Con verduras
Espaguetis con tomate
No hay nada más difícil que una receta sencilla, las de la tradición, las de toda la vida. Algo tan simple como un plato de espaguetis con tomate puede ser algo para pasar del paso (léase espaguetis mal cocidos con una salsa de tomate prefabricada) O! una vera squisitezza :)
A mí Italia me vuelve loca y los italianos más (sobre todo uno ;) Una de las cosas que conquistan de este país, además de lo locos que están, es su cultura culinaria. Los italianos tienen un paladar exquisito, son exigentes y saben de lo que están hablando cuando critican un plato.
La pasta, independientemente de su origen (China?? Africa??), es su sello distintivo y está claro, no hay nadie que les gane en esto. Supongo que es como para nosotros una buena paella o un buen cocido, no se pueden preparar al salto la mata y por supuesto hay paellas y paellas… y hay cocidos y cocidos :)
Pero… qué es lo que hace tan diferente la pasta italiana? Por lo que me han comentado mis amigos italianos la pasta que se compra en España es diferente. Puede ser que los ingredientes no sean exactamente los mismos y hacen que la cocción de la pasta sea un poco diversa. Leyendo por allí y por allá he visto que la fabricación de la pasta en Italia debe seguir unos estándares que son muy rígidos y que no son los mismos de aquella que se produce fuera de sus fronteras. En concreto no es obligatorio usar sémola en vez de harina (lo que cambia la textura y el modo de cocerse) y, por ejemplo, la pasta fresca se puede producir con agua en vez de que con huevos frescos… en fin… Para quien le pueda interesar el culmen de la pasta hecha como dios manda la encontramos en Gragnano (creo que la pasta de Gragnano se puede encontrar en el corte inglés :)
Luego está el cómo cocer la pasta. Es cierto que en España hemos mejorado muuuuucho pero creo que aún nos falta un poco y nos falta sobre todo porque estamos acostumbrados a comer la pasta bastante cocida, no exactamente al dente. Por esta razón, aún sabiendo cual es la teoría puede que nuestro paladar no esté acostumbrado… pero recordad una cosa!! Existe una razón para comer la pasta al dente y esta es que es mucho más fácil de digerir, una buena razón para acostumbrarnos bien ;)
Para cocer la pasta tendremos que elegir una olla grande, más alta que ancha. Pondremos abundante agua y usaremos sal gorda. El hecho de salarla antes o después de que empiece a hervir creo que no tiene mucho secreto. Yo la salo antes porque si no se me olvida :P Si tenéis dudas de la cantidad de sal (una cucharadita colma por cada litro de agua) probadla antes de echar la pasta!
Una vez empiece a hervir y hayamos echado la sal podemos echar también la pasta. Removedla bien para que no se pegue al inicio y a mitad cocción y respetad el tiempo que dice en el paquete!! ;) Una vez cocida, la colamos y la tenemos lista para servir con salsa de tomate, pesto, ajo aceite y guindilla, alla carbonara, alla puttanesca, ai frutti di mare…!! Recordad que es mejor no añadir grasas (mantequilla o aceite) al agua de cocción ya que durante la misma la pasta la absorbe y… engorda!! :P y por último que el agua de haber cocido la pasta es la mejor para aclarar o ligar una salsa :))
Pues sin más, vamos a lo que vamos que es a la receta de hoy. Buon appetito!
Ingredientes:
Espaguetis (unos 70-80 gr por persona)
Salsa de tomate (mejor casera)
Unas anchoas en aceite
Unas alcaparras
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta
Preparación:
1 En una sartén con un poco de aceite poner el diente de ajo pelado y aplastado un poquito para que el aceite coja bien el sabor.
2 Eliminar el ajo y añadir las anchoas, saltearlas cortadas en trocitos. Remover a fuego lento hasta que se hayan deshecho.
3 Añadir el tomate y las alcaparras y dejar cocer todo junto un par de minutos. Añadir sal y pimienta al gusto.
4 Poner a cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal gorda. Pasado el tiempo de cocción colar y añadir la pasta a la sartén con la salsa de tomate.
