Y una vez más las vacaciones de verano se nos acabaron… uff, qué poco duran, qué difícil es volver a arrancar, qué bien que se está sin teléfonos, sin prisas, sin despertadores… y todas esas cosas que se dicen al volver de vacaciones. Y es que son verdad!!, verdad como la vida misma. Sigue Leyendo…
Ala, aquí estoy de nuevo… después de haber sobrevivido este fin de semana :) Tengo unas amigas que están como una cabra, rondamos los 40 pero no hay quien nos pare :P
Mi amiga y madrina de boda (la morenita de las fotos) ha tenido el gran placer de organizar una despedida de soltera de esas que te quitan el sentío: salto en paracaídas, spa y masajes y cena con los maríos. Por supuesto no podía faltar el modelito conejita rosa que me ha obligado a llevar durante toda la tarde :)
Bueno, dejando a un lado las idas de perol de mujeres ancianas ;) últimamente intento estar muy light: 1. porque he descubierto que a mí el calor del verano me sienta fatá, fatá, fatá y 2. porque no es plan de coger 5 kg antes de la boda. Así que ejercicio (cuando la astenia privameral y el calor lo permiten) y comiditas ligeras.
A mí el pescado me encanta, creo que muuuuucho más que la carne, pero lo que más me gusta del mundo mundial son las verduras, ñam! El lenguado hacía siglos que no lo compraba. En mi casa cuando comíamos lenguado era siempre una fiesta. Mi madre lo hacía a la plancha que creo que es lo que mejor le va pero esta vez tenía ganas de algo “diferente” y lo pongo entre comillas porque no he descubierto las Américas con esta receta pero no sé yo el pescado siempre lo hago igual: al horno, a la sal, en sopita o cuando me vuelvo loca frito.
Esta receta es genial para el verano porque no tenemos que encender el horno, se hace en un plis plas y el lenguado sale super jugosito y rico. A ver quien se lanza??? (y nunca mejor dicho ;)
Ingredientes para 4 personas:
4 lenguaditos
200 gr de tomatitos
Aceitunas negras con o sin hueso
Aceite de oliva
Sal, pimienta
Vino blanco
Hojas de albahaca
Preparación:
1 Como en cualquier receta sencilla, la “dificultad” de esta receta está en la elección de los ingredientes. Han de ser de calidad el lenguado, los tomates y las aceitunas.
2 Lavar, secar y cortar en dos o cuatro los tomatitos. En una sartén grande poner los tomatitos con un poco de aceite y dejar que se doren poco a poco.
3 Añadir los lenguados y las aceitunas. Dejar dorar el pescado por un lado. Salpimentar y dar la vuelta.
4 Salpimentar el otro lado y añadir medio vasito de vino blanco. Dejar evaporar.
5 Mover delicadamente la sartén de vez en cuando para evitar que el lenguado se pegue.
6 Cuando esté listo por ambos lados servir con los tomatitos, las aceitunas y la albahaca cortada con las manos!!! (no usar un cuchillo porque se oxida y se pone nera y muy fea :)
Descárgate la receta en PDF:
Lenguado en la sartén con tomatitos y aceitunas
La vida pasa: pasa el frío, pasa el invierno, pasan los días grises y dan paso a la luz y el calorcito de la primavera. Es genial!
Y con la primavera además del sol, de los días más largos y de las ganas de salir y estar al aire libre llegan también la Semana Santa y las nuevas recetas de G2Kitchen :) Lo digo siempre, que me encantaría que toda la revista estuviera en español… o al menos en inglés pero como por el momento no puede ser yo os pongo al menos mis receticas que para esta semana vienen que ni pintadas (mamá, tú ya lo podrás leer entero ;)
De todos modos, id a echar un vistazo al número nuevo porque merece la pena, ha salido precioso!! Y si estáis interesados en la traducción de alguna de las recetas no tenéis más que pedir por esa boquita que las publicaré con gusto.
Bueno, pero pasemos a lo nuestro, a esas recetillas tradicionales que teletrasportan a la infancia: a los roscos de mi abuela, a los pestiños de Torrenueva, a las torrijas de mi madre y al bacalao… puaj, que odiaba quando era chica y que ahora preparando esta receta para la revista he descubierto que me gusta mogollón… lo que son las cosas :P
Espero que las difrutéis como yo he disfrutado preparando este mini-especial Semana Santa!
