Segundos

La pastela moruna

Pastela moruna

Lo que son las cosas, ayer mismo estaba viendo en la tele un mini especial de los inventos que han cambiado nuestras vidas en el último siglo… lavadora, fregona, televisión, ordenadores, móbiles, internet… qué sería de nosotros sin estas cosas hoy en día. Bueno, la lavadora ya existía cuando nací yo :P pero yo siempre pienso a mi abuelo que nació a principios de siglo y vivió de primera mano todos estos cambios. Ahora pienso a los niños que han nacido en los últimos años y que no saben qué es la vida sin el euro, un móbil o el ratón!! incomprensible, no??

Bueno todo este rollo de persona que se está haciendo mayor :P para deciros que para mí internet es el invento del siglo. Ni qué decir tiene que el vivir en otro país y poder comunicarme con mi familia y con mis amigos sin tener que pagar millonadas en teléfono y saber simplemente qué están bien o lo que están haciendo porque han cambiado “su estado” en gmail, twitter o FB… bueno, la verdad es que no tiene precio.

Yo no soy muy amiga de FB, sí entro para poner cosas que me parecen importantes pero cuando lo hago pierdo muchísimo tiempo mirando por allí y por allá y decidí que no lo usaría más (sólo lo abro cuando me llegan los avisos por e-mail). Lo que sí le agradezco muchísimo es haber podido recuperar el contacto con personas de las que nada sabía desde hacía siglos y que fueron muy imporantes para mí durante mi infancia y adolescencia.

Es el caso de mi amiga Carmen con la que he coincidido hace poco tiempo y que me pidió esta receta (a la que dedico) que a mí se me había pasado publicar. Es una de mis recetas favoritas, una reliquia granadina que me enseñó mi madre :) Ya véis los tiempos que van hacia delante y nosotros que intentamos recuperar el pasado a través de antiguas amistades y recetas de toda la vida. No me digáis que no mola!

Pastela moruna

Ingredientes:
1 pollo en trozos
1/2 kg de cebollas
4 tomates grandes
2 pimientos verdes
200 ml de vino blanco
Condiento moruno (es. Ras el hanout, en Granada es fácil de encontrar)
Laurel, sal
Almendras tostadas en un poco de aceite, aceitunas sin hueso, orejones, ciruelas pasas y 1 huevo cocido
2 rollos de hojaldre fresco
Canela y azúcar glas
1 huevo

Preparación:
1 Se sofríe el pollo, se le añade la cebolla picada, el tomate y el pimiento picados, laurel, vino, las especias y la sal. Se deja cocer a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que esté en su punto.
2 Aparte se preparan las almendras, un buen puñaito, el huevo duro, las pasas, ciruelas y orejones. Se corta todo ni muy pequeñito ni muy grande y la cantidad se ajusta al gusto de cada cual. Yo por ejemplo le pongo solo las ciruelas para que no destaque demasiado el sabor dulzón.
3 Se mezclan con el pollo un poco antes de acabar la cocción.

Hasta aquí la preparación del pollo moruno que se puede servir así sin más adornado con lechuga, 1/2 huevo duro por cabeza, almendras y aceitunas sin hueso.

Si queremos hacer la pastela:
1 Deshuesar y picar la carne del pollo, quitar pieles y ternillas y picarlo todo con todos sus ingredientes mezclados.
2 Extender una lámina de hojaldre, el relleno encima (esperar a que esté frío) y la segunda por encima (todo esto encima de una bandeja de horno forrada con papel de horno)
3 Pegar los bordes con un poco de agua o huevo batido y rizarlos para que no se nos escape el relleno durante la cocción.
4 Pintar toda la superficie con el huevo batido y espolvorear con un poco de azúcar y canela en polvo mezclados. Yo siempre dejo un poco de hojaldre para hacer alguna decoración fácil en la superficie.
5 Meter en el horno a unos 190º-200º durante unos 20-30 minutos o hasta que esté dorada. Si vemos que se está dorando demasiado pronto podemos ponerle un poco de papel de aluminio en la superficie o bajar la temperatura a 180º hasta que se termine.

Descárgate la receta en PDF:
Pastela moruna

Una tapilla de rabo de toro

Tapilla de rabo de toro

Como tengo la cabeza que tengo no recuerdo bien cuándo fue la primera vez que comí rabo de toro. Lo que sí tengo claro es que es una de esas cosas que de pequeña me daban repelús… ojú, si es que sólo de pensar en que te estás comiendo un rabo… un rabo!!! Bueno, hay cosas peores :P

Ya lo he dicho muchas veces que además de las primeras canas, las arrugas y la fuerza de gravedad que está empezando a hacer estragos la edad me ha regalado un paladar muy finolis y no digo finolis porque me alimente de foie, ostras y otras delicatesem sino porque me está abriendo un mundo de sabores, texturas, colores y emociones culinarias que ni en mi mejores años mozos habría podido imaginar.

Ahora no me da miedo probar las cosas, es más, voy a la busca y captura de todo aquello que sé que no me gustaba antes no vaya a ser que me guste ahora :P Con el rabo de toro me lancé las pasadas navidades durante nuestro viajito a Córdoba porque quien puede ir a Córdoba y no comer salmorejo, berenjenas fritas con miel o rabo de toro!!?? Entre tantas otras cosas claro está :)

Pues como iba diciendo que con el rabo de toro ha sido amor a primera vista o mejor dicho al primer mordisco. Y tanto que he enamorado que lo he incluido en el curso de tapas que estoy organizando aquí en Milán para el mes que viene.

