Entradas con la etiqueta ‘recetas de Navidad’
Trufas al whisky
Internet aún va a trompicones en la casa nueva. Uno puede cambiar de país, acabar más o menos lejos pero hay ciertas cosas que no cambian… los proveedores de servicios de telefonía no funcionan ni España, ni en Italia ni en la conchinchina… bueno seguro que existen paises serios donde las cosas funcionan a la primera y no tienes que enviarles una carta bomba amenazando con llevarlos a juicio..
Dicho esto pasamos a cosas más interesantes :)
La Navidad ya se nos ha echado encima. Este año me estoy preparando como dios manda: arbolito, decoración navideña, cena de Navidad, regalitos… voy con mucho retraso, para qué nos vamos a engañar, pero me hace mucha ilusión que este año mis papis y mi hermano vienen a Milán a pasar las fiestas con nosotros!! ❤
Dentro de lo cabe intentaré poner bastantes recetas navideñas, algunas ideillas de entremeses y dulces que es lo que más me gusta de todo. Empezamos con estas trufas?
Ingredientes:
200 gr de chocolate negro
75 ml de nata líquida
1 cucharada de whisky
Cacao en polvo (sin azúcar)
Preparación:
1 Poner el chocolate troceado y la nata al baño maría.
2 Derretir poco a poco el chocolate.
3 Cuando esté derretido y bien mezclado con la nata, lo retiramos del fuego y añadimos el whisky. Remover.
4 Forrar un molde cuadrado con papel albal y verter la mezcla.
5 Dejar enfriar hasta que se vuelva sólido, primero a temperatura ambiente y luego en frigo (cubierto con film transparente) un par de horas.
6 Cortar en rectángulos (yo los he hecho de unos 4X2cm) y pasarlos en el cacao en polvo.
Nota: con estas cantidades y haciendo las trufas de esta medida salen unas 25, si queremos más tendremos simplemente que duplicar las cantidades :)
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Trufas al whisky
Turrón de chocolate… blanco
Falta poquito… muy poco. Yo ya estoy con la cabeza más en España que aquí. Aún quedan algunas cosas que hacer, el trabajo, los regalos, organizar un poco estos días que vamos a estar fuera y que no han sido tantos en todos los años que llevo trabajando :) Esto sí que son unas vacaciones de Navidad!!
Y sigo con mis regalos home-made, si tuviera mucho tiempo y no viviera en el quinto pino (teniendo en cuenta de donde vengo) haría todos los regalos así. Porque para mí un regalo hecho con las propias manos tiene muchísimo valor: el valor del regalo, el valor de la persona que te lo hace y el valor de su tiempo… que hoy en día es un lujo de los de verdad.
Os dejo con esta receta que se tarda más en leer que en hacerla :) Admite un montón de variantes (el chocolate que más os gusta, frutos secos, fruta escarchada, cereales, semillas…) y como regalo para Papá Noel para dejarlo debajo del árbol es estupendo… un poco de peloteo nunca viene mal ;)
Ingredientes (para un regalo para 1-2 personas):
200 gr de chocolate blanco
1 cucharada de aceite de girasol
1 puñadito de piñones
1 puñadito de almendras
2-3 galletas maria
2 dátiles
Semillas de amapola
Preparación:
1 Derretir el chocolate al baño maría. Una vez derretido y aún caliente añadir el aceite y remover bien.
2 Añadir las galletas en trozos, los piñones, las almendras, los dátiles cortados en trocitos y unas pocas semillas de amapola. Remover.
3 Poner el chocolate en un molde cuadrado recubierto de papel de horno y dejar enfriar.
4 Una vez frío, cortar en barritas.
5 Escoger una caja bonita y un buen lazo :)
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Turrón de chocolate blanco
La panna cotta
Creo estar segura de una cosa. A todos o casi todos los que pasáis por aquí nos une una gran pasión: comer, cocinar o las dos cosas!! :)
No sé vosotros pero a mí no se me puede “comprar” con ropa, joyas o perfumes… pero si uno se presenta con una buena cena… ahí me has dao ;) De todas formas no soy de las que se gasta grandes fortunas en restaurantes de postín. Os diré más aún, no sé si lo habéis notado que desde hace tiempo he abandonado las espumas, las gelatinas y las recetas complicadas para lanzarme de cabeza a por la cocina tradicional, hecha como dios manda, que nos trasporta a la más tierna infancia… (será la edad… ;)
Pues bueno, todo este rollo para deciros que culinariamente hablando me he dejado llevar por el estómago sin hacer caso a la cartera sólo dos veces en mi vida. Una, de la que estoy muy contenta, es la cena en Sadler, uno de los mejores chefs italianos que tiene un restaurante precioso donde comimos de maravilla y nos trataron como reyes :)
La segunda locura tuvo lugar hace poco y fue más persiguiendo un producto que un chef: el tartufo d’Alba o la trufa blanca de Alba que según los entendidos es de las delicias más deliciosas de este mundo.
