Cremas y sopas
La sopa del año nuevo
No es la primera vez que empiezo el año con una sopa. Los excesos de las Navidades le hacen polvo el estómago a cualquiera, no? Son días para estar con la familia y con los amigos alrededor de una mesa y yo, como supongo tantos de vosotros, no me paro a pensar en las calorías :P Tengo que decir que culinariamente este año se ha llevado la palma, yo creo que cocino bien pero la familia y los amigos no se quedan atrás :)) Estoy rodeada de grandes cocineros y excelentes gourmets! El único que se resiente es el cuerpo así que hay que darle un descansito.
La vuelta de las vacaciones ha sido muy tranquila. Este año hemos pasado unos días en Fügen, en una casa en medio de las montañas estupenda, toda de madera con su estufa, su cocina y hasta una sauna!! Un lujazo! Hemos esquiado, hemos paseado al sol y bajo la nieve, hemos estado en compañía de personas estupendas :) Hemos probado la increíble sensación de salir de la sauna y lanzarnos en medio metro de nieve recién caída… :) Fügen nos ha regalado una semana maravillosa…
Pero las maravillas Navideñas no se quedan ahí :) Este año Papá Noel me ha traído unos regalos estupendos: mis padres y mi hermano han venido a pasar unos días a Milán :))) mi maridito me ha regalado una Kitchen Aid!! Llegaron las fotos de la boda (obra de Beatriz y Martín – The Black Cat Photography -Gracias chicos! son maravillosas!) y, el que menos me esperaba pero que me ha hecho la mujer más feliz del mundo….: un trabajo nuevo en la Editorial de libros de cocina Luxury Books! Un sueño hecho realidad ❤
Y entre tanta emoción y tanta comilona mi cuerpo me pide que pare un poquito… y que mejor que unas semanas a base de calditos, cremas y verduras. Empezamos con esta que además de buena es reconstituyente, vaya, que levanta a los muertos ;)
Ingredientes para 4 personas:
1/2 kg de huesos con un poco de carne (yo he utilizado huesos de conejo que tenía congelados de haber hecho otra receta. Se pueden utilizar huesos de pollo o de ternera :)
2 zanahorias
1 calabacín
1 cebolla
Romero
Salvia
Eneldo
4 yemas
Preparación:
1 En una olla poner los huesos, las zanahorias peladas y cortadas en trozos, el calabacín lavado y cortado en trozos, la cebolla pelada y cortada en cuartos, bastante romero, salvia y eneldo. Cubrir bien de agua fría y poner a cocer.
2 Cuando empiece a hervir bajar la lumbre y dejar cocer durante una hora a fuego lento.
3 Colar y rectificar de sal el caldo.
4 Los huesos que yo utilicé tenían aún un poco de carne que utilicé para añadir a la sopa como un picadillo.
5 En un cuenco aparte batir las yemas, añadir un chorrito de agua y desleír bien las yemas. Añadir poco a poco al caldo caliente removiendo continuamente con unas barillas para que las yemas no cuajen sino que se unan al caldo para dar cremosidad.
6 Servir caliente con unos cuscurritos de pan, un picadillo de carne, un chorrito de aceite de oliva…
Descárgate la receta en PDF:
Sopa reconstituyente
Caldo de carne casero
Ya sabéis los que pasáis habitualmente por esta cocina lo que me gustan las cosas caseras. Vencer la batalla contra el cubito, los congelados y los productos industriales me da grandes alegrías… aunque no os vayáis a creer que no los utilizo!! Sobre todo ahora en tiempos de obras, que vivo en casa de un amigo que no es muy cocinero y me da cosilla ponerle la cocina como unos zorros y que cuando llegue a casa huela todo a comida (hay a quien le puede dar mucho coraje…)
Bueno, por esta razón estoy cocinando muy poco pero ya me desquitaré en mi cocina nueva :)
Esta es una de esas recetas que en cuanto hace un poquito de frío la hago continuamente. Las sopas me encantan, el caldo hecho en casa para qué contaros y la carne que sale del caldo es de las cosas más ricas y más reconfortantes de este mundo.