En estos últimos días de fresquito, antes de que le de al calor por llegar y se me quiten las ganas de hornos y asadicos, aprovecho para hacer comidas sustanciosas como esta maravilla que está para chuparse los dedos :P

Ingredientes para 4 personas:
1 rabo de toro cortado en trozos
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
1 pizca de pimentón
2 zanahorias
1 latita de tomate triturado
Laurel y pimienta negra en grano
200 ml de vino blanco
1 cucharada colma de harina
Aceite de oliva y sal

Preparación:
1 En una sartén dorar el rabo de toro con un poco de aceite. Salar y retirar.
2 En la misma sartén poner un poco de aceite y sofreir el ajo con la cebolla cortada a gajos y las zanahorias peladas, lavadas y cortadas en cuadraditos o si las preferimos más grandes a rodajas.
3 Poner el rabo de toro en la olla exprés con las verduras, el pimentón, el tomate triturado, el laurel y algunos granos de pimienta. Rectificar de sal.
4 Incorporar la harina, el vino y terminar de cubrir con agua. Cerrar y cocer a fuego lento durante 1 hora desde la salida del vapor.
5 El mismo procedimiento se puede realizar con una olla tradicional teniendo en cuenta que el tiempo de cocción será mucho mayor, al menos el doble. Si lo hacemos de este modo tendremos que controlar la cocción de vez en cuando removiendo con cuidado para que no se nos pegue en el fondo. La carne estará lista cuando se despegue del hueso fácilmente.

Descárgate la receta en PDF:
Rabo de toro

Calamares rellenos con Jovanotti

Calamares rellenos a la siciliana

Llevo varios días jorobá con el estómago… y os juro que no han sido los calamares!! :P Llevaban un par de semanas en el congelador y me daba pereza sacarlos porque no sabía que hacer con ellos. Bueno damos una vuelta por internet y ya está, no?? algo saldrá :)

Y así fué. Encontramos una receta de calamares rellenos a la siciliana que no tenían que estar nada mal. Uhmmm, me está entrando hasta hambrecilla :P

A ver calamares, los tengo!, pan rallado, no pero tengo pan de molde, piñones, no pero tengo pistachos… el resto es fácil: unas alcaparrillas, alguna anchoa, aprovechamos y le echamos también unas gambillas y unos tomatillos que si no los tengo que tirar y aquí señores se aprovecha todo!! ;)

El resultado ha sido espectacular, más fácil imposible, rápido lo justo para no tener que encadenarse en la cocina en mi único día libre y bueno hasta decir basta :)

Todo aderezado de una estupenda canción de Jovanotti (os acordáis del Ombelico del mondo??) que a quien le guste le aconsejo que se pille su disco Safari que no tiene desperdicio… en italiano claro!!! :)

Ingredientes para dos personas:

2 calamares de buen tamaño
2 rebanadas de pan de molde
1 puñadito de alcaparras
2 cucharadas de pistachos pelados (mejor si no son salados)
2 anchoas en aceite
6-8 gambas
2 cucharadas de pasas
1 cucharada de jerez
1 diente de ajo
Unos 10 tomatitos
Vino blanco
Sal, pimienta y aceite de oliva

Preparación:
1. En un cuenco poner en remojo las uvas pasas con el jerez y un poquito de agua.

2. Limpiar los calamares debajo del chorro del agua fría; eliminar la piel. Separar las patas y cortarlas en trocitos eliminando la cabeza y todo el aparato digestivo.

3. Quitar la corteza al pan de molde.

4. Cortar en trocitos las alcaparras, los pistachos, las anchoas y las gambas peladas.

5. En una sartén poner a calentar un par de cucharadas de aceite de oliva y sofreir durante un minuto el diente de ajo un poco aplastado para que deje salir su aroma.

6. Retirarlo y añadir a la sartén las patas de calamar, las anchoas, los pistachos, las alcaparras y el pan. Saltear hasta que esté todo bien doradito con cuidado de no dorarlo demasiado. Añadir las pasas escurridas y cortadas en trocitos y las gambas. Cocer durante un minuto más. No importa si las gambas están un poco crudas porque luego irá todo al horno.

7. Rellenar los calamares con esta mezcla y cerrarlos con ayuda de un palillo de dientes.

8. Ponerlos en una bandeja de horno, salpimentar, colocar los tomatitos lavados alrededor y un poco de relleno si es que nos ha sobrado.
9. Hornear en el horno caliente a 180 grados durante 30 minutos. A mitad de la cocción dar la vuelta a los calamares y regarlos con un poquito de vino blanco.

10. Servir caliente acompañado de arroz blanco o una ensalada.

Descárgate la receta en PDF:
Calamares rellenos a la siciliana (más o menos ;)

Bruscitt y la tradición lombarda

Bruscitt con puré de patatas

Bueno, bueno, no todo es tradición española… o andaluza… o incluso granadina…

Lo bonito de vivir en un país extranjero es que se aprenden cositas nuevas. Y si se trata de Italia y de una loca de la cocina pues vaya, que ni pintao :P

Este es un plato super tradicional de la zona en la que vivo… no solo de Lombardía, ni siquiera de Milán sino de un pueblecito cerca de donde vivo que se llama Busto Arsizio. Como todos o muchos de los platos tradicionales los Bruscitt nacen de la necesidad de sacar comida de donde no la hay… o donde no la había porque hoy estamos inundados de todo lo que queramos y aún más (yo es que si no me pongo polémica al menos una vez al día no me quedo a gusto).

