Verduras
Una receta deprisa y corriendo
Uf, uf, uf, llevo unos días con una de trabajo que pa’qué. Esta semana me ha tocado currar más días de la cuenta, incluso he hecho una sesión fotográfica para un restaurante (ya os enseñaré las fotos!!), pero bueno, a esto último se le puede llamar trabajo solo porque me pagan porque por lo demás me lo pasé genial!! :) Lo mejor de todo es que fue super bien y al dueño del restaurante le gustaron tanto las fotos que ya me ha pedido otra sesión para el 17 :)))))))))))) si!!!!!!!!!!
Pero bueno, tengo mucho lío, curro ya casi todos los días, me acaba de llegar mi juguetito nuevo y no he tenido tiempo ni de abrir la caja (bueno, eso sí :)
Hoy es domingo y aunque no me importaría quedarme en casa jugando con mi máquina de fotos he decidido que me voy a que me de el aire a Valsesia y con unos amigos nos vamos a hacer rafting!! (jeje, mi madre no creo que lea el blog en estos días, si no le daba un patatús :P
Llevo muchos días sin publicar nada… y sobre todo sin publicar ninguna receta :( Antes de salir pitando os dejo una de las recetillas que me hago en estos días de calor cuando almuerzo en casa. Es light, quizás demasiado pero os aseguro que con el calor que hace va de perlas!
Y aprovecho para contaros que desde hoy Amiloquemegustaescocinar tiene también página en Facebook!! Si queréis ser fans y estar al día de todo, todo, todo (aún cuando tengo poco o nada de tiempo para acercarme al ordenador) no dudéis en pasar por la página :)
Ingredientes:
Patatas
Huevos
Tomatitos
Aceite de oliva extra virgen
Albahaca
Menta
Sal y pimienta
Preparación:
1 Pelar y cortar las patatas en rodajas gruesas. Cocerlas al vapor o en agua con sal hasta que estén tiernas.
2 Cocer los huevos en agua con un chorreoncito de vinagre. Contar unos 8 minutos desde que comienza a hervir si os gusta, como a mí, que aún esté tierna la yema
3 Lavar y cortar en dos los tomatitos
4 Hacer una salsita con el aceite y las hierbas: batir unas cucharadas de aceite con unas hojas de albahaca, menta y una pizca de sal. No os preocupéis si os sobra porque se puede conservar en el frigo :)
5 Enfriar las patatas y el huevo cocido.
6 En un plato disponer las patatas y el huevo partido en dos. Añadir los tomates, salpimentar y poner un poco de salsa por encima de todos los ingredientes.
7 Está buenísima con un poquito de pan tostado :)
Feliz domingo!!
Descárgate la receta en PDF:
Ensalada de verano
Ensalada para todos
Llevo un día un poco chungo… mañana se me presenta uno de esos retos que no me gustan nada y tengo un nudo en la garganta :(
He empezado a trabajar hace unos días en un bar aquí en Milán, bueno, por donde yo vivo que es a unos 20 km. Es un bar de copas, hacen el almuerzo y luego por la tarde el “aperitivo”, una moda muy tonta que hay aquí en Milán… Ya os lo habré contado alguna vez: hacen una especie de “happy hour” de las 6 a las 9 más o menos y en vez de bajar los precios los suben pero ofrecen un buffet, gratis. Pizza, foccacia, ensaladas de todos los tipos, etc, etc, etc.
Para la preparación del aperitivo no tengo problemas pero para el almuerzo me han dado algunas indicaciones un solo día y mañana me toca enfrentarme al mundo… yo sola!!! aysss, qué mal. Bueno, qué mal o qué bien según se mire. Yo siempre aprendo a base de palos, me tiro a la piscina aunque no sepa nadar… solo espero que no me de por ahogarme!! :P
Por lo que lanzo una petición de ayuda online para darme fuerzas y ánimos, para que no me puedan los nervios y salga de la plaza por la puerta grande :D
Envidio mucho la gente que mantiene la calma, ellos tienen una gran fuerza para salir adelante, para enfrentarse a los problemas sin los dolores de estómago que la gente como yo sufrimos por las “torturas” más tontas de este mundo. Si pudiera pedir un deseo no sería que me tocara la primitiva (que no estaría mal por supuesto) sino tener más temple y que me resbalaran las cosas más porque al fin y al cabo la vida son dos días, no??