Aprovecho la recetilla para participar en el concurso de Pan y Peter: Ilustramos tu receta que me parece de lo más divertido! No creo que haya mucha gente que no lo conozca pero si aún no lo habéis visitado id corriendo porque merece la pena. Es de lo más original y las recetas y las ilustraciones no tienen desperdicio :)
Pues sin más vamos al grano ;)
Ingredientes:
1 kg de carne de ternera (trozos con y sin hueso)
1 cebolla
2-3 trozos de apio
2-3 zanahorias
3 clavos de olor
Perejil
1 cucharada de sal gorda
Preparación:
1 Empezamos con la cebolla. Pelarla y cortarla en dos y podemos preparla de dos maneras: o con los clavos de olor (los pinchamos en la cebolla y así luego no se nos pierden en el caldo :) o tostada en una sartén, por arriba y por abajo.
2 Pelar y lavar las zanahorias y el apio.
3 En una olla poner las verduras en trozos grandes, los dos trozos de cebolla, el perejil y la carne (bien lavada).
4 Cubrir con agua fría y poner a hervir. Añadir la sal.
5 Cuando empiece a hervir empezará a salir la espuma. La quitamos con una rasera, bajamos la lumbre y dejamos cocer durante 2 horas. Durante la cocción eliminar la espuma si sigue saliendo.
6 Transcurrido este tiempo podemos retirar las verduras y la carne (que obviamente se puede comer y está muy rica!) y filtrar el
caldo.
7 Para que nuestro caldo sea más fácil de digerir, más ligerito, una vez que esté frio lo dejamos reposar en el frigo durante la
noche. Al día siguiente se habrá formado una capa de grasa que podemos eliminar fácilmente con una cuchara.
8 Y tenemos el caldo listo para consumir como más nos guste!
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Caldo de carne casero
Vichyssoise
No sé donde estáis vosotros pero aquí tenemos 40 grados. En los 6 años que llevo en Italia no había visto jamás un calor tan horroroso y sobre todo a estas alturas del año. Normalmente pasado el 15 de agosto empieza a hacer fresquito y se está de miedo… este año todo lo contrario. Después de la semana en Berlín con lluvias y 15 grados hemos vuelto al desierto del Sahara :(
Así que habrá que seguir con cosas fresquitas y ligeras como esta Vichyssoise! De orígenes inciertos, esta sopa fría de puerros y patatas es de lo mejor que hay contra el calor. Supongo que la conoceréis todos, no es nueva :P La Vichyssoise se sirve super super fría y para “aligerarla” un poco yo no he usado nata, solo leche semi. Para darle un toque de distinción ;) la he servido en estos tarritos super monos que me he traído de Zürich pero claro está, vale todo!!
No me quejaré mucho porque dentro de nada nos tocará tomarla caliente!!
Ingredientes para 4 personas:
2 puerros
4 patatas medianas
1 cebolla
1 nuez de mantequilla
1 litro de caldo
Leche
Sal y pimienta recién molida
Preparación:
1 Lavar, pelar y cortar en trozos la cebolla, los puerros y las patatas.
2 En una olla poner a calentar la mantequilla, añadir la cebolla y dejar que se dore durante un par de minutos. Añadir los puerros y dejar dorar algunos minutos más.
3 Por último añadir las patatas y cubrir con el caldo. Salpimentar y dejar cocer a fuego medio-bajo hasta que las patatas estén cocidas.
4 Una vez fuera de la lumbre, batir hasta conseguir una crema y añadir 1 vaso de leche (más o menos, esto va a gustos). Si queremos la crema más o menos líquida añadiremos un poco de leche o incluso un poco de agua.
5 Rectificar de sal y pimienta y dejar enfriar antes de servir.
Descárgate la receta en PDF:
Vichyssoise
Especial germinados en G2Kitchen!
