Entradas con la etiqueta ‘Cocina española’
Tortas de aceite
Una italiana, una francesa y ya era hora de una receta española :)
En mi “viaje” a la recuperación de los sabores y las recetas de cuando era chica me he cruzado con esta receta que pensaba que no obtendría jamás. Lo raro es que me la he encontrado en este libro y lo bueno es que la he adaptado un poco a lo que yo recuerdo que era el sabor de las tortas de aceite de mi infancia… y no tanto porque aún las venden.
Para mí decir tortas de aceite es decir Inés Rosales. La empresa sevillana vende estas tortas finísimas y buenísimas en un envoltorio como los de antes. La receta me ha encantado porque se parece muchíiiiisimo al sabor original de estas tortas y bueno yo soy fan de Jamie Oliver, que como a mí le encanta ir por ahí recuperando las recetas tradicionales.
No es por hacerle publicidad pero el libro está super bien, las fotos, las recetas (hay muy buenas recetas italianas :) e incluso la calidad del libro que está cuidadísimo en todos los detalles. Vaya, una buena inversión si os gusta Jamie tanto como a mí.
Y nada os dejo con la receta y una avalancha de preguntas: conociáis las tortas de aceite?, tenéis alguna receta?, recuerdos de la infancia?, qué tipo de tortas eran, finas como estas o diferentes?
Espero con curiosidad las respuestas :)
Ingredientes:
350 gr de harina candeal
1 pizca de sal
2 cucharaditas de semillas de anís
3 cucharadas de azúcar moreno + un poco más para espolvorear
1/2 sobrecito de levadura en polvo
100 ml de aceite de oliva
150 de agua templada
Azúcar glas para espolvorear
1 clara de huevo
Preparación:
1 Machacar con el mortero las semillas de anís.
2 En un cuenco grande mezclar la harina, la sal y las semillas.
3 Mezclar el aceite y el agua. Añadir el azúcar moreno y la levadura. Remover bien y dejar reposar unos minutos.
4 Hacer un hueco en el centro de la harina y empezar a echar la mezcla de aceite y agua incorporando poco a poco la harina de los bordes. Mezclar bien y terminar “amasando” con las manos. La pasta debe quedar sin grumos, bastante aceitosa pero que se despegue fácilmente de las manos.
5 Forrar una placa para horno con papel de horno. Si utilizáis papel de plata pincelarlo con un poco de aceite de oliva. Espolvorear con azúcar glas.
6 Dividir la masa en 12 partes iguales.
7 Con el rodillo extender cada una de las partes formando discos de unos 10 cm de diámetro. Disponed las tortas en la placa, pincelarlas con la clara de huevo batida y espolvorear un poco de azúcar glas y azúcar moreno por la superficie.
8 Cocer en el horno a 220º durante unos 10 minutos o hasta que estén doradas.
Descárgate la receta en PDF:
Tortas de aceite
Papas fritas con huevo
Empezamos el año con fundamento :)
Después de un mes de comilonas, panettones, mantecados, turrón y cava… una patatas fritas a lo pobre con un huevo, jamón y un poquito de manchego curao… no sabéis lo bien que sienta ;)
En realidad, aunque parezca mentira este año me he portado bien, no he cogido ni medio kilo, los excesos han sido pocos y las caminatas muchas :) Después de un final de año en Barcelona con amigos italianos que me han llevado a todos los sitios donde se come italiano vero he vuelto a casa con ganas de comida española. Y cuando se trata de comida de casa, fácil y rápida, lo primero que me viene a la cabeza son las patatas fritas con huevo que desde siempre han sido en mi casa como un as en la manga. Luego más tarde, desde que me fui las he hecho realmente poquísimas veces (en diez años las habré hecho 10 veces???) pero me gustan tanto como antes… o más :)
Las patatas fritas con huevo son la versión simplificada de nuestro plato alpujarreño que básicamente se compone de patatas a lo pobre (con o sin cebolla, con o sin pimientos verdes), huevos fritos, morcilla, chorizo y jamón de las alpujarras, en fin los productos más típicos de esta zona de Granada y una bomba de calorías y colesterol de agárrate!
