Posts Tagged ‘Huevos’
Una receta deprisa y corriendo
Uf, uf, uf, llevo unos días con una de trabajo que pa’qué. Esta semana me ha tocado currar más días de la cuenta, incluso he hecho una sesión fotográfica para un restaurante (ya os enseñaré las fotos!!), pero bueno, a esto último se le puede llamar trabajo solo porque me pagan porque por lo demás me lo pasé genial!! :) Lo mejor de todo es que fue super bien y al dueño del restaurante le gustaron tanto las fotos que ya me ha pedido otra sesión para el 17 :)))))))))))) si!!!!!!!!!!
Pero bueno, tengo mucho lío, curro ya casi todos los días, me acaba de llegar mi juguetito nuevo y no he tenido tiempo ni de abrir la caja (bueno, eso sí :)
Hoy es domingo y aunque no me importaría quedarme en casa jugando con mi máquina de fotos he decidido que me voy a que me de el aire a Valsesia y con unos amigos nos vamos a hacer rafting!! (jeje, mi madre no creo que lea el blog en estos días, si no le daba un patatús :P
Llevo muchos días sin publicar nada… y sobre todo sin publicar ninguna receta :( Antes de salir pitando os dejo una de las recetillas que me hago en estos días de calor cuando almuerzo en casa. Es light, quizás demasiado pero os aseguro que con el calor que hace va de perlas!
Y aprovecho para contaros que desde hoy Amiloquemegustaescocinar tiene también página en Facebook!! Si queréis ser fans y estar al día de todo, todo, todo (aún cuando tengo poco o nada de tiempo para acercarme al ordenador) no dudéis en pasar por la página :)
Ingredientes:
Patatas
Huevos
Tomatitos
Aceite de oliva extra virgen
Albahaca
Menta
Sal y pimienta
Preparación:
1 Pelar y cortar las patatas en rodajas gruesas. Cocerlas al vapor o en agua con sal hasta que estén tiernas.
2 Cocer los huevos en agua con un chorreoncito de vinagre. Contar unos 8 minutos desde que comienza a hervir si os gusta, como a mí, que aún esté tierna la yema
3 Lavar y cortar en dos los tomatitos
4 Hacer una salsita con el aceite y las hierbas: batir unas cucharadas de aceite con unas hojas de albahaca, menta y una pizca de sal. No os preocupéis si os sobra porque se puede conservar en el frigo :)
5 Enfriar las patatas y el huevo cocido.
6 En un plato disponer las patatas y el huevo partido en dos. Añadir los tomates, salpimentar y poner un poco de salsa por encima de todos los ingredientes.
7 Está buenísima con un poquito de pan tostado :)
Feliz domingo!!
Descárgate la receta en PDF:
Ensalada de verano
Tarta de requesón y limón
Una de cal y otra de arena… o lo que es lo mismo una receta baja en calorías y otra que se sale :P
Y es que no sólo de lechuga vive el hombre, también de azúcar, leche, huevos, mantequilla, harina, vainilla, crema… vaya, cosas ricas como el requesón. Porque que levante la mano a quien no le guste???? eh, a ver… a ver… no veo manos levantadas.. jejeje :P
A mí me encanta, mi madre me lo compraba cuando era pequeñita y me lo comía solo con azúcar (porque por aquellos entonces no había descubierto lo maravillosa que es la miel) y luego cuando vivía en Barcelona mel i mató a raudales… ñam!!
En el super hotel donde me llevó el finde pasado mi futuro esposo (jejeje, me da la risa llamarlo así) para desayunar tenían una crostata de requesón que era un sueño. Yo este finde la verdad es que he estado un poquillo perrilla y no tenía muchas ganas de hacer ná por lo que he optado por la opción super rápida. No tiene comparación con aquella crostata ideada directamente por los ángeles de Noli pero no me quejo.
Aviso, esta turta da arrescottu (típica de Cerdeña por eso el nombre un poco raro) es una tarta de desayuno o merienda, de esas que se mojan en la leche porque es un poco “mazacote” pero ya veréis qué buena. Ups, ahora que me doy cuenta es la hora de la merienda, jarrllll ;)
Ingredientes:
300 gr de harina
300 gr de azúcar
300 gr de requesón de oveja o vaca
3 huevos
1 sobrecito de levadura en polvo
1 limón
Preparación:
1 Con un tenedor mezclar el requesón con el azúcar.
2 Añadir las yemas de los huevos y seguir mezclando.
3 Incorporar la harina tamizada junto con la levadura y mezclar con el resto de los ingredientes.
4 Añadir la piel del limón rallada y el zumo. Seguimos removiendo para mezclar muy bien los ingredientes. Nos podemos ayudar de un robot de cocina o una batidora.
