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Calamares rellenos con Jovanotti
Llevo varios días jorobá con el estómago… y os juro que no han sido los calamares!!
Llevaban un par de semanas en el congelador y me daba pereza sacarlos porque no sabía que hacer con ellos. Bueno damos una vuelta por internet y ya está, no?? algo saldrá
Y así fué. Encontramos una receta de calamares rellenos a la siciliana que no tenían que estar nada mal. Uhmmm, me está entrando hasta hambrecilla
A ver calamares, los tengo!, pan rallado, no pero tengo pan de molde, piñones, no pero tengo pistachos… el resto es fácil: unas alcaparrillas, alguna anchoa, aprovechamos y le echamos también unas gambillas y unos tomatillos que si no los tengo que tirar y aquí señores se aprovecha todo!!
El resultado ha sido espectacular, más fácil imposible, rápido lo justo para no tener que encadenarse en la cocina en mi único día libre y bueno hasta decir basta
Todo aderezado de una estupenda canción de Jovanotti (os acordáis del Ombelico del mondo??) que a quien le guste le aconsejo que se pille su disco Safari que no tiene desperdicio… en italiano claro!!!
Ingredientes para dos personas:
2 calamares de buen tamaño
2 rebanadas de pan de molde
1 puñadito de alcaparras
2 cucharadas de pistachos pelados (mejor si no son salados)
2 anchoas en aceite
6-8 gambas
2 cucharadas de pasas
1 cucharada de jerez
1 diente de ajo
Unos 10 tomatitos
Vino blanco
Sal, pimienta y aceite de oliva
Preparación:
1. En un cuenco poner en remojo las uvas pasas con el jerez y un poquito de agua.
2. Limpiar los calamares debajo del chorro del agua fría; eliminar la piel. Separar las patas y cortarlas en trocitos eliminando la cabeza y todo el aparato digestivo.
3. Quitar la corteza al pan de molde.
4. Cortar en trocitos las alcaparras, los pistachos, las anchoas y las gambas peladas.
5. En una sartén poner a calentar un par de cucharadas de aceite de oliva y sofreir durante un minuto el diente de ajo un poco aplastado para que deje salir su aroma.
6. Retirarlo y añadir a la sartén las patas de calamar, las anchoas, los pistachos, las alcaparras y el pan. Saltear hasta que esté todo bien doradito con cuidado de no dorarlo demasiado. Añadir las pasas escurridas y cortadas en trocitos y las gambas. Cocer durante un minuto más. No importa si las gambas están un poco crudas porque luego irá todo al horno.
7. Rellenar los calamares con esta mezcla y cerrarlos con ayuda de un palillo de dientes.
8. Ponerlos en una bandeja de horno, salpimentar, colocar los tomatitos lavados alrededor y un poco de relleno si es que nos ha sobrado.
9. Hornear en el horno caliente a 180 grados durante 30 minutos. A mitad de la cocción dar la vuelta a los calamares y regarlos con un poquito de vino blanco.
10. Servir caliente acompañado de arroz blanco o una ensalada.
Descárgate la receta en PDF:
Calamares rellenos a la siciliana (más o menos
Se acabó lo que se daba – Postales
5.000 km, 1.000 fotografías, 50 baños en el mar, montones de siestas, tapas y cañas después… aquí estamos de nuevo amigos
Y como todos los años cuando empiezan las vacaciones te parece un periodo tan bonito que cómo puede terminar??!! Pero en realidad termina y hay que volver a la rutina, a los despertadores, al “corre que es tarde”, a no tener tiempo ni para mirarse al espejo… uff, qué vida!! Menos mal que uno entra en la espiral de la rutina más rápido de lo que le costó salir y en un abrir y cerrar de ojos lo que parece una montaña difícil de escalar el primer día se vuelve un juego de niños… y es que el hombre es un animal de costumbres…
Todo empezó en un lugar de la Mancha… uhmm digo… en un lugar del cálido sur de España llamado Vejer de la Frontera
Un lugar que recomiendo a todo el mundo que vaya a visitar porque es una pasada. Bueno, es una pasada si te gustan los pueblecitos blancos andaluces, el pecaíto, la buena vida, la tranquillidad y las verbenas (fantásticas las niñitas bailando flamenco en la fiesta del pueblo)
Vejer es preciosa, la gente es amable y eso sí está tó cuesta arriba
Las recomendaciones del lugar son:
La Casa del Califa – un hotelito en la misma plaza principal, de inspiración árabe; no podía ser de otra forma ya que respeta el estilo del resto del pueblo. Habitaciones más o menos pequeñas (yo aconsejo la más pequeñita que es preciosa y la que véis en la foto) con una gran terraza desde la que tomar el sol durante el día, contemplar el pueblo al atardecer o tomarse un aperitivo antes de la cena. El hotel cuenta también con un restaurante que promete un montón (la chef es de Marrakesch y tienen platos de cous cous, tagines, tabule, etc auténticos!) pero que no pudimos comprobar porque los tres días que estuvimos allí estaba hasta la bandera.