Bueno, y después del rollo que os he soltado pasamos a cosas más…. como diría yo… prácticas! ;)
Si en tu casa luchais para que el marido, los niños o la suegra se coman la ensalada por qué no probar con esta!! El juego está en no comerse el hojaldre hasta que no se hayan comido la verdura o al menos comérselos los dos a la vez!! quien acaba el hojaldre antes pierde :P
A mí los tomatitos me chiflan, me los comería a carretás como dicen por mi zona :) Abro el frigo y siempre están ahí, esperándome para que me los coma en ensalada, con mozzarella o simplemente así uno detrás de otro.
Para los incrédulos os presento esta versión que no está nada mal :)
Ingredientes:
Tomatitos cereza
1 lámina de hojaldre fresco
Aceite de oliva extra virgen
Sal, pimienta y albahaca fresca
1 huevo
Preparación:
1 Dividir la lámina de hojaldre en 4 y recortar 4 círculos.
2 Pintarlos con huevo batido y cocerlos en el horno a 200 grados durante unos 20 minutos o hasta que estén bien dorados. Para evitar que se hinchen yo he usado un molde redondo más pequeño que el círculo de hojaldre. Sencillamente se pone encima del disco durante la cocción, así se mantiene el centro un poco más bajo que los bordes. Atención!! poner un poco de papel de horno entre la base del molde y el hojaldre para evitar que se pegue!
3 Preparar la ensalada lavando y cortando en 2 o 4 partes los tomatitos.
4 Aliñar con aceite, sal, pimienta o guindilla (al gusto). Por último añadir la albahaca cortada en trocitos con las manos.
5 Dejar enfriar las bases de hojaldre. Servir la ensalada sobre las bases. Es mejor montar el plato justo antes de servir para evitar que el hojaldre se moje demasiado.
6 Con los restos de hojaldre podemos hacer bastoncitos u otras formas para decorar la ensalada.
NO OS OLVIDÉIS de seguir dejando vuestros comentarios para el concurso de Imperia!! ;)
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Ensalada con hojaldre
Con este frío… ensalada templada
Ya os había adelantado mis nuevas manías con la comida, no?? Me he comprado un libro estupendo que te habla de las maravillas de alimentos como las algas, la quinoa, la soja, las legumbres y claro está los germinados!! Germinados o brotes de casi cualquier semilla, yo por ahora estoy probando los de semillas de lino que me han gustado mucho y los de rúcola que están buenos pero hay que tener buena boca porque tienen un no sé qué de picante que no creo que pueda gustar a todo el mundo (incluido mi italiano que ya desde que los vio crecer en nuestra propia cocina no es que haya puesto muy buena cara).
Para esta nueva aventura culinaria me he comprado un cacharrico de cerámica que se compone de varias bandejas con agujeritos. Existen otros más grandes pero yo sabiendo que al final me tocará comérmelos a mí sola he optado por la opción mini.
“Criar” (porque necesitan un poco de cuidado) germinados en casa es bastante fácil. Lo único que tendremos que estar pendientes de ellos durante unos días para regarlos, que no tengan excesiva agua o demasiada poca. Luego empiezan a salir y la verdad es que es impresionante.
Los germinados son super guays porque en esta fase del crecimiento, vaya en la fase más inicial, se concentran una cantidad ingente de vitaminas, minerales y proteinas que la planta pierde conforme va creciendo por lo que, en esta fase, su poder nutricional alcanza su máximo esplendor. Hoy en día se usan mucho como decoración de los platos (al menos en los restaurantes pijis) y son difíciles de encontrar en los supermercados a no ser que estemos buscando los brotes de soja que esos te los encuentras hasta en la sopa.
Yo he intentado hacerlos con el método clásico, ese que nos enseñaban en el cole: tarro de cristal, agua y bla, bla, bla… total que lo único que conseguí fue moho por todos sitios… Este método va muy bien para las semillas grandes. Para las pequeñitas como las que he comprado yo os aconsejo buscaros un aparatejo de estos y veréis qué fuerte!! ;)
Bueno, la receta de hoy podría parecer un poco rara y sí, lo es porque es una de esas recetas que se saca una de la manga para aprovechar algunos restos que tiene en el frigo.