5 Saltear un par de minutos la pasta y la salsa y servir en seguida.
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Espaguetis con tomate
Ensalada de pasta para uno
Porque comer solos no significa comer mal.
Yo soy la primera (y mira que me gusta cacharrear en la cocina) que cuando estoy sola en casa no me dan muchas ganas de meterme a preparar de comer pero desde que no trabajo en la office muchos días como en casa, sola, y claro está una vez uno puede saltar la comida o hacerse un bocata… pero no siempre!!
Hoy me he preparado esta pasta que estaba bien rica :) Donde trabajo me paso la vida preparando ensaladas de pasta, de arroz, de cuscus, de todo lo que se pueda preparar y le estoy cogiendo un poco de manía… Pero el otro día ví esta pasta en el super y no me pude resistir. No sé si será fácil de encontrar en España, es de la marca Barilla que todos conocemos y han hecho esta submarca que se llama Piccolini y que es una preciosidad. Son los mismos formatos de toda la vida (los macarrones, las pajaritas, las hélices…) pero pequeñitos ♥
Tengo que decir que en mi casa no se compra Barilla… si hablamos de calidad de la pasta aquí en Italia es una de las más chunguis pero oye, de vez en cuando me doy el placer de sucumbir a las acciones de márketing más obvias solo porque es bonita y naranja (está hecha con zanahorias y calabaza :)
Pues nada recetón al canto.
Ingredientes para una persona:
80 gr de pasta corta (de la variedad que más os guste)
1 calabacín pequeño
1 zanahoria pequeña
3-4 espárragos
1 cucharada de piñones
30-40 gr de queso feta
Unas hojitas de albahaca
Sal y aceite
Preparación:
1 Cocer la pasta en abundante agua salada. Cuando esté “al dente”, escurrirla y pasarla por agua fría para parar la cocción.
2 Lavar, secar y cortar el calabacín, la zanahoria y los espárragos en trocitos pequeños.
3 En una sartén con una cucharada de aceite saltear las verduras con los piñones y una pizca de sal durante 5-10 minutos, hasta que estén tiernas pero aún un poco crujientes. Si es necesario añadir un poquito de agua para que las verduras se hagan sin dorarse demasiado.
4 Mezclar la pasta con las verduras, el queso y un chorreoncito de aceite crudo. Decorar con albahaca fresca y a comer!
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Ensalada de pasta con verduras y feta
Espaguetis con flores de calabacín, botarga de mújol y brotes de ajo
Mientras esperáis la sorpresita que os estoy preparando… (huele a concurso… ;) os dejo una receta que acabo de hacer y que me ha encantado!
Sé que los ingredientes no son fáciles. Aquí en Italia las flores de calabacín y la botarga te la encuentras en cualquier sitio. Los brotes de ajo no… pero yo tengo mis contactos… ;) En realidad el quid de la receta es: receta simple con pocos ingredientes pero de calidad = èxito asegurado! Es una fórmula que nunca falla.
Aprovechemos ahora que tenemos calabacines, guisantes, habas, espárragos y judías más buenos que nunca para hacer platos llenos de verde (hay que ver lo que me gusta :). Si los calabacines los encontráis con la flor ya ni os cuento!! Y si no hay diez mil maneras de preparar un estupendo plato de pasta con verduras. Vosotros cómo lo?
Ingredientes para 4 personas:
300 gr de espaguetis
400 gr de calabacines preparáis
1/2 vasito de vino blanco
Aceite de oliva
Sal
Botarga de mújol
Brotes de ajo o, en su defecto, 2 dientes de ajo
Preparación:
1 Lavar y cortar los calabacines en rodajas finas. Si tienen las flores, eliminar el pistilo, lavarlas y secarlas con cuidado.
2 Si lo hacemos con los dientes de ajo, pelarlos, cortarlos en rodajas finas y en una sartén con poco aceite dorarlos a fuego lento, evitando que cojan demasiado color.
