Postres de cuchara

Fresamisú

Fresamisú!

Lo sé, estoy muy dulce últimamente. Solo con echar un vistazo a las últimas recetas del blog me da un subidón de azúcar pero qué le vamos a hacer, está claro que la belleza que tienen los dulces no la tienen el resto de platos, se ve que estoy tierna :P

Esta vez vamos con un clásico italiano (qué novedad!!). Digamos que es la versión veraniega de uno de los postres más famosos del mundo mundial: el tiramisù. Su nombre deriva del dialecto veneto tiramesù, que, traducido, viene a ser algo así como “levanta el ánimo!” por sus propiedades reconstituyentes y, se dice, se cuenta, también afrodisíacas ;)

La verdad es que el tiramisù es un postre con el que hay tener mucho cuidado ya que el uso de los huevos crudos hace que sea posible el contagio de salmonella. Sobre todo en verano y si entre los comensales hay niños, ancianos o mujeres embarazadas, es mejor abstenerse. El “peligro” existe también para el resto de las personas pero digamos que en condiciones normales de salud uno tiene el sistema inmunitario bastante en forma para no pillar una salmonelosis.

Aún así, para preparar el tiramisù, o cualquier receta con huevos crudos es mejor tener en cuenta unos cuantos puntos:

- Utilizar siempre huevos comprados en el comercio. Los huevos de las gallinas que te da un tío o un amigo están buenísimos, seguramente mucho más buenos que los del supermercado pero estos últimos están mucho más controlados :)

- Lavar los huevos en una solución desinfectante. Las madres antes usaban otros remedios, yo uso amukina que no es por hacer publicidad pero lo encuentro muy cómodo. Normalmente se usa al 20% y hay que dejar los huevos unos 10 minutos.

- No romper el huevo en el recipiente que estamos usando para preparar el postre y no usar las cáscaras para separar las yemas de las claras.

- Utilizar recipientes, instrumentos y cubiertos limpios y secos.

- No dejar el postre a temperatura ambiente durante más de 10 minutos. El frío ralentiza la proliferación de las bacterias :)

Estos consejos son útiles en caso de platos que requieran el uso de huevos crudos pero no está de más seguirlos en cualquier ocasión!

Pues nada, vamos a lo que vamos, a nuestro fresamisú. Espero que os guste esta versión que me ha enseñado una ex-compi. Cuando terminéis de mojar los bizcochitos savoiardi no tiréis el resto del caldillo de fresas que con él nos vamos a hacer también un sorbete la mar de rico :)

Ingredientes para 6-8 personas:
150 gr o 15-20 bizcochitos savoiardi
250 gr de mascarpone
3 cucharadas de azúcar
2 huevos
1 cucharada de extracto de vainilla
200 gr de fresas
1 botellín (± 200 ml) de cava
1 cucharadita de canela en polvo

Preparación:
1
Empezamos preparando el caldillo donde mojaremos los savoiardi: limpiar, secar y eliminar el rabito de las fresas. Ponerlas en el vaso de la batidora con el cava, 1 cucharada de azúcar y la canela en polvo. Batir. Dejar reposar en el frigo.

2 Preparamos la crema de mascarpone: Separar las yemas de las claras. Batir las yemas con el resto del azúcar hasta que estén blancas y espumosas. Añadir el mascarpone y el extracto de vainilla y seguir batiendo. Montar las claras a punto de nieve e incorporarlas a la crema de mascarpone con movimientos decididos, de abajo hacia arriba, pero sin batir. Una vez que las claras estén incorporadas dejar reposar la crema en el frigo al menos durante media hora/1 hora.

3 Para presentar el postre podemos prepararlo de dos maneras. La primera en vasos individuales, de esta forma necesitaremos muchos menos savoiardis. La segunda es en un único recipiente, mejor de vidrio.

