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Pasta fresca con salchicha, espinacas y tomates secos
Pasta! Ya sabéis lo que me gusta en todas sus versiones, formatos, colores y salsas :) La que le gana a todas por supuesto es la pasta fresca y aún más la pasta fresca rellena. Si es hecha en casa, mejor que mejor porque al gusto por comérsela se le une la preparación que me encanta.
Ahora que hemos cambiado casa una de los objetivos para poder organizarme mejor con la cocina y poder tener en casa casi siempre comidas caseras listas para la cena era la de comprarme un buen congelador (bueno y grande). Sobre todo ahora que me he acostumbrado a cocinar para tropecientos el congelador me viene de maravilla: cocino, hago porciones y congelo. Esta es la teoría… porque en la práctica el congelador aún no ha llegado y sigo haciendo como antes. Pero bueno, en mi cabeza ya hay un congelador lleno de platos de carne, pescado, verduras, salsas y pasta de todo tipo que uno cuando llega muerto del gym solo tiene que calentar (claro, por la mañana me tengo que acordar de sacarlo fuera…). En fin, que mientras llega o no sigo haciendo modestas cantidades de pasta y probando salsas nuevas. A ver si os gusta esta!
Ingredientes para 4 personas:
Para la pasta:
400 gr de sémola
4 huevos
Una pizca de sal
Para la salsa:
1 cebolla no muy grande
4 salchichas frescas
400 gr de espinacas congeladas
3-4 tomates secos
Vino blanco seco
Guindilla seca
Preparación:
1 Poner la sémola en un cuenco grande, hacer un hueco en el centro y poner los huevos y la sal.
2 Empezar a mezclar los huevos poco a poco con la harina con un tenedor.
3 Pasar la masa a una superficie enharinada y amasar bien hasta que los ingredientes estén bien amalgamados.
4 La masa debe de quedar sin grumos y elástica. Si os queda demasiado seca añadir poquísima agua, si os queda pegajosa añadir un poco más de sémola.
5 Envolver la masa con film transparente y dejar reposar en frigo durante 30 minutos.
6 Cortar la cebolla finamente, quitar la piel a las salchichas y deshacerlas con un tenedor o con las manos.
7 Cocer las espinacas en agua hirviendo con sal durante un par de minutos. Escurrir bien.
8 Cortar los tomates secos en laminitas.
9 En una sartén con una cucharada de aceite sofreir la cebolla hasta que esté transparente.
10 Añadir los tomates y la salchicha. Por último añadir las espinacas.
11 Bañar con medio vasito de vino blanco y dejar evaporar.
12 Sacar la masa del frigo y proceded a estirarla y cortar los espaguetis (quieres más info sobre la preparación de la pasta, mira aquí ;)
13 Cocer los espaguetis en agua hirviendo con abundante sal. La pasta fresca necesita una cocción muy rápida: unos 3-4 minutos pero habrá que probarla para comprobar el punto de cocción!
14 Escurrir los espaguetis y añadirlos a la sartén con la salsa. Saltear un par de minutos y servir calientes. Se pueden acompañar de un poco de guindilla o parmesano rallado al momento!
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Pasta fresca con salchicha, espinacas y tomates secos
Espaguetis con tomate
No hay nada más difícil que una receta sencilla, las de la tradición, las de toda la vida. Algo tan simple como un plato de espaguetis con tomate puede ser algo para pasar del paso (léase espaguetis mal cocidos con una salsa de tomate prefabricada) O! una vera squisitezza :)
A mí Italia me vuelve loca y los italianos más (sobre todo uno ;) Una de las cosas que conquistan de este país, además de lo locos que están, es su cultura culinaria. Los italianos tienen un paladar exquisito, son exigentes y saben de lo que están hablando cuando critican un plato.
