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Vichyssoise
No sé donde estáis vosotros pero aquí tenemos 40 grados. En los 6 años que llevo en Italia no había visto jamás un calor tan horroroso y sobre todo a estas alturas del año. Normalmente pasado el 15 de agosto empieza a hacer fresquito y se está de miedo… este año todo lo contrario. Después de la semana en Berlín con lluvias y 15 grados hemos vuelto al desierto del Sahara :(
Así que habrá que seguir con cosas fresquitas y ligeras como esta Vichyssoise! De orígenes inciertos, esta sopa fría de puerros y patatas es de lo mejor que hay contra el calor. Supongo que la conoceréis todos, no es nueva :P La Vichyssoise se sirve super super fría y para “aligerarla” un poco yo no he usado nata, solo leche semi. Para darle un toque de distinción ;) la he servido en estos tarritos super monos que me he traído de Zürich pero claro está, vale todo!!
No me quejaré mucho porque dentro de nada nos tocará tomarla caliente!!
Ingredientes para 4 personas:
2 puerros
4 patatas medianas
1 cebolla
1 nuez de mantequilla
1 litro de caldo
Leche
Sal y pimienta recién molida
Preparación:
1 Lavar, pelar y cortar en trozos la cebolla, los puerros y las patatas.
2 En una olla poner a calentar la mantequilla, añadir la cebolla y dejar que se dore durante un par de minutos. Añadir los puerros y dejar dorar algunos minutos más.
3 Por último añadir las patatas y cubrir con el caldo. Salpimentar y dejar cocer a fuego medio-bajo hasta que las patatas estén cocidas.
4 Una vez fuera de la lumbre, batir hasta conseguir una crema y añadir 1 vaso de leche (más o menos, esto va a gustos). Si queremos la crema más o menos líquida añadiremos un poco de leche o incluso un poco de agua.
5 Rectificar de sal y pimienta y dejar enfriar antes de servir.
Descárgate la receta en PDF:
Vichyssoise
Especial germinados en G2Kitchen!
El número 3 de G2Kitchen ya ha llegado al quiosco!! Bueno, a nuestro quiosco particular online!! Sí, ya sé que está en italiano y que no hemos hecho ni siquiera la edición in english… pero desgraciadamente el 2011 no nos está regalando días de más de 24 horas por lo que nos tenemos que “aguantar” con nuestro tiempo libre que es poco.
Yo de todos modos hago las veces de embajadora italiana y le hago publicidad porque estoy muy orgullosa de este trabajo :) A que es preciosa nuestra revista?? :))
Os dejo la versión en español de mi artículo sobre los germinados (de los que ya os había hablado con anterioridad). Si estáis interesados en la traducción de alguna de las recetas no dejéis de preguntarme!!!
Espero que os guste!
“Habréis oído hablar muchísimas veces de la gran cantidad de ventajas de estas pequeñas “plantitas”. Los germinados tienen infinidad de propiedades; de hecho con un concentrado de proteínas vegetales, vitaminas, sales minerales, oligoelementos, clorofila y enzimas de alta calidad. Pero veamos de dónde nacen estas pequeñas gemas de la naturaleza.
Las semillas de hortalizas, cereales legumbres, etc son un concentrado de vida. Las semillas en ausencia de los factores que permiten su desarrollo (agua, oxígeno, calor y luz) permanecen inertes pero conservan todo su potencial en su interior. De este modo, cuando encuentran un habitat que les permite crecer se “despiertan” dando lugar a una planta nueva.
A diferencia de las plantas adultas que conforme crecen pierden parte de sus propiedades, los germinados, una vez que bloqueamos su crecimiento en esta fase, son un concentrado de características de la planta adulta y por lo tanto un concentrado de salud para nuestro organismo.
Tienen un único defecto… y es que no se encuentran con facilidad. Su consumo se limita a los brotes de soja que hoy en día se encuentran fácilmente en el supermercado pero tienen el mismo problema que las demás frutas y verduras: no sabemos de dónde vienen ni cómo han sido cultivados. A parte de los brotes de soja los germinados los podemos encontrar hoy en día en los restaurantes ya que su uso se ha generalizado entre grandes chefs porque además de ser buenos son preciosos y enriquecen la presentación de un plato.
Así que, si son tan buenos y tan bonitos por qué no hacerlos en casa y poder disfrutar de ellos en cualquier momento?