3 Eliminar los ajos e incorporar los calabacines. Saltearlos con una pizca de sal.
4 Cortar las flores a rodajas y añadirlas a la sartén con los calabacines dejando a parte las puntas que son más delicadas.
5 Añadir el vino y dejar evaporar.
6 Cocer la pasta en abundante agua salada con sal gorda hasta que esté “al dente”
7 Pasar la pasta a la sartén y saltear con un poquito de aceite de oliva. Añadir las puntas de las flores de calabacín.
8 Servir caliente con una cucharadita de botarga. Decorar con los brotes de ajo.
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Espaguetis con flores de calabacín, botarga de mújol y brotes de ajo
Pasta e basta
No me voy a poner en plan solo de pasta vive el hombre… pero hay que reconocer que la versatilidad de este ingrediente es invencible!! :)
El fin de semana pasado, que mi novio-marío italiano me había dejado más sola que la una para ir a Madrid a ver a su Inter :P, para comer no sabía que hacer. Tenía unas pocas cosas que hacer, poco tiempo y no muchas ganas de cocinar (reconozco que me da mucha pereza cocinar para mí sola). Así que me fuí al mercado: unos tomates maduricos (3 kilos.. ya os contaré que hice con el resto ;), unas gambitas, unos calamares… y ala la comida está servida!
Ingredientes a ojímetro:
Macarrones rallados (yo suelo poner 60-80 gr por persona depende del hambre que se tenga)
Cebolla
Calabacín
Tomates maduros
Anillos de calamar
Gambitas frescas
Albahaca
Vino blanco
Corteza de limón rallada
Aceite de oliva, sal y pimienta recién molida
Preparación:
1 Cortar la cebolla muy finita y sofreirla en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
2 Añadir el calabacín y los tomates lavados y cortados en trozos (a mí el calabacín me gusta en trocitos pequeños)
3 Dejar sofreir todo junto y añadir un chorreoncito de vino blanco. Dejar evaporar.
4 Lavar y cortar en trozos los calamares. Lavar, pelar y quitar el intestino a las gambas. Cortarlas en trocitos y añadir todo a la sartén; salpimentar.
5 Cocer la pasta en abundante agua con sal gorda. Cuando esté en su punto (al dente) escurrirla (apartando un poco del agua de cocción) y añadirla a la salsa. Saltear todo junto y añadir unas cuantas cucharadas del agua para que nos salga una cremita.
6 Servir inmediatamente con la albahaca cortada (con las manos siempre!!!) y un poquito de corteza de limón
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Macarrones con gambas y calamares
Reginette con salchicha y alcachofas
Ay mamá, mamá, lo que tienes tú aún que ver en esta vida… como tu hija que come alcachofas!!! y no solo se las come, las limpia!!! Con lo que te gustan a tí y el asquillo que me han dado a mí siempre.
Después de los pimientos, las anchoas, los mejillones y las gambas de lo único que me quedaba aún por enamorarme eran las alcachofillas :) Bueno, aún no me atrevo con las ostras, los caracoles y la langosta (pero esta última por otras razones…). Las alcachofas me tiran pa’ trás solo por su aspecto, mira que son antipáticas!!! con todos esos pinchos, las manos se te ponen como el rosario de la aurora, se te quedan amargas y encima los peluquis esos que tienen dentro… no me digais a mí que no es para tirarlas a la basura?? Pero no, si uno consigue superar los límites físicos lo que viene después no tiene desperdicio: su sabor!… para que luego digan que la belleza no está en el interior :P
Este año me he “enamorado” de ellas un poco tarde, vaya, ya más cerca que lejos del final de la temporada pero de tanto verlas en el restaurante y de tanto limpiarlas y probarlas al final me han convencido. Yo quería hacer esta pasta sólo con alcachofas pero el italiano me ha puesto mala cara y cuando pone esa cara me basta poner un poco de salchicha que se le cambia :)
El resultado ha sido espectacular y bueno, si no queréis “empantanaros” con la preparación de la pasta fresca os invito a hacer la salsita con cualquier formato de pasta, el que más os guste. Las reginette no son mis preferidas, son demasiado largas y no muy cómodas pero tenía ganas de darle a la pasta una forma diferente (siempre hago spaghettini o tagliatelle), yo os aconsejaría unos espaguetis o incluso algún formato de pasta corta.