En mi casa siempre se ha hecho la versión light: patatas a lo pobre (eso no nos lo quita nadie) con el huevo a la plancha, es decir hecho con un chorrito de aceite en vez de sumergido en él, nada de chorizo o morcilla que cae muy mal :P Este plato bien cocinado y hecho, claro está, de vez en cuando, es una de las cosas más ricas de este mundo.
Por esta razón y porque seguramente es uno de los platos más característicos de mi casa y de mi tierra la quería compartir con vosotros y con el proyecto La receta para un mundo mejor de Intervida. Espero que os guste y feliz 2011!
Ingredientes:
Huevos (1 o 2 por persona)
Patatas (1 o 2 grandes por persona)
1/2 Cebolla
Jamón serrano
Queso
Aceite de oliva
Sal
Preparación:
1 Pelar las patatas y cortarlas en rodajas finas. Freirlas en abundante aceite de oliva caliente. Añadir sal. Lo mejor es mantener el aceite no muy alto y terminar la cocción con el aceite a más temperatura así se cuencen bien por dentro y se doran por fuera.
2 Sacar las patatas del aceite y dejarlas escurrir.
3 Mientras tanto freir los huevos en el aceite de las patatas.
4 Servir acompañado de un poquito de jamón serrano, queso y una buena rodaja de pan de pueblo :)
Descárgate la receta en PDF:
Papas fritas con huevo
Una señora paella
Hace casi un año que tuve el placer de hacer esta paella en casa de mis tíos y aún no la había publicado!!! Menos mal que una amiga me la ha pedido y aquí estamos con el fotorreportage ;)
Desde que llegué a Italia tengo una cruz, una cruz que se llama paella. No sé si habréis estado aquí el tiempo suficiente para daros cuenta del furor que despierta la paella en el país de la pizza. La primera frase que cualquier italiano te dice después de haber desvelado mi identidad ibérica es: “ohhhh, qué paella más buena que me comí en…” y aquí te sueltan los lugares más dispares de este mundo desde Sevilla a Bullullos del Condao pasando por Madrid y Barcelona.
Luego viene el “bueno, la paella no tendrá secretos para tí, verdad??” (con ojos de cordero degollao por si cae una invitación a cena) y yo empiezo a explicar que la paella no es un plato típico de donde vengo yo, que es de la zona de levante, que el arroz que hay aquí no es el mejor para hacer la paella, que no se le pone chorizo, ni pimentón picante y que el paellador quizás no sea el mejor sitio para comer una buena… (que me perdonen los del paellador…).
Después de 5 años una se cansa :P y del mismo modo que soy española y la pasta fresca la hago como si fuera italiana me decidí a aprender los secretos de la paella de la mano de mis tíos que han vivido media vida en Valencia y tienen tan buena boca como yo. Así que Marga esta paella te la dedico a tí (espero que te salga bien rica) y que me perdonen los entendidos en paellas porque supongo que cada familia tendrá su secretillo… se admiten críticas y sugerencias :)
Ingredientes para unas 8 personas:
560 gr de arroz (±3 vasos y medio de 200 ml)
Caldo de pescado (* ver más abajo)
1 vaso de aceite de oliva
2 dientes de ajo
3 tomates rojos
300 gr de rape
200 gr de calamares
250 gr de gambitas
8 cigalas
8 gambas
10 mejillones
Azafrán
* Antes de ponernos al lío me gustaría aclarar algunas cosillas:
- En realidad (que me corrijan los entendidos si no es así) la paella valenciana sería con pollo, conejo y el garrofón. Esta que hacemos hoy es la paella de marisco… porque en mi casa somos mucho de pescadito
- El arroz: en España la verdad es que no tenemos el problema que tengo aquí con el arroz. La variedad bomba es la mejor y no tendremos problemas para encontrarlo. Para los que estén fuera de España el arroz bomba es un tipo de arroz corto y gordito, absorbe bien el agua (y los aromas) pero no se pega.