Hotel La Casa del Califa
Plaza de España, 16
Vejer de la Frontera (Cádiz)
11150, España
+34 956 447 730
Restaurante Trafalgar – Un restaurante con terraza en la misma plaza principal de Vejer. Llegamos allí de pura casualidad y la verdad es que se come de maravilla. Una cocina que combina tradición e innovación, señalada por la guía roja Michelin con unos precios, a mi parecer, super honestos.
Restaurante Trafalgar
Pl. de España 31
11150 Vejer de la Frontera
Tel. 956 447 638
Mesón La Judería – un descubrimiento de los que hacen historia
Poniendo la oreja en la recepción del hotel cuando una pareja le preguntaba a la chica dónde podían ir a comer, descubrimos este restaurante en la parte alta de Vejer en la que si hace calorcico (como hace en pleno agosto) merece la pena cenar fuera. La terraza, con pocas mesas, es un despliegue de luz y color, es decir, la luz y el color de las miles de terracitas que se alcanzan a ver desde allí… vaya, un lujo de vistas! A parte de eso, se come super bien: unas almejas como no las había comido nunca (la receta tendré que intentar reproducirla…) y un pescadito al horno con una salsa de azafrán que quita el sentío.
Mesón La Judería
Judería, 5
Tel. 629 760 802
Pues nada lo dicho, que vivir o pasar por allí cerca y no ir a ver Vejer es pecado mortal
Los alrededores tampoco se quedan mancos. Tanto si queréis hacer turismo, como si queréis daros un baño en las estupendas playas de Barbate, Bolonia, Los Caños, como si os va el rollo surf de Tarifa, como si queréis ir a ver las ballenas y los delfines (siempre que no os pase como a nosotros que 5 minutos antes de partir cancelan la salida por exceso de viento), como si queréis ver unas ruinas romanas… bueno, aquí hay para todos y para todos los gustos
Un poco más hacia el interior encontramos Medina Sidonia. Un pueblecito que merece la pena visitar… quizás no en agosto debajo de un sol justiciero… Yo quiero vivir en un lugar donde la gente puede deja abierta la puerta de casa!!!
Visita obligada era también Jerez de la Frontera, con el mismo pequeño problema de los 45 grados a la sombra pero qué le vamos a hacer, las vacaciones las tenemos que hacer en agosto…
Aquí también tengo que aconsejar una tasquilla en la que comimos super bien y en la que nos bebimos un oloroso aunque si ni yo ni el italiano somos mucho de finos… pero qué vas a hacer?? vas a ir a Jerez y no lo vas a probar?? noooooo, hay que probarlo con un gazpachico y un poquico de atún en:
Bar Juanito
Pescadería Vieja 8-10
Tapas y raciones para chuparse los dedos
Y finalmente llegamos a Torrenueva y aquí entran en juego todos los recuerdos de la infancia y aquellos de cuando ya no era tan niña
Creo que Torrenueva es uno de los lugares que más me gustan de esta tierra. En cuanto llego allí me siento como en casa y en seguida recobro viejas costumbres… una sensación que por un lado me encanta y por otro lado me pone un poco triste por los tiempos pasados y los años que pasan sin tregua.
Pero allí, en mi reino, aprovechamos para cocinar después de tantos días de tapeo fuera de casa
El primer día me levanto y me voy al mercado. Con la emoción de encontrarme en el mercado de Torre, delante de un pescado que hacía pocas horas, pobrecito, estaba nadando en el mar y con la idea de hacer una comilona con los amigos me llevo hasta el mostrador ![]()
Sardinas, boquerones, gambitas, rape, pez espada, almejas y mejillones… un festín!