La temporada de los guisantes ha empezado y a mí me vuelven loca, me encanta comprarlos frescos, desgranarlos y cocinarlos. El sabor de estos guisantes nada tiene que ver con el de los enlatados pero esto ya lo había dicho y no quiero repetirme.
El jamoncillo lo encontré el otro día en el Alcampo (Auchan para los amigos italianos) y era serrano!!!! Tenía una pinta que pa’ qué y me venía de perlas para el curso de tapas que hice ayer aquí en Milán y que fue genial. Pero bueno, no podía ir mal cuando cuentas con gente con ganas de aprender, divertirse y comer :P Aún no tengo las fotos pero prometo hacer todo un reportaje!!! :)
Y pasamos a la receta/no-receta porque la he hecho a ojo y tengo que decir que ha salido bien sobre todo con este fresquito que no nos abandona y del que estoy ya un poco hasta las narices… qué le vamos a hacer!! ;)
Ingredientes (a ojímetro):
Guisantes
Jamón serrano
Ricotta o requesón
Germinados de lino (van super bien también los de soja)+
Aceite de oliva extra virgen
Preparación:
1 Cocer los guisantes y saltearlos con un poco de jamón cortado en tiritas en una sartén con una pizca de sal y un chorrito de vino blanco.
2 Aún cuando los guisantes estén calentitos poner una cucharada de ricotta o requesón.
3 Aderezar con una cucharada de un buen aceite de oliva.
4 Poner los germinados y servir la ensalada templada con un poquito de pan.
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Ensalada templada con guisantes, jamón, requesón y germinados
Una ensalada para el HEMC #44
Empezamos con el temido cambio de armario… :( Bueno, yo en realidad aún me esperaré unos días porque aquí ha vuelto el frio… jo.
La verdad es que este año me da menos miedo que el año pasado, he llegado a la primavera con menos kilos aunque peor repartidos, se me han ido todos a la cintura.. arrgggg!!! pero los he perdido un poco del trasero :P
De aquí a nada la naturaleza tendría que regalarnos algo de sol y por eso me he preparado un plan de acción la mar de divertido (buah ;) para contrarrestrar los efectos de la inactividad de los últimos meses: bici, abdominales, algo de piernas y brazos, nada de gimnasio, todo al aire libre… a ver cuánto me dura…
Por otro lado me ha entrado la manía de la comida super sana y estoy intentando incluir en mi dieta algunas cosillas que ya comía de higos a brevas y que me gustan pero que por falta de costumbre no las cocino más a menudo como por ejemplo los germinados (estoy haciendo experimentos en casa, ya os contaré… ;), quinoa, soja, más legumbres, algas, etc. A ver cuánto me dura esto también… :P
Con esta ensalada que me ha “encantao” me agrego a la operación bikini que nos propone Palmira a través del HEMC que ya va por el número 44!!
Ingredientes para 2 personas:
300 gr de espinacas frescas
1 patata grande
10 tomatitos
1 cucharada de alcaparras
1/2 cebolleta
2 tomates secos en aceite
piñones y unas hojas de albahaca
1 cucharada de mayonesa
1 yogurt natural
1/2 guindilla fresca o una pizca en polvo
sal y pimienta
Preparación:
1 Limpiar y cocer las espinacas en agua con un poco de sal. Escurrirlas bien eliminando el exceso de agua.
2 Pelar la patata, cortarla en rodajas gordas y cocerlas en agua con sal. Dejar enfriar.
3 Saltear las espinacas en una sartén con una cucharadita de aceite, y los piñones. Rectificar de sal.
4 Cortar la cebolleta en rodajas y lavar y cortar en cuartos los tomatitos.
5 Cortar en tiras los tomatitos y 2-3 alcaparras.
6 Batir la mayonesa con la 3/4 parte de la albahaca, la guindilla, el yogurt y el resto de las alcaparras.
7 Montar el plato poniendo las espinacas en el fondo, las patatas, los tomatitos, la cebolla y decorando con los tomates secos, las alcaparras, la salsa y la albahaca restante en hojas.
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Ensalada Operación Bikini
Sopa de cebolla y feliz Semana Santa!