La pasta, independientemente de su origen (China?? Africa??), es su sello distintivo y está claro, no hay nadie que les gane en esto. Supongo que es como para nosotros una buena paella o un buen cocido, no se pueden preparar al salto la mata y por supuesto hay paellas y paellas… y hay cocidos y cocidos :)
Pero… qué es lo que hace tan diferente la pasta italiana? Por lo que me han comentado mis amigos italianos la pasta que se compra en España es diferente. Puede ser que los ingredientes no sean exactamente los mismos y hacen que la cocción de la pasta sea un poco diversa. Leyendo por allí y por allá he visto que la fabricación de la pasta en Italia debe seguir unos estándares que son muy rígidos y que no son los mismos de aquella que se produce fuera de sus fronteras. En concreto no es obligatorio usar sémola en vez de harina (lo que cambia la textura y el modo de cocerse) y, por ejemplo, la pasta fresca se puede producir con agua en vez de que con huevos frescos… en fin… Para quien le pueda interesar el culmen de la pasta hecha como dios manda la encontramos en Gragnano (creo que la pasta de Gragnano se puede encontrar en el corte inglés :)
Luego está el cómo cocer la pasta. Es cierto que en España hemos mejorado muuuuucho pero creo que aún nos falta un poco y nos falta sobre todo porque estamos acostumbrados a comer la pasta bastante cocida, no exactamente al dente. Por esta razón, aún sabiendo cual es la teoría puede que nuestro paladar no esté acostumbrado… pero recordad una cosa!! Existe una razón para comer la pasta al dente y esta es que es mucho más fácil de digerir, una buena razón para acostumbrarnos bien ;)
Para cocer la pasta tendremos que elegir una olla grande, más alta que ancha. Pondremos abundante agua y usaremos sal gorda. El hecho de salarla antes o después de que empiece a hervir creo que no tiene mucho secreto. Yo la salo antes porque si no se me olvida :P Si tenéis dudas de la cantidad de sal (una cucharadita colma por cada litro de agua) probadla antes de echar la pasta!
Una vez empiece a hervir y hayamos echado la sal podemos echar también la pasta. Removedla bien para que no se pegue al inicio y a mitad cocción y respetad el tiempo que dice en el paquete!! ;) Una vez cocida, la colamos y la tenemos lista para servir con salsa de tomate, pesto, ajo aceite y guindilla, alla carbonara, alla puttanesca, ai frutti di mare…!! Recordad que es mejor no añadir grasas (mantequilla o aceite) al agua de cocción ya que durante la misma la pasta la absorbe y… engorda!! :P y por último que el agua de haber cocido la pasta es la mejor para aclarar o ligar una salsa :))
Pues sin más, vamos a lo que vamos que es a la receta de hoy. Buon appetito!
Ingredientes:
Espaguetis (unos 70-80 gr por persona)
Salsa de tomate (mejor casera)
Unas anchoas en aceite
Unas alcaparras
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta
Preparación:
1 En una sartén con un poco de aceite poner el diente de ajo pelado y aplastado un poquito para que el aceite coja bien el sabor.
2 Eliminar el ajo y añadir las anchoas, saltearlas cortadas en trocitos. Remover a fuego lento hasta que se hayan deshecho.
3 Añadir el tomate y las alcaparras y dejar cocer todo junto un par de minutos. Añadir sal y pimienta al gusto.
4 Poner a cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal gorda. Pasado el tiempo de cocción colar y añadir la pasta a la sartén con la salsa de tomate.
5 Saltear un par de minutos la pasta y la salsa y servir en seguida.
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Espaguetis con tomate
Parmesana de berenjenas
Me acabo de dar cuenta de lo poquito que queda para la mudanza!! Ayer hablando con mi señor esposo :P miré el calendario y me dio un patatús… 1 semana… y yo con estos pelos :( Cajas por hacer, muebles por vender, decisiones para la casa nueva que aún no han visto la luz. Bueno, solo de pensarlo se me ponen los pelos de punta. Y yo aquí pensando qué voy a comer mañana, ainsss.
También me he dado cuenta que entre unas cosas y otras la conexión a internet y con ella el blog “desaparecerán” durante un par de semanas :(
Por el momento os dejo una receta de final de verano para aquellos lugares como aquí en los que aún no ha llegado el fresquito otoñal y al medio día parece que estamos aún en pleno verano (exagerá que soy… ;) Es una versión de la parmigiana original que lleva mucho tiempo de preparación y es bastante pesadilla (perfecta para un día de invierno). Pocos ingredientes y muy fácil, perfecta para terminar la reserva de berenjenas que tenemos en el frigo.
