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Para los días de frio: ris e erborin
Parece que era ayer… y no, ya han pasado casi dos semanas desde que fui a Granada. He ido, he vuelto y he tenido una agenda que ni la de un ministro. En realidad creía que había pasado más tiempo porque han sido 15 días de aupa; la vida te da un palo y luego te muestra la otra mano con un ramo de rosas rojas y todo pasa tan rápido que a uno no le da tiempo ni a reaccionar… nos os gustaría que la vida a veces fuera más lenta???… a mí sí.
Pues eso, que a lo tonto a lo tonto se nos ha venido el invierno encima. Suena a topicazo de los grandes pero es que es verdad, cuando llega noviembre solemos mirar atrás para ver a dónde se ha ido el año que acabábamos de empezar, hace dos días (como quien dice) estábamos en la playa tomando el sol y ahora calefacción, café calentito y mantita (a mi Neo le encanta :)
Otro topicazo: me encanta el otoño… pero es que es así!! Es la estación con los colores más chulos del año y tiene una cierta melancolía sin llegar a los lagrimones de tristeza del invierno. Al mercado llegan las granadas, las castañas y a mi mesa las sopas!! Mientras os estoy contando todo esto me estoy comiendo una cremita de calabaza que es una de mis preferidas :)
Ris e erborin proviene del dialecto milanés y significa arroz y perejil. De ahí salió el nombre para mi alter ego italiano y del frío milanés sale esta sopa estupenda. En sus orígenes servía para aprovechar las sobras del bollito (léase ll como una l alargada, no como una elle de bollicao ;) un plato típico de estas zonas que se hace con carne hervida (bollita). Por cierto, lo tengo que hacer un día y enseñároslo porque no tiene mucha ciencia pero como todos los platos típicos tiene un peligro… :P
Pues eso que con la carne y el caldo que sobraba del bollito se hacía esta sopa scalda cuori (calienta corazones). A mí me chifla! ;)

Ingredientes para 2 personas:
1 l y medio de caldo de carne o verduras
150 gr de arroz
1 buen puñado de perejil
150 gr de ternera
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Preparación:
1 En una cacerola poner una cucharada de aceite. Añadir la ternera cortada en trocitos pequeños y saltear un par de minutos. Salpimentar.
2 Incorporar el caldo y llevar a ebullición. Corregir de sal y añadir el arroz. Remover.
3 Cocer unos 18-20 minutos hasta que el arroz esté en su punto.
4 Justo antes de servir añadir el perejil limpio, seco y picado finamente.
Descárgate la receta en PDF:
Ris e erborin
Agnolotti del plin – receta tradicional
El que avisa no es traidor y como os dije que estaba preparando estos agnolotti aquí los tenéis. Después de la receta del campeón I no podía faltar la segunda parte. Aunque si dicen que las segundas partes nunca fueron buenas los dichos populares no tienen siempre razón :P
Cambiad inmediatamente de página aquellos que estéis buscando una recetica fácil para el sábado por la noche. Leed con atención aquellos a los que os gusten los desafios y las pequeñas-grandes empresas. Es un plato un poco largo, laborioso y que necesita de un material básico que, me hago cargo, no se encuentra en todas las casas. Pero nunca es tarde para hacerse con una máquina para hacer la pasta y una ruedecita para cortarla. La máquina en realidad no es necesaria. Hace mucho tiempo cuando las amas de casa tenían un par (aún siguen existiendo pero no es mi caso) extendían la pasta con el rodillo, un buen rodillo de madera lo suficientemente grande como para que yo no sepa ni por donde empezar a manejarlo… Un día me lo compraré y lo probaré, lo juro ;)
Pero a lo que íbamos, la maquinilla en realidad no sería necesaria o se usa el rodillo o, como sé que ha hecho un amigo mío, una botella… jejeje, si es que cuando uno quiere realmente hacer una cosa no me digáis que no encuentra el modo…
Total, que, dejando historias raras a parte, me gustaría saber (tengo mucha curiosidad, de verdad) cuántos de vosotros estaríais dispuestos, os gustaría o soñáis con probar a hacer una receta de estas alguna vez en vuestra vida :) A mí la pasta hecha en casa es de las cosas que más satisfacción me han dado en la vida… culinariamente hablando, claro!
Y nada antes de ponerme manos a la obra y explicaros lo mejor que pueda, paso a paso, como realizar esta maravilla de la naturaleza me gustaría recordaros que dentro de nada, es decir, dentro de 12 días para ser exactos TERMINA EL PLAZO PARA EL CONCURSO!!! Pero bueno, es que nadie quiere ganar un kit de productos italianos!!!! No me lo puedo creer!!