Vamos a aprovechar los últimos fríos…. (esperemos que sea así! ;)
Esta sopa de cebolla es lo más, de lo más, de lo más. Hacía mucho tiempo que quería probarla pero la cebolla, al menos en cantidades ingentes, es persona non grata en mi casa :( Aprovechando que una día venía a cenar un amigo al que le gusta tanto como a mí la hice y bueno luego la he vuelto a repetir de lo que me llegó a gustar.
La cebolla queda super blandita y luego con el pan y el quesillo derretido… uhmm, me está entrando hambre!!!
Os dejo con esta peaso de receta por unos días. Me voy, sí, sí, me voy a mi tierra :) porque estoy un poco harta de estudiar todo el día, de las clases y del estrés del examen que lo tengo a finales de abril (ops!). Me voy unos días con mi familia, con mis amigos, a ver mi tierra y a hacer un montón de fotos!
Cuando vuelva me he puesto dos retos para hacer durante el mes de abril (que es el mes de mi cumple y el de mi gato!). En realidad el reto son dos: uno dulce (la tarta Mozart de María Lunarillos) y uno salado (la torta Pasqualina que es típica de la semana santa en Italia). Las dos tienen lo suyo :P
Feliz Semana Santa a todos y a ver si nos hace buen tiempo que ya toca! :D
Ingredientes para 4 personas:
1,3 kg de cebollas
150 gr de queso gruyère
30 gr de harina
1/2 baguette
1 l de caldo de carne
1/2 l de vino blanco
50 gr de mantequilla
1 hoja de laurel
2 dientes de ajo
Sal y pimienta
Preparación:
1 Pelar las cebollas y cortarlas en láminas finas.
2 En una olla derretir a fuego lento la mantequilla, añadir el laurel, los dientes de ajo en camisa y las cebollas. Sofreir durante 5-6 minutos.
3 Incorporar la harina, remover y añadir el vino y el caldo. Remover bien y rectificar de sal.
4 Cocer a fuego lento y con la olla semi tapada durante 1 hora aproximadamente o hasta que la cebolla esté muy tierna.
5 Dejar reposar la sopa durante 30 minutos. Quitar los dientes de ajo y el laurel.
6 Cortar la baguette en rodajas. Distribuir la sopa en cuatro soperas individuales. Disponer dos o tres de rodajas de pan en cada una de ellas y cubrir con el gruyère rallado.
7 Dorar bajo el grill del horno durante unos minutos.
Servir caliente espolvoreada con un poco de pimienta negra recién molida.
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Sopa de cebolla
Flanecitos de pan y espárragos
Ayer tocaron alcachofas y hoy espárragos :)
Voy a ver si me pongo un poco a la par con las recetas saladas porque el otro día buscando no sé qué en el blog me di cuenta de la cantidad de dulces que he publicado en comparación con verduras, carne y pescado… y eso no puede ser!! Puede que sea un reflejo de mi forma de comer porque en los últimos tiempos tengo que reconocer que como muchos dulces ( quizás demasiados pero no se lo digáis a nadie…). Así que como hoy es domingo y los lunes son unos días estupendos para empezar con los buenos propósitos de dietas voy a ver si me aplico el cuento y reduzco hasta el infinito las cantidades ingentes de azúcar a las que estoy sometiendo mi pobre cuerpo. Empezando por los desayunos! Para ser una andaluza adicta a los desayunos “café con leche y tostada” tengo que decir que después de diez años entre Barcelona y Milán me he adaptado demasiado bien a su estilo de desayuno “café + brioche o café + pasta” que, que no se me ofenda nadie, son menos sanos.
Pues nada, desde mañana a plan :P aunque si ahora que lo pienso tengo un helado en el congelador… ups! pero juro que no lo había hecho para mí sino para una cena que tuve ayer -mi primera cena como cocinera a domicilio!!!! :) – que fue super bien pero había hecho tantas cosas que no consiguieron probar el helado. Entre aperitivos (crackers de parmesano, palitos de patata, pastitas de hojaldre y aceitunas, flan de pan y espárragos -el de hoy!), el primero (gnocchi con gambas y mantequilla al eneldo), el segundo (hojaldre con rape, col y pesto) y el postre (zabaione y tarta de chocolate) a nadie le quedó espacio para probar el dichoso heladito (straciatella, ains, mi preferido!) que volvió a casa conmigo.