Con una pequeña inversión de tiempo y dinero obtendremos una gran varidad de germinados, diferentes según nuestros gustos: de rúcula, de rábano, de basílico, de soja, de cebada, de trigo, de garbanzos, de guisantes… todos tienen características diferentes que hacen que su cultivo sea más o menos fácil y su sabor más o menos cercano a nuestro gusto.
En estos tiempos en los que cada vez se hace más difícil saber la procedencia de lo que comemos y desgraciadamente la calidad de hortalizas, fruta y verdura se obtiene pagando, no es una mala idea aprender a producir en casa alimentos tan saludables. Pero veamos cómo:
Antes de nada tenemos que conseguir las semillas. Existen diferentes tipos, se pueden encontrar en erboristerías y centros de productos y alimentos orgánicos. Yo, que hago todo por internet, uso estos. Si no los encontráis en vuestra ciudad los podréis encontrar seguramente en alguna tienda online.
Cada tipo de semilla tiene unas características particulares que harán que su cultivo sea más o menos fácil o que su sabor se adapte más o menos a vuestros gustos, y tienen propiedades diferentes. Por ejemplo, las de rábano son ricas en vitamina C, las de girasol tienen gran cantidad de fósforo y calcio, las de soja ayudan a bajar el colesterol y son una rica fuente de sales minerales, calcio y potasio, etc.
La dificultad o facilidad de su cultivo está principalmente en el tamaño. Cuanto más pequeñas son, más difíciles de cultivar y más fácil que aparezca una de los principales problemas del cultivo casero de germinados: el moho.
Estáis preparados para empezar a cultivarlos en casa? Os doy un par de consejillos prácticos:
1. Comprad un germinador. Los hay de muchos precios, desde las bandejas de plástico a aquellos completamente autónomos con riego automático.
2. Empezad con algún tipo de semilla “fácil”, es decir, con aquellas de más tamaño.
En lo que se refiere al cultivo, cada semilla tiene su “libro de instrucciones” pero hay algunos pasos que más o menos sirven para todas.
Las semillas, aparentemente inactivas, en contacto con el agua, el oxígeno, el calor y, al final, la luz, se activan dando lugar a una nueva planta. Por lo que la primera cosa que haremos es mojar las semillas. Algunas tendremos que dejarlas en remojo toda la noche y otras las mojaremos solo un poco (normalmente las instrucciones precisas vienen escritas en el sobre).
Una vez “reactivadas” gracias al contacto con el agua, las semillas se ponen en el germinador cerrado. Durante esta fase, que será más o menos larga depende de cada tipo de semilla, veremos cómo se hinchan, se abren y empieza a salir un pequeño brote.
Con las condiciones óptimas de calor (normalmente entre 20° y 28°C), humedad, oxígeno y finalmente de luz, cuando el brote ha crecido lo suficiente que se puede ver una pequeña hojita, es fácil cultivar germinados que una vez lavados, escurridos y secados se podrán conservar en el frigo, en un tupper cerrado desde 4-5 días a una semana.
Así que ya no hay excusas para comer sano y rico. Hasta los más torpes jardineros (como yo :) serán capaces de cultivas germinados en casa para luego utilizarlos (mejor crudos) en ensaladas, sopas, cremas, pan y platos fríos.
Ingredientes para 4 personas:
4 patatas grandes
4 trozos de apio
2 cebollas
2 litros de agus d’acqua
150 gr de queso fresco para untar
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Brotes de semillas de lino (ricos de proteínas, omega-3, calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio y aminoácidos esenciales).
Preparación:
1 En una olla grande sofreir el apio y las cebollas pelados, lavados y cortados en trocitos.
2 Añadir las patatas peladas y cortadas igualmente en trozos.
3 Añadir el agua templada o caliente y llevar a ebullición.
4 Cocer a fuego lento durante 20-30 minutos o hasta que las verduras estén cocidas.
5 Añadir el queso, sal, pimienta y pasar por la batidora hasta obtener una crema.
6 Servir caliente con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y un buen puñado de brotes de lino.
Ingredientes para 4 personas:
250 gr de hojaldre fresco
4 huevos
200 ml de nata fresca
1 pimiento rojo
1 pimiento amarillo
½ cebolla
50 gr de queso rallado
Aceite de oliva
Sal y pimienta
1 buen puñado de brotes de trigo sarraceno (ricos de potasio, fósforo, calcio y lecitina. Con propiedades desinfectantes, ayudan a reforzar los capilares y mejoran la presión sanguínea).