Y hablando con mi madre de los platos que me vienen de vez en cuando a la memoria me ha dado la receta de los boquerones en escabeche. Me parece que hace diez mil millones de años que no los comía y me ha dado un placer que ni los mejores restaurantes en los que hayamos podido estar…. esta es mi receta para LA RECETA DEL VERANO
(claro, yo no entro en el concurso
La receta es un poco a ojo, ya sabéis cómo son las recetas que las madres pasan a las hijas
Ingredientes:
Boquerones (super frescos)
Harina para freír
Sal
1 cebolla
1 hoja de laurel
1 chorreoncito de vino (esto se lo he puesto por consejo del italiano)
1 vaso de agua
1/2 vaso de vinagre
Preparación::
Se limpian los boquerones. Esta es una tarea fácil pero más larga que un día sin pan, así que armaros de un poco de paciencia (tampoco tanta) y abrir los boquerones por el buche, extraer todo lo extraíble y separar la espina y la cabeza dejando los dos filetes unidos por un lado. Esto en cada casa se hace de forma diferente: hay quien prefiere separar los filetes o quien prefiere dejar el boquerón entero limpiando solo el buche, etc… yo lo he hecho como manda la tradición en mi casa ![]()
Una vez limpicos, se pasan por el chorro de agua fría y se escurren en papel de cocina, se enharinan y se fríen bien en abundante aceite de girasol (o quien lo prefiera de oliva) caliente. Se dejan escurrir en papel absorbente y se salan por ambos lados.
En una cacerola se ponen unas cuantas cucharadas del aceite de haber frito los boquerones y se fríe la cebolla cortada finica con la hoja de laurel. Se riega con el vino y se deja evaporar.
Se añade el agua y se deja cocer hasta que la cebolla esté blandica.
Por último se añade el vinagre y se deja cocer unos minutos.
Se ponen los boquerones en una fuente y se riegan con el escabeche. Se pueden comer recién hechos o se pueden dejar reposar. Duran un montón de tiempo porque, como ya sabréis, la técnica del escabeche es una antigua técnica de conservación de los alimentos de cuando no había frigos
Si a esto le pones unas sardinas a la plancha y unos cogollos con vinagre, sal y unos ajos fritos… te mueres!
Otros de los clásicos del verano en Torrenueva es el desayuno con churros pero no en el bar sino en casita. Se levanta uno (tempranico si no no pilla), se compra un par de raciones de churros (siempre una menos de las personas que tienen que comérselos porque si no explotas) y ala pa’ casa. Café con leche, periódico y platico en el centro con azúcar para mojar
Cuando era pequeña había un puesto que en vez de hacer las clásicas ruedas gigantescas que luego cortan en trocicos hacía directamente ruegas tamaño individual y uno pedía las que se fuera a comer… 3-4 por cabeza… luego te las ponían en un junco y te ibas a tu casa con tu junco lleno de ruedecicas calentitas y olorosas… qué hambre!!
Después de 4 días en Torre el viaje está tocando a su fin. Diez mil millones de cosas que hemos visto y hecho en 11 días maravillosos. El tiempo de pararse para hacerle una foto a un gato, una abeja o una flor.
Se le queda a uno un poco el corazón partío cuando acaban las vacas…
Antes de volver a Madrís a coger el avión una última parada para ver el Thyssen… o mejor dicho el Reina Sofía porque el listo del taxista (y que conste que no tengo nada contra ellos) nos llevó a éste último pensando que era el primero… pa’ haberno matao
Por lo menos he podido ver el Guernica en vivo y en directo
Ha sido un poco difícil resumir en unas cuantas fotos y pocas palabras (tampoco tan pocas) las vacaciones pero lo hemos intentado ![]()
Desde aquí un beso muy grande (esto parece un poco el “puedo saludar” de la radio…) para mi hermano que he conseguido ver al menos unas horas, a mis amigos Camo y Enka que han venido a verme y a comerse un peaso de sopa de pescao (hacía falta estómago…) a Torre y a mis papis por la casa, el coche y la compañía que es siempre poca con tantos kilómetros de distancia.
Aunque el tono general de este post sea un poco melancólico vuelvo a casa contenta con el viaje y con un proyecto muy grande para el año que viene. Me daré sólo unos días para recuperarme y estar al 100%
y bueno en los momentos duros
siempre me queda el dicho de mi madre, que tiene más razón que un santo… si se acabó es porque hubo.
