Salsas
Ketchup
Esta se ha convertido en una de mis recetas favoritas de este año. A mí se me va la pelota con el ketchup! Sí, no es un alimento básico y por supuesto no es una salsa que se deba comer con todo y todos los días, primero porque es fuerte de sabor y “mata” (porque predomina) cualquier cosa que acompañe y luego porque lleva bastante azúcar y bueno, no es lo mejor de este mundo..
Quizás por eso, porque sea una cosa que como de higos a brevas y porque tiene ese sabor fuertecillo y dulce que me vuelve loca :) Me encanta (como a todo el mundo) con la hamburguesa pero es lo mejor de lo mejor con las patatas fritas con huevos y con el puré de patatas!!!
Aprovechad ahora para hacerlo que hay buenos tomates. Los de pera son mis preferidos :)
El ketchup hecho en casa no es más que una salsa de tomate especiada, con azúcar y vinagre. Parece fácil pero después de probar varias recetas que no me convencieron ésta os aseguro que es diferente! (para mi gusto ;)
La receta la he sacado de este libro… ya conocía el resto de la colección y la verdad es que no son santo de mi devoción. Tengo que admitir que éste, desde el primer momento que lo tuve en las manos, supe que iba a ser mío :P Confituras, mermeladas, chutneys, mostazas, gelatinas… bueno, como para no comprárselo!! ;)
Espero que este ketchup os guste tanto como a mí. Feliz semana!
Ingredientes para 1 bote de unos 500 ml:
1,5 kg de tomates rojos, bien maduros
1 cebolla
2-3 ramitas de tomillo o romero
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Azúcar moreno
50 ml de vinagre de vino blanco
1 cucharadita de semillas de hinojo o anís
1 cucharadita de semillas de mostaza
3-4 clavos de olor
Preparación:
1 Lavar y cortar en dos/cuatro (según el tamaño) los tomates. Disponerlos en una fuente de horno con la cebolla pelada y cortada en trozos grandes y el tomillo.
2 Rociar con un poco de aceite y salar. Poner en el horno caliente a 200ºC y dejar cocer durante 1 hora.
3 Pasar el contenido de la fuente por el pasapurés (así eliminaneros las semillas y la piel del tomate).
4 Trasladar el puré a una olla y añadir el resto de los ingredientes: el azúcar, el vinagre, las semillas de hinojo, las semillas de mostaza y los clavos.
5 Calentar a fuego baso removiendo hasta que el azúcar se haya derretido. Aumentar la temperatura y cuando empiece a hervir bajarla una vez más y dejar cocer hasta que la salsa se vuelva densa
6 Probar y añadir más especias o sal o pimienta a nuestro gusto. Filtrar para eliminar las semillas.
7 Rellenar el bote o botes de cristal con el ketchup aún caliente y cerrar bien. Una vez abierto, conservar en el frigo.
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Ketchup hecho en casa
Salsa de tomate o sugo di pomodoro?
A estas alturas de la vida mi corazón está divido en dos entre España e Italia. Una me ha visto nacer y la otra me está viendo crecer… en todos los aspectos porque últimamente he cogido unos pocos de quilos :P
Siempre se dice que entre España e Italia no existen muchas diferencias, que somos iguales, que tanto monta monta tanto… y es verdad pero no es verdad. Un ejemplo claro es la cocina. Seguramente tenemos un montón de platos iguales o al menos muy parecidos pero luego hay grandes diferencias, productos autóctonos que no se encuentran aquí o allí. La verdad es que qué más da de dónde vengan si son buenos y ayudan a enriquecer nuestro bagaje gastronómico :)
Pues nada, ésta por ejemplo es una receta super italianísima pero que también he visto hacer a mi madre desde que tengo uso de razón. Ahora mismo no me acuerdo si la que hace mi madre es exactamente igual pero la base es la misma: unos buenos tomates maduros y una cocción a fuego lento como dios manda… Exito asegurado!! La guindilla o peperoncino es el toque italiano, aquí te lo encuentras hasta en la sopa y yo no me quejo porque me gusta a rabiar!
Y a vosotros cual os gusta más la salsa de tomate o il sugo di pomodoro? ;)
Ingredientes:
Tomates en rama o de pera maduros
Aceite de oliva
Azúcar, sal y pimienta
Guindilla
Preparación:
Poner abundante agua a calentar en una olla grande.
Lavar los tomates y con ayuda de un cuchillo afilado practicar un corte en forma de cruz en la base de cada tomate.
Cuando el agua empiece a hervir echar los tomates y dejarlos hervir durante 1-2 minutos.
Colar y dejar que se enfrien durante algunos minutos. Gracias a este procedimiento, que se llama escaldar (pasar un alimento rápidisimamente por agua hirviendo), será muy fácil pelar los tomates ya que la piel se despega del resto.
