WBD - 16 oct 2010

Como ya os había anunciado en el post anterior esta semana se habla de pan.

Para mí el pan tiene un significado muy especial. Antes de llegar a Italia había intentado hacer pan ya un par de veces: una cuando vivía aún en Granada (salió como un ladrillo :) y la otra cuando vivía en Barcelona. Lo hice con un amigo y salió super duro pero como estábamos tan orgullosos de nuestro pan nos hicimos un bocadillo y lo bajamos como pudimos a base de cerveza :P
El pan es importante también por otra cosa. La receta del pan (esta vez fue el primer éxito no me preguntéis por qué) fue la que convirtió este blog oficialmente en un blog de cocina el 26 de febrero de 2007 :)

De ahí en adelante se ha convertido en un hobby, me encanta! Es como pasar el día en compañía (metafóricamente, claro ;) Porque estás ahí con él y lo cuidas y lo miras y lo remiras. Obviamente el final es lo mejor, cuando lo sacas calentito del horno, te preparas cuchillo del pan en mano y atacas :P

Por mi cocina han pasado varios panes: el pan de leche y naranja, el pan con parmesano, panecillos para bocatas (una de mis recetas preferidas), el soda bread, el pan de leche integral, la focaccia, etc.

Esta vez he hecho un experimento nuevo: el pan con la biga que quizás conozcáis más con el nombre de poolish que no son exáctamente lo mismo pero el concepto viene a ser parecido. Tanto la biga (de origen italiano) como el poolish (creo de origen francés) son procedimientos que están a medio camino entre el uso de la masa madre y el uso directo de la levadura de cerveza. Se puede decir que es una mini-levadura que se prepara con antelación, y se deja reposar desde unas horas a un día entero, así empieza a fermentar y ayuda al pan a obtener unas características diferentes por lo que se refiere a la corteza, el aroma y las burbujas en su interior.

Entre la biga y el poolish la diferencia fundamental es que ésta última utiliza solo harina y agua. La biga utiliza también un pequeño porcentaje de levadura… pero dejémonos de tecnicismos y vayamos al lío que es lo que interesa. Es un pan muy fácil de hacer en casa, solo hay que organizarse un poco porque la biga se prepara el día antes y se deja reposar en un cuenco cubierta con film transparente durante 24 horas o, al menos, durante toda una noche. Pues nada al lío!!

Feliz día del pan!

World Bread Day 2010 (submission date October 16)

Ingredientes para la biga:
150 gr de harina (yo he usado harina con 5 cereales que es la que tenía en casa :)
90 ml de agua templada
2 gr de levadura de cerveza en gránulos (la venden en sobrecitos)

Resto de ingredientes:
1/2 kg de harina (5 cereales o harina 0)
350 ml de agua
5 g de levadura de cerveza en gránulos
Sémola de trigo (para espolvorear)
10 gr (1 cucharada colma) de sal

Preparación:
1
Empezamos preparando la biga: mezclar todos los ingredientes, amasar bien y dejar reposar en un lugar templado (o al menos al reparo de corrientes de aire) durante 24 horas o una noche.
2 El día siguiente poner la harina en un cuenco grande (o en la máquina del pan), mezclar con la mitad del agua y empezar a amasar.
3 Añadir la biga, la levadura y la sal disuelta en la otra mitad del agua.
4 Amasar bien. Según las condiciones de húmedad del ambiente o tipo de harina la masa podría “pedir” más harina o agua.
5 Cubrir con un paño húmedo y dejar reposar en un lugar templado durante 1 hora o hasta que haya doblado su tamaño.
6 Sacar del cuenco, amasar un poco, dar forma de hogaza y espolvorear con sémola de trigo. Se pueden hacer incluso dos cortes en la superficie. Volver a dejar reposar durante otra hora.
7 Cocer en el horno a 200 grados durante 20 minutos. Bajar la temperatura a 180 y terminar la cocción durante otros 10 minutos. El pan estará listo cuando golpeando la base suene hueco.


Focaccia

Focaccia: [ESP focacha] dícese de cierto pan de origen italiano, sabroso, alto, de gusto suave que se hornea solo, con tomatitos, aceitunas o anchoas y que acompañado de embutidos y cervecita fresca anima la vista, el estómago y el alma :)

No es una pizza, no es un pan, es un término medio que está para tirarse de los pelos, aún no la habéis probado?? Eso no puede ser…

Seguramente aquellos que hayáis tenido oportunidad de visitar Italia la habréis encontrado casi en cualquier parte. Junto con la pizza, la focaccia es uno de los fast-foods italianos más conocidos y más buenos; parece ser que provenga de la zona de la Liguria donde la hacen rica rica y la comen incluso recién hecha para desayunar.