Bueno, pues yo seré tonta pero a mí lo que más me gustó de toda la cena fue la panna cotta :)
Tartare, tallarines, huevo con fondue.. todo acompañado de la perla de Alba, un producto difícil de encontrar y cultivar y por el que te hacen pagar un ojo de la cara. En cambio la panna cotta, en su sencillez, fue la panna cotta más rica que en mi vida me había echado a la cara. Obviamente, la señora no quiso revelarme la receta pero he hecho mis pruebas y, jeje, o la he conseguido o algo muy parecido porque señoras y señores esta panna cotta está de muerte!
La he hecho en dos versiones, con chocolate y con caramelo, en vasito o como un flan. Si veis el flan un poco “espachurrao”… bueno, es que es así. Hay está el secreto de su éxito, en que es tan cremosa que se deshace en la boca. Si queréis hacerla para navidad y hacerla un poco más presentable añadid una hoja o dos más de gelatina pero, consejo de amiga ;) os aseguro que no será igual!
La panna cotta no tiene secretos, solo hace falta una nata fresca de calidad, derretir bien la gelatina para que se mezcle bien y un poco de paciencia para que se cuaje.
A disfrutar!
Ingredientes para 6 personas:
1/2 l de nata fresca
100 gr de azúcar
2 hojas de gelatina
1/2 cucharada de harina de arroz
1/2 vaso de leche
- Azúcar para el caramelo o
- 200 gr de chocolate fondente
Preparación:
1 Poner la gelatina en agua fría durante 10 minutos o hasta que esté blanda
2 Calentar la leche. Cuando empiece a hervir retirarla del fuego, unir la harina de arroz y la gelatina bien escurrida y remover hasta su completa disolución.
3 Calentar la nata junto con el azúcar sin que llegue a hervir.
4 Unir la nata con la leche y remover bien.
Para la panna cotta con caramelo:
- Caramelizar unos 6 moldes de flan. Poner una cucharadita de azúcar en cada molde (de acero) y calentarlo directamente sobre la lumbre teniendo cuidado de no quemarnos. Cuando el azúcar se disuelva y comience a ponerse marroncito retirar y dejar enfriar.
- También se puede derretir el azúcar (una cucharadita por molde) en un cazo. Una vez se haga caramelo distribuirlo en los moldes rápidamente ya que el caramelo se seca en seguida.
En cualquier caso hay que tener mucho cuidado con el caramelo porque alcanza temperaturas muy elevadas.
- Rellenar los moldes con la mezcla de nata y leche y dejar reposar en el frigo al menos 3-4 horas y mejor durante toda la noche.
Para la panna cotta con chocolate:
- Rellenar 6 vasitos de cristal con la mezcla de nata y leche y dejar reposar en el frigo al menos 3-4 horas y mejor durante toda la noche
- Derretir el chocolate en el microondas o al baño maría y distribuirlo encima de la panna cotta unos momentos antes de servir.
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Panna cotta con chocolate o caramelo
Roscos de anís
Y seguimos con más de lo mismo, esta vez le toca a los roscos de anís.
Una receta de familia que, para que veais lo que son las cosas, me ha ayudado a recuperar mi novio-marío italiano. Y cómo? pues haciéndose super fan de ellos! A mí los roscos nunca me habían hecho mucha gracia pero como le gustan tanto al italiano en estos últimos años me he ido aficionando a ellos y ya veis ahora me los comería de tres en tres :P
Después de los hojaldrines (mis preferidos) y los mantecaos, no podían faltar en casa los roscos de anís :)
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Ingredientes para la masa:
220 gr de manteca de cerdo
175 ml de aguardiente seco
1 par de cucharadas de matalauva o semillas de anís
1/2 kg – 1 kg de harina (dependerá del tipo de harina)
1 pellizco de sal
Ingredientes para decorar:
1/2 kg de azúcar
1/4 l de agua.