FELIZ VUELTA A CASA!!… y no os olvidéis del concurso
Descárgate la receta en PDF:
Boquerones en escabeche
Lubina al horno con patatas al limón
Y como lo prometido es deuda aquí tenéis la primera de las recetas hecha con los moldes de Silikomart.
Jeje, ya sé que no siempre hago todo lo que digo que voy a hacer: tengo en la lista aun por hacer los ñoquis, las verduras en carpione (no encuentro ninguna receta que merezca la pena!!), tenía que enseñaros también el regalito culinario que me traje de Barcelona, etc, etc, etc…. Ultimamente no consigo estar al día, demasiados proyectos y poquito tiempo para hacerlos bien… y eso no me gusta
Por cierto, aprovecho para agradeceros todos los mensajitos que me habéis dejado por mi cumple… no he respondido sorryyyyy!!! pero desde aquí os mando un GRACIAS!! enorme
Y volviendo a la recetilla de hoy… la mismica receta la podéis hacer, obviamente, usando una fuente de horno normal, de toda la vida. El pescadito este es ‘mu’ bonico pero no es esencial para la vida, claro está! Lo que sí es verdad es que es muy práctico, se puede guardar en cualquier sitio y se lava en el lavavajillas… tiene sus ventajas!!
La receta se me ha ocurrido pensando al pollo asado al limón que hacía mi abuela… versión marina
No tiene mucho que ver pero está igual de buena!! Yo lo he acompañado de una ensalada de tomatitos que me chiflan y son perfectos para este menu ligerito pensado para la “prueba bikini”.
Ingredientes para 2 personas:
1 lubina ni grande ni pequeña, limpia y mejor si no es de piscifactoria
4-5 patatas medianas
1 limón
Eneldo fresco
Aceite, sal y pimienta
Preparación:
Pelar, lavar y cortar las patatas en cuadrados no muy pequeños.
Cortar una rodaja de limón gruesa (2 cm) y partirla en 4-5 trozos.
Disponer las patatas en el fondo del molde o fuente, añadir un chorreoncito de aceite, sal, pimienta, los trocitos de limón y unas ramitas de eneldo fresco.
Hornear en el horno caliente a 190º durante unos 40 minutos agitando un par de veces la fuente para que las patatas no se peguen al fondo.
Lavar y secar la lubina. Introducir en el vientre una rodaja de limón y unas ramitas de eneldo.
Sacar la fuente del horno, eliminar las ramitas de eneldo y disponer el pescado encima de las patatas.
Hornear durante 20 minutos o segun el peso del pescado (± 20 min por kg).
Servir los filetes de pescado limpios de raspas acompañados de las patatas.
Descárgate la receta en PDF:
Lubina al horno con patatas al limón
Calamares rellenos a la granaína y olé
Adivina, adivinanza… qué me habríais regalado por Navidad??? Cocinera, coleccionista de libros de cocina y granaína… Mis amigos han acertado de lleno y me han regalado este libro
Y no voy a mentir, ya mi madre me habían regalado otros dos editados por la Diputación con recetas enviadas de todos los puntos de la provincia… pero es que las madres se adelantan siempre a todo
Por supuesto, ya me he estudiado los tres de cabo a rabo, ahora estoy super preparada y con la cocina de mi ciudad ya no hay quien se me resista!!
Tengo una lista de recetas para hacer de 10 km… y por qué he elegido esta? Pues porque después de tantos meses sin participar quería enviar una receta al HEMC de este mes. Ya vamos por el nr. 29 y este mes como podéis imaginar está dedicado a los calamares y chipirones. Participar en el evento es muy fácil.
Como lo es preparar estos calamares, que se hacen en un pis-pas. Empezaremos limpiando (PDF) los pobres bichos para luego darles una muerte digna
Manos a la obra!!
Ingredientes:
6 calamares grandes
200 gr de carne picada
1 cebolla
2 tomates maduros
2 cucharadas de alcaparras
2 huevos duros
50 ml de leche
100 ml de vino blanco
Pan rallado
Apio, laurel, perejil, azafrán, aceite y sal
Preparación:
Limpiar los calamares. Cortar las aletas y los tentáculos en trocitos pequeños.
Pelar y cortar la cebolla y un trocito de apio. Cortar en trocitos las alcaparras y los huevos duros.
Preparar el relleno mezclando la carne, mitad de la cebolla,
las alcaparras, los huevos, la leche, el perejil picado, 2 cucharadas de pan rallado y una pizca de sal.