Si os gusta hacer pan en casa os gustará también mucho esta focaccia. Como con el pan un buen resultado dependerá del uso de una buena harina y de un aceite de calidad!! Atención a los estómagos delicados o a las dietas… la focaccia tiene mucho peligro :P

Ingredientes:
600 gr de harina 00 (de fuerza)
80 gr de agua templada
250 gr de patatas cocidas
25 gr de levadura fresca
2 huevos
20 gr de sal
1 cucharada de azúcar
Aceite de oliva
Sal y tomillo

Preparación:
1
Desmenuzar en un vaso la levadura y mezclarla con el agua, el azúcar. Remover hasta su completa disolución y dejar reposar 15 minutos.
2 Mezclar la levadura con el agua, las patatas, los huevos, 2 cucharadas de aceite y la harina. Incorporar por último la sal y amasar bien hasta que obtengamos una pasta lisa y sin grumos.
3 Dejar reposar en un lugar templado, cubierta con un paño húmedo durante 1-2 horas (hasta que se duplique su volumen)
4 Forrar una bandeja de horno cuadrada o un molde para tartas con papel de horno. Estirar un poco la masa con el rodillo y ponerla en el molde o en la bandeja.
5 Con el dedo índice hacer algunos huecos en la superficie (sin llegar al fondo) que podremos rellenar con tomatitos partidos por la mitad o aceitunas.
6 Condimentar la superficie con una buena cantidad de aceite de oliva, sal gorda y tomillo.
7 Cocer en el horno caliente a 220 grados durante 15 minutos; bajar a 200 grados y continuar la cocción durante 5-10 min. más.
8 Servir templada o fría con embutidos.

Descárgate la receta en PDF:
Focaccia


Pizza capricciosa

Hoy la caprichosa no soy yo sino la pizza :P

Después de unos días en los que el relax y los caprichos iban y venían como quien no quiere la cosa vuelvo a estar delante de mis apuntes :( jo! El examen lo tengo a finales de mes (espero que no me lo pongan el 30 QUE ES MI CUMPLE!!!) y tengo muchas cosas que estudiar en demasiado poco tiempo… Hacía no sé cuántos años que no me sentaba a estudiar de memoria y la verdad cuesta. Sanidad, merceología, laboral, fiscal, comercio, marketing, etc… estas son algunas de las materias que me tengo que estudiar y esta noche soñaba que iba abriendo cajones en mi casa y me aparecían libros nuevos que no había visto antes… ARRRGGG!!! se nota que la fecha del examen se va acercando ;)

Bueno, hoy todavía no tenemos clase por lo que estudiaré un poco, me daré una vuelta en bici (hace sol!) y luego estudiaré otro poco esta tarde. Entre tanto iré arreglando las fotos de la semana santa en Graná y mientras tanto os dejo esta receta que es lo más de lo más en pizzas caseras. Si tenéis la gran suerte de tener un horno de leña (quien lo pillara!! ;) el resultado está garantizado al 200%. En casa con el horno normal la verdad es que no nos podemos quejar.

Ingredientes para dos pizzas grandes o cuatro pequeñas:
500 gr de harina
15 gr de levadura de cerveza fresca
300 ml de agua
2 cucharadas de aceite de oliva
1/2 cucharadita de azúcar
1 pizca de sal
1 lata de 200 gr de tomate triturado (aceite y sal para aliñar el tomate)
2 mozzarellas
Setas y alcachofas en aceite
Jamón de york

Preparación:
1 En un vaso diluir el azúcar en 100 ml de agua templada. Añadir la levadura y remover hasta su completa disolución.
2 En otro vaso diluir la sal en otros 100 ml de agua.
3 En un cuenco poner 250 gr de harina, añadir el agua con la levadura y el azúcar y remover bien. Añadir el agua con la sal (lo importante, como cuando hacemos pan, es que la sal no entre en contacto directamente con la levadura, por eso es mejor diluirla en el agua) y mezclar bien.
4 Tapar el cuenco con film trasparente y dejarlo reposar en un lugar templado durante 30 minutos.
5 Pasado este tiempo incorporar el resto de la harina (250 gr), el aceite y el resto del agua templada (100 ml). El agua es mejor si la añadimos poco a poco porque depende de la humedad que tengamos y de la harina nos admitirá más o menos cantidad.
6 Amasar muy bien hasta que los ingredientes estén completamente amalgamados. En realidad yo he usado la máquina del pan para hacer la masa pero se puede hacer igualmente a mano.
7 Tapar con film trasparente o con un paño húmedo y dejar reposar la masa durante una hora.
8 A la hora de cocer las pizzas, dividir la masa y darle forma (se puede hacer incluso una sola pizza en la placa del horno).
9 Aliñar el tomate con un poco de aceite de oliva y sal y extenderlo sobre la base.
10 Cocer en el horno a 200 grados durante unos 15 minutos.
11 Sacar la pizza del horno y distribuir la mozzarella cortada en trocitos, las alcachofas, las setas y el jamón de york, también éste último cortado en trocitos.
12 Seguir la cocción en el horno durante unos 5-10 minutos hasta que veamos burbujear la mozzarella.

Buon appetito!

Descárgate la receta en PDF:
Pizza capricciosa