- La cantidad de arroz: nos bastarán unos 80 gr por persona pero siempre se echa un poco más en la olla porque si sale buena te entra de repente un hambre…
- La cantidad de agua: esta, junto con el control de la lumbre, creo que sea la parte más difícil. Los maestros paelleros lo hacen a ojo (con la técnica milenaria de la cadena montañosa entre las asas de la paella). Los que no somos tan maestros nos conformamos con medir el volumen del arroz y poner dos medidas de agua.
- El caldito de pescado: ni qué decir tiene que estará más rica si el caldito lo hacemos nosotros mismos con los restos del pescado que usemos para la paella. Por un lado lo tendremos limpio y listo para usar y por otro podremos usar un caldito mucho más rico y más sano de cualquier caldo envasado que podamos comprar (aunque hay que reconocer que los hay muy buenos)
Y ahora sí, creo que estamos preparados para ponernos manos a la obra :)
Preparación:
1 La paella está muy buena… y si está así de buena es porque lleva una cantidad ingente de aceite. Si estáis a dieta no la comáis o simplemente no miréis porque esta fase es importante y las paellas light, que yo sepa, aún no se han inventando :P
2 En una sartén a parte o en la misma paella poner el aceite y empezar a freir el pescaillo con el ajo muy picaillo: adelante con las gambillas, el rape y los calamares, todo muy limpito y cortado en trozos, ni grandes ni pequeños.
3 Apartamos el pescaillo y vamos a por las gambas y los langostinos
4 Pelamos y cortamos en trozos el tomate
5 Y lo freímos. Todo en el mismo aceite.
6 Cuando se nos haya deshecho el tomate añadimos algunas hebras de azafrán y el pescaillo que habíamos apartado al principio.
7 Pasamos todo a la paella, añadimos el arroz y lo salteamos durante unos minutos.
8 Añadimos el caldito caliente y ya ajustado de sal.
9 Y ahora es cuando llega el momento crítico. Tenemos que cuidar la paella como a un hijo, dándole la atención que se merece, “meciéndola” de vez en cuando (sin removerla jamás de los jamases) y controlando la llama
10 Diez minutos a fuego vivo y bajamos la lumbre hasta que esté en su punto
11 Pocos minutos antes de retirarla del fuego añadimos las gambas, los langostinos y los mejillones abiertos al vapor.
12 La dejamos reposar unos minutos antes de llevarla a la mesa y ala todo el mundo preparado, tenedor en mano!
Gracias a mis tíos por las fotos y la receta :)
Empanada de pulpo y GRACIAS!
Pues sí, aquí estamos y no nos hemos muerto… ;) sobreviví!! y tiene gracia, ahora leyendo vuestros comentarios sí que me da la risa!! No por lo que me decís, no nos vayamos a confundir ;) sino porque teníais más razón que un santo: no me he muerto, no ha pasado nada, todo ha ido bien, he salido airosa, un pasito y después otro, mucha agua, mucha calma y la próxima vez lo haré mejor :D
El sitio donde trabajo no es un bar de lujo, atrás quedaron los piatazos estupendos que preparábamos en el Sempione 42 pero aquí tengo más responsabilidad y admito que estoy muy contenta porque en cuestión de una semana he dado saltos de gigante, no hay nada como ponerse a hacer las cosas para quitarse el miedo y no hay nada como tener una gente tan apañá ahí detrás de la pantalla. Me habéis dado un montón de ánimos y fuerza y por eso os quiero devolver el favor con lo mejor que sé hacer: una receta ;) Pero no una cualquiera… una de mis preferidas!!
Permitidme que le de las gracias especialmente a mi mamaITA que me ha hecho reir mucho con las cosas que me dice (mamá, no vayas diciendo por ahí que me tiraba desde la leñera que dicho así la gente no lo entiende y creen que estoy para que me aten!!! ;)
Esta receta tiene mucha tela porque: 1.la empanada la hacían en mi casa en las fiestas de cumpleaños y a mí se me hacía la boca agua; 2. no tenía la receta casera así que he utilizado la receta de Marga… es la mejor del mundo!!! Gracias! y 3. aprovecho para presentar la receta al HEMC 45 que este mes va de la cocina de mamá.