Azúcar glas
Preparación:
1 Batir muy bien la manteca con la batidora normal o de varillas.
2 Tostar ligeramente las semillas de anís en una sartén. Una vez tostadas machacarlas muy bien.
3 Añadir la harina, el aguardiente y la sal. Mezclar muy bien y empezar a amasar. Quizás haga falta añadir harina, la masa se tiene que despegar fácilmente de los dedos.
4 Hacer los roscos. Yo los he hecho haciendo una bola de unos 5 cm de diámetro, aplastándola un poco y haciendo un agujero en medio, pero cada cual que los haga como le sea más cómodo.
5 Disponer los roscos en placas de hornos, un poco separados entre sí y cocer a 200ºC durante unos 20 minutos (aquí también aconsejo hacer una prueba con uno o dos roscos para ve cómo salen en nuestro horno)
6 Dejar enfriar y bañar uno a uno en el almíbar (hervir el azúcar en el agua y cuando se haya disuelto dejar cocer a fuego lento durante 10 minutos – dejar enfriar antes de usar) para después pasarlos por azúcar glas. Esta última fase es la más larga y complicada porque el azúcar se pone muy feo enseguida con el almíbar. Para evitarlo id haciéndolos poco a poco cambiando el azúcar cada 4-5 roscos, eliminar el exceso de almíbar con los dedos y dejarlos reposar para que se seque. Se puede dar una “segunda mano” de azúcar glas para que nos queden bonitos y blanquitos por todos lados.
7 Estos, como los mantecados, son perfectos para regalar porque duran mucho y cada día que pasan están más buenos :)
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Roscos de anís
Más navidad en G2Kitchen!
Poquito a poco nos vamos acercando :) Ya hemos entrado en Diciembre y las chicas de G2Kitchen no podíamos faltar a la cita navideña!!
Aquí tenéis el número especial de Navidad, lleno de ideas y tantas recetas para hacer y para regalar (acaba de salir el número en italiano, dentro de pocos días tendréis online la versión inglesa).

Yo he colaborado con una receta que para mí es muy especial. Los mantecados son la máxima expresión de la Navidad. Apenas se distinguía en el ambiente la llegada de la Navidad mi abuelo me regalaba unos mantecados enormes y buenísimos que no he vuelto a comer desde hace años… quien sabe si aún los hacen!! Estos son muy parecidos, al menos en el sabor, el tamaño lo he cambiado para poder comerme dos o tres ;)
Están muy buenos recién hechos pero os aseguro que mejoran con los días. Así que éstos se pueden añadir a nuestra lista de regalos home-made :)
Pues nada, os dejo con el número especial de G2Kitchen. Espero que disfrutéis los mantecados y la revista!
Ingredientes:
175 gr de manteca de cerdo
200 gr de azúcar
125 gr de almendras crudas peladas
400 gr de harina
3 cucharadas de canela
Sésamo o ajonjolí
Preparación:
1 En una sartén tostar (sin aceite) la harina hasta que esté ligeramente dorada. Tendremos que tener cuidado que no se tueste demasiado ya que puede influir en el resultado final.
2 Igualmente, tostar sin aceite las almendras en la sartén hasta que estén doradas. Dejar enfriar.
3 Batir muy bien la manteca de cerdo hasta que se ponga espumosa. Añadir el azúcar y la canela.
4 Por último añadir la harina y las almendras tostadas y molidas. Remover bien para mezclar los ingredientes.
5 Estender la masa con unos 2 cm de alto y hacer los mantecados con un molde redondo de unos 5 cm.
6 Ponerlos en una placa con papel de horno y decorarlos con sésamo.
Yo recomiendo hacer una prueba con uno o dos mantecados para ver cuantos minutos hacen falta con el horno de cada cual. Yo los he cocido 30 minutos a 150°. Una vez fríos probad la consistencia.
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Mantecados de almendra
Galletitas de queso y semillas para regalar
Y vamos a por la segunda!! Ahora toca salado. Ésta como la anterior es una receta “robada”, ya sé que no es muy original andar publicando recetas de otros pero tendremos un poco de todas, de las robadas y de las propias :)
Esta vez cojo una receta de este libro y aprovecho para enseñároslo porque a mí me ha encantado :) Como buena loca de libros de cocina que soy cuando descubro un libro nuevo y me lo llevo a casa al principio quiero hacerlo todo :P Luego me doy cuenta que el día tiene sólo 24 horas y al final tengo que elegir.