5 Por último montar las claras a punto de nieve e incorporarlas con cuidado para que no se desmonten.
6 Forrar un molde de unos 22 cm con papel de horno y rellenar con la mezcla. Nivelarla con la ayuda de un tenedor o una cuchara porque la masa no será muy líquida y cocer en el horno caliente a 180 grados durante 40 minutos.
7 Tener cuidado porque se podría dorar mucho la superficie. Si esto ocurre y aún le queda tiempo en el horno taparla con papel de aluminio.
Descárgate la receta en PDF:
Tarta de requesón y limón
Los canederli
O, como fueron bautizados por mis amigos españoles… las pelotas alpinas :)
Las recetas más simples son muchas veces las más buenas, no? O al menos eso es lo que pasa con la mayoría de los platos “pobres”, “del pueblo”, aquellas recetas que tienen su origen en la necesidad de aprovechar todo, hasta lo que no había. Estas recetas suelen ser ricas de sabor y de historia :)
Estas “pelotas” se encuentran fácilmente en las cocinas de Alemania, Austria y la República Checa. En Italia son típicos de las zonas más al norte colindantes con Austria, es decir Trentino, Friulli y la provincia de Belluna. Se podría decir que son como nuestros potajes porque allá donde vayas te los hacen de una forma diferente pero siempre tienen algo en común. En el caso de los canederli suelen tener una forma redondeada, del tamaño de un huevo y como consistencia se parecen mucho a los ñoquis ya que están hechos con una masa de pan, leche y huevos que luego cada cual prepara como manda la tradición.
Esta forma de hacerlos es una de las más tradicionales en Italia pero hay quien le pone setas, espinacas o… bueno, de todo un poco. Son super fáciles de hacer, muy rápidos y sustanciosos. Sí, quizás no sean lo mejor ahora que está empezando el calorcito pero una vez que los probéis a ver quien es el guapo que dice que no a los canederli??!!
Yo los conocí en un restaurante que tenía un amigo mío cuando llegué a Italia. Ellos los preparaban sin el caldito, con una salsa de rábano que bueno, estaba para morirse de buena!!
Desgraciadamente el restaurante hoy no existe pero el recuerdo de los canederli sí :) Llevaba siglos queriéndolos hacer pero ya sabéis vosotros como son estas cosas que si hoy no por esto que si mañana no por lo otro. Y finalmente me decidí a probar :)))
Si no os atrae la idea de comeros un caldico caliente con estas temperaturas primaveriles probad a hacerlos y luego pasadlos por la sartén con un poquito de mantequilla y salvia. Para relamerse los bigotes!! :P
Ah, se me olvidaba. En la receta original se utiliza un embutido llamado speck que es típico de la zona del Tirol, es un jamón ligeramente ahumado que no sé hasta qué punto será fácil de encontrar en España. También se puede usar la pancetta como he hecho yo pero bueno, que podéis usar lo que más os guste: jamón serrano, panceta, bacon, tocino… no será por variedad ;)
Ingredientes:
Pan “sentao” o del día anterior 150 gr (sin corteza)
Panceta ahumada 100 gr
Salchicha fresca 50 gr
1 huevo
1/2 cebolla
1 l de caldo de carne
2 cucharadas de parmesano rallado
1-2 cucharadas de perejil picado
1 cucharada de harina
Aceite de oliva
Nuez moscada, sal y pimienta
Preparación:
1 Remojar el pan con unas cuantas cucharadas de agua o leche.
2 Cortar la panceta y la cebolla en trocitos pequeños.
3 En una sartén con una gota de aceite rehogar la panceta y la cebolla hasta que estén trasparentes. Cuando estén listas pasarlas a un cuenco y dejar enfriar un poco.
4 Añadir el pan, la salchicha sin la piel, el huevo, una pizca de nuez moscada, la harina, el parmesano, sal, pimienta y perejil. Mezclar todos los ingredientes con las manos creando una masa.