Por esta razón la receta que os pongo es así pero no es así… y esto qué quiere decir?? pues que yo he usado la carne picada pero en realidad la receta original se hacía con la carne que sobraba de los cortes más “exclusivos” que eran los que se comían los ricos… los trozos más humildes o la carne que quedaba pegada al hueso después de haber cortado las partes buenas de las piezas se picaban fino fino fino y se usaban para hacer esta receta.

Por eso los tiempos de cocción de la receta original eran muuuuuucho más largos; con la carne picada la historia es mucho más rápida. Ya se sabe que en estos tiempos que corren se tiende a hacernos la vida más fácil… aún a costa de perder las tradiciones… ay, qué suerte que tenemos!! ;)

Bueno, dejando las polémicas a parte, este es un plato muy fácil, incluso para los que no tienen mucha mano con la cocina, rico, porque bueno está un rato y que se puede preparar de un día para otro… que eso siempre se agradece :)

Normalmente se come con polenta pero como teníamos muchas ganas de puré pues lo he hecho con puré… eso sí casero casero y con fundamento :P

Y cambiando totalmente de tema. Como ya sabéis la semana pasada era la última semana de jornada completa y este finde tenía aquí a mi amiguito :D Ayer estábamos reventados (ya no está el cuerpo para muchos meneos) pero ha merecido la pena: un fin de semana enogastronómico maravilloso… no podía ser de otra forma, que hay que volver a repetir, verdad??? (gati ya te está esperando :P)

Fotografiando Torino

A parte del buen comer nos une otra grande pasión: la fotografía… y es lo que tienen los días lluviosos que a uno le da por hacer experimentos… y es que si el diablo no tiene nada que hacer… ;)

Camo & Ali

A quien se le diga que el día después teníamos agujetas de tanto saltar…

Volamos

Bueno nos lo hemos pasado como los enanos!!!

I LOVE UUUUUUUUU

Ingredientes:
500 gr de carne picada
1/2 cebolla hermosa
50 gr de bacon en tiras
1 vaso de vino tinto
1 diente de ajo
Semillas de hinojo (yo le he puesto de anís que era lo que tenía en casa)
50 gr de mantequilla
Aceite de oliva y sal

Ingredientes para el puré:
4 patatas grandes para cocer
1 y 1/2 litro de caldo de verduras
1 nuez de mantequilla
Un chorreoncito de leche
Sal y pimienta

Preparación:
En una sartén grande poner a pochar la cebolla picada. Cuando esté trasparante añadir el bacon y dejar sofreír un par de minutos; incorporar la carne y dejar que se dore. Salar.
Incorporar la mantequilla, remover bien hasta que esté derretida y bien amalgamada. Envolver las semillas de hinojo y el diente de ajo pelado en una gasa; hacer un paquetito y cerrar bien.
Añadir el vino y el paquetito de gasa con el ajo y las semillas, remover y dejar cocer a fuego lento unos 30-45 minutos.
Para preparar el puré pelar, lavar y cortar en cuadrados las patatas.
Cocerlas en el caldo con sal hasta que estén tiernas. Escurrirlas apartando el caldo.
Pasar las patatas por el pasapurés e incorporar la mantequilla, un chorreoncito de leche y bastante agua de cocción hasta que coja la consistencia que más os guste.
Rectificar de sal y añadir pimienta al gusto. También está buenísimo con un poquito de nuez moscada rallada.
Servir los bruscitt calientes acompañados del puré.

Descárgate la receta en PDF:
Bruscitt y puré de patatas

Y ya que estamos :P aprovecho para hablaros de un evento que Ana de Delicias y Tentaciones ha organizado para este año. Seguramente no os estoy contando nada nuevo porque es algo que muchísimos de vosotros sabéis porque este año participamos 148 blogs!!! ahí va!

Pues nada, Ana nos pide que demos alguna pista de lo que nos gustaría recibir pero…. si es que no lo sé!!! teniendo en cuenta que cualquier regalito gastronómico a mí ya me hace una ilusión de la muerte… lo único que se me ocurre es que me gustan mucho los productos típicos pero vaya que cualquier cosa será una sorpresa.

Amigo Invisible Gastronómico

Y lo último, lo último ya lo último… esta no os la perdáis!!

Julie & Julia

Yo es que me he partido de la risa ;)

Pollo a la granaína para el HEMC #38

Pollo a la granaína

Uy, uy, uy, pero qué feo está una granaína expatriá, que vive en espaguetilandia y que se olvida de sus raíces… :P que noooooOOOOoooo!!! que yo no me he olvidao de ná pero es que cuando uno llega aquí y ve el percal y todo le parece bueno y rico y tentador… y si encima una tiene un novio italiano… pues qué quereis que sea mi cocina??? pues italiana!

Pero de vez en cuando me sale la vena andaluza y entonces me pongo a buscar alguna recetilla de esas que hacen que a una se le caiga la babilla :P Una receta típica granaína… o andaluza, vaya con un toquecillo de cocina árabe… ñam, ñam, ñam.