Rellenar los calamares; no poner demasiado relleno para evitar que se salga durante la cocción. Cerrar con un palillo
de dientes.
En una sartén freir los calamares hasta que estén bien dorados. Apartar.
En la misma sartén sofreir la cebolla. Cuando esté doradita
añadir dos hojas de laurel, el tomate rallado (sin piel ni semillas), una pizca de azafrán y el vino blanco. Dejar evaporar.
Incorporar los calamares, tapar y cocer a fuego lento durante
30 minutos.
Servir los calamares calientes, cortados en rodajas con su salsa y unos pimientos al horno para acompañar.
Descárgate la receta en PDF:
Calamares rellenos
Sopa de almejas y gambas
Esta sopa me vuelve loca… verdad mamá?
jejejeje
No sé las veces que habré renegado del pescado en general, de las crostáceos en particular y de las gambas para ser aún más precisa.
Las modas cambian y las personas con los años también.
Si me hubieran dicho cuando era joven e inocente que en el futuro habría dado todo por una lubina a la sal, unas almejitas al vapor, unos mejillones a la marinera o unas gambitas a la plancha!!!!???
Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii hombre, ni jarta vino!!! Y lo que son las cosas ahora son mis platos preferidos además de las temidas verduras que cuando uno es pequeño le parecen una broma pesada y cree que donde se pongan unas patatas fritas con ketchup que se quiten todos los pimientos, coles, berenjenas y calabazas del mundo.
Por suerte se cambia y por suerte antes o después se prueba todo
Ingredientes:
2 kg de almejas
10 gambas o langostinos
1 cebolleta
4 dientes de ajo
150 gr de tomatitos
1 anchoa en aceite
150 ml de vino blanco
Perejil
Guindilla (opcional)
1/2 hogaza de pan de pueblo
Sal y pimienta
Poner en remojo las almejas en agua fresca con un puñado de sal gorda al menos durante una hora. Lo ideal sería cambiar el agua de vez en cuando o dejarlas debajo del grifo abierto (solo un hilo de agua).
Pelar las gambas y preparar un caldo: en una cacerola poner las cabezas de las gambas, 2 tomatitos, la cebolleta limpia y cortada en rodajas y una cucharada de aceite; sofreir durante 3-4 minutos. Añadir 50 ml de vino y dejar evaporar. Incorporar 500 ml de agua (aprox.) o la suficiente para cubrir los ingredientes y dejar cocer durante 30 minutos a fuego suave.
Pasar por el pasapurés y conservar el caldo.
En una sartén amplia sofreir dos dientes de ajo, añadir las almejas, taparlas y dejar que se abran al vapor. Una vez abiertas (desechar aquellas que no lo hayan hecho) sacarlas de la sartén y quitar la concha más o menos a la mitad de ellas.
Filtrar el líquido que han soltado.
En una sartén sofreir otros 2 dientes de ajo con un poco de aceite y la anchoa. Añadir los tomatitos cortados en trozos, la guindilla y las almejas (con y sin concha). Añadir el vino y dejar evaporar durante un par de minutos.
Incorporar el líquido de las almejas, el caldo de las gambas y las gambas cortadas en dos o tres trocitos.
Cocer durante 10 minutos a fuego medio.
Mientras terminamos de cocer la sopa cortar la hogaza en rebanadas grandes y tostar en el tostador o con el grill.
Servir la sopa caliente espolvoreada con perejil picado y acompañada del pan tostado.
Los estómagos más valientes pueden probar a restregar un poco de ajo en las rebanadas de pan
Preparación:
Descárgate la receta en PDF
Sopa de almejas y gambas
Lubina “all’acqua pazza”
Después de los atracones del verano no me vedría nada mal un par de semanitas o tres a base de pescadito blanco al horno… así que empezamos en seguida!!
No sé a vosotros pero a mí las vacaciones me sientan fatal, vaya, fatal para la línea porque lo que es para lo demás me sientan de miedo
Cervecitas de más, vinitos de más, desayunos y meriendas más azucarados de lo normal y caprichitos a go-go. Para eso están, no?
Este año, tengo que ser sincera, me esperaba algo peor. Después de estar dos meses en casa, sin moverme esperaba que ciertas partes de mi cuerpo aumentaran en un modo alarmante pero menos mal que al final no se han cumplido las previsiones más pesimistas
claro que me he cuidado todo lo que las ganas me han permitido y me he machacado a abdominales y ejercicios de piernas tirada por los suelos que era lo unico que podía hacer. Ahora me toca ponerme “a plan” desintoxicante (más que nada) y seguir nadando como una loca (se me ponen los dientes largos solo de ver los cuerpazos de los nadadores de las olimpiadas).