5 Mojarse un poco las manos para poder modelar la masa y hacer bolas del tamaño de un huevo.
6 Cocer los canederli en el caldo caliente durante 15 minutos.
7 Servirlos con el caldo y espolvoreados con un poco de parmesano rallado o sin caldo y salteados en una sartén con mantequilla y salvia.
Descárgate la receta en PDF:
Canederli in brodo
Una crostata y un horno Fagor por favor
Hoy la cosa va de receta y “blogopromoción” Y por qué? Pues porque los señores de Fagor han pensado en Amiloquemegustaescocinar para presentar su nueva gama de hornos con función de pirólisis. Y qué decir? Es para mí un honor poder presentaros productos de una casa tan importante :-)
Pero antes de nada… esto de la pirólisis qué es? La pirólisis es una función de autolimpieza que en estos hornos se puede regular en función de lo sucio que esté nuestro horno, utilizando esta opción los restos de suciedad se carbonizan y luego los podemos retirar con un paño húmedo, guay no?
Decir que yo daría un brazo por un horno con cocción a baja temperatura sería poco (como el 6H-880A-TCX)… o mi reino por uno con cocción al vapor (como el 6H-875A TCX)… Por lo que respecta a la pirólisis… en eso ya estoy servida y os aseguro que es genial.
Pensad: sábado, 9.30 de la noche, el novio-marío que lleva meses pidiendo que le haga una crostata y yo que finalmente cedo a sus peticiones y me pongo manos a la obra… quizás es un poco tarde y la concentración a estas horas no es de lo mejor. Cuando finalmente la meto en el horno son casi las 11 y a este punto la ley de Murphy juega en mi contra. La temperatura del horno hace burbujear mi mermelada de cerezas y empieza a chorrear por los lados del molde cayendo irremediablemente en la base del horno, a tropecientos grados. A ver quien es el guapo que se pone a lavar el horno a estas horas!!!
El día siguiente me levanto y la mermelada parece que se ha vuelto parte integrante del horno de cuánto se ha pegado :-( Pues nada, a grandes problemas, grandes soluciones: pirólisis y a volar!! En cuestión de un ratillo el horno como nuevo, no es broma, asín como os lo cuento ;)
Bueno y esta es sólo una de las ventajas, la verdad es que estos hornos son muy completitos:
- tienen un sistema de aislamiento que hace que lo que tenemos dentro se cocine mejor y los que estamos fuera no nos quememos con el cristal que se mantiene frio;
- las puertas tienen sistema de autobloqueo (perfecto si hay niños);
- las bandejas (que se pueden dejar dentro del horno cuando hagamos la pirólisis) son totalmente extraibles y en algunos modelos salen de forma automática para evitar que tengamos que tocarlas y así no nos quememos;
- el consumo de energía es muy bajo, tanto es que le han dado la clasificación A – 10%, es decir categoría A + un 10% adicional.

Vaya, modernos y seguros!
Además su página está muy bien organizada. Encontraréis toda la información de sus productos e incluso una sección de recetillas o la promoción con Arguiñano que me encanta y con la que podréis ganar un horno pirolítico casa trimestre!! ;)
Pero bueno, a vosotros os interesará también conocer esta receta, no?? Os anticipo que el éxito está asegurado, incluso yo que no suelo hacer este tipo de tartas porque no me salen con esta receta estoy super tranquila. La receta de la masa se la he robado a Anice&Cannella, que es la maga de todos los tipos de masas :-) El resto lo he puesto como dios me ha dado a entender y ha salido super rica ;)
Ala, manos a la obra!