Si os digo la verdad el pollo así como os lo presento (del libro Recetas de cocina granadina de la Diputación de Granada – una receta de Elena García) es la primera vez que lo como/preparo pero se reconoce fácilmente el origen por los ingredientes y el modo de cocinarlo: el ajillo, las almendras, el huevo, y la salsilla trabá un plato de la tierra, vaya!, de MI tierra!

Y ya que estamos con el tema… anda que no me gustaría a mí hacer un librico de cocina granadina, nada nuevo sino una recopilación de recetas que representen el sabor de mi ciudad, de mis raíces!! Quien sabe, ahora que quizás tenga un poco más de tiempo (???) porque lo sabéis que mañana es el último día a jornada completa??? jarl!!! estoy muy pesadita con el tema, ya lo sé, pero es que estoy emocioná, me entendéis, verdad??? ;)

Y además estoy super contenta porque este finde viene mi muy-mejor-amigo a verme y es que estoy que no me lo puedo creer!!! Tendremos que hacer sitio en el estómago porque nos vamos a dar una pishá de comer… italiano, claro ;)

Pollo a la granaína

Ingredientes para 2-3 personas:
600 gr de pollo en trozos o de muslos de pollo (como tenía yo en el frigo)
1 diente de ajo
1 cebolla
1/2 vaso de vino blanco
1/2 l de caldo de carne o verduras
1 hoja de laurel
1 buen puñado de perejil fresco
Unas hebras de azafrán
1 huevo
50 gr de almendras peladas y crudas
2 dientes de ajo (opcional – yo no se lo he puesto porque no puedo con el ajo)
Sal, pimienta y aceite de oliva

Preparación:
En una sartén poner a calentar 2-3 cucharadas de aceite con un diente de ajo pelado y un poco aplastado para que salga el juguillo.
Añadir el pollo limpio y dejar que se dore durante unos minutos. Salpimientar.
Cuando el pollo esté dorado retirarlo y añadir a la sartén la cebolla pelada y cortada en rodajas no muy grandes. Dejar que se poche bien.
Incorporar de nuevo el pollo  y bañar con el vino blanco; dejar evaporar.
Añadir el caldo, remover bien, rectificar de sal y añadir el laurel, el azafrán y el perejil picado fino; dejar cocer a fuego lento durante 1/2 hora.
Cocer el huevo en agua hirviendo hasta que esté duro (unos 10 minutos desde que empieza a hervir el agua).
En un mortero majar los dientes de ajo pelados, las almendras y la yema del huevo. Echarle un poco de caldo caliente para desleirlo bien y añadirlo al guiso.
Dejar cocer durante otros 15 minutos y listo para comer!

Update del 10.11.09

Con esta receta participo al HEMC #38 y olé :P

hemc

Descárgate la receta en PDF:
Pollo a la granaína

Se acabó lo que se daba – Postales

Relax total

5.000 km, 1.000 fotografías, 50 baños en el mar, montones de siestas, tapas y cañas después… aquí estamos de nuevo amigos :)

Y como todos los años cuando empiezan las vacaciones te parece un periodo tan bonito que cómo puede terminar??!! Pero en realidad termina y hay que volver a la rutina, a los despertadores, al “corre que es tarde”, a no tener tiempo ni para mirarse al espejo… uff, qué vida!! Menos mal que uno entra en la espiral de la rutina más rápido de lo que le costó salir y en un abrir y cerrar de ojos lo que parece una montaña difícil de escalar el primer día se vuelve un juego de niños… y es que el hombre es un animal de costumbres…

Todo empezó en un lugar de la Mancha… uhmm digo… en un lugar del cálido sur de España llamado Vejer de la Frontera :) Un lugar que recomiendo a todo el mundo que vaya a visitar porque es una pasada. Bueno, es una pasada si te gustan los pueblecitos blancos andaluces, el pecaíto, la buena vida, la tranquillidad y las verbenas (fantásticas las niñitas bailando flamenco en la fiesta del pueblo)

Vejer de la Frontera

Vejer es preciosa, la gente es amable y eso sí está tó cuesta arriba ;)

Vejer de la Frontera

Las recomendaciones del lugar son:

La Casa del Califa – un hotelito en la misma plaza principal, de inspiración árabe; no podía ser de otra forma ya que respeta el estilo del resto del pueblo. Habitaciones más o menos pequeñas (yo aconsejo la más pequeñita que es preciosa y la que véis en la foto) con una gran terraza desde la que tomar el sol durante el día, contemplar el pueblo al atardecer o tomarse un aperitivo antes de la cena. El hotel cuenta también con un restaurante que promete un montón (la chef es de Marrakesch y tienen platos de cous cous, tagines, tabule, etc auténticos!) pero que no pudimos comprobar porque los tres días que estuvimos allí estaba hasta la bandera.

Hotel La Casa del Califa
Plaza de España, 16
Vejer de la Frontera (Cádiz)
11150, España
+34 956 447 730

La Casa del Califa

Restaurante Trafalgar – Un restaurante con terraza en la misma plaza principal de Vejer. Llegamos allí de pura casualidad y la verdad es que se come de maravilla. Una cocina que combina tradición e innovación, señalada por la guía roja Michelin con unos precios, a mi parecer, super honestos.