Han sido unas vacaciones poco fotográficas… No, no es que no tuviera ganas es que me ha faltado un poco de inspiración y, sobre todo, un buen objetivo. Quería comprarlo antes de ir de vacas pero no me gusta hacer las cosas a tontas y a locas así que he “desperdiciado” un montón de atardeceres con la baba caída… el año que viene será.
Y como ya empieza a ser habitual os hago un pequeño tour de las vacaciones:
1° día – Llegamos a Valencia
Cogemos el coche y nos dirigimos hacia sur y más concretamente hacia Cabo de Gata. Parada técnica en Mazarrón (Murcia) para meternos entre pecho y espalda la primera paella. Waw! Qué bien sienta con su ensaladita, su sangría y el mar enfrente
2°, 3° y 4° día – Por esos pueblos de dios
Granaína de pura cepa pero que no haya puesto jamás un pie en Almería… bueno, yo no conozco muchas… Creo que soy la Andaluza que conoce menos Andalucía de esta tierra. ¡Quèe vergüenza! Pues bueno, mejor tarde que nunca, esta zona hacía siglos que quería conocerla y hasta allí llegamos para pasar unos días de relax total, sol y playa.
Mola, eh?
10 puntos a quien me diga cómo se llama la flor… yo ni idea oiga.
Para los que vayáis por allí, si alguien le interesa un consejillo para el alojamiento, nosotros estuvimos en el hotel Los Patios, un oasis en el desierto muy cerca de la playa El Playazo. Poquitas habitaciones con su terracita y su ducha esterna privadas (para cuando uno vuelve con to’ la arena pegá de la playa). Es de verdad muy bonito y cómo de lo que se trata es de descansar qué mejor que un sitio como este donde de noche te subes a la terraza a observar las estrellas y te das cuenta lo acostumbrados que estamos a la luz (sobre todo artificial) y lo bien que viene dejarse absorver por el silencio y la inmensidad del cielo.
El hotel está cerquita Rodalquilar (un pueblito encantador) donde por la noche hay un poco de vidilla. Allí cenamos en La Tabernilla, un restaurante con una terraza externa con pocas mesas, velitas y un menu original y a buen precio. Y hablando de precios cuidadín en Cabo de Gata que segun en qué sitios te roban a mano armada…
El hotel también dispone de servicio de restauración pero solo con reserva si no está cerrado.
4° y 5° día – Visitica a los papás
A los papás y a los gatos porque ahora tienen 3 y 5 que acaban “de sacar del horno” pero que casi no los pudimos ver porque tenían sólo una semana y la madre se ponía de morros si nos acercábamos.
En orden de aparición: Chico, Nano y Nero (que resultó ser Nera y es la madre de los retoños
El resto de nuestros días los hemos pasado en Torrenueva a excepción de una vuelta que nos dimos por Las Alpujarras para comer el plato alpujarreño (patatas a lo pobre, pimientos, huevo frito, jamón, chorizo y a veces hasta morcilla… ligerito, eh?) y costillas en adobo… uhmmm, qué recuerdos!!! También ví un plato que se estaban comiendo unos señores al lado mío y que por poco no le salto encima de la cuchara: el guisaillo de costillas!!! Dios mío, pero por qué yo no me acuerdo de estas cosas???
Esta vez nos paramos en Capileira; normalemente nos paramos en Pampaneira porque a mí me gusta mucho, vaya, hasta el nombre mola un montón, pero en el cambio está la evolución, no? ![]()
Genial el descubrimiento de la CASA MULTIUSOS Y DE CONGRESOS de Capileira, original como la que más!
Parada obligatoria en Fuente Agria a unos 2 km de Portugos en dirección Trevelez. Para quien no haya ido nunca por allí decir que es un poco difícil porque no se ve desde la carretera. Donde veamos una hermita tenemos que aparcar porque desde allí se baja a la “fuente”. ¿Y por qué agria? Pues porque su agua es ferruguinosa, es decir, tiene un alto contenido en hierro que es lo que le da ese sabor amargo, a hierro y ese color rojizo.