Ingredientes para un molde rectangular de unos 35×10 cm (si queréis hacer la típica crostata redonda os aconsejo que dobléis las cantidades)
Para la masa:
250 gr de harina 00
125 gr de mantequilla a temperatura ambiente
65 gr de azúcar
1 pizca de sal
1 huevo
1/2 sobrecito de levadura en polvo
La ralladura de 1/2 limón
Para la crema:
250 ml de leche
25 gr de harina
2 yemas
75 gr de azúcar
1 limón
1/4 vaina de vainilla o 1 cucharadita de esencia
1 bote de mermelada de cerezas o de la que más os guste
Preparación:
1 En un cuenco grande poner la mantequilla cortada en trocitos, la ralladura de limón y el azúcar
2 Mezclar bien con las manos hasta que los ingredientes estén bien mezclados
3 Incorporar el huevo y la sal; mezclar de nuevo muy bien con la ayuda de un tenedor o unas varillas
4 Mezclar la levadura con la harina y disponerla en la mesa en forma de volcán con un hueco en el centro
5 Echar la mezcla de huevo y azúcar en el centro y empezar a amasar. Esta operación la tenemos que llevar a cabo lo más rápido posible para evitar que se caliente mucho la masa. Una ayuda puede ser enfriarnos las manos debajo del grifo del agua fria antes de empezar para ayudar un poco a mantener la temperatura (secándose las manos naturalmente antes de empezar)
6 Una vez que la masa esté lista (tiene que quedar lisa, sin grumos y los ingredientes habrán de quedar bien amalgamados), hacer una bola, cubrirla con film transparente y dejarla reposar en el frigo al menos durante 30 minutos. Se puede incluso preparar el día antes.
7 Para hacer la crema procedemos de la siguiente manera: en una cacerola ponemos a calentar la leche con un par de trocitos de la piel del limón (sin la parte blanca) y la vaina de vainilla abierta por la mitad para que puedan salir las semillas
8 En un cuenco a parte batimos bien las yemas con el azúcar hasta que empiecen a blanquear, añadimos la harina y un poco de leche caliente para diluir la mezcla.
9 Añadimos la mezcla a la leche en el cazo y seguimos la cocción a fuego bajo hasta que la crema empiece a espesar.
10 Retiramos la vaina de vainilla y las cortezas de limón y dejamos enfriar
11 Pasamos a montar la tarta: cogemos nuestra masa del frigo y nos disponemos a estirarla con el rodillo (la podemos dejar reposar a temperatura ambiente un poco si está demasiado dura, pero no demasiado, si no no podremos manejarla!!)
12 La estiramos a una altura de 1/2 cm y con ella forramos el molde. Tened cuidado de no dejar huecos, podemos rellenarlos con los restos de masa que nos vayan quedando. Recortad también los bordes para que queden a la altura del molde
13 Una vez forrado el molde rellenar hasta la mitad con la crema pastelera y encima rellenar con la mermelada
14 Con los restos de masa recortad tiras para decorar la superficie
15 Por último cocer en el horno caliente a 220° durante 10 minutos en la parte baja del horno para que se haga bien la base
16 Pasados esos 10 minutos bajar la temperatura a 170° y seguir cociendo en la parte media del horno durante una media hora (id vigilando que nunca se sabe). Yo en realidad la he dejado unos 20-25 minutos, la tarta estará en su punto cuando empiece a dorarse la superficie de la pasta.
Descárgate la receta en PDF:
Crostata de crema pastelera y mermelada de cerezas
Ah, y se me olvidaba para los que coleccionáis los fondos de escritorio de Amiloquemegustaescocinar, aquí el de marzo corregido y aquí el de abril con retraso :)
Flanecitos de pan y espárragos
Ayer tocaron alcachofas y hoy espárragos :)
Voy a ver si me pongo un poco a la par con las recetas saladas porque el otro día buscando no sé qué en el blog me di cuenta de la cantidad de dulces que he publicado en comparación con verduras, carne y pescado… y eso no puede ser!! Puede que sea un reflejo de mi forma de comer porque en los últimos tiempos tengo que reconocer que como muchos dulces ( quizás demasiados pero no se lo digáis a nadie…). Así que como hoy es domingo y los lunes son unos días estupendos para empezar con los buenos propósitos de dietas voy a ver si me aplico el cuento y reduzco hasta el infinito las cantidades ingentes de azúcar a las que estoy sometiendo mi pobre cuerpo. Empezando por los desayunos! Para ser una andaluza adicta a los desayunos “café con leche y tostada” tengo que decir que después de diez años entre Barcelona y Milán me he adaptado demasiado bien a su estilo de desayuno “café + brioche o café + pasta” que, que no se me ofenda nadie, son menos sanos.
Pues nada, desde mañana a plan :P aunque si ahora que lo pienso tengo un helado en el congelador… ups! pero juro que no lo había hecho para mí sino para una cena que tuve ayer -mi primera cena como cocinera a domicilio!!!! :) – que fue super bien pero había hecho tantas cosas que no consiguieron probar el helado. Entre aperitivos (crackers de parmesano, palitos de patata, pastitas de hojaldre y aceitunas, flan de pan y espárragos -el de hoy!), el primero (gnocchi con gambas y mantequilla al eneldo), el segundo (hojaldre con rape, col y pesto) y el postre (zabaione y tarta de chocolate) a nadie le quedó espacio para probar el dichoso heladito (straciatella, ains, mi preferido!) que volvió a casa conmigo.