Ingredientes:
200 ml de aceite de oliva
200 ml de vino blanco
200 ml de anís o aguardiente
1 vaso de 200 ml de azúcar
1 cucharada de semillas de anís
1 huevo
400 gr de harina
La cáscara de 1 limón
250 gr de miel
Aceite para freír
Preparación:
1 Freír la cáscara de limón en el aceite. Retirar y dejar enfriar el aceite.
2 Mezclar el aceite frío, el vino, el aguardiente o anís, las semillas de anís machacadas (en caso de utilizar el aguardiente), el azúcar y el huevo. Empezar a añadir harina hasta que obtengamos una masa que no se pegue a los dedos. Necesitaremos unos 400 gr de harina pero puede variar dependiendo de la humedad del ambiente, el tipo de harina, etc.
3 Formar con la masa pequeñas bolitas que luego extenderemos con el rodillo para darles forma rectangular. Con los dedos mojados en agua unir dos de los extremos opuestos obteniendo la típica forma de los pestiños
4 En una cacerola desleír la miel con un par de cucharadas de agua a fuego lento.
5 Freír los pestiños en abundante aceite caliente a 180º. Dejar escurrir en papel de cocina y pasarlos por la miel para que se cubran por todos lados.
6 Servir fríos con un poco de canela en polvo. Se conservan durante 5-6 días.
Ingredientes para unos 30 roscos:
1 huevo
2 cucharadas de aceite
Un trozo de cáscara de naranja o limón
2 cucharadas de leche
3 cucharadas de azúcar
½ cucharadita de levadura en polvo
Harina
Preparación:
1 Freír la cáscara de limón o naranja en el aceite. Retirar y dejar enfriar el aceite.
2 Batir el huevo. Añadir el azúcar, la leche y el aceite frío.
3 Empezar a añadir harina, con la levadura, hasta que obtengamos una masa consistente, lisa y maleable.
4 Con los dedos untados en aceite formar los roscos, ni muy grandes ni muy pequeños. Freís en abundante aceite caliente a 170- 180º hasta que estén bien dorados por fuera. Os aconsejo hacer siempre una prueba con uno o dos roscos para ver cuánto tardan en freir para que se queden dorados y hechos por dentro.
5 Servir fríos. Se conservan en una caja de lata durante algunos días.

Ingredientes:
Pan “sentao” (o del día anterior)
Leche
Aceite para freír
Azúcar
Canela en polvo
Preparación:
1 Cortar el pan en rodajas de un 1,5 cm. Mojarlas en la leche y eliminar el exceso. Tienen que quedar mojadas pero sin que lleguen a ponerse blandas.
2 Freír las rodajas en abundante aceite caliente a 180º hasta que estén doradas por los dos lados.
3 Dejarlas escurrir en papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
4 Mezclar azúcar y canela en polvo como más os guste y rebozar las rodajas de pan fritas.
5 Servir aún calientes o frías. Se conservan bien tapadas durante un par de días.
Ingredientes:
8 filetitos de bacalao
300 ml de aceite de oliva
4-5 dientes de ajo
1 guindilla fresca
Preparación:
1 Desalar el bacalao: lavar los trozos debajo del grifo del agua para eliminar el exceso de sal. Poner el bacalao en un cuenco y cubrirlo completamente con agua fresca. Dejar reposar en el frigo durante 36 horas cambiando el agua 3-4 veces.
2 Una vez que el bacalao esté listo: pelar los dientes de ajo y cortarlos en rodajitas. Cortar también en rodajitas la guindilla.
3 En una sartén con el fondo grueso poner el aceite, el ajo y la guindilla. Sofreír con la lumbre muy baja para evitar que el ajo y la guindilla se doren demasiado. Retirar el ajo y la guindilla y dejar enfriar un poco el aceite en la sartén. Escurrir el bacalao y secarlo con papel de cocina.
4 Con la lumbre baja poner el bacalao con la piel hacia arriba. Empezar a agitar la sartén con movimientos circulares.
5 Agitando la sartén la gelatina que deja el bacalao y el aceite se unirán para formar la típica salsa pil pil. Con el fuego bajo esta operación durará unos 20 minutos. A mí este video del cocinero fiel me ayudó un montón :)
6 Servir el bacalao caliente con la salsa, el ajo y la guindilla.
Descárgate las recetas en PDF:
Especial Semana Santa