Bueno, el helado se conserva bien en el congelador asi que lo dicho, desde mañana a plan! ;)
Ingredientes:
1/2 kg de espárragos verdes
100 gr de miga de pan
75 ml de leche
2 huevos
50 gr de parmesano rallado
3 cucharadas de mantequilla
Sal, pimienta y nuez moscada
Preparación:
1 Lavar los espárragos y cortar la parte dura del tallo. Cortar cada espárrago en tres.
2 Cocer los espárragos en abundante agua durante 7-8 minutos. Escurrirlos y saltearlos en una sartén con una cucharada
de mantequilla y una pizca de sal. Pasarlos por la batidora hasta obtener un puré. Dejar enfriar un poco.
3 Poner en remojo el pan cortado en trocitos con la leche. Escurrirlo bien y mezclarlo con el puré de espárragos. Batir bien.
4 Incorporar el parmesano rallado y los huevos y volver a batir.
5 Por último añadir el resto de la mantequilla fundida sin dejar de batir.
6 Condimentar con pimienta y nuez moscada. Probar y rectificar de sal si fuera necesario teniendo en cuenta que el parmesano
da bastante sabor.
7 Rellenar con la crema cuatro moldes individuales. Con los de silicona viene muy bien pero si usáis otro tipo de molde tendréis
que forrar el molde o engrasarlo con un poco de mantequilla y espolvorearlo con un poco de harina.
8 Cocer en el horno caliente a 180 grados durante 20 minutos. Una vez fuera del horno dejar reposar 5 minutos antes de desmoldar.
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Flanecitos de pan y espárragos
Menestra de verduras
Una de las cosas bonitas del hacerse mayor es cuando te cambian los gustos. No sé a vosotros pero a mí cuando era pequeña se me ponían los pelos de punta con solo oir palabras como cazuela, menestra o potaje… arrrggg!! qué asco por dios!! Y ahora no sé, es que sólo con oler un caldico mi cuerpo entra en paz con el mundo :)
Aquí en Italia el minestrone se hace como dormir, beber o comer, casi todas las semanas toca. El nombre no es que sea lo más invitante del mundo pero os puedo asegurar que el sabor sí. La diferencia esencial que he visto con las menestras que hacemos en España es el uso de judías, nosotros usamos más las habas, no?? Bueno, supongo que la menestra cada cual la hace como le viene o como es tradición en su familia. Yo con las habas no me llevo bien (en esto todavía no me ha llegado el cambio) así que lo hago a la italiana que está mu rico! ;P
Puede que este haya sido uno de los platos que más haya disfrutado de los últimos tiempos, sobre todo después de las comilonas navideñas el cuerpo te pide una tregua y con este frío lo que te pide son platos a 200 grados… vaya, que ni pintao!
Y bueno, no tiene mucho que ver pero aprovecho para comentaros el encuentro que tuve ayer con un montón de alumnos del Instituto Cervantes de Milán en la libreria internacional Feltrinelli de Piazza Cavour… quizás alguno de ellos esté leyendo hoy el blog!! :D
Ayer pude disfrutar de una charla con la profesora y organizadora del evento Carmen García-Beamud sobre gastronomía española; se habló de todo un poco: de las diferencias entre Italia y España, de productos típicos, de cultura gastronómica y también de Amiloquemegustaescocinar.com!
Desde aquí me gustaría dar las gracias a Carmen y al Instituto Cervantes por este fantástico encuentro!
Y siguiendo con las presentaciones, ya me imagino que os queda un poquito lejos pero no podía dejar de compartir con vosotros la exposición que realizaré en un local de Legnano, ciudad muy cerca de Milán, que tendrá lugar el próximo viernes 22 :) Y con motivo de la presentación haremos una cena typical spanish: tapas, paella y sangría… olé! ;)
A ver si consigo hacer alguna fotillo y así os cuento ;)
Pues nada, antes de que se me olvide de qué estábamos hablando aquí os dejo con esta sopa que resucita a los muertos.
Ingredientes:
2 lonchas finas de jamón
1/2 cebolla o 1 chalota
1 zanahoria
1/2 calabacín
1 patata grande
200 gr de brécol
150 gr de judías cocidas
100 gr de arroz integral o arroz
1/2 cucharadas de “cubito” vegetal hecho en casa
Aceite de oliva, sal y pimienta.
Preparación:
Lavar, pelar y cortar en trocitos el calabacín, la zanahoria, la patata y el brécol.
