azúcar en 100 ml de agua templada. Añadir la levadura y remover hasta su completa disolución.
2 En otro vaso diluir la sal en otros 100 ml de agua.
3 En un cuenco poner 250 gr de harina, añadir el agua con la levadura y el azúcar y remover bien. Añadir el agua con la sal (lo importante, como cuando hacemos pan, es que la sal no entre en contacto directamente con la levadura, por eso es mejor diluirla en el agua) y mezclar bien.
4 Tapar el cuenco con film trasparente y dejarlo reposar en un lugar templado durante 30 minutos.
5 Pasado este tiempo incorporar el resto de la harina (250 gr), el aceite y el resto del agua templada (100 ml). El agua es mejor si la añadimos poco a poco porque depende de la humedad que tengamos y de la harina nos admitirá más o menos cantidad.
6 Amasar muy bien hasta que los ingredientes estén completamente amalgamados. En realidad yo he usado la máquina del pan para hacer la masa pero se puede hacer igualmente a mano.
7 Tapar con film trasparente o con un paño húmedo y dejar reposar la masa durante una hora.
8 A la hora de cocer las pizzas, dividir la masa y darle forma (se puede hacer incluso una sola pizza en la placa del horno).
9 Aliñar el tomate con un poco de aceite de oliva y sal y extenderlo sobre la base.
10 Cocer en el horno a 200 grados durante unos 15 minutos.
11 Sacar la pizza del horno y distribuir la mozzarella cortada en trocitos, las alcachofas, las setas y el jamón de york, también éste último cortado en trocitos.
12 Seguir la cocción en el horno durante unos 5-10 minutos hasta que veamos burbujear la mozzarella.
Buon appetito!
Descárgate la receta en PDF:
Pizza capricciosa
Helado de stracciatella… mi preferido!
Una de las cosas que más me gustan de este mundo es el helado de natachoc de Los Italianos en Granada. Para quien no haya estado nunca en mi ciudad seguramente no significará nada; para los que hayan ido alguna vez y hayan tenido ocasión de probar sus helados seguro que significará mucho; para los que hemos nacido allí Los Italianos, en materia de helados, lo son todo!
Es una de esas cosas que no han cambiado desde que abrieron, el sabor de la stracciatella es aún el de los recuerdos de mi infancia (y eso es muy importante, sobre todo ahora que me voy haciendo mayor :P). Incluso ahora que llevo unos años en Italia, la patria del gelato, y que tengo que reconocer, por mucho que me duela, que son unos helados “españolizados” (a nosotros nos gustan más dulces que a los italianos), es y será siempre mi heladería preferida :D
La semana que viene tengo unos días de fiesta en el cole y adivinad dónde voy???? A Granada a comerme un helado!! Bueno, entre otras cosas!! :)
Mi sabor preferido ha sido siempre este, que yo en casa he reproducido de la mejor manera que he podido, no se puede igualar!!! Pero tienen otros muchos sabores increíbles como el mantecado, la nuez, la fresa, la naranja, la frambuesa, el pistacho…. y luego especialidades como la cassata, las tartas de chocolate o café, el topolino, etc., etc., etc..
Aquí os dejo una receta que si bien no es la original e inigualable no os podréis quejar del resultado ;)
Ingredientes:
220 ml de nata fresca
180 ml de leche entera fresca
100 gr de azúcar
80 gr de chocolate (a mí me gusta sin leche y con mucho cacao!, vaya, fondente)
1 cucharada de esencia de vainilla
Preparación:
1 Mezclar la nata, la leche, el azúcar y la vainilla. Remover bien para que se disuelva el azúcar.
2 Poner la mezcla en la máquina de los helados y ponerla en marcha.
3 Trocear el chocolate muy fino y añadirlo en los últimos 5 minutos.
Se conserva en el congelador en un recipiente hermético.
Si no tenemos máquina de los helados mezclar los ingredientes: nata, leche, azúcar y vainilla y remover igualmente.
Poner en el congelador y batir la mezcla al menos 2-3 veces cada 2-3 horas para romper los cristales de hielo (el método que uso en mi libro)
Antes de servir batir una última vez y añadir el chocolate a trocitos. Remover bien y servir.