4 Montamos el fresamisú: mojamos los savoiardi en el cava con fresas teniendo cuidado de que no se empape demasiado, y cubrimos el fondo del recipiente. Si utilizamos vasos individuales tendremos que forrar el fondo con trocitos de savoiardi. Cubrir la base con la crema de mascarpone. Poner una segunda capa de savoiardi y terminar con el resto del mascarpone.

5 Cubrir con film transparente y dejarlo reposar en frigo hasta el momento de servir.

Sorbete de fresa

Después de mojar los savoiardi seguramente te quedará bastante cava con fresas. Yo lo he utilizado así:

1 He pasado por la batidora unos 150 gr más de fresas. Los he unido al resto del cava y lo he pasado por un colador.

2 He preparado un jarabe con 200 ml de agua y 100 gr de azúcar (poner en un cazo, calentar, remover hasta que se haya disuelto el azúcar, hervir a fuego lento durante 10 minutos) y lo he dejado enfriar.

3 He unido el jarabe frío a la mezcla de fresas y cava y lo he puesto en la máquina de los helados. Si no tienes máquina de los helados también es posible hacer helados y sorbetes en casa… mira aquí ;)

Descárgate la receta en PDF:
Fresamisú

Le Mont Blanc

Mont Blanc

Hoy hace exactamente dos semanas que empecé a escribir este post. Y mira tú por donde se me ha quedado aparcado un montón de tiempo, entre los borradores. Han sido dos semanas super fuertes: mi mejor amigo ha estado aquí, en el trabajo me han sacao las guisaillas, he dormido poco y he aprendido mucho… a fuerza de palos como los mulos… pero he aprendido mucho.

No sabéis lo duro que ha sido volver al trabajo. Bueno, al trabajo no, al trabajo de oficina. Después de dos años de zapatillas de deporte, delantales, cuchillos y ollas, volver a ponerse delante de un ordenador da vértigo. Así que me he tenido que concentrar mucho mucho :P Lo que más me ha machacao estas primeras semanas es volver a un ambiente como Milán, se me había ya olvidado lo enfadada que está la gente y lo hijauhhumm que puede llegar a ser por eso de la competición… No estoy hecho yo para la vida moderna.

Pero dejando atrás los rollos patateros, yo pasaría a temas mucho más ligeritos y propios de un fin de semana de lluvias, fríos y nieves :) Esta receta para mí tiene una historia, como casi todas las recetas que me salen con amor ❤. Empezó con un poco de odio, eso sí, que es lo que yo sentía por el marron glacé y por el merengue… más que odio, asquillo, porque mira que me daban. Demasiado dulces, demasiados empalagosos. Lo que no sabía yo es que si los mezclas con otros ingredientes se vuelven deliciosos!

El Mont Blanc, Monte Bianco o Monte Blanco, como cada uno prefiera llamarlo, así a primera vista no es un postre que me ha llamado nunca la atención: entre los marrons glacés, la meringa y ese aspecto que tiene… bleah no es que me hiciera mucho tilín (distinto es si lo ha hecho ella, que tó lo que hace le sale bonito :) Pero bueno, yo al final lo pruebo tó y mira, cuando trabajaba en el restaurante de Milán, allí hacíamos algo muy parecido a este que os enseño hoy, la presentación era diferente y la receta.. pues sinceramente ya no me acuerdo pero no sé, lo probé y , aunque parezca mentira, descubrí cuánto me gustaba! Ahora, durante la primera semana de trabajo, estudiándome un poco los libros ya publicados vi la receta del merengue en este libro. Los merengues son otras de esas cosas que aún no había probado así que ala, me lancé.

Está super rico, no empacha para nada y se puede hacer del tamaño que queráis. Me encanta la salsa de chocolate amarga con el dulce de la crema de castañas. Preparad todo lo necesario y montadlo justo antes de servir, si no el merengue se moja!