Ingredientes para 4 personas:
2 berenjenas de tamaño medio
2 mozzarelas de unos 200 gr cada una
Salsa de tomate
2 tomates
Sal, pimienta y albahaca fresca
Aceite de oliva virgen extra
Preparación:
1 Cortar 8 rodajas gruesas de berenjena (de aprox. 1 cm). Cocerlas a la plancha con un hilo de aceite por ambas partes hasta que estén bien hechas (unos 10-15 min). Dejarlas enfriar.
2 Cortar 8 rodajas de mozzarella y de tomate.
3 Montamos el plato: Ponemos un poco de salsa de tomate como base, una rodaja de berenjena, salamos, ponemos un poco de salsa de tomate, una rodaja de mozzarella y otra de tomate. Repetimos el procedimiento una segunda vez para crear una torre de seis pisos.
4 Terminamos con un poquito de salsa de tomate, un pedacito de mozzarella, un chorreoncito de aceite y una pizca de sal y pimienta.
Alehop!
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Parmesana de berenjenas
Espaguetis con almejas
Ciao a tutti! :) Aquí estoy… pensabáis que me iba a ir sin dejar una recetilla??? pues no! Entre preparativos y más preparativos de boda (y mucho relax para que os voy a engañar…) me he buscado un huequecillo para dejaros una de las recetas que más me gustan del mundo mundial y desearos que paséis unas preciosas vacaciones :)
Las almejas es una de esas cosas que hasta hace poco no comía mucho y cuando lo hacía, lo hacía de mala gana. Luego las he “descubierto” y me he enganchado… sobre todo a esta receta que es super veraniega pero que nos regalamos igualmente de vez en cuando el resto del año.
Los espaguetis con almejas es uno de esos platos que si están bien hechos son gloria bendita, uno de los placeres de la vida, un manjar de dioses. Eso sí, si no salen bien son una pena… Con unos pocos truquis (de mi italiano :) tenemos el éxito asegurado!
Ingredientes para 4 personas:
320 gr de espaguetis (mejor finos)
1 kg de almejas super frescas
2 dientes de ajo
1 vasito de vino blanco
Perejil fresco, picado al momento
Sal gruesa
Aceite de oliva
Preparación:
1. Poner las almejas en remojo con un par de puños de sal gorda durante un par de horas para que suelten la arena.
2. Lo primero que hacemos es abrir las almejas al vapor. Para ello ponemos en una sartén grande un diente de ajo y un chorrito de aceite de oliva. Dejamos que el ajo se dore un poquito y luego incorporamos las almejas escurridas. Las tapamos y dejamos que se abran, removiendo de vez en cuando.
3. Una vez que se hayan abierto, apagamos la lumbre y le quitamos la concha. Dejamos 3 o 4 almejas por plato con la concha para decorar.
4. Con un colador de tela, filtramos el líquido que han soltado para eliminar posibles restos de tierra.
5. Ponemos a cocer la pasta en abundante agua salada. Dejar la pasta un poco dura porque terminará de cocer en el agua de las almejas.
6. Colar la pasta y añadirla a la sartén con el agua y las almejas. Añadir un chorreoncito de aceite y mezclar bien para que la pasta vaya cogiendo el sabor de las almejas. La salsilla se volverá un poco más densa con el aceite.
7. Rectificar de sal y dejar cocer hasta que la pasta esté “al dente”
8. Añadir un poco de pimienta, perejil picado y servir bien caliente.
Bueno chicos, con la boda :) y las vacas :)) no sé cuánto nos veremos por aquí así que os deseo unas felices vacaciones y que os lo paséis muy bien!!!
Hasta muy pronto!!
La crostata
Y seguimos con los clásicos italianos… esta vez una bella crostata :)
Teniendo en cuenta que el italiano no es dulcero (no el italiano medio en general… sino el mío ;) la crostata es su dulce preferido :) y el que peor me sale a mí… en cuestiones culinarias es muy exigente pero a mí me mola porque me “invita” a mejorar siempre :P Esta vez con esta crostata he ganado yo, la ha probado y no ha podido decir ni mu… bueno a parte de “buooooOOOOoooonaaaa!!”