El número 3 de G2Kitchen ya ha llegado al quiosco!! Bueno, a nuestro quiosco particular online!! Sí, ya sé que está en italiano y que no hemos hecho ni siquiera la edición in english… pero desgraciadamente el 2011 no nos está regalando días de más de 24 horas por lo que nos tenemos que “aguantar” con nuestro tiempo libre que es poco.
Yo de todos modos hago las veces de embajadora italiana y le hago publicidad porque estoy muy orgullosa de este trabajo :) A que es preciosa nuestra revista?? :))
Os dejo la versión en español de mi artículo sobre los germinados (de los que ya os había hablado con anterioridad). Si estáis interesados en la traducción de alguna de las recetas no dejéis de preguntarme!!!
Espero que os guste!
“Habréis oído hablar muchísimas veces de la gran cantidad de ventajas de estas pequeñas “plantitas”. Los germinados tienen infinidad de propiedades; de hecho con un concentrado de proteínas vegetales, vitaminas, sales minerales, oligoelementos, clorofila y enzimas de alta calidad. Pero veamos de dónde nacen estas pequeñas gemas de la naturaleza.
Las semillas de hortalizas, cereales legumbres, etc son un concentrado de vida. Las semillas en ausencia de los factores que permiten su desarrollo (agua, oxígeno, calor y luz) permanecen inertes pero conservan todo su potencial en su interior. De este modo, cuando encuentran un habitat que les permite crecer se “despiertan” dando lugar a una planta nueva.
A diferencia de las plantas adultas que conforme crecen pierden parte de sus propiedades, los germinados, una vez que bloqueamos su crecimiento en esta fase, son un concentrado de características de la planta adulta y por lo tanto un concentrado de salud para nuestro organismo.
Tienen un único defecto… y es que no se encuentran con facilidad. Su consumo se limita a los brotes de soja que hoy en día se encuentran fácilmente en el supermercado pero tienen el mismo problema que las demás frutas y verduras: no sabemos de dónde vienen ni cómo han sido cultivados. A parte de los brotes de soja los germinados los podemos encontrar hoy en día en los restaurantes ya que su uso se ha generalizado entre grandes chefs porque además de ser buenos son preciosos y enriquecen la presentación de un plato.
Así que, si son tan buenos y tan bonitos por qué no hacerlos en casa y poder disfrutar de ellos en cualquier momento?
Con una pequeña inversión de tiempo y dinero obtendremos una gran varidad de germinados, diferentes según nuestros gustos: de rúcula, de rábano, de basílico, de soja, de cebada, de trigo, de garbanzos, de guisantes… todos tienen características diferentes que hacen que su cultivo sea más o menos fácil y su sabor más o menos cercano a nuestro gusto.
En estos tiempos en los que cada vez se hace más difícil saber la procedencia de lo que comemos y desgraciadamente la calidad de hortalizas, fruta y verdura se obtiene pagando, no es una mala idea aprender a producir en casa alimentos tan saludables. Pero veamos cómo:
Antes de nada tenemos que conseguir las semillas. Existen diferentes tipos, se pueden encontrar en erboristerías y centros de productos y alimentos orgánicos. Yo, que hago todo por internet, uso estos. Si no los encontráis en vuestra ciudad los podréis encontrar seguramente en alguna tienda online.
Cada tipo de semilla tiene unas características particulares que harán que su cultivo sea más o menos fácil o que su sabor se adapte más o menos a vuestros gustos, y tienen propiedades diferentes. Por ejemplo, las de rábano son ricas en vitamina C, las de girasol tienen gran cantidad de fósforo y calcio, las de soja ayudan a bajar el colesterol y son una rica fuente de sales minerales, calcio y potasio, etc.
La dificultad o facilidad de su cultivo está principalmente en el tamaño. Cuanto más pequeñas son, más difíciles de cultivar y más fácil que aparezca una de los principales problemas del cultivo casero de germinados: el moho.
Estáis preparados para empezar a cultivarlos en casa? Os doy un par de consejillos prácticos:
1. Comprad un germinador. Los hay de muchos precios, desde las bandejas de plástico a aquellos completamente autónomos con riego automático.