Preparando el Mont Blanc

Ingredientes para los merengues:
120 gr de azúcar
120 gr de azúcar glas
4 claras de huevo

Ingredientes para la crema de chocolate
125 gr de chocolate negro
50 ml de leche
1 cucharada de cacao amargo

Ingredientes para la espuma de Marrón Glacé:
300 gr de crema de Marrón Glacé
250 gr de mascarpone
2 cucharadas de azúcar
3 yemas de huevo

Para decorar:
Nata montada
Cacao en polvo

Preparación:

1 Empezamos con los merengues. Poner las claras de huevo en un recipiente alto, limpio y seco. Empezar a montar (mejor con la batidora porque a mano se te quitan las ganas de hacer el postre) y cuando las claras empiecen a ponerse blancas y espumosas, empezar a echar el azúcar. Seguir batiendo para que se incorpore bien. Cuando estén montadas a punto de nieve, empezar a echar el azúcar glas, poco a poco y sin dejar de batir. Al final tendréis un merengue muy liso, brillante y super dulce.

2 Poner el merengue en una manga pastelera y dibujar, en una placa de horno forrada con papel de horno, unas espirales planas del tamaño de los vasitos donde vayáis a servir el Mont Blanc. No pasa nada si las hacéis más grandes, porque se pueden romper al montar el postre, pero es más guay si encajan perfectamente :)

Preparando el Mont Blanc

3 Dejarlas secar en el horno caliente a 100º durante unas 2 horas. Cuando estén en su punto se despegarán con facilidad del papel de horno.

4 Con estas cantidades os saldrá mucho más merengue del que necesitáis para la receta. Yo le he echado unas gotitas de colorante alimentario rojo y he hecho mini merengues. Una vez cocidos y fríos se conservan muy bien en una caja de lata varias semanas :)

5 Pasamos a la crema de castañas. Montar el azúcar con las yemas de huevo. Batir hasta que se pongan espumosas y de color claro. Añadir el mascarpone y la crema de castañas y batir hasta que estén bien incorporados. Dejar reposar en el frigo.

6 Hacer la crema de chocolate. Calentar la leche, apartar del fuego e incorporar el chocolate en trocitos, o mejor rallado. Remover hasta que se haya disuelto bien. Añadir el cacao y remover.

7 Y ya tenemos todos los elementos para montar el postre! Justo antes de servirlo, poner una cucharada de salsa de chocolate en los vasos, añadir el merengue (roto en trocitos y no nos cabe entero), la crema de castañas, espolvorear con cacao amargo y terminar con la nata montada.

Preparando el Mont Blanc

A mí me ha encantado! Espero que a vosotros también :)

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Le Mont Blanc

Batido de helado para desayunos y meriendas

Batido de helado de limón

Un post super rápido porque me da vergüenza lo poco que estoy publicando últimamente. Ha empezado la temporada de solete y el trabajo aumenta. El trabajo y las ganas de estar por ahí a disfrutar de la temperatura que dentro de nada pasará de fresquita a tórrida :(

Este sorbete lo hago mucho en verano y en invierno. Con o sin albahaca está buenísimo y es genial para después de las comidas :P

A veces se me acumulan las ganas de hacer sorbetes diferentes y como tengo un congelador en miniatura tengo que acabar uno para que me quepa uno nuevo y así se me ocurrió hacer este batido (que vaya, no voy a decir ahora que he descubierto América… ;)

Como soy muy finolis le quise dar un toque de clase con el chocolate porque desayunar o merendar no significa engullir :P Claro no me veo a nadie haciendo los dibujitos con el chocolate entre semana a las 7 de la mañana antes de irse al curro… pero un domingo en la terraza o para ponerse a ver una buena peli en el sofá??? :)

Pues nada, me rondan ideas pero estoy muy perri… a ver si me vuelven las ganas y me pongo a postear como una loca. Mientras tanto a disfrutar de este batido :)

Ingredientes por persona:
2 bolas de sorbete o helado de limón
100 ml de leche fresca
1 onza de chocolate sin leche
Pepitas de semillas de cacao o lo que tengáis más a mano para decorar :)

Preparación (más fácil imposible):
1
Derretir el chocolate en el microondas o al baño María. Mojar un pincel de cocina en el chocolate y dibujar unos trazos en las paredes de un vaso alto de cristal. Meter en el frigo unos minutos para que se enfríe.
2 Batir el sorbete con la leche.
3 Servir el batido en el vaso con chocolate adornado con semillas de cacao, pepitas de chocolate o lo que más os guste.