Preparación:
1 Pelar, lavar y cortar finamente la cebolla y los pimientos. Sofreir con una cucharada de aceite durante unos 15 minutos. Añadir un poquito de agua si fuera necesario. Dejar enfriar.
2 En un cuento batir los huevos con la nata. Añadir los pimientos y la cebolla, el queso rallado, sal y pimienta. Mezclar bien.
3 Cubrir un molde redondo de unos 20 cm con el hojaldre. Pinchar la base con un tenedor.
4 Poner la crema en el hojaldre y los brotes de trigo en la superficie.
5 Cocer en el horno caliente a 190° durante una media hora o hasta cuando la superficie se haya dorado.
6 Sacar del horno y dejar reposar unos 15-20 minutos antes de cortar.
7 Servir templada acompañada de una buena ensalada.
Helado de vainilla
Supongo que a más de uno le dará un repelús al ver esta foto. Uno de los inviernos más fríos de los últimos tiempos y yo posteando helados… pero mira que tiene guasa mi niña… :P
Qué le vamos a hacer, las cosas de la vida. Estaba yo detrás de una maquinita de los helados de esas semi profesional, sólo que con los precios que tienen a ver quien se compra una, vaya… y mira tú por donde me la regalan los compis el último día de trabajo!!! :D
Os podéis imaginar la cara de tonta que se me quedó… y no fue lo único porque me llevé a casa también una cacerola tal que así!! Apañaos los compis, no?? :)
Desde aquel día (ufff, mira que parece que ha pasado un siglo y hace solo tres semanas!!) he hecho: helado de vainilla, de mostaza, de pera, de chocolate con trocitos de chocolate blanco y sorbete de naranja y campari :D Y con la cacerola muchas cosas más!!! Verás tú el trasero que se me va a poner!! ;P
Bueno, hoy me hubiera gustado tener preparado un helado de yogurt para que tuviera algo que ver con la nueva publicidad que desde hoy veréis en el blog… la habéis visto? os ha llamado la atención?? adivináis quien es???… jejejeje YO!!
Los de Danone han lanzado su nueva publicidad de gananones y me han convertido en un personaje de comic :) Mira tú por donde con el miedo que le tengo yo a las cámaras y ahí en el video parece que lo he estado haciendo toda la vida, no???
Bueno, mola no?? yo creo que se me parece… :)) No sé qué pensáis vosotros, a mí me ha parecido una iniciativa muy original!
Mamáaaaa, que tu hija sale en la tele!!!! Bueno, en el blog ;)
Pues nada, volviendo a lo nuestro os dejo con la recetica del helado. Este, como ya os podréis imaginar, lo he hecho con la maquinita pero si os apetece desafiar este tiempo invernal y triste (aquí va de mal en peor…) con un buen helado pero no la tenéis siempre podéis ir a echar un ojo a mi libro de los helados caseros :)
Ingredientes:
200 ml de leche
150 de nata fresca
75 gr de azúcar
100 gr de yemas de huevo (más o menos 3)
1 vaina de vainilla
Preparación:
Poner a calentar la leche.
Abrir la vaina y rascar el interior para sacar las semillas. Añadir las semillas y la vaina a la leche caliente y dejar enfriar. Una vez fría retirar la vaina y remover bien.
Batir bien las yemas con el azúcar.
Añadir esta última preparación y la nata a la leche. Remover bien.
Poner la crema dentro de la máquina y accionar. El helado estará listo en unos 30 minutos.
Descárgate la receta en PDF:
Helado de vainilla
Capuccino al cardamomo
Y ya estamos de vuelta de vacaciones… parece que era ayer, se me han pasado volando, ojù! Primer día de oficina, tranquilito y relajao pero se estaba mejor en casita, no?? ;)
Siempre que me da por quejarme me acuerdo de lo que dice mi madre: si se acabó es porque hubo… y va a ser que tienen razón :]
Hemos disfrutado de Sierra Nevada, del sol, del fresquito granaíno, de las tapas, de las cañas (muchas… muchísimas!!), de la comida de la mamma y del dulce “no hacer ni el webo”. La verdad es que tengo el estómago un poco destrozado después de las comilonas navideñas pero yo sigo pensando en comer y por eso hoy os dejo un postre “super fashion” ideal para la cena de fin de año.