2. Empezad con algún tipo de semilla “fácil”, es decir, con aquellas de más tamaño.
En lo que se refiere al cultivo, cada semilla tiene su “libro de instrucciones” pero hay algunos pasos que más o menos sirven para todas.
Las semillas, aparentemente inactivas, en contacto con el agua, el oxígeno, el calor y, al final, la luz, se activan dando lugar a una nueva planta. Por lo que la primera cosa que haremos es mojar las semillas. Algunas tendremos que dejarlas en remojo toda la noche y otras las mojaremos solo un poco (normalmente las instrucciones precisas vienen escritas en el sobre).
Una vez “reactivadas” gracias al contacto con el agua, las semillas se ponen en el germinador cerrado. Durante esta fase, que será más o menos larga depende de cada tipo de semilla, veremos cómo se hinchan, se abren y empieza a salir un pequeño brote.
Con las condiciones óptimas de calor (normalmente entre 20° y 28°C), humedad, oxígeno y finalmente de luz, cuando el brote ha crecido lo suficiente que se puede ver una pequeña hojita, es fácil cultivar germinados que una vez lavados, escurridos y secados se podrán conservar en el frigo, en un tupper cerrado desde 4-5 días a una semana.
Así que ya no hay excusas para comer sano y rico. Hasta los más torpes jardineros (como yo :) serán capaces de cultivas germinados en casa para luego utilizarlos (mejor crudos) en ensaladas, sopas, cremas, pan y platos fríos.
Ingredientes para 4 personas:
4 patatas grandes
4 trozos de apio
2 cebollas
2 litros de agus d’acqua
150 gr de queso fresco para untar
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Brotes de semillas de lino (ricos de proteínas, omega-3, calcio, hierro, magnesio, fósforo, potasio y aminoácidos esenciales).
Preparación:
1 En una olla grande sofreir el apio y las cebollas pelados, lavados y cortados en trocitos.
2 Añadir las patatas peladas y cortadas igualmente en trozos.
3 Añadir el agua templada o caliente y llevar a ebullición.
4 Cocer a fuego lento durante 20-30 minutos o hasta que las verduras estén cocidas.
5 Añadir el queso, sal, pimienta y pasar por la batidora hasta obtener una crema.
6 Servir caliente con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y un buen puñado de brotes de lino.
Ingredientes para 4 personas:
250 gr de hojaldre fresco
4 huevos
200 ml de nata fresca
1 pimiento rojo
1 pimiento amarillo
½ cebolla
50 gr de queso rallado
Aceite de oliva
Sal y pimienta
1 buen puñado de brotes de trigo sarraceno (ricos de potasio, fósforo, calcio y lecitina. Con propiedades desinfectantes, ayudan a reforzar los capilares y mejoran la presión sanguínea).
Preparación:
1 Pelar, lavar y cortar finamente la cebolla y los pimientos. Sofreir con una cucharada de aceite durante unos 15 minutos. Añadir un poquito de agua si fuera necesario. Dejar enfriar.
2 En un cuento batir los huevos con la nata. Añadir los pimientos y la cebolla, el queso rallado, sal y pimienta. Mezclar bien.
3 Cubrir un molde redondo de unos 20 cm con el hojaldre. Pinchar la base con un tenedor.
4 Poner la crema en el hojaldre y los brotes de trigo en la superficie.
5 Cocer en el horno caliente a 190° durante una media hora o hasta cuando la superficie se haya dorado.
6 Sacar del horno y dejar reposar unos 15-20 minutos antes de cortar.
7 Servir templada acompañada de una buena ensalada.
Potage Parmentier
No, no. No es que me haya dado ahora por la cocina francesa… que no estaría mal pero yo es que el francés no lo entiendo ni con el traductor automático :( La razón de este potage Parmentier es que el otro día salí con unos amigos a un restaurante donde tenían esta sopa y claro todos me preguntaban “y esta parmentier qué es??” y yo ni idea :P
Total que después de preguntar al camarero, pedirla (la del restaurante la servían con gambas rojas de Sicilia) y ver lo rica que estaba se me quedó la mosca detrás de la oreja y me fui a dar una vuelta por internet, diccionario en mano, a buscar un poco más de información.