No es la receta más característica de mi casa pero tengo muchos recuerdos buenos que se asocian a esta maravilla. En mi casa no se hacía de pulpo sino con pimientos, huevo duro y atún (si no recuerdo mal…) pero me gustaba tanto que un día comí tanta pero tanta tantísima que me puse mala. Normalmente cuando uno se pega un empacho de ese calibre acaba aborreciendo lo que le ha hecho estar mal. A mí ni con esas, la empanada sigue siendo uno de mis platos preferidos ;)
Ingredientes para una empanada para 8-10 personas
Para la masa:
600 gr de harina
300 gr de mantequilla a temperatura ambiente
2 yemas + 1 huevo
16 cucharadas de agua (6 de las cuales de agua caliente)
Sal
Para el relleno:
1 pulpo (ni grande ni pequeño)
1 pimiento rojo y uno amarillo
2 cebolletas grandes
1 calabacín
1-2 hojas de laurel
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Preparación:
1 Empezamos con el relleno: lavar, secar y cortar en trozos el pulpo. Cocerlo en agua con sal y las hojas de laurel. Yo utilizo la olla a presión y tarda unos 8 minutos desde que empieza a silbar. Si lo cocéis en una olla normal os tardará unos 30-40 minutos, comprobad con un cuchillo que esté blandito.
2 En un sartén hacemos un sofrito con las cebolletas, el calabacín y los pimientos. Todo muy bien limpito y cortado en trozos (no hace falta que sean muy pequeños). Sofreir durante una media hora en la que iremos añadiendo un poco de agua o incluso si os gusta un poco de vino conforme nos lo vaya pidiendo. Las verduras tienen que quedar pochaditas, no fritas. Salpimentar. Cuando esté casi listo añadir el pulpo cocido para que coja también un poco de sabor.
3 Picar el relleno pero no demasiado, que aún se puedan ver los trozos de los diferentes ingredientes. Dejarlo enfriar.
4 Para preparar la masa de la empanada: mezclar todos los ingredientes y amasar hasta que tengamos una masa lisa. La cantidad de harina puede variar un poco, podemos añadir si la masa queda demasiado “mantequillosa”.
5 Envolver la masa en film transparente y dejar reposar en el frigo durante una media hora.
6 Dividir la masa en dos y con un rodillo extenderla. Crear la base y disponer el relleno encima; extender la parte de arriba y cubrir la empanada cerrando bien los bordes. Con la masa que nos sobre o con un poco de masa que podemos dejar a parte antes de extenderla podemos hacer diferentes figuras para decorarla.
7 Pincelar con un huevo batido y cocerla en el horno caliente a 180º hasta que esté bien dorada.
A mí me tardó unos 35-40 minutos y salió buenísima… incluso el día siguiente estaba aún más buena!
Descárgate la receta en PDF:
Empanada de pulpo
La pastela moruna
Lo que son las cosas, ayer mismo estaba viendo en la tele un mini especial de los inventos que han cambiado nuestras vidas en el último siglo… lavadora, fregona, televisión, ordenadores, móbiles, internet… qué sería de nosotros sin estas cosas hoy en día. Bueno, la lavadora ya existía cuando nací yo :P pero yo siempre pienso a mi abuelo que nació a principios de siglo y vivió de primera mano todos estos cambios. Ahora pienso a los niños que han nacido en los últimos años y que no saben qué es la vida sin el euro, un móbil o el ratón!! incomprensible, no??
Bueno todo este rollo de persona que se está haciendo mayor :P para deciros que para mí internet es el invento del siglo. Ni qué decir tiene que el vivir en otro país y poder comunicarme con mi familia y con mis amigos sin tener que pagar millonadas en teléfono y saber simplemente qué están bien o lo que están haciendo porque han cambiado “su estado” en gmail, twitter o FB… bueno, la verdad es que no tiene precio.
Yo no soy muy amiga de FB, sí entro para poner cosas que me parecen importantes pero cuando lo hago pierdo muchísimo tiempo mirando por allí y por allá y decidí que no lo usaría más (sólo lo abro cuando me llegan los avisos por e-mail). Lo que sí le agradezco muchísimo es haber podido recuperar el contacto con personas de las que nada sabía desde hacía siglos y que fueron muy imporantes para mí durante mi infancia y adolescencia.