Esta receta la elegí porque es perfecta para los regalitos de navidad. Las galletas se pueden hacer con antelación, bien conservadas (en una lata) duran hasta dos semanas y son perfectas para envolver y regalar!! Además, no son el “típico” dulce…
Soy una super fan de las galletas saladas. Para mí no existen galletas que no sean con queso… luego uno le pone lo que quiera (semillas, especias o lo que sea) pero el queso ha de ser un ingrediente principal. En este caso he elegido el pecorino porque tiene un sabor fuerte y porque era lo que tenía en casa en ese momento :P pero podéis poner el que más os guste. Un único consejo: que sea un queso viejo, con carácter.
Vamos a lo que vamos…
Ingredientes:
220 gr de harina (yo he usado integral pero puede ser también harina blanca)
80 gr de queso rallado
1 cucharadita de sal
1 pizca de pimienta
80 gr de mantequilla fría
50 ml de agua
Para decorar:
1 huevo
Semillas de amapola
Sésamo
Preparación:
1 En un cuenco mezclar con las manos la harina, el queso, la sal, la pimienta y la mantequilla hasta obtener una masa granulosa.
2 Añadir el agua y empezar a amasar.
3 Formar con la masa un cilindro de unos 4-5 cm de diámetro. Envolverlo en film transparente y dejarlo reposar en el frigo durante 10 minutos.
4 Sacar la masa del frigo, batir el huevo y pintar toda la superficie. Poner las semillas de amapola y el sésamo en una superficie plana y pasar el cilindro por encima para que se queden bien pegados sin dejar huecos.
5 Envolverlo otra vez en el film transparente y dejarlo reposar en el frigo durante al menos 30 minutos.
6 Pasado este tiempo sacamos la masa del frigo y la cortamos en rodajas finas (de unos 4 mm). Las disponemos en una placa con papel de horno separadas entre sí porque durante la cocción crecen un poco.
7 Las horneamos a 150 grados durante unos 25 minutos o hasta que estén doraditas.
8 Sacarlas del horno y dejarlas enfriar completamente.
9 Servir con una copa de vino blanco o cava.
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Galletitas de queso y semillas
Ideas para la Navidad: Galletitas de chocolate y menta
Ya la tenemos aquí, ya ha llegado, sin habernos avisado la Navidad se nos está echando encima. Durante toda la semana han ido poniendo las luces por las calles, aún apagadas, y en tiendas y demás se han lanzado de cabeza y las han encendido (dichoso consumismo navideño…)
Dejando a un lado su lado más comercial, a mí la Navidad me encanta :) Hace años que dejé de poner el árbol, de hacer el belén o de llenar mi casa de bolitas y guirnaldas, sobre todo porque el neo se las comería, un año lo intenté y ese fue el resultado, cada vez que volvía del trabajo me tenía que poner a arreglar toda la decoración navideña :P Reconozco que para mí la Navidad no tiene mucho significado religioso y ni mucho menos comercial (acabo nauseada de tanto anuncio y tanta tomadura de pelo para que nos gastemos el dinero). Para mí la Navidad significa desde hace muchos años volver a casa :) y volver un poco a la niñez cuando la Navidad era realmente algo mágico. Este año con mi familia nos hemos inventado algo nuevo, vamos a hacer un viajito y seguro que nos lo pasaremos muy bien :)
Pues bueno, en una Navidad como dios manda (y nunca mejor dicho) uno/a tendría que tener tiempo para dedicarlo a sí mismo y a su familia. Yo entiendo que no le tiene por qué gustar a todo el mundo pero creo que preparar regalos con las propias manos sea de las cosas más bonitas del mundo :) y no por ahorrar, porque a veces sale más caro pero el hecho de crear algo para una persona creo que no tenga precio.
Esta sería mi Navidad ideal y por eso este año he pensado hacer una serie de post con ideas para hacer y para regalar o para preparar para las innumerables cenas que nos esperan. Una buena patada a la báscula, moderación y un poco de ejercicio y podremos disfrutar al máximo.
Pues nada, con este receta empieza mi pequeño monográfico navideño.