Descárgate la receta en PDF:
Gelato alla stracciatella
Reginette con salchicha y alcachofas
Ay mamá, mamá, lo que tienes tú aún que ver en esta vida… como tu hija que come alcachofas!!! y no solo se las come, las limpia!!! Con lo que te gustan a tí y el asquillo que me han dado a mí siempre.
Después de los pimientos, las anchoas, los mejillones y las gambas de lo único que me quedaba aún por enamorarme eran las alcachofillas :) Bueno, aún no me atrevo con las ostras, los caracoles y la langosta (pero esta última por otras razones…). Las alcachofas me tiran pa’ trás solo por su aspecto, mira que son antipáticas!!! con todos esos pinchos, las manos se te ponen como el rosario de la aurora, se te quedan amargas y encima los peluquis esos que tienen dentro… no me digais a mí que no es para tirarlas a la basura?? Pero no, si uno consigue superar los límites físicos lo que viene después no tiene desperdicio: su sabor!… para que luego digan que la belleza no está en el interior :P
Este año me he “enamorado” de ellas un poco tarde, vaya, ya más cerca que lejos del final de la temporada pero de tanto verlas en el restaurante y de tanto limpiarlas y probarlas al final me han convencido. Yo quería hacer esta pasta sólo con alcachofas pero el italiano me ha puesto mala cara y cuando pone esa cara me basta poner un poco de salchicha que se le cambia :)
El resultado ha sido espectacular y bueno, si no queréis “empantanaros” con la preparación de la pasta fresca os invito a hacer la salsita con cualquier formato de pasta, el que más os guste. Las reginette no son mis preferidas, son demasiado largas y no muy cómodas pero tenía ganas de darle a la pasta una forma diferente (siempre hago spaghettini o tagliatelle), yo os aconsejaría unos espaguetis o incluso algún formato de pasta corta.
Y como vivo en Italia y aquí lo más típico que hay es la pasta y encima es lo que más me gusta cocinar me gustaría participar con esta receta al concurso que Lazy blog ha lanzado en colaboración con Come mai?, una escuela de lingua e cultura italiana de Madrid.
Si queréis participar daos prisa que es hasta el 16 de marzo!!
Y nada, os dejo hoy la canción de la semana porque se me antoja que este finde estaré tela de ocupada y no quiero dejar pasar más semanas sin canción!! ;) Hoy le toca el turno a Tracey Thorn y Oh, the divorces!
Buen finde!!
Ingredientes para la pasta:
200 gr de sémola de trigo
1 huevo
2 yemas
Una pizca de sal
Ingredientes para la salsa:
2 alcachofas
100 gr de salchicha fresca
Vino blanco
Guindilla fresca o seca
Aceite, sal y pimienta
Preparación:
1 Mezclar la sémola con el huevo, las yemas y la sal. Mezclar muy bien los ingredientes y amasar (al menos unos 10 minutos) hasta que la pasta sea lisa y elástica. Yo siempre hago bastante pasta porque hacerla solo para dos personas resulta muy difícil de amasar. Los ingredientes para la salsa son para 2 personas, si os sobra pasta la podéis congelar. Para más info sobre la preparación de la pasta podéis mirar aquí ;)
2 Envolver la pasta en film transparente y dejarla reposar en el frigo durante al menos 30 minutos.
3 Tirar la pasta con la máquina o, para los más valientes, con el rodillo y cortar las reginette con una ruedecita dentada.
4 Limpiar las alcachofas (quitar las hojas más externas y más duras, partirlas por la mitad, quitad la pelusilla interna, lavarlas muy bien y si no se van a cocer inmediatamente dejarlas en un cuenco con agua y un poco de limón para evitar que se pongan negras. También sirve dejarlas en agua con el grifo del agua fría abierto o en agua con gas). Cortarlas en gajos finos.
5 En una sartén saltear la salchicha abierta (sin la piel) con un poco de aceite. Añadir las alcachofas y saltearlas durante unos minutos.