Y como vivo en Italia y aquí lo más típico que hay es la pasta y encima es lo que más me gusta cocinar me gustaría participar con esta receta al concurso que Lazy blog ha lanzado en colaboración con Come mai?, una escuela de lingua e cultura italiana de Madrid.
Si queréis participar daos prisa que es hasta el 16 de marzo!!
Y nada, os dejo hoy la canción de la semana porque se me antoja que este finde estaré tela de ocupada y no quiero dejar pasar más semanas sin canción!! ;) Hoy le toca el turno a Tracey Thorn y Oh, the divorces!
Buen finde!!
Ingredientes para la pasta:
200 gr de sémola de trigo
1 huevo
2 yemas
Una pizca de sal
Ingredientes para la salsa:
2 alcachofas
100 gr de salchicha fresca
Vino blanco
Guindilla fresca o seca
Aceite, sal y pimienta
Preparación:
1 Mezclar la sémola con el huevo, las yemas y la sal. Mezclar muy bien los ingredientes y amasar (al menos unos 10 minutos) hasta que la pasta sea lisa y elástica. Yo siempre hago bastante pasta porque hacerla solo para dos personas resulta muy difícil de amasar. Los ingredientes para la salsa son para 2 personas, si os sobra pasta la podéis congelar. Para más info sobre la preparación de la pasta podéis mirar aquí ;)
2 Envolver la pasta en film transparente y dejarla reposar en el frigo durante al menos 30 minutos.
3 Tirar la pasta con la máquina o, para los más valientes, con el rodillo y cortar las reginette con una ruedecita dentada.
4 Limpiar las alcachofas (quitar las hojas más externas y más duras, partirlas por la mitad, quitad la pelusilla interna, lavarlas muy bien y si no se van a cocer inmediatamente dejarlas en un cuenco con agua y un poco de limón para evitar que se pongan negras. También sirve dejarlas en agua con el grifo del agua fría abierto o en agua con gas). Cortarlas en gajos finos.
5 En una sartén saltear la salchicha abierta (sin la piel) con un poco de aceite. Añadir las alcachofas y saltearlas durante unos minutos.
6 Incorporar un poco de vino blanco y dejar que se evapore.
7 Salpimentar y añadir un poco de agua. Continuar la cocción hasta que las alcachofas estén tiernas. Añadir una punta de guindilla.
8 Cocer la pasta en abundante agua salada durante pocos minutos. Escurrir y añadirla a la sartén con la salsa; incorporar también una o dos cucharadas del agua de cocción de la pasta y saltear todo junto durante 2 minutos. Servir inmediatamente.
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Reginette con salchicha y alcachofas
Tallarines con crema de calabacín
Receta dedicada a quien echara de menos la pasta en este blog… porque oh! esto es Italia y aquí la pasta se come toooooodas las semanas (por no decir todos los días).
Si tengo que ser sincera a mí esta costumbre pastil no me crea ningún problema. A mí no, a los kilos de más quizás sí porque uno se pone se pone y al final no se come los 80 gr reglamentarios y cuando la tienes en el plato a ver quien es el guapo que dice que no y la deja ahí… pobretica!!
Si por mí fuera comería pasta todos los santos días: spaghetti, lasagne, tagliatelle, maccheroni, linguine, reginette, orecchiette, gnocchetti, papardelle, cannelloni, farfalle, garganelli, bucatini, torchietti, maltagliati, bigoli, fettuccine, paglia e fieno, tagliolini, ravioli, agnollotti, tortellini, panzerotti… no será por falta de variedad :)
Pues bueno, esta receta la había hecho al principio de agosto pero por una cosa o por otra se había quedado en el archivo. Quizás porque no es mi favorita, las he comido mejores pero es una receta fácil y, a ver, buena, está buena… no la pondría en el top 10 de mi larga lista de recetas italianas pero está rica :P
Este fin de semana prepararé los ravioli del plin, una receta tradicional de la zona del Piemonte y más concretamente de Le Langhe… no os digo más… una receta que requiere un poco de tiempo pero que seguramente merece la pena.
