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Calamares rellenos con Jovanotti
Llevo varios días jorobá con el estómago… y os juro que no han sido los calamares!!
Llevaban un par de semanas en el congelador y me daba pereza sacarlos porque no sabía que hacer con ellos. Bueno damos una vuelta por internet y ya está, no?? algo saldrá
Y así fué. Encontramos una receta de calamares rellenos a la siciliana que no tenían que estar nada mal. Uhmmm, me está entrando hasta hambrecilla
A ver calamares, los tengo!, pan rallado, no pero tengo pan de molde, piñones, no pero tengo pistachos… el resto es fácil: unas alcaparrillas, alguna anchoa, aprovechamos y le echamos también unas gambillas y unos tomatillos que si no los tengo que tirar y aquí señores se aprovecha todo!!
El resultado ha sido espectacular, más fácil imposible, rápido lo justo para no tener que encadenarse en la cocina en mi único día libre y bueno hasta decir basta
Todo aderezado de una estupenda canción de Jovanotti (os acordáis del Ombelico del mondo??) que a quien le guste le aconsejo que se pille su disco Safari que no tiene desperdicio… en italiano claro!!!
Ingredientes para dos personas:
2 calamares de buen tamaño
2 rebanadas de pan de molde
1 puñadito de alcaparras
2 cucharadas de pistachos pelados (mejor si no son salados)
2 anchoas en aceite
6-8 gambas
2 cucharadas de pasas
1 cucharada de jerez
1 diente de ajo
Unos 10 tomatitos
Vino blanco
Sal, pimienta y aceite de oliva
Preparación:
1. En un cuenco poner en remojo las uvas pasas con el jerez y un poquito de agua.
2. Limpiar los calamares debajo del chorro del agua fría; eliminar la piel. Separar las patas y cortarlas en trocitos eliminando la cabeza y todo el aparato digestivo.
3. Quitar la corteza al pan de molde.
4. Cortar en trocitos las alcaparras, los pistachos, las anchoas y las gambas peladas.
5. En una sartén poner a calentar un par de cucharadas de aceite de oliva y sofreir durante un minuto el diente de ajo un poco aplastado para que deje salir su aroma.
6. Retirarlo y añadir a la sartén las patas de calamar, las anchoas, los pistachos, las alcaparras y el pan. Saltear hasta que esté todo bien doradito con cuidado de no dorarlo demasiado. Añadir las pasas escurridas y cortadas en trocitos y las gambas. Cocer durante un minuto más. No importa si las gambas están un poco crudas porque luego irá todo al horno.
7. Rellenar los calamares con esta mezcla y cerrarlos con ayuda de un palillo de dientes.
8. Ponerlos en una bandeja de horno, salpimentar, colocar los tomatitos lavados alrededor y un poco de relleno si es que nos ha sobrado.
9. Hornear en el horno caliente a 180 grados durante 30 minutos. A mitad de la cocción dar la vuelta a los calamares y regarlos con un poquito de vino blanco.
10. Servir caliente acompañado de arroz blanco o una ensalada.
Descárgate la receta en PDF:
Calamares rellenos a la siciliana (más o menos
Spaghetti mix
No os digo la cara que ha puesto el italiano cuando ha visto la foto… probarlo no lo ha probado porque me lo he hecho para comer y a esas horas él está en la office pero vaya que no se lo hubiera comido ni muerto!
Y por qué?? Pues porque aquí la pasta es una cosa sagrada y existen ciertas normas que hay que cumplir y otras tantas cosas que no se deben hacer. Los que hayáis estado en Italia durante un buen tiempo habréis podido comprobar que la cultura en torno a la pasta es… cómo lo diría yo… una institución! Por lo que cuando le he enseñado la foto no ha visto si le gustaba la luz o no, si las proporciones eran buenas, si los colores habían salido bien… ha visto el huevo!!! Comentario: roba da spagnoli!! (es disí, esas cosas raras que hacéis vosotros españoles). Y tendrá y todo razón pero es que yo me acuerdo de los espaguetis que hacía mi madre con mantequilla y parmesano y su huevito al lado que bueno es que se me cae la baba. No tiene nada que ver con las tradiciones andaluzas pero mira que estaba rico!!
Y nada, la verdad es que la razón de esta receta es otra: tienes una hora para cocinar y comer, no tienes nada preparado, abres el frigo y lo único que ves es vacío… bueno, tengo una mantequilla con albahaca que hice el otro día para otra cosa y me sobró, tengo esos huevitos de codorniz tan monos que venden en paquetes de 10.000 y habrá que comérselos un día de estos, no?? Y me quedan exactamente dos grisinis de esos con tomate que están tan requetebuenos (sí, ya sé, estos quizás no se encuentren en España pero algo así habrá, no??
. A inventarse algo, oiga!…
Más fácil, imposible!!: huevo a la plancha, pasta en blanco con matequilla de albahaca (qué sabor!!) y los grisinis se los pongo en vez del queso hechos polvo y salteados ligeramente en la sartén para que se doren un poco como hacen en Sicilia con algunos platos de pasta que le ponen miguitas de pan y están super ricos.