Es el caso de mi amiga Carmen con la que he coincidido hace poco tiempo y que me pidió esta receta (a la que dedico) que a mí se me había pasado publicar. Es una de mis recetas favoritas, una reliquia granadina que me enseñó mi madre :) Ya véis los tiempos que van hacia delante y nosotros que intentamos recuperar el pasado a través de antiguas amistades y recetas de toda la vida. No me digáis que no mola!
Ingredientes:
1 pollo en trozos
1/2 kg de cebollas
4 tomates grandes
2 pimientos verdes
200 ml de vino blanco
Condiento moruno (es. Ras el hanout, en Granada es fácil de encontrar)
Laurel, sal
Almendras tostadas en un poco de aceite, aceitunas sin hueso, orejones, ciruelas pasas y 1 huevo cocido
2 rollos de hojaldre fresco
Canela y azúcar glas
1 huevo
Preparación:
1 Se sofríe el pollo, se le añade la cebolla picada, el tomate y el pimiento picados, laurel, vino, las especias y la sal. Se deja cocer a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que esté en su punto.
2 Aparte se preparan las almendras, un buen puñaito, el huevo duro, las pasas, ciruelas y orejones. Se corta todo ni muy pequeñito ni muy grande y la cantidad se ajusta al gusto de cada cual. Yo por ejemplo le pongo solo las ciruelas para que no destaque demasiado el sabor dulzón.
3 Se mezclan con el pollo un poco antes de acabar la cocción.
Hasta aquí la preparación del pollo moruno que se puede servir así sin más adornado con lechuga, 1/2 huevo duro por cabeza, almendras y aceitunas sin hueso.
Si queremos hacer la pastela:
1 Deshuesar y picar la carne del pollo, quitar pieles y ternillas y picarlo todo con todos sus ingredientes mezclados.
2 Extender una lámina de hojaldre, el relleno encima (esperar a que esté frío) y la segunda por encima (todo esto encima de una bandeja de horno forrada con papel de horno)
3 Pegar los bordes con un poco de agua o huevo batido y rizarlos para que no se nos escape el relleno durante la cocción.
4 Pintar toda la superficie con el huevo batido y espolvorear con un poco de azúcar y canela en polvo mezclados. Yo siempre dejo un poco de hojaldre para hacer alguna decoración fácil en la superficie.
5 Meter en el horno a unos 190º-200º durante unos 20-30 minutos o hasta que esté dorada. Si vemos que se está dorando demasiado pronto podemos ponerle un poco de papel de aluminio en la superficie o bajar la temperatura a 180º hasta que se termine.
Descárgate la receta en PDF:
Pastela moruna
Una tapilla de rabo de toro
Como tengo la cabeza que tengo no recuerdo bien cuándo fue la primera vez que comí rabo de toro. Lo que sí tengo claro es que es una de esas cosas que de pequeña me daban repelús… ojú, si es que sólo de pensar en que te estás comiendo un rabo… un rabo!!! Bueno, hay cosas peores :P
Ya lo he dicho muchas veces que además de las primeras canas, las arrugas y la fuerza de gravedad que está empezando a hacer estragos la edad me ha regalado un paladar muy finolis y no digo finolis porque me alimente de foie, ostras y otras delicatesem sino porque me está abriendo un mundo de sabores, texturas, colores y emociones culinarias que ni en mi mejores años mozos habría podido imaginar.
Ahora no me da miedo probar las cosas, es más, voy a la busca y captura de todo aquello que sé que no me gustaba antes no vaya a ser que me guste ahora :P Con el rabo de toro me lancé las pasadas navidades durante nuestro viajito a Córdoba porque quien puede ir a Córdoba y no comer salmorejo, berenjenas fritas con miel o rabo de toro!!?? Entre tantas otras cosas claro está :)
Pues como iba diciendo que con el rabo de toro ha sido amor a primera vista o mejor dicho al primer mordisco. Y tanto que he enamorado que lo he incluido en el curso de tapas que estoy organizando aquí en Milán para el mes que viene.