La sopa no tiene secretos, es una clásica sopa de patatas y puerros cuya versión fría es muy parecida a la conocidísima Vichyssoise. Y por qué Parmentier?? pues como nos contaron en el restaurante y según nos cuenta el amigo Wiki Antoine-Augustin Parmentier fue un gran defensor y promotor del consumo de la patata :) Y yo estoy con él porque, como diría mi abuela, la patata es una de las cosas que más me gustan! (solo que mi abuela lo dice con todo ;)
A parte de esta pequeña anécdota la sopa es facilísima y perfecta para los 2 grados bajo cero que tenemos aquí.
Os deseo una buena semana y os dejo con la receta que me tengo que ir a hacer unas fotos!!!!
Ingredientes para dos personas:
1 patata grande
1 puerro grande
1 litro de agua
1 cucharada de cubito vegetal
1 cucharada de mantequilla
Sal, pimienta y nuez moscada
2 cucharadas de nata
Preparación:
1 Pelar las patatas y cortarlas en trocitos.
2 Lavar el puerro y cortarlo en rodajas.
3 En una cacerola poner la mantequilla a calentar, añadir el puerro y dejar que se dore ligeramente.
4 Añadir las patatas, remover e incorporar el agua.
5 Llevar a ebullición. Añadir sal y dejar cocer a fuego lento durante 1/2 hora – 45 min o hasta que las patatas se puedan deshacer solo presionándolas con una cuchara.
6 Batir con la batidora para crear una crema y pasar por el chino.
7 Rectificar de sal; añadir sal y nuez moscada al gusto.
8 Servir caliente con una cucharada de nata.
Descárgate la receta en PDF:
Potage Parmentier o crema de patatas y puerros
Para los días de frio: ris e erborin
Parece que era ayer… y no, ya han pasado casi dos semanas desde que fui a Granada. He ido, he vuelto y he tenido una agenda que ni la de un ministro. En realidad creía que había pasado más tiempo porque han sido 15 días de aupa; la vida te da un palo y luego te muestra la otra mano con un ramo de rosas rojas y todo pasa tan rápido que a uno no le da tiempo ni a reaccionar… nos os gustaría que la vida a veces fuera más lenta???… a mí sí.
Pues eso, que a lo tonto a lo tonto se nos ha venido el invierno encima. Suena a topicazo de los grandes pero es que es verdad, cuando llega noviembre solemos mirar atrás para ver a dónde se ha ido el año que acabábamos de empezar, hace dos días (como quien dice) estábamos en la playa tomando el sol y ahora calefacción, café calentito y mantita (a mi Neo le encanta :)
Otro topicazo: me encanta el otoño… pero es que es así!! Es la estación con los colores más chulos del año y tiene una cierta melancolía sin llegar a los lagrimones de tristeza del invierno. Al mercado llegan las granadas, las castañas y a mi mesa las sopas!! Mientras os estoy contando todo esto me estoy comiendo una cremita de calabaza que es una de mis preferidas :)
Ris e erborin proviene del dialecto milanés y significa arroz y perejil. De ahí salió el nombre para mi alter ego italiano y del frío milanés sale esta sopa estupenda. En sus orígenes servía para aprovechar las sobras del bollito (léase ll como una l alargada, no como una elle de bollicao ;) un plato típico de estas zonas que se hace con carne hervida (bollita). Por cierto, lo tengo que hacer un día y enseñároslo porque no tiene mucha ciencia pero como todos los platos típicos tiene un peligro… :P
Pues eso que con la carne y el caldo que sobraba del bollito se hacía esta sopa scalda cuori (calienta corazones). A mí me chifla! ;)

Ingredientes para 2 personas:
1 l y medio de caldo de carne o verduras
150 gr de arroz
1 buen puñado de perejil
150 gr de ternera
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Preparación:
1 En una cacerola poner una cucharada de aceite. Añadir la ternera cortada en trocitos pequeños y saltear un par de minutos. Salpimentar.