Restaurante Trafalgar
Pl. de España 31
11150 Vejer de la Frontera
Tel. 956 447 638

Mesón La Judería – un descubrimiento de los que hacen historia :) Poniendo la oreja en la recepción del hotel cuando una pareja le preguntaba a la chica dónde podían ir a comer, descubrimos este restaurante en la parte alta de Vejer en la que si hace calorcico (como hace en pleno agosto) merece la pena cenar fuera. La terraza, con pocas mesas, es un despliegue de luz y color, es decir, la luz y el color de las miles de terracitas que se alcanzan a ver desde allí… vaya, un lujo de vistas! A parte de eso, se come super bien: unas almejas como no las había comido nunca (la receta tendré que intentar reproducirla…) y un pescadito al horno con una salsa de azafrán que quita el sentío.

Mesón La Judería
Judería, 5
Tel. 629 760 802

Pues nada lo dicho, que vivir o pasar por allí cerca y no ir a ver Vejer es pecado mortal ;)

Los alrededores tampoco se quedan mancos. Tanto si queréis hacer turismo, como si queréis daros un baño en las estupendas playas de Barbate, Bolonia, Los Caños, como si os va el rollo surf de Tarifa, como si queréis ir a ver las ballenas y los delfines (siempre que no os pase como a nosotros que 5 minutos antes de partir cancelan la salida por exceso de viento), como si queréis ver unas ruinas romanas… bueno, aquí hay para todos y para todos los gustos :)

Playa Bolonia y las ruinas de Baelo Claudia

Un poco más hacia el interior encontramos Medina Sidonia. Un pueblecito que merece la pena visitar… quizás no en agosto debajo de un sol justiciero… Yo quiero vivir en un lugar donde la gente puede deja abierta la puerta de casa!!!

Medina Sidonia

Visita obligada era también Jerez de la Frontera, con el mismo pequeño problema de los 45 grados a la sombra pero qué le vamos a hacer, las vacaciones las tenemos que hacer en agosto…

Jerez de la Frontera

Aquí también tengo que aconsejar una tasquilla en la que comimos super bien y en la que nos bebimos un oloroso aunque si ni yo ni el italiano somos mucho de finos… pero qué vas a hacer?? vas a ir a Jerez y no lo vas a probar?? noooooo, hay que probarlo con un gazpachico y un poquico de atún en:

Bar Juanito
Pescadería Vieja 8-10
Tapas y raciones para chuparse los dedos

Y finalmente llegamos a Torrenueva y aquí entran en juego todos los recuerdos de la infancia y aquellos de cuando ya no era tan niña

Torre

Creo que Torrenueva es uno de los lugares que más me gustan de esta tierra. En cuanto llego allí me siento como en casa y en seguida recobro viejas costumbres… una sensación que por un lado me encanta y por otro lado me pone un poco triste por los tiempos pasados y los años que pasan sin tregua.

Pero allí, en mi reino, aprovechamos para cocinar después de tantos días de tapeo fuera de casa :)

La cocina de Torre

El primer día me levanto y me voy al mercado. Con la emoción de encontrarme en el mercado de Torre, delante de un pescado que hacía pocas horas, pobrecito, estaba nadando en el mar y con la idea de hacer una comilona con los amigos me llevo hasta el mostrador :P
Sardinas, boquerones, gambitas, rape, pez espada, almejas y mejillones… un festín!

Los cocinicas cocinando

Y hablando con mi madre de los platos que me vienen de vez en cuando a la memoria me ha dado la receta de los boquerones en escabeche. Me parece que hace diez mil millones de años que no los comía y me ha dado un placer que ni los mejores restaurantes en los que hayamos podido estar…. esta es mi receta para LA RECETA DEL VERANO :) (claro, yo no entro en el concurso ;)

Los boquerones en escabeche de mi madre

La receta es un poco a ojo, ya sabéis cómo son las recetas que las madres pasan a las hijas ;)

Ingredientes:
Boquerones (super frescos)
Harina para freír
Sal
1 cebolla
1 hoja de laurel
1 chorreoncito de vino (esto se lo he puesto por consejo del italiano)
1 vaso de agua
1/2 vaso de vinagre

Preparación::
Se limpian los boquerones. Esta es una tarea fácil pero más larga que un día sin pan, así que armaros de un poco de paciencia (tampoco tanta) y abrir los boquerones por el buche, extraer todo lo extraíble y separar la espina y la cabeza dejando los dos filetes unidos por un lado. Esto en cada casa se hace de forma diferente: hay quien prefiere separar los filetes o quien prefiere dejar el boquerón entero limpiando solo el buche, etc… yo lo he hecho como manda la tradición en mi casa :)
Una vez limpicos, se pasan por el chorro de agua fría y se escurren en papel de cocina, se enharinan y se fríen bien en abundante aceite de girasol (o quien lo prefiera de oliva) caliente. Se dejan escurrir en papel absorbente y se salan por ambos lados.
En una cacerola se ponen unas cuantas cucharadas del aceite de haber frito los boquerones y se fríe la cebolla cortada finica con la hoja de laurel. Se riega con el vino y se deja evaporar.
Se añade el agua y se deja cocer hasta que la cebolla esté blandica.
Por último se añade el vinagre y se deja cocer unos minutos.
Se ponen los boquerones en una fuente y se riegan con el escabeche. Se pueden comer recién hechos o se pueden dejar reposar. Duran un montón de tiempo porque, como ya sabréis, la técnica del escabeche es una antigua técnica de conservación de los alimentos de cuando no había frigos :P

Si a esto le pones unas sardinas a la plancha y unos cogollos con vinagre, sal y unos ajos fritos… te mueres!