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Batido de helado y chocolate

La panna cotta

Panna cotta con chocolate

Creo estar segura de una cosa. A todos o casi todos los que pasáis por aquí nos une una gran pasión: comer, cocinar o las dos cosas!! :)

No sé vosotros pero a mí no se me puede “comprar” con ropa, joyas o perfumes… pero si uno se presenta con una buena cena… ahí me has dao ;) De todas formas no soy de las que se gasta grandes fortunas en restaurantes de postín. Os diré más aún, no sé si lo habéis notado que desde hace tiempo he abandonado las espumas, las gelatinas y las recetas complicadas para lanzarme de cabeza a por la cocina tradicional, hecha como dios manda, que nos trasporta a la más tierna infancia… (será la edad… ;)

Pues bueno, todo este rollo para deciros que culinariamente hablando me he dejado llevar por el estómago sin hacer caso a la cartera sólo dos veces en mi vida. Una, de la que estoy muy contenta, es la cena en Sadler, uno de los mejores chefs italianos que tiene un restaurante precioso donde comimos de maravilla y nos trataron como reyes :)

La segunda locura tuvo lugar hace poco y fue más persiguiendo un producto que un chef: el tartufo d’Alba o la trufa blanca de Alba que según los entendidos es de las delicias más deliciosas de este mundo.

Bueno, pues yo seré tonta pero a mí lo que más me gustó de toda la cena fue la panna cotta :)

Tartare, tallarines, huevo con fondue.. todo acompañado de la perla de Alba, un producto difícil de encontrar y cultivar y por el que te hacen pagar un ojo de la cara. En cambio la panna cotta, en su sencillez, fue la panna cotta más rica que en mi vida me había echado a la cara. Obviamente, la señora no quiso revelarme la receta pero he hecho mis pruebas y, jeje, o la he conseguido o algo muy parecido porque señoras y señores esta panna cotta está de muerte!

Panna cotta con caramelo

La he hecho en dos versiones, con chocolate y con caramelo, en vasito o como un flan. Si veis el flan un poco “espachurrao”… bueno, es que es así. Hay está el secreto de su éxito, en que es tan cremosa que se deshace en la boca. Si queréis hacerla para navidad y hacerla un poco más presentable añadid una hoja o dos más de gelatina pero, consejo de amiga ;) os aseguro que no será igual!

La panna cotta no tiene secretos, solo hace falta una nata fresca de calidad, derretir bien la gelatina para que se mezcle bien y un poco de paciencia para que se cuaje.

A disfrutar!

Ingredientes para 6 personas:
1/2 l de nata fresca
100 gr de azúcar
2 hojas de gelatina
1/2 cucharada de harina de arroz
1/2 vaso de leche
- Azúcar para el caramelo o
- 200 gr de chocolate fondente

Preparación:
1
Poner la gelatina en agua fría durante 10 minutos o hasta que esté blanda
2 Calentar la leche. Cuando empiece a hervir retirarla del fuego, unir la harina de arroz y la gelatina bien escurrida y remover hasta su completa disolución.
3 Calentar la nata junto con el azúcar sin que llegue a hervir.
4 Unir la nata con la leche y remover bien.

Para la panna cotta con caramelo:
- Caramelizar unos 6 moldes de flan. Poner una cucharadita de azúcar en cada molde (de acero) y calentarlo directamente sobre la lumbre teniendo cuidado de no quemarnos. Cuando el azúcar se disuelva y comience a ponerse marroncito retirar y dejar enfriar.
- También se puede derretir el azúcar (una cucharadita por molde) en un cazo. Una vez se haga caramelo distribuirlo en los moldes rápidamente ya que el caramelo se seca en seguida.
En cualquier caso hay que tener mucho cuidado con el caramelo porque alcanza temperaturas muy elevadas.
- Rellenar los moldes con la mezcla de nata y leche y dejar reposar en el frigo al menos 3-4 horas y mejor durante toda la noche.