Bueno, el helado se conserva bien en el congelador asi que lo dicho, desde mañana a plan! ;)
Ingredientes:
1/2 kg de espárragos verdes
100 gr de miga de pan
75 ml de leche
2 huevos
50 gr de parmesano rallado
3 cucharadas de mantequilla
Sal, pimienta y nuez moscada
Preparación:
1 Lavar los espárragos y cortar la parte dura del tallo. Cortar cada espárrago en tres.
2 Cocer los espárragos en abundante agua durante 7-8 minutos. Escurrirlos y saltearlos en una sartén con una cucharada
de mantequilla y una pizca de sal. Pasarlos por la batidora hasta obtener un puré. Dejar enfriar un poco.
3 Poner en remojo el pan cortado en trocitos con la leche. Escurrirlo bien y mezclarlo con el puré de espárragos. Batir bien.
4 Incorporar el parmesano rallado y los huevos y volver a batir.
5 Por último añadir el resto de la mantequilla fundida sin dejar de batir.
6 Condimentar con pimienta y nuez moscada. Probar y rectificar de sal si fuera necesario teniendo en cuenta que el parmesano
da bastante sabor.
7 Rellenar con la crema cuatro moldes individuales. Con los de silicona viene muy bien pero si usáis otro tipo de molde tendréis
que forrar el molde o engrasarlo con un poco de mantequilla y espolvorearlo con un poco de harina.
8 Cocer en el horno caliente a 180 grados durante 20 minutos. Una vez fuera del horno dejar reposar 5 minutos antes de desmoldar.
Descárgate la receta en PDF:
Flanecitos de pan y espárragos
El flan de toda la vida versión mini
No sé hace cuánto tiempo compré estos moldes super pequeñitos. Son monísimos pero hasta ahora no se me había ocurrido cómo usarlos. Son unos moldes como esos de toda la vida que se usan para hacer flan, de aluminio, pero mitad de la mitad, vaya, le caben 30 ml de líquido. Y qué mejor que ellos para hacer estos flanecitos liliputienses que quedan super bien como pre-dessert ;)
En realidad he usado un poco de la crema para hacer la versión mini y el resto lo he puesto todo en un molde más grande, rectangular que quedará también muy bien servido cortado en trocitos, como si fueran cubitos de flan.
Cuántas tonterías por dios!! ;) Lo que es cierto de todo esto es que hacía siglos que me moría por hacer un flan, uno de esos cremositos y doraditos por el caramelo… y como no me puedo estar quieta al final los hecho en versión mini y los he acompañado con una espuma de caramelo de la que, si no tenéis el sifón en casa, podéis pasar tranquilamente :P
Me encanta los dulces mignon, me parecen super elegantes y trasmiten todo el amor con el que los han hecho porque para hacer ciertas maravillas (mirad por ejemplo la pastelería Bubò de Barcelona) hay que ponerle ganas al asunto: ganas, técnica y una manos delicadas… no como las dos palas de excavar con las que me encuentro cada vez que quiero hacer alguna monería de estas.
Total que por esta vez ha salido bien y ha quedado muy cuco :P Para quien no tenga mini-moldes las cantidades de la receta sirven para unas cuatro personas en moldes individuales o bien uno de plum cake.
Que lo disfrutéis!
Ingredientes para el flan:
1/2 l de leche
70 gr de azúcar
2 yemas + 1 huevo
La cáscara de medio limón
1 vaina de vainilla
Ingredientes para el caramelo:
4 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de agua
Ingredientes para la espuma de caramelo:
2 cucharadas de azúcar
1 cucharada de agua
300 ml de leche entera
1 hoja de gelatina
1 sifón de 1/2 l
1 carga de N2O
Preparación:
En una cacerola poner a hervir 4 cucharadas de azúcar con 2 de agua. Cocer hasta que el azúcar se haya caramelizado. Tenemos que tener cuidado porque desde el momento en el que nos sirve a nosotros (cuando empieza a tomar color) hasta el momento en el que se quema puede pasar muy poco tiempo por lo que es mejor estar ahí controlando que no se nos queme.