En estos últimos días de fresquito, antes de que le de al calor por llegar y se me quiten las ganas de hornos y asadicos, aprovecho para hacer comidas sustanciosas como esta maravilla que está para chuparse los dedos :P
Ingredientes para 4 personas:
1 rabo de toro cortado en trozos
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
1 pizca de pimentón
2 zanahorias
1 latita de tomate triturado
Laurel y pimienta negra en grano
200 ml de vino blanco
1 cucharada colma de harina
Aceite de oliva y sal
Preparación:
1 En una sartén dorar el rabo de toro con un poco de aceite. Salar y retirar.
2 En la misma sartén poner un poco de aceite y sofreir el ajo con la cebolla cortada a gajos y las zanahorias peladas, lavadas y cortadas en cuadraditos o si las preferimos más grandes a rodajas.
3 Poner el rabo de toro en la olla exprés con las verduras, el pimentón, el tomate triturado, el laurel y algunos granos de pimienta. Rectificar de sal.
4 Incorporar la harina, el vino y terminar de cubrir con agua. Cerrar y cocer a fuego lento durante 1 hora desde la salida del vapor.
5 El mismo procedimiento se puede realizar con una olla tradicional teniendo en cuenta que el tiempo de cocción será mucho mayor, al menos el doble. Si lo hacemos de este modo tendremos que controlar la cocción de vez en cuando removiendo con cuidado para que no se nos pegue en el fondo. La carne estará lista cuando se despegue del hueso fácilmente.
Descárgate la receta en PDF:
Rabo de toro
Pollo a la granaína para el HEMC #38
Uy, uy, uy, pero qué feo está una granaína expatriá, que vive en espaguetilandia y que se olvida de sus raíces… :P que noooooOOOOoooo!!! que yo no me he olvidao de ná pero es que cuando uno llega aquí y ve el percal y todo le parece bueno y rico y tentador… y si encima una tiene un novio italiano… pues qué quereis que sea mi cocina??? pues italiana!
Pero de vez en cuando me sale la vena andaluza y entonces me pongo a buscar alguna recetilla de esas que hacen que a una se le caiga la babilla :P Una receta típica granaína… o andaluza, vaya con un toquecillo de cocina árabe… ñam, ñam, ñam.
Si os digo la verdad el pollo así como os lo presento (del libro Recetas de cocina granadina de la Diputación de Granada – una receta de Elena García) es la primera vez que lo como/preparo pero se reconoce fácilmente el origen por los ingredientes y el modo de cocinarlo: el ajillo, las almendras, el huevo, y la salsilla trabá un plato de la tierra, vaya!, de MI tierra!
Y ya que estamos con el tema… anda que no me gustaría a mí hacer un librico de cocina granadina, nada nuevo sino una recopilación de recetas que representen el sabor de mi ciudad, de mis raíces!! Quien sabe, ahora que quizás tenga un poco más de tiempo (???) porque lo sabéis que mañana es el último día a jornada completa??? jarl!!! estoy muy pesadita con el tema, ya lo sé, pero es que estoy emocioná, me entendéis, verdad??? ;)
Y además estoy super contenta porque este finde viene mi muy-mejor-amigo a verme y es que estoy que no me lo puedo creer!!! Tendremos que hacer sitio en el estómago porque nos vamos a dar una pishá de comer… italiano, claro ;)
Ingredientes para 2-3 personas:
600 gr de pollo en trozos o de muslos de pollo (como tenía yo en el frigo)
1 diente de ajo
1 cebolla
1/2 vaso de vino blanco
1/2 l de caldo de carne o verduras
1 hoja de laurel
1 buen puñado de perejil fresco
Unas hebras de azafrán
1 huevo
50 gr de almendras peladas y crudas
2 dientes de ajo (opcional – yo no se lo he puesto porque no puedo con el ajo)
Sal, pimienta y aceite de oliva
Preparación:
En una sartén poner a calentar 2-3 cucharadas de aceite con un diente de ajo pelado y un poco aplastado para que salga el juguillo.