6 Incorporar un poco de vino blanco y dejar que se evapore.
7 Salpimentar y añadir un poco de agua. Continuar la cocción hasta que las alcachofas estén tiernas. Añadir una punta de guindilla.
8 Cocer la pasta en abundante agua salada durante pocos minutos. Escurrir y añadirla a la sartén con la salsa; incorporar también una o dos cucharadas del agua de cocción de la pasta y saltear todo junto durante 2 minutos. Servir inmediatamente.
Descárgate la receta en PDF:
Reginette con salchicha y alcachofas
Menestra de verduras
Una de las cosas bonitas del hacerse mayor es cuando te cambian los gustos. No sé a vosotros pero a mí cuando era pequeña se me ponían los pelos de punta con solo oir palabras como cazuela, menestra o potaje… arrrggg!! qué asco por dios!! Y ahora no sé, es que sólo con oler un caldico mi cuerpo entra en paz con el mundo :)
Aquí en Italia el minestrone se hace como dormir, beber o comer, casi todas las semanas toca. El nombre no es que sea lo más invitante del mundo pero os puedo asegurar que el sabor sí. La diferencia esencial que he visto con las menestras que hacemos en España es el uso de judías, nosotros usamos más las habas, no?? Bueno, supongo que la menestra cada cual la hace como le viene o como es tradición en su familia. Yo con las habas no me llevo bien (en esto todavía no me ha llegado el cambio) así que lo hago a la italiana que está mu rico! ;P
Puede que este haya sido uno de los platos que más haya disfrutado de los últimos tiempos, sobre todo después de las comilonas navideñas el cuerpo te pide una tregua y con este frío lo que te pide son platos a 200 grados… vaya, que ni pintao!
Y bueno, no tiene mucho que ver pero aprovecho para comentaros el encuentro que tuve ayer con un montón de alumnos del Instituto Cervantes de Milán en la libreria internacional Feltrinelli de Piazza Cavour… quizás alguno de ellos esté leyendo hoy el blog!! :D
Ayer pude disfrutar de una charla con la profesora y organizadora del evento Carmen García-Beamud sobre gastronomía española; se habló de todo un poco: de las diferencias entre Italia y España, de productos típicos, de cultura gastronómica y también de Amiloquemegustaescocinar.com!
Desde aquí me gustaría dar las gracias a Carmen y al Instituto Cervantes por este fantástico encuentro!
Y siguiendo con las presentaciones, ya me imagino que os queda un poquito lejos pero no podía dejar de compartir con vosotros la exposición que realizaré en un local de Legnano, ciudad muy cerca de Milán, que tendrá lugar el próximo viernes 22 :) Y con motivo de la presentación haremos una cena typical spanish: tapas, paella y sangría… olé! ;)
A ver si consigo hacer alguna fotillo y así os cuento ;)
Pues nada, antes de que se me olvide de qué estábamos hablando aquí os dejo con esta sopa que resucita a los muertos.
Ingredientes:
2 lonchas finas de jamón
1/2 cebolla o 1 chalota
1 zanahoria
1/2 calabacín
1 patata grande
200 gr de brécol
150 gr de judías cocidas
100 gr de arroz integral o arroz
1/2 cucharadas de “cubito” vegetal hecho en casa
Aceite de oliva, sal y pimienta.
Preparación:
Lavar, pelar y cortar en trocitos el calabacín, la zanahoria, la patata y el brécol.
En una olla grande sofreir la cebolla/chalota cortada finamente con un chorreoncito de aceite. Añadir el jamón cortado en trocitos pequeños.
Incorporar las verduras y saltear un minuto.
Añadir bastante agua (debe cubrir las verduras y sobrepasarlas al menos un par de dedos) y el “cubito” vegetal. En sustitución se puede usar caldo de verduras o un cubito normal.
Cuando empiece a hervir añadir el arroz y proseguir la cocción hasta que esté en su punto. Si utilizamos arroz integral el tiempo de cocción será mucho más largo.
Cuando falten unos diez minutos añadir las judías cocidas.
Rectificar de sal y añadir pimienta al gusto.
Servir calentito con un chorreoncito de un buen aceite de oliva.
Descárgate la receta en PDF:
Menestra de verduras
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