Bueno, yo este finde me voy a Bologna… a ver si me encuentro con alguna sorpresita a la vuelta :]
Ingredientes para la pasta:
250 gr de harina 00
4 huevos
1/2 cucharadita de aceite de oliva
Ingredientes para el relleno:
300 gr de lomo o solomillo de cerdo (en un trozo)
250 gr de solomillo de ternera (en un trozo)
150-200 ml de caldo
250 gr de espinacas
50 gr de queso parmesano rallado
1 huevo
1 diente de ajo
2 hojas de salvia
1 ramita de romero
1 Cucharada de mantequilla
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Preparación:
Empezamos con el relleno ya que tendrá que estar frio para rellenar la pasta.
En una sartén calentar la mantequilla con una cucharadita de aceite, poner la salvia, el romero y el diente de ajo pelado. Añadir las carnes y asar por ambos lados. Salpimentar.
Incorporar un poco de caldo caliente y dejar cocer durante unos 30-40 minutos añadiendo de cuando en cuando un poco de caldo.
Apartar las carnes, reservar la salsa y dejar enfriar.
Limpiar las espinacas, quitarles las partes más duras y cocer en abundante agua con sal durante pocos minutos, hasta que estén cocidas pero todavía un poco enterillas. Colar, dejar enfriar y una vez estén frías escurrir muy bien.
Para preparar la pasta disponer la harina en forma de montaña, hacer un agujero en el centro como si fuera un cráter y abrir 1 huevo y 3 yemas (apartar las claras que quizás nos puedan servir) y el aceite. Amasar hasta conseguir una pasta lisa y elástica (para más info sobre la realización de la pasta ver aquí).
Una nota sobre los ingredientes para hacer la pasta fresca en casa: lo ideal es poner los ingredientes necesarios desde el principio pero a veces, sobre todo si es la primera vez, puede ocurrir que debamos añadir algo más de líquido (ej. una clara más); tenemos que ir viendo lo que nos pide la harina ya que la cantidad de líquido depende del tipo, calidad y capacidad de absorción de la misma. O que por el contrario hayamos añadido demasiado líquido y la masa nos pida un poco de harina (como sucede a veces con el pan). Por eso es importante apuntarse bien los ingredientes que hemos utilizado, la marca de harina y el tamaño de los huevos para las próximas veces :)
Pero seguimos con la receta. Una vez que tengamos la pasta, envolverla en film transparente y dejarla resposar en el frigo durante al menos 30 minutos.
Durante este tiempo terminamos el relleno: cortar las carnes en trozos no muy pequeños y picarlas muy bien con las espinacas, el queso y el huevo. Rectificar de sal y pimienta.
Sacar la pasta del frigo, extenderla muy fina (yo he usado la abertura más pequeña de la máquina) y preparaos a la parte más dura de la receta: la confección de los agnolotti.
Como veis en las fotos el procedimiento es fácil pero quizás un poco laborioso ya que los agnolotti se confeccionan uno a uno:
1. extender la pasta con un tamaño lo suficientemente grande como para poder doblar la pasta y cerrar los agnolotti sin que se salga el relleno. Los agnolotti en realidad son un formato de pasta super pequeño; yo que tengo aún manos inexpertas he preferido hacerlos un poco más grandes más que nada para poder manejarlos bien.
2. disponer pequeños montoncitos de relleno (del tamaño de una avellana) separados entre sí y doblar la pasta sobre sí misma.
3. a este punto se “pellizca” la masa para cerrarla entre cada uno de los montoncitos. Y de aquí viene el nombre: Plin o pellizco en piamontés!
4. con la rueda se cortan uno a uno y se dejan reposar en una bandeja con harina para que no se peguen. Si el tiempo lo permite es mejor dejarlos una o dos horas secar al sol.
Para evitar que la pasta se seque os aconsejo no extender toda la pasta a la vez, es mejor coger un trozo no muy grande de pasta y dejar el resto tapado con el film transparente ya que si la pasta se seca (y con el aire sucede muy rápidamente) no será posible manejarla.
Una vez tengamos preparados nuestros agnolotti solo tenemos que cocerlos en abundante agua hirviendo con sal gorda durante unos minutos. La pasta fresca tarda mucho menos que la pasta seca por lo que tendremos que estar pendientes y probar uno de vez en cuando.
Los agnolotti se sirven tradicionalmente sin salsa pero también se pueden servir con mantequilla fundida y salvia (fundir la mantequilla con las hiervas en una sartén y versarla por encima de los agnolotti calientes) o con la salsa que nos ha quedado de asar la carne (sugo di arrosto), colada y caliente.
Están de muerte!
Descárgate la receta en PDF:
Agnolotti del plin con sugo di arrosto