2 Incorporar el caldo y llevar a ebullición. Corregir de sal y añadir el arroz. Remover.
3 Cocer unos 18-20 minutos hasta que el arroz esté en su punto.
4 Justo antes de servir añadir el perejil limpio, seco y picado finamente.
Descárgate la receta en PDF:
Ris e erborin
Sopa de cebolla y feliz Semana Santa!
Vamos a aprovechar los últimos fríos…. (esperemos que sea así! ;)
Esta sopa de cebolla es lo más, de lo más, de lo más. Hacía mucho tiempo que quería probarla pero la cebolla, al menos en cantidades ingentes, es persona non grata en mi casa :( Aprovechando que una día venía a cenar un amigo al que le gusta tanto como a mí la hice y bueno luego la he vuelto a repetir de lo que me llegó a gustar.
La cebolla queda super blandita y luego con el pan y el quesillo derretido… uhmm, me está entrando hambre!!!
Os dejo con esta peaso de receta por unos días. Me voy, sí, sí, me voy a mi tierra :) porque estoy un poco harta de estudiar todo el día, de las clases y del estrés del examen que lo tengo a finales de abril (ops!). Me voy unos días con mi familia, con mis amigos, a ver mi tierra y a hacer un montón de fotos!
Cuando vuelva me he puesto dos retos para hacer durante el mes de abril (que es el mes de mi cumple y el de mi gato!). En realidad el reto son dos: uno dulce (la tarta Mozart de María Lunarillos) y uno salado (la torta Pasqualina que es típica de la semana santa en Italia). Las dos tienen lo suyo :P
Feliz Semana Santa a todos y a ver si nos hace buen tiempo que ya toca! :D
Ingredientes para 4 personas:
1,3 kg de cebollas
150 gr de queso gruyère
30 gr de harina
1/2 baguette
1 l de caldo de carne
1/2 l de vino blanco
50 gr de mantequilla
1 hoja de laurel
2 dientes de ajo
Sal y pimienta
Preparación:
1 Pelar las cebollas y cortarlas en láminas finas.
2 En una olla derretir a fuego lento la mantequilla, añadir el laurel, los dientes de ajo en camisa y las cebollas. Sofreir durante 5-6 minutos.
3 Incorporar la harina, remover y añadir el vino y el caldo. Remover bien y rectificar de sal.
4 Cocer a fuego lento y con la olla semi tapada durante 1 hora aproximadamente o hasta que la cebolla esté muy tierna.
5 Dejar reposar la sopa durante 30 minutos. Quitar los dientes de ajo y el laurel.
6 Cortar la baguette en rodajas. Distribuir la sopa en cuatro soperas individuales. Disponer dos o tres de rodajas de pan en cada una de ellas y cubrir con el gruyère rallado.
7 Dorar bajo el grill del horno durante unos minutos.
Servir caliente espolvoreada con un poco de pimienta negra recién molida.
Descárgate la receta en PDF:
Sopa de cebolla
Menestra de verduras
Una de las cosas bonitas del hacerse mayor es cuando te cambian los gustos. No sé a vosotros pero a mí cuando era pequeña se me ponían los pelos de punta con solo oir palabras como cazuela, menestra o potaje… arrrggg!! qué asco por dios!! Y ahora no sé, es que sólo con oler un caldico mi cuerpo entra en paz con el mundo :)
Aquí en Italia el minestrone se hace como dormir, beber o comer, casi todas las semanas toca. El nombre no es que sea lo más invitante del mundo pero os puedo asegurar que el sabor sí. La diferencia esencial que he visto con las menestras que hacemos en España es el uso de judías, nosotros usamos más las habas, no?? Bueno, supongo que la menestra cada cual la hace como le viene o como es tradición en su familia. Yo con las habas no me llevo bien (en esto todavía no me ha llegado el cambio) así que lo hago a la italiana que está mu rico! ;P
Puede que este haya sido uno de los platos que más haya disfrutado de los últimos tiempos, sobre todo después de las comilonas navideñas el cuerpo te pide una tregua y con este frío lo que te pide son platos a 200 grados… vaya, que ni pintao!