Añadir el pollo limpio y dejar que se dore durante unos minutos. Salpimientar.
Cuando el pollo esté dorado retirarlo y añadir a la sartén la cebolla pelada y cortada en rodajas no muy grandes. Dejar que se poche bien.
Incorporar de nuevo el pollo y bañar con el vino blanco; dejar evaporar.
Añadir el caldo, remover bien, rectificar de sal y añadir el laurel, el azafrán y el perejil picado fino; dejar cocer a fuego lento durante 1/2 hora.
Cocer el huevo en agua hirviendo hasta que esté duro (unos 10 minutos desde que empieza a hervir el agua).
En un mortero majar los dientes de ajo pelados, las almendras y la yema del huevo. Echarle un poco de caldo caliente para desleirlo bien y añadirlo al guiso.
Dejar cocer durante otros 15 minutos y listo para comer!
Update del 10.11.09
Con esta receta participo al HEMC #38 y olé :P

Descárgate la receta en PDF:
Pollo a la granaína
La prova del cuoco
Se van acercando las vacas y la blogosfera lo nota… blogs y cocinas cerrados por vacaciones y yo me pregunto: tendré una enfermedad incurable que no me permite dejar de cocinar?? Vaya que en vacaciones me voy a la playa pero con la cámara de fotos a ver si os vais a creer vosotros que os voy a dejar descansar?? :P
Y antes de coger las maletas y el vión de vuelta a casa una grata sorpresa: el fin de semana que viene además de terminar la baja (que ya era hora) y poder moverme como las personas normales voy, o mejor debería decir que Erborina (mi alter ego italiano) va a Roma con el novio-marío a un casting de un programa de televisión :)
El programa se llama La prova del cuoco (la prueba del cocinero) y tenemos que hacer un plato en 15 minutos. Yo he elegido el salmorejo, veraniego, fresquito y muy andaluz. Como es natural yo que no me puedo estar quieta y tengo que revisitar todo le he añadido un toque de color con una espumita de pimiento amarillo y con la tostadita de pan que le hace además de peineta.
Deseadme suerte porque si sale bien de aquí hasta el infinito y más allá ;)
Ingredientes para 6 vasitos:
200 gr de tomates de pera maduros
200 gr de miga de pan sentao
1 diente de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Agua, sal y vinagre de jerez
2 huevos duros
50 gr de jamón serrano en un trozo
2 latitas de atún en aceite
Para la espuma de pimiento amarillo:
200 gr de puré de pimiento amarillo
100 ml de agua mineral
un chorreoncito de leche
Sal y 2 hojas de gelatina
Sifón + 1 cápsula de N2O
Para obtener el puré de pimiento cocer un par de pimientos amarillos no muy grandes y cuando estén blanditos escurrirlos y pasarlos por la batidora. Añadir el agua y corregir de sal.
Ablandar la gelatina en agua 5 minutos, calentar la leche sin que llegue a hervir. Apartar del fuego añadir las hojas escurridas y remover hasta su completa disolución.
Añadir la leche con la gelatina al resto. Pasar la crema por un colador muy fino. Rellenar el sifón con la crema, poner la cápsula y dejar reposar en el frigo un mínimo de 2-3 horas o hasta el momento de servir.
Ablandar el pan con un poco de agua. Escurrirlo bien y ponerlo en el vaso de la batidora con los tomates lavados y cortados en trozos, el vinagre y el ajo sin el germen central.
Batir los ingredientes y empezar a incorporar un hilo de aceite mientras seguimos batiendo hasta obtener una crema. Enfriarla en el frigo unas horas.
Cocer el huevo con un poco de sal y cortarlo en trocitos cuando esté frio. Cortar el jamón en taquitos. Mezclar estos dos ingredientes con el atún (sin el aceite) en un cuenco.
Disponer un par de cucharadas de jamón, huevo y atún en el fondo de los vasos y rellenar con la crema fria. Decorar con un poco de espuma de pimiento y unos trocitos de pan tostado.
Preparación:
Descárgate la receta en PDF
Salmorejo a mi manera





