Alicia – Crostata 1-0 :D
Ingredientes para 4-6 personas:
200 gr de harina
115 gr de mantequilla a temperatura ambiente
1 cucharadita de azúcar
1 pizca de sal
200 gr de la mermelada que más os guste (normalmente de fresa, cereza o albaricoque, yo he usado una mermelada de frutas del bosque)
1 huevo
Preparación:
1 En un cuenco grande mezclar la harina, la mantequilla en trocitos, el azúcar y la sal. Mezclar bien con los dedos. La masa quedará como desmigada.
2 Añadir 1-2 cucharadas de agua fría y seguir amasando hasta que obtengamos una masa lisa, bien amalgamada.
3 Envolverla en film transparente y dejarla reposar en frigo durante al menos 1/2 hora.
4 Sacarla del frigo y extenderla con el rodillo. Debe quedar bastante bajita: unos 4-5 mm.
5 Forrar un molde para bizcochos con papel de horno y cubrir la base con la masa y reservar la masa sobrante para hacer las decoraciones.
6 Meter en el frigo durante otra 1/2 hora.
7 Calentar el horno a 180º. Cocer la base de la crostata durante 10 minutos.
8 Sacarla del horno y extender la mermelada por toda la base.
9 Extender la masa que habíamos reservado y cortar las decoraciones. Normalmente la crostata se hace con este tipo de rejilla.
10 Pincelar la rejilla con el huevo batido y poner en el horno durante unos 20 minutos o hasta que esté dorada.
Algunos consejillos para que sea perfecta!:
- Trabajar la masa con las manos frías. El calor es horroroso para las masas con tanta mantequilla. Si tienes las manos calientes mételas un poquillo debajo del chorro del agua fría antes de ponerte a amasar.
- Se puede utilizar lo que tengáis a mano pero yo para cortar la masa he utilizado una de esas ruedecitas para la pasta, dentada. Así sale más mona ;)
- Añadir el agua poco a poco, según la temperatura, el tipo de harina, etc, etc, etc, puede ser que necesitéis más o menos. Si hubiérais añadido demasiada agua se puede remediar añadiendo un poco de harina pero tened cuidado con las cantidades ya que podría venir durilla.
Buena crostata de fin de semana!!

Ah, antes de que se me olvide!!! Habéis pasado ya por la página de Alicia Mañas Food&Photo? Quedan sólo dos días para el sorteo de mi tienda en Etsy!!!!
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Crostata con mermelada
Raviolis de calabaza
Sábado, 6 de la mañana y ya estoy en pie… pero qué me habrá dado?? Tengo un insomnio de caballo y no precisamente del malo sino porque estoy super entusiasmada, como los niños chicos que no pueden dormir antes de una excursión… solo que yo hoy a las 3 tengo que encerrarme en la cocina, ir al trabajo no lo llamaría una excursión, al menos no como las que hacía de pequeña cuando mi madre me preparaba los bocadillos envueltos en papel albal y me escribía “yo soy el jamón”, “yo soy el queso” :D
Por qué todo este movimiento?? y qué se yo, será este karma positivo que últimamente se ha apoderado de mí :P La boda, el cambio de casa, la costura (ahora me estoy haciendo un vestidito :) las perspectivas de trabajo que pintan super bien. I’m so excited!!! ^__^
Eso sí, preferiría poder dormir un poquito porque esta noche a las 10, cuando salga del trabajo, me acordaré de toda esta energía
En cualquier caso, aprovecho para postear que llevo un mes muy poco pródigo. No creais que no estoy cocinando es que estoy preparando algunas recetillas para G2kitchen que me están llevando bastante tiempo y aún no las puedo desvelar!! :P
Mientras tanto os dejo unos raviolis estupendos. En Italia es uno de los platos más tradicionales de la cocina de la región de Mantova. En realidad no se llaman ravioli sino tortelli (los nombres cambian en relación a la región y al tipo de forma – un día profundizaremos en el asunto) y su peculiaridad es su relleno lleno, perdonadme el juego de palabras, de contrastes: la calabaza dulce, el grana salado, el dulce-amaro de los amaretti y el picante de la mostarda. No todos los raviolis de calabaza llevan ese relleno, depende de donde los comamos algunos no llevan amaretti. De hecho a mí los amaretti no me gustan nada, pero nada de nada de nada así que he optado por una versión “tutta mia” y los he sustituido con patata que los hace muy cremosos y le va super bien a la calabaza en contraste con el queso.