Para la panna cotta con chocolate:
- Rellenar 6 vasitos de cristal con la mezcla de nata y leche y dejar reposar en el frigo al menos 3-4 horas y mejor durante toda la noche
- Derretir el chocolate en el microondas o al baño maría y distribuirlo encima de la panna cotta unos momentos antes de servir.

Descárgate la receta en PDF:
Panna cotta con chocolate o caramelo

Mousse de chocolate sí o sí

Mousse de chocolate y naranja

Este es uno de los postres que más me gustan del mundo mundial :)

Desde que era pequeñita, cuando salíamos a comer o cenar por ahí con los papás y aunque me hubiera puesto “pua” siempre había sitio para un postrecico. Mis preferidos eran: el helado, el sorbete de limón en la cáscara o la mousse de chocolate :P O quien no se acuerda de la mousse de chocolate danone!!!! O__O

También fue una de las primeras cosas con las que me lancé en la cocina, era una de las recetas de aquellos maravillosos libros que me regaló mi madre cuando aún era más ancha que alta :) y también una de las primeras decepciones porque hay que ver que es “jodío”… Es difícil conseguir el punto de las claras montadas pero con un par de truquillos la mousse nos sale bien sí o sí :)

Mousse de chocolate y naranja

Cuales son estos truquillos? Pues muy fácil:

1. Nuestro amigo el sifón. Sí, esa cosa con la que tanto rollo nos ha dado el Adriá pero que da mucho juego y que ya os habréis dado cuenta que a mí me encanta… me gusta tanto que mi sifón está muriendo, de tanto darle guerra…

2. Gelatina o agar agar. Personalmente prefiero la primera, aún no me llevo muy bien con el agar agar. Todo el mundo dice que da una consistencia mejor, más cremosa pero oye, es que a mí no me mola. Con la gelatina estamos seguros que nuestra mousse no se nos irá al garete incluso si no eres el campeón de las claras a punto de nieve.

Vamos a ver cómo ;)

Ingredientes para la mousse con sifón:
Nata fresca 400 gr
8 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
2-3 cucharadas de azúcar
1 naranja
1 sifón de 1 l.
1 carga de N20

Preparación:
1
Con un pelapatatas pelar toda la piel de la naranja (limpita, claro!). Calentar la nata con la piel de naranja y el azúcar hasta casi llegar a ebullición. Apagar y dejar reposar hasta que la nata esté fría.
2 Eliminar la piel de naranja y añadir el cacao. Remover hasta completa disolución.
3 Pasar la nata por un colador para eliminar posibles grumos. Se puede añadir más o menos azúcar al gusto. Si se añade más azúcar remover bien y volver a pasar por el colador fino.
4 Rellenar el sifón, cerrar bien, poner la carga, agitar y dejar reposar en el frigo 2-3 horas aunque sale mucho mejor si lo dejamos toda la noche.

Ingredientes para la mousse tradicional con gelatina:
Nata fresca 400 gr
8 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
2-3 cucharadas de azúcar
1 naranja
2 claras de huevo
2 hojas de gelatina

Preparación:
1
Con un pelapatatas pelar toda la piel de la naranja (limpita, claro!). Calentar la nata con la piel de naranja hasta casi llegar a ebullición. Apagar y dejar reposar hasta que la nata esté fría.
2 Poner en remojo (en agua fría) la gelatina.
3 Eliminar la piel de naranja. Volver a poner la nata en el fuego, añadir el cacao y dos cucharadas de azúcar. Remover bien hasta completa disolución.
4 Estrujar la gelatina para eliminar el exceso de agua y añadirla a la nata con el fuego apagado. Remover bien hasta que esté completamente disuelta. Pasar a un cuenco y dejar enfriar un poco.
5 Montar las claras de huevo a punto de nieve con la tercera cucharada de azúcar. Cuando la nata se haya enfriado un poco incorporar las claras poco a poco, con una espátula y con movimientos de abajo hacia arriba para que no se desmonten.
6 Rellenar 4-6 vasitos y dejar reposar unas horas en el frigo, mejor si es toda la noche.