Sardinas a la plancha y cogollos con ajos

Otros de los clásicos del verano en Torrenueva es el desayuno con churros pero no en el bar sino en casita. Se levanta uno (tempranico si no no pilla), se compra un par de raciones de churros (siempre una menos de las personas que tienen que comérselos porque si no explotas) y ala pa’ casa. Café con leche, periódico y platico en el centro con azúcar para mojar :) Cuando era pequeña había un puesto que en vez de hacer las clásicas ruedas gigantescas que luego cortan en trocicos hacía directamente ruegas tamaño individual y uno pedía las que se fuera a comer… 3-4 por cabeza… luego te las ponían en un junco y te ibas a tu casa con tu junco lleno de ruedecicas calentitas y olorosas… qué hambre!!

Churritos para desayunar

Después de 4 días en Torre el viaje está tocando a su fin. Diez mil millones de cosas que hemos visto y hecho en 11 días maravillosos. El tiempo de pararse para hacerle una foto a un gato, una abeja o una flor.

Muchos amigos

Se le queda a uno un poco el corazón partío cuando acaban las vacas…

Florecicas y demás

Antes de volver a Madrís a coger el avión una última parada para ver el Thyssen… o mejor dicho el Reina Sofía porque el listo del taxista (y que conste que no tengo nada contra ellos) nos llevó a éste último pensando que era el primero… pa’ haberno matao

El museo Reina Sofía

Por lo menos he podido ver el Guernica en vivo y en directo :)

El museo Reina Sofía

Ha sido un poco difícil resumir en unas cuantas fotos y pocas palabras (tampoco tan pocas) las vacaciones pero lo hemos intentado ;)
Desde aquí un beso muy grande (esto parece un poco el “puedo saludar” de la radio…) para mi hermano que he conseguido ver al menos unas horas, a mis amigos Camo y Enka que han venido a verme y a comerse un peaso de sopa de pescao (hacía falta estómago…) a Torre y a mis papis por la casa, el coche y la compañía que es siempre poca con tantos kilómetros de distancia.

Aunque el tono general de este post sea un poco melancólico vuelvo a casa contenta con el viaje y con un proyecto muy grande para el año que viene. Me daré sólo unos días para recuperarme y estar al 100% ;) y bueno en los momentos duros ;) siempre me queda el dicho de mi madre, que tiene más razón que un santo… si se acabó es porque hubo.

FELIZ VUELTA A CASA!!… y no os olvidéis del concurso ;)

Descárgate la receta en PDF:
Boquerones en escabeche

Rollitos de pollo rellenos

Rollitos de pollo rellenos

Ya estoy “jarta” de este calor… y no soy la única. El neo se ha mudado ya a su residencia de verano, es decir, a la ventana del cuarto de baño donde hace fresquito ;) quien pudiera hacer lo mismo!!

Con estos calores más veraniegos que otra cosa no vienen muchas ganas de cocinar, verdad?? al menos no de estar cerca de los fogones o con el horno encendido. Platos rápidos, frescos, ligeros y sobre todo que nos permitan alejarnos del calor infernal.

Por eso este plato es perfecto. Se echa todo en la olla y ala a correr, un par de meneillos de vez en cuando y en media hora estamos comiendo :)

Guisantes

Los guisantes son mi obsesión del 2009. Tengo que reconocer que eran al menos 10 años que no los comía frescos: el gustazo de desgranarlos y aún más de comerlos es… es… es… eso, un gustazo :P Nada que ver con los tristes guisantes en lata, con ese liquidillo que quién sabe lo que es, blandengues y sin sabor.

Un plato primaveril… si no fuera por estos 35 grados a la sombra.

Ingredientes para 2 personas:
2 filetes de pechuga de pollo de unos 100-150 gr
2 medios pimientos asados al horno (mejor si son de colores diferentes)
8 alcaparras
Guisantes frescos a discrección
200 ml de caldo de verduras o de pollo
Vino blanco, aceite, sal y guindilla.

Preparación:
Abrir las pechugas de pollo por la mitad, longitudinalmente, en forma de libro, aplanarlas un poco y salpimentar.
Disponer encima de cada filete un trozo de pimiento asado y mitad de las alcaparras lavadas, secadas y picadas. Envolver sobre sí mismos y atar con hilo de cocina para que no se abran durante la cocción.
Limpiar los guisantes.
En una sartén poner un poco de aceite y dorar la superficie de los rollitos. Añadir los guisantes y continuar la cocción durante 3 minutos; salpimientar y añadir un poco de guindilla.
Incorporar un poco de vino blanco y dejar evaporar. Añadir el caldo y cocer, removiendo de vez en cuando, hasta que los guisantes estén en su punto.
Durante los últimos minutos aumentar un poco la llama y reducir la salsa con cuidado de que no se nos queme.
Servir la carne cortada diagonalmente en lonchas gruesas con los guisantes como acompañamiento.