Bueno, no os doy más “la brasa” y paso a la receta que creo yo que es lo más interesante :)
Feliz finde y descansad mucho… al menos un poquito por mí!!
Ingredientes para 4 personas:
Pasta:
400 gr de harina
4 huevos
1 pizca de sal
Relleno:
1 kg de calabaza
100 gr de patatas
100 gr de parmesano o grana padano
Sal, pimienta y nuez moscada
Salsa:
Mantequilla (mejor salada)
Hojas de salvia
Preparación:
1 Mezclar los ingredientes de la pasta, amasar bien hasta obtener una pasta lisa, sin grumos y elástica. Envolverla en film transparente y dejarla reposar en frigo durante al menos 1/2 hora.
Para más info sobre la preparación de la pasta mira aquí ;)
2 Pelar y cortar la calabaza en trozos. Cocerla en el horno hasta que esté blandita (unos 45 minutos)
3 Hacer lo mismo con la patata y dejar enfriar.
4 Hacer puré la patata y la calabaza, mezclar con el queso y rectificar de sal y pimienta. Añadir una pizca de nuez moscada.
5 La parte “más complicada” viene ahora. Para hacer los ravioli o tortelli existen diferentes instrumentos: o la rueda, o este otro tipo de rueda, o el molde. Yo normalmente uso el molde para dar la forma y luego los corto con la rueda, así estoy segura de que se han cerrado bien.
6 Por lo que sacamos la pasta del frigo, la estiramos con la maquinita (los más valientes lo pueden hacer a mano con el rodillo) hasta que nos quede muy fina (yo normalemente uso la medida más pequeña) y preparamos los ravioli teniendo cuidado que no nos queden burbujas de aire entre la pasta y apretando bien con la ruedecita al cortar para que no se nos vayan a abrir durante la cocción.
7 Pasamos a cocer los ravioli en abundante agua con sal gorda durante pocos minutos. Lo mejor es probarlos para saber cuando están en su punto porque puede variar. De todos modos se cuecen en unos 5-6 minutos (depende de la pasta, del relleno, etc.)
8 Mientras tanto ponemos una sartén grande con un poco de mantequilla y las hojas de salvia limpitas y dejamos que se derrita a fuego lento.
9 Por último escurrimos muy bien los ravioli y los pasamos a la sartén. Un par de vueltas para que cojan saborcillo y ya están listos para servir con un poco de parmesano o grana rallado.
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Raviolis de calabaza
Ayyyy, que se me olvida, que se me olvida, que se me olvida… Yo siempre llego tarde :P pero bueno aún hay tiempo hasta el 28 de marzo. VOTA!!
Spaghetti alla chitarra con calamaretti
Estaba a puntico de poner la receta de las tortas de aceite… pero me parece que esperaré un poco para poner otra receta dulce, no?? qué decís?? yo estoy un poco hartica :P
Hemos vuelto a la normalidad y por supuesto he vuelto a la cocina :) Hacía tiempo que no hacía una pasta fresca, sencilla, sin rellenos ni historias. No sé por qué, yo que casi no la comía, llevo unos diez días comiendo carne, carne y más carne, ahora ya no la puedo ni ver y este finde tenía unas ganicas de algo que viniera de la mar :)
Después de un sábado costura por la mañana y trabajo por la tarde (os he dicho que me han regalado una máquina de coser???!!! :)))) mi frigo el domingo daba pena porque normalmente el sábado por la mañana voy al mercado y compro lo básico para pasar la semana, verduricas frescas y pescado, para la carne tengo mi carnicero de confianza ;) Pues lo dicho, que abro el congelador y qué me encuentro?? pies de cerdo, rabo de toro, carne picada, salchicha fresca, uhmmm :( y… calamares!!! Estupendo, manos a la obra que en media hora preparo unos espaguetis caseros!