Pero no adelantemos acontecimientos y concentrémonos en la receta de hoy sencillica e ideal para cualquier día de la semana!
Ingredientes para 2 personas:
160 gr de tallarines (o cualquier tipo de pasta larga)
1/2 escalonia
2 calabacines no demasiado grandes
Vino blanco
Guindilla
1 puñado de almendras peladas y crudas
100 gr de tomatitos
5 langostinos
Aceite de oliva
Sal
Preparación:
Pelar y cortar finamente la escalonia. En una sartén sofreirla con un poco de aceite de oliva. Añadir los calabacines lavados y cortados en trocitos y saltearlos con la escalonia durante unos 10 minutos.
Añadir un poco de vino blanco y dejar evaporar. Salpimentar y añadir (si os gusta) un poco de guindilla seca o en polvo.
Filetear las almendras y cortar los tomatitos en cuatro. Pelar y lavar bien los langostinos; eliminar el intestino y cortar en trocitos.
En una sartén caliente sin aceite dorar un poco las almendras teniendo cuidado de no quemarlas; apartarlas. Añadir a la sartén una cucharada de aceite y dorar los langostinos. Incorporar los tomatitos cortados y por último las almendras.
Batir los calabacines hasta hacer una crema.
Cocer los tallarines en abundante agua salada; usar un par de cucharadas o tres del agua de cocción para aligerar un poco la crema de calabacín.
Escurrir la pasta e incorporarla a la sartén con los langostinos, el tomate y las almendras. Añadir la crema de calabacín, mezclar bien y servir caliente.
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Tallarines con crema de calabacín
Macarrones con mozzarella y flores de calabacín
Hacía un siglo que no ponía una recetica de pasta, no??
Esta me encanta, se hace en un segundo, es una receta fresca para el verano aunque la pasta se come caliente y la “salsita” se hace en un momento. La receta original no llevaba alcaparras pero a mí es que me gustan un montón… la verdad es que, al menos esta, está mejor sin pero a quien le gusten que se las ponga :P
El problema en España será encontrar las flores de calabacín, me parece que no se encuentran y cuando se encuentras las hacen pagar a precio de oro… yo es que no lo entiendo… qué harán con ellas?? espero que no las tiren… Bueno, si alguien sabe donde encontrarlas… :) No creo que haya un sustituto de estas flores y bueno si no las encontráis no os preocupéis porque la receta sale igual de buena sin ellas. Lo más importante es una pasta, una mozzarella y una albahaca de primera calidad!!
Ingredientes para 2 personas:
Macarrones rayados 160 – 180 gr
1 mozzarella de unos 125-150 gr
Flores de calabacín 8
Anchoas en aceite 3
Aceitunas negras sin hueso 2 cucharadas
1 buen puñado de albahaca fresca
Alcaparras 1 cucharada (opzional)
El zumo de 1/2 limón
Aceite de oliva
Sal gorda (para cocer la pasta)
Preparación:
Poner en el vaso de la batidora 3-4 cucharadas de aceite, el zumo de limón y las anchoas. Batir muy bien con la batidora. Añadir las hojas de albahaca lavadas; seguir batiendo pero accionando la batidora a intervalos muy cortos, de este modo evitamos que se calienten las aspas ya que con el calor las hojas de albahaca pierden color.
Preparar la salsa con el resto de los ingredientes: cortar la mozzarella en trocitos (no demasiado pequeños); picar las alcaparras y las aceitunas; limpiar las flores de calabacín. Mezclar todos los ingredientes en un cuenco grande.
Cocer la pasta en abundante agua con sal gorda.
Escurrir los macarrones y mezclarlos primero con la salsa de albahaca y luego con el resto de los ingredientes.
Descárgate la receta en PDF
Macarrón rallado con mozzarella y flores de calabacín


