La receta de estas galletas estupendas la saqué del último número de Food&Travel. Hay que reconocer que en cuestión de revistas en el extranjero están a años luz de nosotros: reportajes alucinantes con fotos para quitar el hipo. En particular esta pertenece a un mini reportaje del libro Baked explorations de Matt Lewis y Renato Poliafito, dos amigos que un día dejaron su trabajo en publicidad para dedicarse a lo que más les gusta. Abrieron una pequeña pastelería y han tenido tanto éxito que hoy ya van por su segundo libro. El libro no lo he visto en vivo y en directo pero os hablo de ellos porque ya sabéis lo que me gustan estas historias en las que la gente sigue sus propios sueños :P De todos modos si todas las recetas del libro son como la de estas galletas merece realmente la pena. Qué la disfrutéis!! :)
Ingredientes:
50 gr de hocolate negro (con un min. 60% cacao)
50 gr de chocolate a la menta (yo he usado After Eight)
210 gr de harina
60 gr de cacao en polvo (sin azúcar)
1 pizca de sal
220 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
70 gr de azúcar
2 cucharadas de azúcar moreno
2 huevos grandes
1 cucharada de extracto de vainilla
200 gr extra de azúcar para envolver las galletas
Para el relleno:
85 gr de un buen chocolate blanco
3 cucharadas de nata para montar
1 gota de extracto puro de menta (yo lo he comprado en el herbolario)
Preparación:
1 Derretir los chocolates en el microondas o al bagno maría. Personalmente yo los he derretido por separado.
2 En un cuenco mezclar la harina, el cacao en polvo y la sal.
3 Batir la mantequilla con el azúcar y el azúcar moreno hasta que la mezcla esté espumosa. Añadir las yemas de los huevos y la vainilla y seguir batiendo.
4 Incorporar los chocolates y batir para mezclar bien los ingredientes.
5 Añadir esta mezcla al cuenco con la harina y mezclar. Obtendremos una masa muy suave.
6 Envolver la masa en papel transparente y dejar reposar en el frigo al menos durante 30 min o hasta que se endurezca.
7 Sacar la masa del frigo y hacer bolitas de unos 2,5 cm de diámetro (una cucharadita colma).
8 Os recomiendo ir haciéndolas poco a poco: preparamos una bandeja haciendo las bolitas y pasándolas por el azúcar (como se hace con las trufas cuando se envuelven en cacao). Poner las bolitas bien separadas unas de otras, porque luego crecen, y aplastarlas un poquito, el mínimo para que no escapen rodando por la bandeja cuando las pongamos en el horno.
9 Hornear a 180 grados durante 5 minutos.
10 Sacar la bandeja del horno y con el dedo (cuidado que queman!!) o algún instrumento que tenga el mango redondeado, aplastar un poquito el centro (sin llegar a romper la base) para crear la cavidad donde una vez frías pongamos la crema de chocolate blanco.
11 Proceder así hasta que terminemos la masa. Lo mejor es disponer de dos placas de horno y mientras una se hace vamos preparando la siguiente. Tened cuidado de no dejar durante mucho tiempo la masa cruda fuera del frigo.
12 Dejar enfriar sobre una rejilla.
13 Preparamos la crema: poner la nata en un cuenco y calentarla hasta llevarla a ebullición. Incorporar el chocolate blanco cortado en trocitos, dejarlo reposar dos minutos y mezclar (el chocolate se derretirá).
14 Añadir el extracto de menta. Tened mucho cuidado con los extractos, son muy pero que muy fuertes!!! Seguid con atención las instrucciones y preguntad cuando vayáis a comprarlo si se puede utilizar en cocina (algunos extractos pueden ser tóxicos!)
15 Rellenar el hueco de las galletas con la crema de chocolate y meter en el frigo para que se endurezca.
Si no encontráis el extracto de menta se puede hacer sin él, las galletas estarán igual de ricas!!