Esta vez me he decantado por unos spaghetti alla chitarra… bueno, más o menos. En realidad estos espaguetis se realizan con un instrumento parecido a las cuerdas de una guitarra y los míos los he hecho con la máquina. Pero vaya, que la peculiaridad de esta pasta es que es de sección cuadrada, a diferencia de los espaguetis “normales” y esto se consigue fácilmente con la Imperia.
A mí la pasta fina me encanta. Si además le pones una salsita hecha con verduras y calamares como esta es lo más de lo más.
No tiene nada que ver pero aprovecho para señalar a los “adictos” a la información (por si no lo conocéis aún) la página suite101.net en la que podréis encontrar información actual de todos los temas y los artículos de mi queridísimo amigo Jose, que además de amigo es periodista! Desde aquí le quería desear muchísima suerte con esta colaboración :))
Pues nada, a preparar una mágnifica pasta y a leer un ratillo!
Ingredientes para dos personas (sobrará un poco de pasta que podéis congelar :) :
200 gr de sémola de trigo
2 huevos
1 yema
1 pizca de sal
Ingredientes para la salsa:
7-8 calamarcitos
1 trozo de apio
1/2 cebolla
1 zanahoria
1 trocito de guindilla
Vino blanco seco
Perejil picado fresco
Aceite de oliva, sal y pimienta
Preparación:
1 Preparar la pasta con la sémola, los huevos, la yema y la sal. Amasar bien hasta que la pasta sea lisa y elástica, sin grumos. Envolver en film transparente y dejar reposar en el frigo durante 1/2 hora.
2 Lavar, pelar y cortar en trozos pequeñitos la cebolla, el apio y la zanahoria.
3 Lavar, limpiar y cortar en rodajas los calamarcitos.
4 En una sartén con un chorrito de aceite poner a rehogar la cebolla, el apio y la zanahoria. Mantener el fuego suave para que no se doren demasiado. Añadir medio vasito de vino blanco y dejar evaporar.
5 Continuar la cocción durante 10 minutos. Añadir un poco de agua si vemos que las verduras se están secando. Añadir sal y la guindilla.
6 El truco está en dejar cocer las verduras poco a poco, añadiendo agua conforme se va evaporando para que se cree un poco de salsa que haya cogido todo el sabor de las verduras.
7 Sacar la pasta del frigo y, con la ayuda de la máquina o, para los más osados, con rodillo y cuchillo, hacer los espaguetis.
8 Añadir los calamares a la sartén de las verduras y saltear todo junto. Rectificar de sal y añadir perejil picado y pimienta al gusto.
9 Cocer los espaguetis en abundante agua salada durante unos 4-5 minutos y añadirlos, escurridos, a la salsa. A la salsa le viene muy bien el mismo agua que se utiliza para cocer los espaguetis por lo que podemos añadir 1-2 cucharadas.
10 Saltear todo junto en la sartén durante 1 minuto y servir inmediatamente.
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Spaghetti alla chitarra con calamaretti
La panna cotta
Creo estar segura de una cosa. A todos o casi todos los que pasáis por aquí nos une una gran pasión: comer, cocinar o las dos cosas!! :)
No sé vosotros pero a mí no se me puede “comprar” con ropa, joyas o perfumes… pero si uno se presenta con una buena cena… ahí me has dao ;) De todas formas no soy de las que se gasta grandes fortunas en restaurantes de postín. Os diré más aún, no sé si lo habéis notado que desde hace tiempo he abandonado las espumas, las gelatinas y las recetas complicadas para lanzarme de cabeza a por la cocina tradicional, hecha como dios manda, que nos trasporta a la más tierna infancia… (será la edad… ;)
Pues bueno, todo este rollo para deciros que culinariamente hablando me he dejado llevar por el estómago sin hacer caso a la cartera sólo dos veces en mi vida. Una, de la que estoy muy contenta, es la cena en Sadler, uno de los mejores chefs italianos que tiene un restaurante precioso donde comimos de maravilla y nos trataron como reyes :)
La segunda locura tuvo lugar hace poco y fue más persiguiendo un producto que un chef: el tartufo d’Alba o la trufa blanca de Alba que según los entendidos es de las delicias más deliciosas de este mundo.