Cuando el azúcar haya tomado un poco de color echarlo en el molde que vayamos a utilizar para hacer el flan y repartirlo bien por toda la superficie.
Esta operación es muy delicada ya que el caramelo alcanza temperaturas muy elevadas; tened mucho cuidado con no quemaros.
Dejad enfriar el caramelo.
Para hacer el flan:
Poner a hervir la leche con la cáscara de limón y la vaina de vainilla abierta por la mitad. Una vez que rompa a hervir dejar reposar unos 10-15 minutos.
Batir muy bien las yemas, con el huevo y con el azúcar hasta que la mezcla se vuelva un poco blanquecina. Colar la leche y añadirla aún caliente a la mezcla de huevo y azúcar. Remover bien.
Rellenar el molde que habíamos preparado antes con el caramelo y cocer en el horno al baño María durante unos 40 minutos a 150 grados.
Por último preparamos la espuma:
Poner en remojo la hoja de gelatina.
En un cazo calentar 2 cucharadas de azúcar con 1 cucharada de agua y caramelizar como habíamos hecho antes para el flan. Poner a hervir la leche. Cuando el caramelo esté en su punto añadir la leche poco a poco para que no salpique. El caramelo se fundirá con la leche dándole su característico sabor.
Escurrir la gelatina y añadirla a la leche aún caliente.
Pasar la leche por un colador de malla fina para eliminar grumos y rellenar el sifón. Cerrar, poner la carga de N20 y mezclar vigorosamente.
Dejar reposar en el frigo al menos un par de horas.
Servir el flan acompañado de la espuma.
Descárgate la receta en PDF:
Mini flan con espuma de caramelo
Helado de vainilla
Supongo que a más de uno le dará un repelús al ver esta foto. Uno de los inviernos más fríos de los últimos tiempos y yo posteando helados… pero mira que tiene guasa mi niña… :P
Qué le vamos a hacer, las cosas de la vida. Estaba yo detrás de una maquinita de los helados de esas semi profesional, sólo que con los precios que tienen a ver quien se compra una, vaya… y mira tú por donde me la regalan los compis el último día de trabajo!!! :D
Os podéis imaginar la cara de tonta que se me quedó… y no fue lo único porque me llevé a casa también una cacerola tal que así!! Apañaos los compis, no?? :)
Desde aquel día (ufff, mira que parece que ha pasado un siglo y hace solo tres semanas!!) he hecho: helado de vainilla, de mostaza, de pera, de chocolate con trocitos de chocolate blanco y sorbete de naranja y campari :D Y con la cacerola muchas cosas más!!! Verás tú el trasero que se me va a poner!! ;P
Bueno, hoy me hubiera gustado tener preparado un helado de yogurt para que tuviera algo que ver con la nueva publicidad que desde hoy veréis en el blog… la habéis visto? os ha llamado la atención?? adivináis quien es???… jejejeje YO!!
Los de Danone han lanzado su nueva publicidad de gananones y me han convertido en un personaje de comic :) Mira tú por donde con el miedo que le tengo yo a las cámaras y ahí en el video parece que lo he estado haciendo toda la vida, no???
Bueno, mola no?? yo creo que se me parece… :)) No sé qué pensáis vosotros, a mí me ha parecido una iniciativa muy original!
Mamáaaaa, que tu hija sale en la tele!!!! Bueno, en el blog ;)
Pues nada, volviendo a lo nuestro os dejo con la recetica del helado. Este, como ya os podréis imaginar, lo he hecho con la maquinita pero si os apetece desafiar este tiempo invernal y triste (aquí va de mal en peor…) con un buen helado pero no la tenéis siempre podéis ir a echar un ojo a mi libro de los helados caseros :)
Ingredientes:
200 ml de leche
150 de nata fresca
75 gr de azúcar
100 gr de yemas de huevo (más o menos 3)
1 vaina de vainilla
Preparación:
Poner a calentar la leche.
Abrir la vaina y rascar el interior para sacar las semillas. Añadir las semillas y la vaina a la leche caliente y dejar enfriar. Una vez fría retirar la vaina y remover bien.
Batir bien las yemas con el azúcar.
Añadir esta última preparación y la nata a la leche. Remover bien.
Poner la crema dentro de la máquina y accionar. El helado estará listo en unos 30 minutos.