El original es de este libro y es un poco más complicado. Yo lo he cambiado un poco porque este libro está hecho para cocineros profesionales y en la mayoría de los casos en las casas nos faltan muchos aparatos profesionales lo que no puede ser un impedimento, verdad??
Pero empecemos por el principio porque este postre no es difícil pero sí un poquillo largo de explicar :)
El cardamomo es una especia muy utilizada en general en la cocina asiática y más concretamente en la cocina india; yo la compré en una tienda especializada, no sé si será fácil de encontrar en el super. Es muy aromática y en algunos países se le añade al té o al café. Para disfrutar de todo su aroma las vainas se parten y se extraen las semillas del interior. Si no lo encontraís probad a hacer la crema con vainas de vainilla en vez del cardamomo, el sabor será diferente pero igualmente bueno :P
La gianduia es un chocolate con avellana pero no con avellanas enteras sino con pasta de avellanas por lo que la consistencia es la misma que la del chocolate normal. Aquí es muy normal encontrar “cioccolato al gianduia” en el supermercado pero si no lo encontráis podéis utilizar o crema de avellanas (como la Nocilla) o chocolate normal del de toda la vida!
Ingredientes
Crema al cardamomo:
175 ml de nata
30 ml de leche entera
2 yemas
40 gr de azúcar
5 vainas de cardamomo (o en su defecto 1/2 vaina de vainilla)
1 hoja de gelatina
Gelatina al café:
100 ml de café espresso
1 hoja de gelatina
Crema al gianduia:
175 ml de nata
50 ml de leche entera
2 yemas, 30 gr de azúcar
150 gr de chocolate al gianduia
Espuma de leche:
200 ml de leche entera
Preparación:
Reservar 4 cucharadas de leche (en las que desleiremos la gelatina); llevar a ebullición el resto de la leche con la nata; retirar del fuego y dejar enfriar un poco.
Abrir las vainas de cardamomo y tostar el contenido en una sartén caliente durante 2 minutos.
Mezclar las semillas de cardamomo tostadas con la leche y la nata; dejar en infusión durante media hora.
Batir las yemas con el azúcar hasta que la crema se vuelva espumosa.
Pasar la mezclar de nata y leche por un colador fino para eliminar el cardamomo; añadirla poco a poco a la crema de azúcar y huevo sin dejar de remover.
Poner en remojo en agua fría 1 hoja de gelatina durante 10 minutos.
Calentar las 4 cucharadas de leche que habíamos reservado sin que llegue a hervir; escurrir bien la gelatina y desleir en la leche. Añadirla al resto de la crema y mezclar muy bien (pero sin batir).
Rellenar, hasta más o menos la mitad, 4 copas de cocktail y dejar en el frigo durante al menos 2 horas.
Poner en remojo, en agua fria, la otra hoja de gelatina durante al menos 10 minutos.
Mezclar con el café recién hecho y aún caliente y desleir completamente.
Sacar los vasos del frigo y versar una fina capa de gelatina de café.
Preparamos la crema al gianduia: Llevar a ebullición la leche con la nata. Batir las yemas con el azúcar.
Añadir la nata y la leche poco a poco; volver a poner en el fuego y calentar hasta alcanzar los 85-90º. Pasar por un colador muy fino para eliminar posibles grumos.
Incorporar el chocolate rallado y batir con la batidora incorporando aire.
Dejar enfriar y conservar en el frigo hasta el momento de servir (es posible dejarla reposar en el frigo dentro de una manga pastelera, así será más cómodo a la hora de montar el plato).
Para montar el plato: sacar las copas del frigo, poner una capa de crema al gianduia sobre la gelatina de café, montar la leche, es decir, batirla con la batidora como si fuera nata, de hecho se puede aderezar con un chorrito de nata para darle más consistencia; al batirla se incorpora aire y la leche se monta ligeramente. Con la ayuda de una cuchara poner un poco de la espuma coronando la copa. Decorar con cacao o canela en polvo y servir.
La receta original preveía la preparación de una pastita que se coloca entre la crema al gianduia y la espuma de leche. Yo opté por “desmigar” unas galletitas para darle un toque crujiente :)
Descárgate la receta en PDF
Capuccino al cardamomo


