Bueno, pues yo seré tonta pero a mí lo que más me gustó de toda la cena fue la panna cotta :)
Tartare, tallarines, huevo con fondue.. todo acompañado de la perla de Alba, un producto difícil de encontrar y cultivar y por el que te hacen pagar un ojo de la cara. En cambio la panna cotta, en su sencillez, fue la panna cotta más rica que en mi vida me había echado a la cara. Obviamente, la señora no quiso revelarme la receta pero he hecho mis pruebas y, jeje, o la he conseguido o algo muy parecido porque señoras y señores esta panna cotta está de muerte!
La he hecho en dos versiones, con chocolate y con caramelo, en vasito o como un flan. Si veis el flan un poco “espachurrao”… bueno, es que es así. Hay está el secreto de su éxito, en que es tan cremosa que se deshace en la boca. Si queréis hacerla para navidad y hacerla un poco más presentable añadid una hoja o dos más de gelatina pero, consejo de amiga ;) os aseguro que no será igual!
La panna cotta no tiene secretos, solo hace falta una nata fresca de calidad, derretir bien la gelatina para que se mezcle bien y un poco de paciencia para que se cuaje.
A disfrutar!
Ingredientes para 6 personas:
1/2 l de nata fresca
100 gr de azúcar
2 hojas de gelatina
1/2 cucharada de harina de arroz
1/2 vaso de leche
- Azúcar para el caramelo o
- 200 gr de chocolate fondente
Preparación:
1 Poner la gelatina en agua fría durante 10 minutos o hasta que esté blanda
2 Calentar la leche. Cuando empiece a hervir retirarla del fuego, unir la harina de arroz y la gelatina bien escurrida y remover hasta su completa disolución.
3 Calentar la nata junto con el azúcar sin que llegue a hervir.
4 Unir la nata con la leche y remover bien.
Para la panna cotta con caramelo:
- Caramelizar unos 6 moldes de flan. Poner una cucharadita de azúcar en cada molde (de acero) y calentarlo directamente sobre la lumbre teniendo cuidado de no quemarnos. Cuando el azúcar se disuelva y comience a ponerse marroncito retirar y dejar enfriar.
- También se puede derretir el azúcar (una cucharadita por molde) en un cazo. Una vez se haga caramelo distribuirlo en los moldes rápidamente ya que el caramelo se seca en seguida.
En cualquier caso hay que tener mucho cuidado con el caramelo porque alcanza temperaturas muy elevadas.
- Rellenar los moldes con la mezcla de nata y leche y dejar reposar en el frigo al menos 3-4 horas y mejor durante toda la noche.
Para la panna cotta con chocolate:
- Rellenar 6 vasitos de cristal con la mezcla de nata y leche y dejar reposar en el frigo al menos 3-4 horas y mejor durante toda la noche
- Derretir el chocolate en el microondas o al baño maría y distribuirlo encima de la panna cotta unos momentos antes de servir.
Descárgate la receta en PDF:
Panna cotta con chocolate o caramelo
Para los días de frio: ris e erborin
Parece que era ayer… y no, ya han pasado casi dos semanas desde que fui a Granada. He ido, he vuelto y he tenido una agenda que ni la de un ministro. En realidad creía que había pasado más tiempo porque han sido 15 días de aupa; la vida te da un palo y luego te muestra la otra mano con un ramo de rosas rojas y todo pasa tan rápido que a uno no le da tiempo ni a reaccionar… nos os gustaría que la vida a veces fuera más lenta???… a mí sí.