Y bueno, no tiene mucho que ver pero aprovecho para comentaros el encuentro que tuve ayer con un montón de alumnos del Instituto Cervantes de Milán en la libreria internacional Feltrinelli de Piazza Cavour… quizás alguno de ellos esté leyendo hoy el blog!! :D
Ayer pude disfrutar de una charla con la profesora y organizadora del evento Carmen García-Beamud sobre gastronomía española; se habló de todo un poco: de las diferencias entre Italia y España, de productos típicos, de cultura gastronómica y también de Amiloquemegustaescocinar.com!
Desde aquí me gustaría dar las gracias a Carmen y al Instituto Cervantes por este fantástico encuentro!
Y siguiendo con las presentaciones, ya me imagino que os queda un poquito lejos pero no podía dejar de compartir con vosotros la exposición que realizaré en un local de Legnano, ciudad muy cerca de Milán, que tendrá lugar el próximo viernes 22 :) Y con motivo de la presentación haremos una cena typical spanish: tapas, paella y sangría… olé! ;)
A ver si consigo hacer alguna fotillo y así os cuento ;)
Pues nada, antes de que se me olvide de qué estábamos hablando aquí os dejo con esta sopa que resucita a los muertos.
Ingredientes:
2 lonchas finas de jamón
1/2 cebolla o 1 chalota
1 zanahoria
1/2 calabacín
1 patata grande
200 gr de brécol
150 gr de judías cocidas
100 gr de arroz integral o arroz
1/2 cucharadas de “cubito” vegetal hecho en casa
Aceite de oliva, sal y pimienta.
Preparación:
Lavar, pelar y cortar en trocitos el calabacín, la zanahoria, la patata y el brécol.
En una olla grande sofreir la cebolla/chalota cortada finamente con un chorreoncito de aceite. Añadir el jamón cortado en trocitos pequeños.
Incorporar las verduras y saltear un minuto.
Añadir bastante agua (debe cubrir las verduras y sobrepasarlas al menos un par de dedos) y el “cubito” vegetal. En sustitución se puede usar caldo de verduras o un cubito normal.
Cuando empiece a hervir añadir el arroz y proseguir la cocción hasta que esté en su punto. Si utilizamos arroz integral el tiempo de cocción será mucho más largo.
Cuando falten unos diez minutos añadir las judías cocidas.
Rectificar de sal y añadir pimienta al gusto.
Servir calentito con un chorreoncito de un buen aceite de oliva.
Descárgate la receta en PDF:
Menestra de verduras
Crema de calabacín con crackers de parmesano
No sé a vosotros pero a mí las cremas de verduras me vuelven loca.
Como habréis podido comprobar el verano y sobre todo el calor no me sientan muy bien. Se me baja la presión a los pies y me siento como un trapo.
Todo cambia cuando llega el otoño y con él los primeros fresquitos por la noche y también por la mañana!! El frío frío tampoco es santo de mi devoción pero con el frío me siento activa y eso mola :D
Perder horas de luz tampoco es que sea para pegar botes pero bueno, al fin y al cabo, cada estación tiene lo suyo y a mí el otoño me gusta un montón… sobre todo la luz y los colores maravillosos típicos de esta estación.
Pero volviendo a la cuchara, anda que no es está guay llegar a casa con el frío y para cenar hacerte una cremita o un caldito, de esos que te meten el cuerpo en caja. Lo mejor es que no hace falta perder horas y horas en la cocina, basta tener en el frigo siempre algunas verduras frescas como zanahorias, calabaza, patatas o calabacines y en media hora está uno poniéndose las botas.