En una olla grande sofreir la cebolla/chalota cortada finamente con un chorreoncito de aceite. Añadir el jamón cortado en trocitos pequeños.
Incorporar las verduras y saltear un minuto.
Añadir bastante agua (debe cubrir las verduras y sobrepasarlas al menos un par de dedos) y el “cubito” vegetal. En sustitución se puede usar caldo de verduras o un cubito normal.
Cuando empiece a hervir añadir el arroz y proseguir la cocción hasta que esté en su punto. Si utilizamos arroz integral el tiempo de cocción será mucho más largo.
Cuando falten unos diez minutos añadir las judías cocidas.
Rectificar de sal y añadir pimienta al gusto.
Servir calentito con un chorreoncito de un buen aceite de oliva.
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Menestra de verduras
Crema de calabacín con crackers de parmesano
No sé a vosotros pero a mí las cremas de verduras me vuelven loca.
Como habréis podido comprobar el verano y sobre todo el calor no me sientan muy bien. Se me baja la presión a los pies y me siento como un trapo.
Todo cambia cuando llega el otoño y con él los primeros fresquitos por la noche y también por la mañana!! El frío frío tampoco es santo de mi devoción pero con el frío me siento activa y eso mola :D
Perder horas de luz tampoco es que sea para pegar botes pero bueno, al fin y al cabo, cada estación tiene lo suyo y a mí el otoño me gusta un montón… sobre todo la luz y los colores maravillosos típicos de esta estación.
Pero volviendo a la cuchara, anda que no es está guay llegar a casa con el frío y para cenar hacerte una cremita o un caldito, de esos que te meten el cuerpo en caja. Lo mejor es que no hace falta perder horas y horas en la cocina, basta tener en el frigo siempre algunas verduras frescas como zanahorias, calabaza, patatas o calabacines y en media hora está uno poniéndose las botas.
Que uno tiene ganas de darle a la sopa un toquecillo especial? Pues nada, como en este caso un trocito de trufa y unos crackers de parmesano que se hacen en el microondas en menos de lo que canta un gallo ;)
Ingredientes para 2 personas:
2 calabacines medianos
1 buena patata o 2 pequeñas
1 buena cucharada de requesón o ricotta
1/2 litro de caldo de verduras
Sal y pimienta
Trufa en aceite
2 buenos puñados de parmesano rallado
Preparación:
Poner a calentar el caldo de verduras.
Pelar las patatas y cortarlas en trozos; lavar los calabacines y cortarlos en trozos no muy pequeños.
Cuando empiece a hervir el caldo añadir el calabacín y la patata y dejar hervir hasta que estén tiernos.
Pasar por la batidora o el pasapurés, rectificar de sal y añadir un poco de pimienta al gusto.
Añadir la ricotta y remover bien. Si estuviera demasiado densase puede aligerar con un poco más de caldo o un poquito de leche.
Para hacer los crackers de parmesano: poner el parmesano rallado encima de un trozo de papel de horno, esparcirlo bien por la superficie para que quede de unos 2-3 milímetros de espesor y tener cuidado que no queden huecos.
Calentar en el microondas durante unos 30 seg – 1 min. Estará listo cuando empiece a dorarse ligeramente y la lámina de parmesano empiece a endurecerse.
Cuando empiece a dorarse, sacarlo del microondas y dejar que se endurezca; entonces será posible romperlo en trozos.
Servir la crema caliente acompañada de una lámina de trufa, un poco de su aceite y decorarla con los crackers de parmesano.
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Crema de calabacín con crackers de parmesano
Tortilla de verduras en salsa
Una tortilla que ha sido todo un éxito!… y una buena alternativa a la clásica tortilla de patatas.
No sé porqué tenía ganas de una tortilla en salsa y con azafrán a poder ser. Me acordé de la pinta maravillosa que tenía la tortilla en salsa que Su me había mandado para el libro de La Tortilla -pág. 8- y alehop!
En realidad la hice ya hace unas semanas, lo digo más que nada porque he utilizado verduras que son más de primavera que de verano pero vaya que podemos utilizar las que más nos gusten. El hecho de usar las patatas cocidas y no fritas era para quitar un poco de calorías aunque ya sabeis que cuando se trata de comer no es que me importe mucho… si hay que zampar, se zampa :)
Pues lo dicho, que es una recetica diferente y con mucho color que ahora con el veranito mola cantidad.