Descárgate la receta en PDF:
Mousse de chocolate y naranja con o sin sifón

El flan de toda la vida versión mini

Miniflan con espuma de caramelo

No sé hace cuánto tiempo compré estos moldes super pequeñitos. Son monísimos pero hasta ahora no se me había ocurrido cómo usarlos. Son unos moldes como esos de toda la vida que se usan para hacer flan, de aluminio, pero mitad de la mitad, vaya, le caben 30 ml de líquido. Y qué mejor que ellos para hacer estos flanecitos liliputienses que quedan super bien como pre-dessert ;)

En realidad he usado un poco de la crema para hacer la versión mini y el resto lo he puesto todo en un molde más grande, rectangular que quedará también muy bien servido cortado en trocitos, como si fueran cubitos de flan.

Cuántas tonterías por dios!! ;) Lo que es cierto de todo esto es que hacía siglos que me moría por hacer un flan, uno de esos cremositos y doraditos por el caramelo… y como no me puedo estar quieta al final los hecho en versión mini y los he acompañado con una espuma de caramelo de la que, si no tenéis el sifón en casa, podéis pasar tranquilamente :P

Me encanta los dulces mignon, me parecen super elegantes y trasmiten todo el amor con el que los han hecho porque para hacer ciertas maravillas (mirad por ejemplo la pastelería Bubò de Barcelona) hay que ponerle ganas al asunto: ganas, técnica y una manos delicadas… no como las dos palas de excavar con las que me encuentro cada vez que quiero hacer alguna monería de estas.

Total que por esta vez ha salido bien y ha quedado muy cuco :P Para quien no tenga mini-moldes las cantidades de la receta sirven para unas cuatro personas en moldes individuales o bien uno de plum cake.

Que lo disfrutéis!

Ingredientes para el flan:
1/2 l de leche
70 gr de azúcar
2 yemas + 1 huevo
La cáscara de medio limón
1 vaina de vainilla

Ingredientes para el caramelo:
4 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de agua

Ingredientes para la espuma de caramelo:
2 cucharadas de azúcar
1 cucharada de agua
300 ml de leche entera
1 hoja de gelatina
1 sifón de 1/2 l
1 carga de N2O

Preparación:
En una cacerola poner a hervir 4 cucharadas de azúcar con 2 de agua. Cocer hasta que el azúcar se haya caramelizado. Tenemos que tener cuidado porque desde el momento en el que nos sirve a nosotros (cuando empieza a tomar color) hasta el momento en el que se quema puede pasar muy poco tiempo por lo que es mejor estar ahí controlando que no se nos queme.
Cuando el azúcar haya tomado un poco de color echarlo en el molde que vayamos a utilizar para hacer el flan y repartirlo bien por toda la superficie.
Esta operación es muy delicada ya que el caramelo alcanza temperaturas muy elevadas; tened mucho cuidado con no quemaros.
Dejad enfriar el caramelo.
Para hacer el flan:
Poner a hervir la leche con la cáscara de limón y la vaina de vainilla abierta por la mitad. Una vez que rompa a hervir dejar reposar unos 10-15 minutos.
Batir muy bien las yemas, con el huevo y con el azúcar hasta que la mezcla se vuelva un poco blanquecina. Colar la leche y añadirla aún caliente a la mezcla de huevo y azúcar. Remover bien.
Rellenar el molde que habíamos preparado antes con el caramelo y cocer en el horno al baño María durante unos 40 minutos a 150 grados.
Por último preparamos la espuma:
Poner en remojo la hoja de gelatina.
En un cazo calentar 2 cucharadas de azúcar con 1 cucharada de agua y caramelizar como habíamos hecho antes para el flan. Poner a hervir la leche. Cuando el caramelo esté en su punto añadir la leche poco a poco para que no salpique. El caramelo se fundirá con la leche dándole su característico sabor.
Escurrir la gelatina y añadirla a la leche aún caliente.
Pasar la leche por un colador de malla fina para eliminar grumos y rellenar el sifón. Cerrar, poner la carga de N20 y mezclar vigorosamente.
Dejar reposar en el frigo al menos un par de horas.
Servir el flan acompañado de la espuma.