Pelar los tomates, partirlos en dos y sacar las semillas (se puede hacer exprimiendo cada mitad del tomate con las manos encima de un cuenco).
Cortar los tomates en trocitos y ponerlos en una cacerola. Pasar por el colador el zumo con las semillas que nos ha quedado después de exprimir los tomates; eliminaremos las semillas pero el zumo lo añadimos a la cacerola con el resto de los tomates.
Poner a calentar la cacerola a fuego lento, tapar y dejar cocer hasta que la pulpa de los tomates se haya deshecho.
Pasar por el pasapurès; poner en otra cacerola y aliñar con aceite, azúcar (sirve para quitar la acidez del tomate… cuidado con pasarse con la cantidad!!), sal y pimienta. Si os gusta podéis añadir también una pizca de guindilla. Poner a cocer a fuego medio-bajo y dejar que se reduzca a la mitad.
Dejar enfriar y guardar en tarros de cristal limpísimos.
Ah! se me olvidaba… ésta es mi segunda receta para el HEMC 35 dedicado a las conservas!! :)
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Salsa de tomate casera
Harissa… dos recetas en una!
Hay que aprovechar las ultimas noches “frías” para hacer estas recetas porque no creo que con el calorcito del verano uno se pueda meter entre pecho y espalda un plato de estos…
La harissa es una salsita de origen magrebí suuuuuuuper picante que mi italiano ha comido prácticamente todas las veces que ha estado en Africa y no es raro ya que es un ingrediente muy comun en la realización de diferentes platos como por ejemplo el cous cous; tantas veces me han hablado de ella que por narices tenía que hacerla, no? :)
Y no daba crédito a mis ojos cuando hojeando el ultimo numero de Donna Hay ví que habían dedicado toda una mini sección a la susodicha… una pena porque no ponían la receta pero ya a esas alturas la tenía en mente y me puse a buscar y buscando, buscando encontré. Yo la he modificado un poco porque hacer toda esa cantidad me parece un poco exagerado… La harissa se puede comer así sin más como una salsita para mojar pero os aseguro que es para bocas y estómagos a prueba de bombas. Es más fácil usarla para hacer otros platos como el que os pongo más abajo ;)
Ingredientes:
100 gr de guindilla fresca
1 cucharada de comino
1 diente de ajo
1 pizca de sal
1 pimiento asado al horno
1 cucharada de tomate concentrado
1 cucharada de vinagre de vino rojo
1/2 cucharadita de pimentón
2 cucharadas de aceite de oliva
Preparación:
Abrir y quitar las semillas a la guindilla (para esta operación yo me he puesto unos guantes, si no queréis unos estupendos deditos rojos y picantes os lo recomiendo!).
Ponerlos en el vaso de la batidora junto con el comino y el ajo pelado. Batir hasta conseguir una pasta
Añadir el pimiento (pelado), el tomate concentrado, el vinagre, el pimentón y la sal. Batir una vez más.
Añadir el aceite y remover bien.
Se conserva durante un mes en el frigo en un tarro de cristal cubierto con un poco más de aceite.
Ingredientes:
1 cebolla roja
1 diente de ajo
1 cucharada de harissa
1 lata de 400 gr de tomates pelados
½ cucharada de azucar
Aceite de oliva
50 gr de judías blancas o rojas
1 hoja de laurel
1/2 cebolla
200 gr de gambas
Perejil fresco
Cous cous para acompañar
Preparación:
Poner en agua las judías la noche de antes. El día después cocerlas en la olla exprés con la hoja de laurel y 1/2 cebolla en rodajas (el tiempo de cocción depende de las judías que utilicéis; también se pueden usar judías en lata, es mejor lavarlas bien antes de utilizarlas).
Pelar y cortar finamente la cebolla. Pelar y aplastar ligeramente el diente de ajo con la empuñadura de un cuchillo para que salga el jugo pero dejándolo entero para poder quitarlo durante la cocción.
En una sartén sofreir el ajo durante unos minutos, añadir la cebolla y dejarla sofreir a fuego medio hasta que esté transparente. Añadir los tomates, una pizca de azucar, sal y la harissa. Cocer a fuego lento durante 10 minutos.
En otra sartén asar las gambas a la plancha con un hilo de aceite hasta que estén doradas por ambos lados. Salpimentar y añadir a la salsa de tomate.
Incorporar las judías, mezclar bien y servir bien caliente acompañado del cous cous y espolvoreado con perejil fresco recién cortado (al cous cous yo siempre le pongo un chorrito de aceite y un poco de ralladura de limón!)
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Harissa & Spicy shrimp and bean curry
Dieta Seignalet nos deja otra receta con Harissa :)