Pues lo dicho, que estaba estupenda
Ingredientes para 1 persona:
80-90 gr de espaguetis
1 buena cucharada de mantequilla con albahaca
1-2 grisinis
1 huevo de codorniz
Preparación:
Cocer la pasta en abundante agua salada hasta que esté al dente.
En una sartén derretir a fuego lento la mantequilla.
Una vez que la pasta esté lista escurrirla y añadirla a la sartén con la mantequilla. Mezclar bien.
Machacar los grisinis hasta dejarlos como si fueran migas de pan y añadirlos a la sartén. Saltear todo junto unos minutos para que los grisinis se doren un poco.
En una sartén aparte cocer el huevo de codorniz a la plancha.
Servir todo junto bien caliente.
Para hacer la mantequilla de albahaca: Batir un buen puñado de albahaca fresca (limpia y seca) con 150 gr de mantequilla.
Se conserva en el frigorífico.
Descárgate la receta en PDF:
Espaguetis con mantequilla de albahaca y grisinis
Hoy es viernes y no hay canción pero sí que os recuerdo el concurso!!!
Salsa de tomate o sugo di pomodoro?
A estas alturas de la vida mi corazón está divido en dos entre España e Italia. Una me ha visto nacer y la otra me está viendo crecer… en todos los aspectos porque últimamente he cogido unos pocos de quilos
Siempre se dice que entre España e Italia no existen muchas diferencias, que somos iguales, que tanto monta monta tanto… y es verdad pero no es verdad. Un ejemplo claro es la cocina. Seguramente tenemos un montón de platos iguales o al menos muy parecidos pero luego hay grandes diferencias, productos autóctonos que no se encuentran aquí o allí. La verdad es que qué más da de dónde vengan si son buenos y ayudan a enriquecer nuestro bagaje gastronómico
Pues nada, ésta por ejemplo es una receta super italianísima pero que también he visto hacer a mi madre desde que tengo uso de razón. Ahora mismo no me acuerdo si la que hace mi madre es exactamente igual pero la base es la misma: unos buenos tomates maduros y una cocción a fuego lento como dios manda… Exito asegurado!! La guindilla o peperoncino es el toque italiano, aquí te lo encuentras hasta en la sopa y yo no me quejo porque me gusta a rabiar!
Y a vosotros cual os gusta más la salsa de tomate o il sugo di pomodoro?
Ingredientes:
Tomates en rama o de pera maduros
Aceite de oliva
Azúcar, sal y pimienta
Guindilla
Preparación:
Poner abundante agua a calentar en una olla grande.
Lavar los tomates y con ayuda de un cuchillo afilado practicar un corte en forma de cruz en la base de cada tomate.
Cuando el agua empiece a hervir echar los tomates y dejarlos hervir durante 1-2 minutos.
Colar y dejar que se enfrien durante algunos minutos. Gracias a este procedimiento, que se llama escaldar (pasar un alimento rápidisimamente por agua hirviendo), será muy fácil pelar los tomates ya que la piel se despega del resto.
Pelar los tomates, partirlos en dos y sacar las semillas (se puede hacer exprimiendo cada mitad del tomate con las manos encima de un cuenco).
Cortar los tomates en trocitos y ponerlos en una cacerola. Pasar por el colador el zumo con las semillas que nos ha quedado después de exprimir los tomates; eliminaremos las semillas pero el zumo lo añadimos a la cacerola con el resto de los tomates.
Poner a calentar la cacerola a fuego lento, tapar y dejar cocer hasta que la pulpa de los tomates se haya deshecho.
Pasar por el pasapurès; poner en otra cacerola y aliñar con aceite, azúcar (sirve para quitar la acidez del tomate… cuidado con pasarse con la cantidad!!), sal y pimienta. Si os gusta podéis añadir también una pizca de guindilla. Poner a cocer a fuego medio-bajo y dejar que se reduzca a la mitad.
Dejar enfriar y guardar en tarros de cristal limpísimos.
Ah! se me olvidaba… ésta es mi segunda receta para el HEMC 35 dedicado a las conservas!!
Descárgate la receta en PDF
Salsa de tomate casera
Maltagliati al nero di seppia
Lo prometido es deuda. Le prometí a Martin que publicaría una receta con pasta de colores y aquí está!
No puedo decir que sea mi preferida… pero solo porque a mí me gustan todas
Esta es la prima de una larga serie de receticas de pasta de colores que iré poniendo porque se puede hacer de mil maneras!! A ver, negra con el nero di seppia, o tinta de calamar en cristiano, rosa con la remolacha, amarilla con el azafrán, roja con el tomate, verde con las espinacas, marrón con el cacao, etc… quien da más??