Descárgate la receta en PDF:
Helado de vainilla
Bizcocho con naranja y chocolate
Ahora que por las mañanas estoy en casa hacer un bizcochito para que el maridito se lo lleve al trabajo es un must :P
Porque qué es mejor…?? un bizcochito recién hecho o un croissant pegajoso lleno de química y grasas hidrogenadas?? ‘ta claro, no?
Ya sé que me pongo “mu pesaita” con los bizcochos pero es que en 10 minutos tienes hecha la masa y luego lo único que hay que hacer es esperar a que se cueza en el horno, poquito a poco, lo ves que sube y la casa se va llenando de ese olor dulce que tanto me gusta… ahhhh!!
Como para no hacer uno diferente todos los días!!!
Ingredientes:
375 gr de harina
400 gr de azúcar
200 ml de aceite de girasol
200 ml de suero de leche (se puede sustituir por leche entera o semi)
2 huevos (yemas y claras separadas)
1 pizca de sal
1 sobrecito de levadura en polvo
3 cucharadas de cacao amargo en polvo
La ralladura de 2 naranjas
Preparación:
En un cuenco grande mezclar la harina, el azúcar, el aceite, el suero de leche, la levadura, el cacao en polvo y las dos yemas. Batir bien con la batidora hasta que estén bien mezclados todos los ingredientes.
Añadir la ralladura de naranja y mezclar bien; esta vez con una cuchara.
Por último montar las claras a punto de nieve con la sal e incorporarlas suavemente con movimientos envolventes de abajo hacia arriba a la masa.
Forrar un molde de plum cake con papel de horno, rellenarlo con la masa y hornear en horno caliente a 180 gr durante unos 50-60 minutos.
Es muy importante no abrir el horno durante la primera media hora sino el bizcocho podría no subir.
Para comprobar que está en su punto, como siempre, pinchar el bizcocho con un palillo o un cuchillo en el centro, si al sacarlo sale limpio quiere decir que el bizcocho está listo.
Sacarlo del horno y dejarlo reposar dentro del molde 5 minutos más.
Dejarlo enfriar encima de una rejilla y conservarlo, si es posible, en una caja de lata.
Descárgate la receta en PDF:
Bizcocho de naranja y chocolate
Un tiramisù… diferente
Ultimamente me da mucho por pensar en el pasado…
Tengo muchos buenos recuerdos y el hecho de mirar atrás algunas veces me ayuda a encontrar de nuevo esa sensación de seguridad que ya de grande (no tanto) me abandonó y que me cuesta tanto retener.
La familia, los amigos, el trabajo, el qué será de mi vida son cosas importantes que pasados los 30 uno ve con otros ojos, los ojos de “ostras, que la vida está pasando!!”
Entre mis recuerdos felices no encuentro aquel en el que soñaba con hacer un trabajo u otro (será que inconscientemente me preparaba para no pegar palo al agua??? :P y solo con el tiempo, muuuucho tiempo, he entendido qué es lo que me gusta realmente. Unos años los gasté decidiendo qué es lo que no me gusta y los siguientes intentando delimitar bien la frontera de lo que me haría feliz si consiguiera hacerlo para ganarme la vida.
Bueno, una idea más o menos clara la tenía…: a mí lo que me gusta es cocinar!! :) Por lo que, señoras y señores después de una larga carrera de traducción y 10 años trabajando como secretaria en las empresas más inverosímiles he decidido dar un vuelco a mi carrera y a mi vida y la aquí presente cierra una puerta (la de mi trabajo seguro) para abrir otra (la de mi nuevo trabajo como ayudante de cocina)!
El sábado fue mi primer día en el restaurante y poco a poco, hasta final de año, iré yendo cada vez más allí y cada vez menos a la office. Feliz??? Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiií!!!!! con la cagalera típica de las personas neuróticas (como yo) cuando se enfrentan con una nueva meta… pero llena de ganas, llena de proyectos, llena de ilusión :D
El otro día un amigo me decía que soy muy idealista (no en sentido del todo positivo) y es mi idealismo el que me lleva a tomar una decisión como la que he tomado. El mundo ideal debería existir o al menos el mundo en el que cada uno de nosotros tiene la oportunidad de crearse su mundo ideal – un poco a la americana :P
No sé si por suerte o por desgracia yo, a estas alturas, aún creo en los cuentos de hadas… pero en esos cuentos en los que cenicienta se arremanga las enaguas y se pone a currar como una descosía porque lo que ella quiere no es el principe que le resuelve todo en un abrir y cerrar de ojos sino que quiere una empresa propria en la que poder ser ella misma, expresarse como persona y ganar dinero, obviamente!