Pues eso, que a lo tonto a lo tonto se nos ha venido el invierno encima. Suena a topicazo de los grandes pero es que es verdad, cuando llega noviembre solemos mirar atrás para ver a dónde se ha ido el año que acabábamos de empezar, hace dos días (como quien dice) estábamos en la playa tomando el sol y ahora calefacción, café calentito y mantita (a mi Neo le encanta :)
Otro topicazo: me encanta el otoño… pero es que es así!! Es la estación con los colores más chulos del año y tiene una cierta melancolía sin llegar a los lagrimones de tristeza del invierno. Al mercado llegan las granadas, las castañas y a mi mesa las sopas!! Mientras os estoy contando todo esto me estoy comiendo una cremita de calabaza que es una de mis preferidas :)
Ris e erborin proviene del dialecto milanés y significa arroz y perejil. De ahí salió el nombre para mi alter ego italiano y del frío milanés sale esta sopa estupenda. En sus orígenes servía para aprovechar las sobras del bollito (léase ll como una l alargada, no como una elle de bollicao ;) un plato típico de estas zonas que se hace con carne hervida (bollita). Por cierto, lo tengo que hacer un día y enseñároslo porque no tiene mucha ciencia pero como todos los platos típicos tiene un peligro… :P
Pues eso que con la carne y el caldo que sobraba del bollito se hacía esta sopa scalda cuori (calienta corazones). A mí me chifla! ;)

Ingredientes para 2 personas:
1 l y medio de caldo de carne o verduras
150 gr de arroz
1 buen puñado de perejil
150 gr de ternera
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Preparación:
1 En una cacerola poner una cucharada de aceite. Añadir la ternera cortada en trocitos pequeños y saltear un par de minutos. Salpimentar.
2 Incorporar el caldo y llevar a ebullición. Corregir de sal y añadir el arroz. Remover.
3 Cocer unos 18-20 minutos hasta que el arroz esté en su punto.
4 Justo antes de servir añadir el perejil limpio, seco y picado finamente.
Descárgate la receta en PDF:
Ris e erborin
La focaccia
Focaccia: [ESP focacha] dícese de cierto pan de origen italiano, sabroso, alto, de gusto suave que se hornea solo, con tomatitos, aceitunas o anchoas y que acompañado de embutidos y cervecita fresca anima la vista, el estómago y el alma :)
No es una pizza, no es un pan, es un término medio que está para tirarse de los pelos, aún no la habéis probado?? Eso no puede ser…
Seguramente aquellos que hayáis tenido oportunidad de visitar Italia la habréis encontrado casi en cualquier parte. Junto con la pizza, la focaccia es uno de los fast-foods italianos más conocidos y más buenos; parece ser que provenga de la zona de la Liguria donde la hacen rica rica y la comen incluso recién hecha para desayunar.
Si os gusta hacer pan en casa os gustará también mucho esta focaccia. Como con el pan un buen resultado dependerá del uso de una buena harina y de un aceite de calidad!! Atención a los estómagos delicados o a las dietas… la focaccia tiene mucho peligro :P
Ingredientes:
600 gr de harina 00 (de fuerza)
80 gr de agua templada
250 gr de patatas cocidas
25 gr de levadura fresca
2 huevos
20 gr de sal
1 cucharada de azúcar
Aceite de oliva
Sal y tomillo
Preparación:
1 Desmenuzar en un vaso la levadura y mezclarla con el agua, el azúcar. Remover hasta su completa disolución y dejar reposar 15 minutos.
2 Mezclar la levadura con el agua, las patatas, los huevos, 2 cucharadas de aceite y la harina. Incorporar por último la sal y amasar bien hasta que obtengamos una pasta lisa y sin grumos.
3 Dejar reposar en un lugar templado, cubierta con un paño húmedo durante 1-2 horas (hasta que se duplique su volumen)
4 Forrar una bandeja de horno cuadrada o un molde para tartas con papel de horno. Estirar un poco la masa con el rodillo y ponerla en el molde o en la bandeja.
5 Con el dedo índice hacer algunos huecos en la superficie (sin llegar al fondo) que podremos rellenar con tomatitos partidos por la mitad o aceitunas.
6 Condimentar la superficie con una buena cantidad de aceite de oliva, sal gorda y tomillo.
7 Cocer en el horno caliente a 220 grados durante 15 minutos; bajar a 200 grados y continuar la cocción durante 5-10 min. más.
8 Servir templada o fría con embutidos.
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Focaccia


