Descárgate la receta en PDF:
Mini flan con espuma de caramelo

Chocolate a la taza con canela

Chocolate a la taza con canela

Pues nada, ya se me va pasando el mal rato del otro día… La verdad es que ayer me levanté con un cabreo que ni os cuento. No por lo que pasó, no por la poca profesionalidad, no por la cara dura de la gente, estaba muy cabreada porque lo sabía… ya en diciembre cuando conocí a los dueños del bar había visto que algo no funcionaba y aún así he seguido adelante pensando que con mi esfuerzo podría compensar cualquier problema que se me presentara… vaya, ni que fuera superwoman!!

Pero eso ya es pasado y os agradezco mucho los mensajitos de apoyo que me habéis dejado. Como decía ayer de todo se aprende, yo tengo que aprender también a fiarme menos y a andar con más ojo. A ser más profesional y a ver los problemas antes de encontrármelos delante de mí con las fauces abiertas. Por esta vez está bien, más se perdió en la guerra y sobre todo mucho más han perdido ellos que han quedado super mal con toda aquella gente, uff, de esta si que van a tardar en recuperarse…

Quizás el hecho de que me hayan llamado para disculparse por la mala organización dice algo positivo de ellos. Quizás sí… o quizás no.

La vida sigue y hoy lo único que me apetecía era descansar :) He dormido, he comido super bien y ahora me espachurro en el sofá a ver una peli: plan dominical perfecto!

Como perfecto es este chocolate, de domingo total, en 10 minutos está hecho y en 10 minutos nos lo tomamos, calentito para endulzar el alma :)

Ingredientes para 2 personas:
2 vasos de leche
2 cucharadas colmas de cacao amargo en polvo
2 cucharadas de azúcar
1 cucharadita de fécula de maíz (Maicena)
Canela al gusto

Preparación:
Poner a calentar la leche.
Reservar dos o tres cucharadas en un vasito aparte.
Añadir el cacao y el azúcar a la leche caliente y remover hasta su completa disolución.
Disolver bien la fécula en la leche caliente que habíamos apartado.
Añadirla a la leche con cacao removiendo continuamente para evitar la formación de grumos.
Dejar cocer el chocolate hasta que espese.
Podemos añadir más o menos azúcar según nuestro gusto e incluso más o menos harina según cómo nos guste de espeso el chocolate.
Espolvorear con la canela en polvo y servidlo acompañado de vuestra tarta o dulce preferido, yo me lo he tomado con una rebanada de
trenza que esta vez he hecho con la misma masa en forma de pan.

Descárgate la receta en PDF:
Chocolate a la taza con canela

LA copa

Copa con nata, chocolate y lavanda

Que estoy aquí, qué estoy aquí… que no me he ido a ningún lao ;) Llevo una semana muy movidita entre el curro, que ahora que falta poco para el final se está poniendo de un pesao, las noches en el restaurante y un curso de la cámara de comercio que, por si no tuviera suficiente, hice el jueves y viernes.