Descárgate la receta en PDF
Rollitos de pollo rellenos

Pastel relleno con manzanas al Marsala

Pastel relleno con manzanas al marsala

Os he dicho alguna vez lo que me gusta a mí el hojaldre?? bueno pues me gusta, me gusta mucho, es más me vuelve loca solo que añade un montón de calorias a los platos así que intento evitarlo… pero de vez en cuando… :P

Este pastel lo he rescatado del archivo; lo había hecho hace unas cuantas semanas para una recopilación sobre el Strudel (está en italiano pero yo os dejo el link para quien le pueda interesar). Con el hojaldre yo prefiero diez mil veces las recetas saladas a las dulces así que me decidí por este pastel relleno con trocitos de carne de cerdo y cebolleta acompañado de unas manzanas salteadas con un poco de marsala, azúcar y mantequilla. Creo que quedó muy bueno pero lo tengo que volver a hacer con la carne picadita, al estilo pan de carne de mi madre, porque se queda mucho más compacta y cuando lo cortas no se te sale todo por los lados… que luego para presentar pues queda feillo ;)

Un trocito de pastel, unas manzanitas, una ensalada verde… se puede preparar una osa más rica para el domingo?

Ingredientes:
6 filetes de cerdo, 4 cebolletas, 50 gr de bacon en trocitos, 1 rollo de hojaldre + otro para decorar, 50 ml de leche

Ingredientes para las manzanas:
50 gr de azúcar, 1 manzana, mantequilla, 100 ml de Marsala (o Jerez), aceite de oliva

Preparación:
Cortar la carne en trocitos. Pelar, lavar y picar las cebolletas.
En una sartén saltear las cebolletas con un poco de aceite; continuar la cocción hasta que estén transparentes. Añadir el bacon y saltear 3-4 minutos
Incorporar la carne; continuar la cocción hasta que la carne esté bien hecha. Rectificar de sal y dejar enfriar. Una vez fría eliminar el líquido que ha soltado durante la cocción.
Encender el horno a 200º.
Rellenar el hojaldre con la carne fría: oner la carne en el centro y formar un paquetito doblando los extremos hacia el centro (podéis ver el paso a paso en GZ). Darle la vuelta para que el “cierre” quede en la parte de abajo y ponerlo en una placa de horno forrada con papel de horno. Pincelar la superficie con un poco de leche.
Con el segundo rollo de hojaldre podemos recortar formas sencillas (hojas, círculos, estrellas, etc.) para decorar la superficie. Pincelar también las formas con un poco de leche, por ambos lados para que se pequen al hojaldre.
Cocer en el horno caliente durante 20 minutos.
Mientras prepararemos las manzanas: lavarlas y cortarlas en gajos finos. Poner el azúcar en un plato y pasar los gajos por ambos lados.
Calentar la mantequilla en una sartén (a fuego lento, sin dejar que llegue a hervir), añadir las manzanas y cocerlas por ambos lados. Incorporar el Marsala o el Jerez y dejarlo evaporar teniendo cuidado que no se evapore demasiado y empiece a caramelar.
Servir el pastel caliente acompañado de las manzanas templadas.

Descárgate la receta en PDF:
Pastel relleno con manzanas al Marsala

Lubina al horno con patatas al limón

Lubina al horno con patatas al limón

Y como lo prometido es deuda aquí tenéis la primera de las recetas hecha con los moldes de Silikomart.

Jeje, ya sé que no siempre hago todo lo que digo que voy a hacer: tengo en la lista aun por hacer los ñoquis, las verduras en carpione (no encuentro ninguna receta que merezca la pena!!), tenía que enseñaros también el regalito culinario que me traje de Barcelona, etc, etc, etc…. Ultimamente no consigo estar al día, demasiados proyectos y poquito tiempo para hacerlos bien… y eso no me gusta :( Por cierto, aprovecho para agradeceros todos los mensajitos que me habéis dejado por mi cumple… no he respondido sorryyyyy!!! pero desde aquí os mando un GRACIAS!! enorme :)

Y volviendo a la recetilla de hoy… la mismica receta la podéis hacer, obviamente, usando una fuente de horno normal, de toda la vida. El pescadito este es ‘mu’ bonico pero no es esencial para la vida, claro está! Lo que sí es verdad es que es muy práctico, se puede guardar en cualquier sitio y se lava en el lavavajillas… tiene sus ventajas!!

Molde pescado

La receta se me ha ocurrido pensando al pollo asado al limón que hacía mi abuela… versión marina ;) No tiene mucho que ver pero está igual de buena!! Yo lo he acompañado de una ensalada de tomatitos que me chiflan y son perfectos para este menu ligerito pensado para la “prueba bikini”.

Ingredientes para 2 personas:
1 lubina ni grande ni pequeña, limpia y mejor si no es de piscifactoria
4-5 patatas medianas
1 limón
Eneldo fresco
Aceite, sal y pimienta

Preparación:
Pelar, lavar y cortar las patatas en cuadrados no muy pequeños.
Cortar una rodaja de limón gruesa (2 cm) y partirla en 4-5 trozos.
Disponer las patatas en el fondo del molde o fuente, añadir un chorreoncito de aceite, sal, pimienta, los trocitos de limón y unas ramitas de eneldo fresco.
Hornear en el horno caliente a 190º durante unos 40 minutos agitando un par de veces la fuente para que las patatas no se peguen al fondo.
Lavar y secar la lubina. Introducir en el vientre una rodaja de limón y unas ramitas de eneldo.
Sacar la fuente del horno, eliminar las ramitas de eneldo y disponer el pescado encima de las patatas.
Hornear durante 20 minutos o segun el peso del pescado (± 20 min por kg).
Servir los filetes de pescado limpios de raspas acompañados de las patatas.