Que uno tiene ganas de darle a la sopa un toquecillo especial? Pues nada, como en este caso un trocito de trufa y unos crackers de parmesano que se hacen en el microondas en menos de lo que canta un gallo ;)
Ingredientes para 2 personas:
2 calabacines medianos
1 buena patata o 2 pequeñas
1 buena cucharada de requesón o ricotta
1/2 litro de caldo de verduras
Sal y pimienta
Trufa en aceite
2 buenos puñados de parmesano rallado
Preparación:
Poner a calentar el caldo de verduras.
Pelar las patatas y cortarlas en trozos; lavar los calabacines y cortarlos en trozos no muy pequeños.
Cuando empiece a hervir el caldo añadir el calabacín y la patata y dejar hervir hasta que estén tiernos.
Pasar por la batidora o el pasapurés, rectificar de sal y añadir un poco de pimienta al gusto.
Añadir la ricotta y remover bien. Si estuviera demasiado densase puede aligerar con un poco más de caldo o un poquito de leche.
Para hacer los crackers de parmesano: poner el parmesano rallado encima de un trozo de papel de horno, esparcirlo bien por la superficie para que quede de unos 2-3 milímetros de espesor y tener cuidado que no queden huecos.
Calentar en el microondas durante unos 30 seg – 1 min. Estará listo cuando empiece a dorarse ligeramente y la lámina de parmesano empiece a endurecerse.
Cuando empiece a dorarse, sacarlo del microondas y dejar que se endurezca; entonces será posible romperlo en trozos.
Servir la crema caliente acompañada de una lámina de trufa, un poco de su aceite y decorarla con los crackers de parmesano.
Descárgate la receta en PDF:
Crema de calabacín con crackers de parmesano
Crema de zanahoria gratinada
Dentro de poquitos días vuelvo a casa por Navidad… como el turrón.
Tengo unas ganas locas de llegar a España y de hablar español; aunque llevo ya aquí más de tres años y hablar en italiano no requiere el esfuerzo mental que requería al principio… joe, algunas veces me harto!! En cuanto pongo un pie en territorio español me sale el acento andaluz y ala, a volar. El problema es cuando vuelvo; la primera semana no soy capaz de articular tres palabras seguidas que tengan sentido y la gente se parte de la risa :)
Pues nada entre trabajo, cenas y preparativos no me queda tiempo de nada. Pocas recetas y pocas fotos ultimamente, buahhhhh!!
Esta la hice este fin de semana. Los ultimos días antes de unas vacaciones intentamos vaciar el frigo, no? Pues yo había comprado 2 kilos de zanahorias para hacer esta receta y al final, menos mal, había utilizado sono uno. Esta cremita la hice para compensar un poco los excesos de estas ultimas semanas: algo calentito (aquí no para de llover y de nevar), ligerito pero con algo más de sabor que una crema así sin más.
Y como lo hice con lo que tenía en casa utilicé el pan bimbo pero lo suyo es hacerlo con pan del bueno, tostadito y crujiente.
¡Que aproveche!
Ingredienti:
6 zanahorias
4 cebolletas
Caldo de verduras
Perejil
100 ml de leche
Rebanadas de pan
Queso rallado (yo he usado grana padano)
Aceite de oliva
Preparación:
Pelar y cortar en trocitos las cebolletas y las zanahorias.
En una cacerola saltear las cebolletas con un par de cucharadas de aceite. Añadir las zanahorias y dorar un poco.
Cubrir con el caldo de verduras, añadir el perejil y cocer hasta que las zanahorias estén bien blanditas.
Pasar todo por la batidora, rectificar de sal, añadir la leche y remover bien.
Si os gusta la crema menos densa podéis añadir un poco más de caldo o leche.
Tostar las rebanadas de pan. Disponerlas en la superficie de la crema, añadir el queso rallado en la superficie y dorar bajo el grill del horno.
Servir bien caliente!
A mí me encantan las cremas de verduras con alguna especia. A esta de zanahoria le va superbien el curry, la pimienta o la nuez moscada :)
Descárgate la receta en PDF




