Después de esta maravilla nos dirigimos a Trevelez, compramos una paletilla por aquello de no echar de menos mi casa con la vuelta a Milán y nos dirigimos hacia Torrenueva donde nos estaban esperando tantas nuevas aventuras
Toma jeroma pastillas de goma… (cómo demonios se escribe jeroma??)
Qué bonito despertar!
Flores…
el Rubio…
Y otros animalitos no podían faltar… que, por cierto, con esta ultima arriesgué la vida
Y nada, como este es un blog de cocina vamos a lo que vamos…
L’acqua pazza no es ninguna fórmula secreta y extraña, es sólo el caldilo estupendo que se le queda al pescado cuando uno lo cuece en el horno con su tomatico y su cebollica. Lo probé durante mi viaje a Sicilia pero vaya que no estamos descubriendo América. Yo y muchos de vosotros habréis hecho así el pescado cien mil veces porque, la verdad, es que está muy bueno.
Ingredientes (un poco a ojo):
Dos lubinas de ración (limpias para hacer en el horno)
Tomatitos de cereza o de pera. Tienen que ser rojos y estar bien maduros
Cebolla
Aceitunas negras
Alcaparras
Albahaca
Vino blanco
Aceite, sal y pimienta.
Preparación:
Calentar el horno a 180º.
Poner en una fuente de horno un chorreoncito de aceite de oliva y las lubinas que salaremos por ambos lados y también el interior.
Disponer por toda la fuente la cebolla cortada fina, los tomates cortados en trocitos, las aceitunas cortadas por la mitad y las alcaparras (mejor si las lavamos antes debajo del chorro del grifo para quitarles el exceso de sal o vinagre).
Añadir medio vasito de agua y la albahaca cortada en tiras (si es fresca) y otro chorreoncito de aceite de oliva encima del pescado y las verduras.
Teóricamente el pescado se cuece en el horno unos 20 minutos por kilo… a mí nunca me basta. Yo lo dejé unos 40 minutos, dándole la vuelta a los 20 minutos e incorporando medio vasito de vino blanco.
Si no estamos seguros de la cocción coger un cuchillitoy levantar un poco la piel: si el jugo que sale es transparente aun está crudo, si la carne está blanquita y firme está en su punto y si está blanca y no sale mucho jugo nos hemos pasado.
¡Qué aproveche!
Nota para los coleccionistas de las recetas en PDF: lo sé, soy una pesada, aun no he puesto la del pan y con esta van dos…. es que ya he entrado en el maremagnum del trabajo!!! Arggg.
Palabrita del niño jesus que no me olvido
Descárgate la receta en PDF
Lubina all’acqua pazza
Gambas a la plancha con cebollitas glaseadas en vinagre balsámico y crema de patatas

Gambas a la plancha con cebollitas glaseadas en vinagre balsámico y crema de patatas, originally cooked by amiloquemegustaescocinar.
Y como plato principal estas increibles gambas con una cremita de patatas y cebollitas caramelizadas, un plato de 10 con mínimo esfuerzo.
Como en todos los platos sencillos lo que cuenta es la calidad de los ingredientes; las gambas tienen que ser de primera. Para saber si son frescas o no cuando las limpiemos veremos cómo sale el hilito oscuro que se le quita abriéndolas ligeramente por la parte posterior con un cuchillito. Si el hilo sale fácilmente y sin romperse quiere decir que las gambas han llegado directamente del mar a nuestra cocina.
También las cebollas tienen su importancia, tienen que ser frescas, frescas y mejor pequeñitas ya que cogen todo el sabor en el interior y son más bonitas para la presentación.
Ingredientes:
12 gambas
200 gr de cebollitas (chalotas o escalonios)
800 gr de patatas para cocer
25 gr de vinagre balsámico
50 gr de azúcar
50 gr de vino blanco seco
1 diente de ajo
Aceite de oliva
Sal
Preparación:
En una olla derretir el azúcar junto con el vino blanco y dejarlo coger un poco de color. Añadir el vinagre y un poco de agua. Incorporar las cebollas y dejarlas cocer durante 30 minutos teniendo cuidado que el líquido no evapore demasiado rápido. Corregir de agua si vemos que se está evaporando y secando haciendo que se queme el azúcar.
Pelar y cortar en trozos medianos las patatas. Hervirlas en agua con sal y el diente de ajo hasta que estén cocidas. Pasarlas por la batidora y el pasapurés con un poco del agua de cocción hasta obtener una crema; corregir de sal si es necessario.