Pues nada, aquí estoy, con 33 añazos (y no recién cumplidos) que me arremango las enaguas yo también para ir detrás de mi sueño.
Si de aquí a Navidad me veis un poco perdía pido perdón ya desde el principio porque me espera una de aupa pero no dejaré de pasar por aquí para dejaros mis receticas o de pasar por vuestros blogs para decrios hola!.
Deseadme mucha suerte y si a alguien le sobran 100 o 200 eurillos que quiera investir en una persona trabajadora con visión de futuro aquí me tenéis ;)
Por el momento os dejo con este tiramisù que está bueno hasta decir basta :P y aprovecho para recordaros que el miércoles se cierra el concurso de La receta del verano; publicaré la lista con todas las recetas que participan en el concurso con un número que os servirá para el concurso… pero eso será el jueves.
Hasta entonces disfrutad de la vida y no os olvideis de soñar!! ;)
Ingredientes para los savoiardi:
40 gr de fécula de patatas
80 gr di harina
20 gr de cacao en polvo sin azúcar
4 huevos
120 gr de azúcar
Azúcar glas
Preparación:
Tamizar la fécula, la harina y el cacao en polvo.
En un cuenco grande batir rápidamente durante un minuto las yemas de los 4 huevos con 100 gr de azúcar; a parte montar a punto de nieve las claras con el resto del azúcar.
Añadir las yemas a las claras (no al revés) poco a poco y mezclando con movimientos de abajo hacia arriba.
Añadir la mezcla de fécula, harina y cacao tamizándola encima de la mezcla de yemas y claras (así se incorporar aire a la mezcla) y mezclando siempre con movimientos envolventes de abajo hacia arriba con cuidado “desmontar” la mezcla.
Forrar una placa de horno con papel de horno. Poner la mezcla en una manga de pastelero y hacer rectángulos de unos 3 cm de ancho y 10 de largo bien distanciados entre sí. Dejar reposar un par de minutos, espolvorear con azúcar glas y hornear en horno caliente a 180 grados durante unos 10 minutos.
Pasado este tiempo, sacarlos del horno y dejarlos reposar en la placa durante 5 minutos; con ayuda de un cuchillo despegarlos y dejarlos enfriar.
Si queréis evitar la preparación de los savoiardi, que no es muy fácil porque la masa se “desmonta” con facilidad, podéis usar savoiardi o bizcochos de soletilla que encontráis fácilmente en el supermercado.
Ingredientes para el tiramisù:
250 gr de mascarpone
1 yema + 2 claras
60-70 gr de pistachos pelados y crudos (no salados/tostados)
6 cucharaditas de azúcar glas
Savoiardi de chocolate o normales
Licor de nuez (o, si no lo encontráis licor de avellana, ej. Frangelico o almendras, ej. Amaretto)
Preparación:
Batir en la batidora los pistachos (apartar unos pocos para decorar) y el azúcar glas hasta formar una pasta.
Añadir el mascarpone y la yema y seguir batiendo hasta obtener una crema sin grumos.
Montar las claras a punto de nieve y añadirlas a la crema de mascarpone con movimientos envolventes de abajo hacia arriba.
Para montar el tiramisù:
Mojar los savoiardi en el licor teniendo cuidado de que no se queden demasiado empapados y colocarlos en la base de 4 vasos. Rellenar un poco el vaso con la crema de mascarpone.
Ir alternando los savoiardi empapados en el licor con la crema con la crema hasta rellenar los vasos.
Tapar con film transparente y dejar reposar en el frigo un par de horas o hasta el momento de servir.
Justo antes de servir espolvorear la superficie con cacao en polvo y decorar con los pistachos que habíamos reservado picados.
Si utilizamos los bizcochos de soletilla o savoiardi comprados en el supermercado serán, casi con total seguridad, blancos; en este caso podemos espolvorear un poco de cacao en polvo por encima y por debajo de cada una de las capas de savoiardi cuando montemos el tiramisù.
Descárgate la receta en PDF:
Un tiramisù… diferente