A mí como me gusta más el pescado que la carne esta me gusta un montón, tiene un sabor muy delicado y está estupenda con una salsita super fácil y super rápida como esta con tomatitos, alcaparras y anchoa. La botarga le da un toque estupendo pero supongo que no es fácil de encontrar…
Y aunque somos solo dos en casa yo siempre hago pasta para 4. Las cantidades son mucho más fáciles de manejar y con lo que sobra se pueden hacer tallarines o ravioli o incluso dejarlas así en láminas, congelarla (sin cocer y poniendo un trozo de papel de horno entre lámina y lámina para que no se peguen). Para usarla solo tenéis que sacarla del congelador y, sin descongelar, hervirla durante pocos minutos en abundante agua salada (igual que si fuera fresca sin congelar). Y ala, un plato de pasta digno del mejor de los restaurantes listo en un abrir y cerrar de ojos!
Ah, se me olvidaba… por qué este nombre, maltagliati? Maltagliati significa “malcortados” y viene por la forma que se le da a la pasta: una vez estirada la pasta se corta a trozos, como nos vengan, unos más pequeños otros más grandes, unos cuadrados otros piramidales… parece ser que el origen de esta pasta está en la economía domestica. Cuando se hacían otros tipos de pasta la que sobraba no se tiraba, no! terminaba en los platos con esta forma
Ingredientes para la pasta (4 personas):
200 gr de sémola de trigo o harina 00, 1 bolsita de tinta de calamar, 2 huevos, una pizca de sal
Ingredientes para la salsa:
125 gr de tomatitos, una cucharada de alcaparras, 1-2 anchoas, 1 cebolleta, vino blanco, sal y botarga de atún.
Preparación:
Disponer la harina en forma de montaña con un hueco en medio.
Diluir la tinta de calamar en un par de cucharadas de agua. Batir los huevos y mezclaros bien con la tinta de calamar. Verter
la mezcla en el centro de la harina.
Mezclar bien y empezar a amasar. Seguir amasando unos diez minutos o hasta que la pasta sea lisa y elástica. Hacer una bola, cubrirla con film transparente y dejar reposar en el frigo durante 30 minutos.
Sacar del frigo y estirarla con la máquina para la pasta o con un rodillo. Tiene que quedar fina (con la máquina usar el último número – la abertura más pequeña).
Con un cuchillo o una rueda para cortar la pizza cortar tiras y luego trozos más pequeños irregulares. Dejarlos reposar en una bandeja de horno bien cubiertos de harina para que no se peguen unos a otros.
Preparación de la salsa:
Limpiar y cortar en rodajitas la cebolleta; lavar los tomatitos y cortarlos en cuatro; lavar y picar las alcaparras.
En una sartén poner una cucharada de aceite, añadir las anchoas y dejar cocer 1 minuto. Deshacerlas con ayuda de una cuchara de madera. Añadir la cebolleta y sofreir a fuego lento hasta que esté transparente.
Añadir medio vasito de vino blanco y dejar evaporar. Incorporar los tomatitos cortados y las alcaparras.
Hervir los maltagliati en abundante agua salada durante 2 minutos. Escurrir e incorporar la pasta a la sartén con la salsa. Saltear todo junto un minuto y servir caliente espolvoreando un poco de botarga rallada al momento.
Descárgate la receta en PDF:
Maltagliati al nero di seppia con pomodori, capperi e bottarga
Mini pizzas exprés
Esta es una receta que en mi opinión gustará mucho. Es muy fácil y sobre todo muy rápida, justo lo que uno necesita cuando llega a casa después de trabajar, tiene un hambre que se comería la mesa de la cocina y ganas de cocinar = 0.
El pan de pita creo que hoy en día se puede encontrar en cualquier supermercado. Es un pan un poco soso para comer solo pero si uno lo tuesta un poco y lo rellena prácticamente de lo que sea es un pan que da para mucho.
El pan de pita es divertido por su forma, es muy plano y cuando se abre longitudinalmente está hueco dentro por lo que se puede rellenar como si fuera un sobre.
Abierto así en dos se transforma en una base perfecta para hacer estas mini pizzas que, claro está, admiten el relleno que más nos guste… todo excepto el pollo con la piña, por dios!! Lo he comido 100 mil veces cuando era joven e inocente… ahora me parece una herejía/americanada.
Lo mejor: ingredientes naturales, frescos y cuanto más mediterráneos mejor
Ingredientes:
2 panes de pita
250 gr de tomate triturado
200 gr de mozzarella
1 cucharadita de alcaparras
2 anchoas en aceite
2 hojas de albahaca
Sal, pimienta, orégano y aceite de oliva
Poner el tomate triturado en un cuenco. Condimentarlo con sal, pimienta y una cucharada de aceite. Remover bien.
Cortar en dos los panes de pita, poner encima la salsa de tomate, la mozzarella cortada en rodajas, las alcaparras, las anchoas y espolvorear con orégano.
Cocer en el horno caliente a a 190° durante 10-15 minutos o hasta que la mozzarella empiece a burbujear.
Decorar con una hojita de albahaca y servir con un hilo de aceite de oliva, mejor si es picante.
Preparación:
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Mini pizzas exprés