Buen provecho y buen finde!!
Ingredientes:
4 huevos
1 patata de tamaño medio
4-5 espárragos
1 zanahoria
2 trozos de pimiento asado (mejor si son de dos colores diferentes)
50 ml de leche
1 cucharada de harina
1 cucharadita de levadura en polvo
Sal, pimienta, azafrán y aceite de oliva
Preparación:
Lavar, pelar y cortar las verduras: la zanahoria y los espárragos en trocitos pequeños, la patata en cuadritos de 2-3 cm. Cortar el pimiento en trocitos pequeños. Cocer las patatas en agua con sal durante 10 minutos para que estén cocidas pero aún un poco enteras. Colar y dejar enfriar.
En otra cacerola cocer en agua con sal las zanahorias y los espárragos. Las zanahorias son un poco más duras así que podemos poner a cocer éstas y a los 5 minutos incorporar los espárragos. Continuar la cocción hasta que estén cocidas pero no demasiado (que no se deshagan). Colar pero sin tirar todo el agua de cocción que más tarde utilizaremos para hacer la salsa (200 ml).
Desleir la levadura en la leche. Batir los huevos y añadir la leche con la levadura. Incorporar al huevo las verduras (patatas, zanahorias, espárragos y pimientos) y mezclar bien. Freir la tortilla en el modo habitual.
Para preparar la salsa: en una sartén calentar un poco de aceite, bajar la lumbre e incorporar la cucharada de harina removiendo continuamente para evitar la formación de grumos. Añadir poco a poco el agua de cocción de las verduras (los 200 ml de caldo que teníamos guardados) sin dejar de remover. Rectificar de sal y pimienta y añadir una punta de azafrán. Mezclar bien y añadir a la tortilla. Cocer a fuego lento durante 5 minutos.
Servir la tortilla caliente o templada acompañada de la salsa.
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Tortilla de verduras en salsa
Crema de zanahoria gratinada
Dentro de poquitos días vuelvo a casa por Navidad… como el turrón.
Tengo unas ganas locas de llegar a España y de hablar español; aunque llevo ya aquí más de tres años y hablar en italiano no requiere el esfuerzo mental que requería al principio… joe, algunas veces me harto!! En cuanto pongo un pie en territorio español me sale el acento andaluz y ala, a volar. El problema es cuando vuelvo; la primera semana no soy capaz de articular tres palabras seguidas que tengan sentido y la gente se parte de la risa :)
Pues nada entre trabajo, cenas y preparativos no me queda tiempo de nada. Pocas recetas y pocas fotos ultimamente, buahhhhh!!
Esta la hice este fin de semana. Los ultimos días antes de unas vacaciones intentamos vaciar el frigo, no? Pues yo había comprado 2 kilos de zanahorias para hacer esta receta y al final, menos mal, había utilizado sono uno. Esta cremita la hice para compensar un poco los excesos de estas ultimas semanas: algo calentito (aquí no para de llover y de nevar), ligerito pero con algo más de sabor que una crema así sin más.
Y como lo hice con lo que tenía en casa utilicé el pan bimbo pero lo suyo es hacerlo con pan del bueno, tostadito y crujiente.
¡Que aproveche!
Ingredienti:
6 zanahorias
4 cebolletas
Caldo de verduras
Perejil
100 ml de leche
Rebanadas de pan
Queso rallado (yo he usado grana padano)
Aceite de oliva
Preparación:
Pelar y cortar en trocitos las cebolletas y las zanahorias.
En una cacerola saltear las cebolletas con un par de cucharadas de aceite. Añadir las zanahorias y dorar un poco.
Cubrir con el caldo de verduras, añadir el perejil y cocer hasta que las zanahorias estén bien blanditas.
Pasar todo por la batidora, rectificar de sal, añadir la leche y remover bien.
Si os gusta la crema menos densa podéis añadir un poco más de caldo o leche.
Tostar las rebanadas de pan. Disponerlas en la superficie de la crema, añadir el queso rallado en la superficie y dorar bajo el grill del horno.
Servir bien caliente!
A mí me encantan las cremas de verduras con alguna especia. A esta de zanahoria le va superbien el curry, la pimienta o la nuez moscada :)
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