Descárgate la receta en PDF:
Lubina al horno con patatas al limón

Paletilla de cordero en arcilla verde

Cordero cocido en arcilla verde y demi glace

Y como lo prometido es deuda aquí tenéis, la magnífica e polivalente arcilla verde ventilada!!!
Un producto estupendo que merece que le hagamos la ola :) Porque con él, entre otras muchas cosas, se puede cocinar.

Yo soy una fan del papillote. Sí, ese método de cocción que nos permite cocer los alimentos con poquísimas grasas y en su proprio jugo. El papillote es un método que aprovecha las ventajas de la cocción al horno y al vapor y consiste en envolver carne, pescado o verduras con papel de aluminio, de horno, en sal, en hojas de parra, etc…. ahora también en arcilla! El vapor que se crea en el interior cuece los alimentos y, como no hay evaporación, todo queda dentro, los alimentos se “impregnan” de su proprio aroma o de otros que hayamos utilizado (por ejemplo, hierbas aromáticas).

La cocción en arcilla es especial también por otro motivo: la cocción del alimento tiene lugar a baja temperatura y durante mucho tiempo lo que da lugar a que las fibras (de la carne, aun no he probado con el pescado) se deshagan y sea super tierna, sobre todo si la pieza que estamos cocinando es rica en colágeno. Por eso es perfecta la carne de cordero, ya de por sí es una delicia que se deshace en la boca… imagináos cocinada así!!! Jarll!!

Arcilla verde ventilada

Y nada, si os animáis a probar este método de cocción cuando vayáis al herbolario a comprar la arcilla acordáos de comprar bastante por 1. engancha :P y 2. si os sobra con ella podéis hacer mascarillas faciales, capilares, para las manos, usarla en el baño, ponerla en un tarrito dentro del frigo para eliminar malos olores o incluso la podéis beber!!! Es desintoxicante, depurativa, cicatrizante, antiimflamatoria y remineralizante!! (pedid consejo en vuestro herbolario).

La demi-glace es una salsa oscura que se obtiene tras una prolongada cocción de huesos y verduras. La “sopa” obtenida se reduce (es decir, se deja hervir lo que produce la evaporación del agua y la consecuente reducción del volumen y concentración del sabor) 2/3 de su volumen inicial por lo que obtenemos una salsa concentrada muy sabrosa.

¡Espero que os guste!

Ingredientes:
600 gr de paletilla de corsero (pedid a vuestro carnicero que os la deshuese y conservar los huesos)
Un ramito de hierbas aromáticas variadas (tomillo, salvia, etc)

Para el demi-glace:
1 cebolla
1 trozo de apio
1 diente de ajo
2 zanahorias
½ vasito de vino blanco

800 gr de arcilla verde ventilada
Papel de horno
Hilo de cocina

Preparación:
Enrollar la carne sobre sí misma y atar bien con hilo de cocina.
Encima de un trozo grande de papel de horno poner las hierbas y encima colocar la carne (no hace falta salar).
Envolver la carne y las hierbas en papel de horno (yo lo he envuelto dos veces para evitar que toque la arcilla durante la cocción).
Mezclar la arcilla con agua, no debe quedar ni demasiado líquida ni demasiado dura, se tiene que poder extender fácilmente. Con esta arcilla cubrir completamente el “paquetito” que hemos hecho con la carne y hacer una pequeña chimenea por donde pueda salir el vapor (así no se nos rompera “la cueva” durante la cocción).

Papillote de arcilla verde

Cocer en el horno caliente a 120º durante 6 horas. Pasado este tiempo dejar en el horno caliente y apagado durante una hora más.
El tiempo en el horno depende un poco de vuestros gustos; si la carne os gusta más cruda podéis dejarla menos tiempo; si os gusta más hecha añadid alguna hora más.

Para preparar la salsa:
Poner los huesos de corsero en una fuente forrada con papel de alluminio o papel de horno y cocer en el horno caliente a 160º durante 30 minutos.
En una sartén con una cucharada de aceite sofreir el ajo, la cepolla, el apio y la zanahoria durante algunos minutos. Añadir el vino y dejar evaporar. Deshechar el diente de ajo y añadir los huesos de cordero; cubrir con agua y cocer durante 3 horas.
Pasar el caldo por el colador y ponerla otra vez al fuego. Dejarla hervir hasta que se haya reducido a 1/2 – 2/3, cuanto más se reduzca más concentrada será. Pasarla otra vez por un colador fino y ajustar de sal y pimienta.
Abrir el papillote rompiendo la arcilla (que se habrá endurecido durante la cocción) y servir la carne con la salsa.

Descárgate la receta en PDF
Paletilla de cordero en arcilla verde

Publicidad
Colaboro con 1080 fotos de cocina
1080 Fotos de Cocina
Publicidad
Amiloquemegustaescocinar en tu blog! :)
Photobucket
Recursos para fotógrafos
Archivos