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Galletas de chocolate y menta
Crème brûlée de parmesano
Último tirón hasta el final. Mi sustituta en el trabajo ya llegó y llevo dos semanas haciendo training de 8 horas en la office más 5/6 horas de trabajo en el restaurante… ahhhhHHHHhhh!!! Por eso no sólo no he escrito nada sino que no me he pasado por mis blogs preferidos a echar un vistazo, dejar un mensajillo o saludar a los amigos :(
De todos modos ayer fue el último día de maratón. El lunes y el martes hago mi media jornada y después tocará despedirse de los que han sido, durante 3 años, mis compañeros y algunos también mis amigos :)
El viernes me prepararon una sorpresa para darme la despedida y bueno fue emocionante!! A parte los regalos, que son una pasada, me puse super nerviosa y me emocioné un montón, me hicieron que se me saltaran las lágrimas y fue un no sé qué que qué se yo de subidón y bajón y tembleque de manos… jejeje… yo es que me emociono enseguida porque estas cosas me llegan muy muy dentro…
Total, que la aventura en la oficina está llegando a su fin y el 2010 se presenta muy movidito aunque si en este momento no tengo muy claro por donde irán los tiros. He recibido muchas felicitaciones y expresiones de admiración por mi valentía… me las grabo muy bien en el cerebro para los momentos en los que la valentía me abandone. De la oficina me voy con muy buen sabor de boca, sabiendo que mucha gente ha apreciado mi trabajo y que he creado una amistad super bonita con gente muy especial. No me duele abandonar la oficina me echaré muchísimo de menos las pequeñas cosas de todos los días y las personas que hacían de esos días momentos especiales.
Después de tres meses de trajín me tomo unas merecidas vacaciones para descansar, para reflexionar y sobre todo para coger fuerzas para el año que viene que quien sabe lo que nos depara!! :D
Pero dejémonos de pensar al futuro y concentrémonos en estas Navidades que ya están aquí. Quería poner un montón de recetas e ideas pero el tiempo aprieta y lamentablemente no se puede aumentar según nos plazca… por eso manos a la obra!!
Esta es una receta que hacemos mucho en el S42, como plato acompañada de buenos embutidos o sola como simple platillo de bienvenida. Desde el primer día que la probé (cuando iba como cliente) me llamó la atención esta crème brûlée salada; el toque del azúcar quemada que contrasta con el sabor del parmesano es una bomba :)
Es una receta estupenda para las cenas de Navidad, se puede preparar el día de antes y es super fácil. Tened en cuenta que los vasitos que he utilizado son super pequeños, de degustación, porque una crème brûlée salada más grande sería muy pesada.
La salsita que he utilizado es una mostarda de higos. En España no sé si se encontrará fácilmente, creo que no, pero si os interesa probad en el corte inglés, allí en la sección gourmet tienen de todo!! La mostarda en una especie de mermelada picante ya que se hace con extracto de mostaza y en este caso le va que ni pintada a la crème brûlée. Si no la encontráis probad con una mermalada normal (usad muy poca cantidad) de higos o pera.
Y por último si no tenéis el soplete para caramelizar podéis utilizar el grill del horno; ponerlo a calentar bien y meter en el horno las brûlées el mínimo tiempo necesario porque si las dejáis demasiado tiempo el grill además de caramelizar la superficie derretirá la crema.
Vaya, que aquí hay soluciones para todo!! ;)
Bueno, y ahora os dejo con la receta no sin antes invitaros a seguirme en Facebook y Twiter ;)
Buen y frío finde!!… aquí estamos a -10!!!
Ingredientes:
100 ml de leche
100 ml de nata fresca
3 yemas de huevo
40 gr de Parmigiano Reggiano
1 pizca de nuez moscada
Sal y pimienta
Azúcar para caramelizar
Mostarda de frutas o mermelada para decorar
Preparación:
Mezclar la leche y la nata y calentarlas sin que lleguen a hervir.
Batir las yemas de huevo y el parmesano. Añadir la leche y la nata calientes y seguir batiendo.
Salpimentar y añadir la nuez moscada.
Repartir la crema en 6 cuenquitos/vasitos de cristal y cocer al baño maría(*) en el horno caliente a 150 grados durante unos 40-45 minutos.
Sacar del horno y dejar enfriar.
Justo antes de servir cubrir la superficie con un poco de azúcar y caramelizar con la antorcha o debajo el grill.
Añadir media cucharadita de mostarda o mermelada y servir.
(*) Para cocer al baño maría en el horno cubrir una placa de bordes altos con agua hasta la mitad y disponer los vasitos en la placa dentro del agua. Tened mucho cuidado para meter y sacar la placa del horno sin provocar un tsunami ;)
Descárgate la receta en PDF:
Crème brûlée de parmesano


