Limpiar las gambas, quitarles la piel y el intestino con ayuda de un cuchillo pequeño y afilado.
Calentar una sartén antiadherente, pincelar las gambas con aceite de oliva y asarlas a fuego vivo durante 3 o 4 minutos. Disponer un lecho de crema de patatas en cada plato, las gambas y las cebollitas glaseadas. Servir caliente.
Filete de dorada en salsa verde
Esta dorada es una maravilla!! Es super fácil y super rápida, de esas que se pueden hacer durante la semana (de hecho fue la cena de ayer) sin tener que estar horas y horas en la cocina, me clavaron un poco por el bichito pero es que soy superfan del pescadito y no me gusta mucho la carne y encima durante el día no como casi nada así que normalmente me doy el homenaje durante la cena ;]
Què le vamos a hacer… a la que le gusta comer, le gusta comer. Mi amigo Camacho lo sabe que soy una agarrá para muuuuchas cosas, que le he hecho pasar una fatiga tremenda muchas veces (je) pero para la comida jamás ^__^
Ingredientes:
4 filetes de dorada
12-15 gambas
2 patatas nuevas grandes
1 puerro grande
150 gr de espárragos verdes
2 vasos de caldo (puede ser de cubito)
Cebollino
Aceite de oliva
Sal
Preparación:
Pelar las patatas, lavarlas y cortarlas en rodajas muy muy finas. Disponerlas en la bandeja del horno con papel de horno o albal con un poco de aceite de oliva formando un lecho sobre el que pondremos los filetes de dorada limpios y salados por ambos lados. Entre la patata y el filete poner también, al gusto, un poco de cebollino cortado fino fino. Regar con un hilo de aceite.
Cortar unas rodajas de puerro y decorar con ellas los filetes.
Limpiar las gambas y privarlas de la cabeza.
Calentar el horno a 180º y hornear durante 20 min. Incorporar a la bandeja las colas de gamba a los 10 minutos de cocción.
Para la salsa verde: filetear el puerro restante y saltearlo con un poco de aceite. Cortar espárragos en trocitos y añadir; sofreir durante unos minutos. Añadir el caldo y dejar cocer hasta que las verduras estén tiernas y se haya evaporado casi todo el caldo. Rectificar de sal.
Triturar con la batidora las verduras pero dejándolas un poco enteras.
Servir el pescado sobre el lecho de patatas con las gambas y la salsita.
A mi gato le ha encantado… miau!
Rollitos de rape en salsa de almejas
Y aquí estamos otra vez… hoy toca rape! A mí la verdad es que no me apasiona pero hay que cambiar de vez en cuando porque me he aficionado mucho a la lubina y a las gambas pero es que ya me sale por las orejas
Esta receta la he sacado de un programa del canal “Gambero Rosso”, especializado en cocina; es de un chef joven que me gusta mucho porque siempre presenta platos originales y rápidos, claro! en casa se echa siempre un poco más de tiempo que en la tele donde se lo dan ya todo preparado!!
Como siempre espero que os guste!
Ingredientes:
600 gr de rape
12 lonchas finas de jamón serrano
12 hojas grandes de col
1 kg de almejas
1 vasito de vino blanco seco
Ajo, perejil, sal y aceite de oliva
Preparación:
Poner en remojo las almejas en agua fría almenos durante media hora cambiando el agua con frecuencia para que pierdan la arena.
Pasamos por agua hirviendo las hojas de col durante unos minutos hasta que estén suficientemente blandas como para trabajar con ellas.
Cortamos el rape en filetitos estrechos y largos y los disponemos en cuatro filas que salaremos y enrollaremos en jamón serrano creando 4 paquetitos alargados. A su vez estos cuatro los enrollaremos en las horas de col.
Disponer los paquetitos en una bandeja de horno con papel de horno o albal y cocer en el horno caliente (180º) durante 20 minutos.
Mientras tanto abrir las almejas en una sartén con aceite de oliva y un diente de ajo.
Una vez abiertas apartarlas y quitarles la concha. Pasar el líquido de cocción por un colador de malla fina para eliminar posibles restos de arena.
Poner el líquido en una sartén y saltear las almejas regándolas con el vino blanco. Dejar evaporar y añadir abundante perejil picado.
Sacar los rollitos de rape del horno; cortarlos en trozos de 3-4 cm y servirlos junto con la salsa de almejas
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