Ahora que tengo en mente ser mi propio jefe tengo que ponerme al día de muchas cosas: aspectos técnicos, económicos y legales de los que no tenía ni idea. El hecho de aprender cositas nuevas me encanta, el hecho de que sean cositas tan lejanas a mi realidad me supera algunas veces… pero no hay nada en esta vida que uno no pueda aprender si se lo propone, no??… esperemos que sí… :P

Todo esto se traduce en poco tiempo para la cocina, cada día menos :(, pocas horas de sueño y unas preciosas ojeras bajo unos ojos constantemente rojos (…qué mona!!). Pero también en muchas satisfacciones, situaciones nuevas que estimulan los sentíos :P y también muchas horas para leer con la cantidad de horas que me tiro últimamente en el autobús Nerviano-Milano Milano-Nerviano… por cierto, me estoy leyendo el último de Zafón y me ha enganchao :)

En medio de esta situación un poco “turbulenta” me acuerdo mucho de mi niñez, de Granada, de cómo ha sido mi vida durante casi 25 años y en lo mucho que ha cambiado en los últimos 10… será un poco la edad y un poco Facebook y el reencuentro con amigos del cole que me trae tantos recuerdos :)

Entre ellos esta copa… bueno, no exactamente esta porque…quién no se acuerda de la famosa copa “danone”?? yo siempre :) ese sabor inconfundible que no sé si aún será el mismo porque hace un siglo que no la compro (ya sabéis… yo y mis manías del “hecho en casa”) y sobre todo desde que vivo aquí en Italia, que existe, eh? pero no es LA copa de mi infancia. Quizás se me haya escapado la mano solo una vez en el super :P pero claro, no es lo mismo!!

Esta es un poco diferente porque la crema es mucho más densa pero está igual de buena… o más… si cabe ;)

Buen finde!!! :D

Ingredientes:
200 ml de leche entera
150 gr de chocolate
fondente
1 cucharadita de flores de lavanda
200 ml de nata fresca
1 cucharada de azúcar

Preparación:
Poner la leche a hervir; cuando rompa el hervor apagar el fuego y poner en infusión las flores de lavanda durante unos 5 minutos.
Pasar la leche por un colador para eliminar las flores y, con la leche aún caliente, añadir el chocolate en trocitos y remover hasta su completa disolución. Si es necesario pasar por la batidora para eliminar los grumos que se hayan formado.
Rellenar 4 vasitos con la crema, cubrir con papel de plata o film transparente y dejar enfriar en el frigo.
Para servir montar la nata con el azúcar (se puede añadir más o menos según vuestros gustos), ponerla en una manga pastelera con una boca ancha en forma de estrella y rellenar los vasitos.

Ah!!! que se me olvidaba la canción de la semana!!! :)

Descárgate la receta en PDF:
La copa con nata, chocolate y lavanda

Un tiramisù… diferente

Tiramisú con pistacho, licor de nuez y savoiardi de chocolate

Ultimamente me da mucho por pensar en el pasado…

Tengo muchos buenos recuerdos y el hecho de mirar atrás algunas veces me ayuda a encontrar de nuevo esa sensación de seguridad que ya de grande (no tanto) me abandonó y que me cuesta tanto retener.
La familia, los amigos, el trabajo, el qué será de mi vida son cosas importantes que pasados los 30 uno ve con otros ojos, los ojos de “ostras, que la vida está pasando!!”

Entre mis recuerdos felices no encuentro aquel en el que soñaba con hacer un trabajo u otro (será que inconscientemente me preparaba para no pegar palo al agua??? :P y solo con el tiempo, muuuucho tiempo, he entendido qué es lo que me gusta realmente. Unos años los gasté decidiendo qué es lo que no me gusta y los siguientes intentando delimitar bien la frontera de lo que me haría feliz si consiguiera hacerlo para ganarme la vida.

Bueno, una idea más o menos clara la tenía…: a mí lo que me gusta es cocinar!! :) Por lo que, señoras y señores después de una larga carrera de traducción y 10 años trabajando como secretaria en las empresas más inverosímiles he decidido dar un vuelco a mi carrera y a mi vida y la aquí presente cierra una puerta (la de mi trabajo seguro) para abrir otra (la de mi nuevo trabajo como ayudante de cocina)!

El sábado fue mi primer día en el restaurante y poco a poco, hasta final de año, iré yendo cada vez más allí y cada vez menos a la office. Feliz??? Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiií!!!!! con la cagalera típica de las personas neuróticas (como yo) cuando se enfrentan con una nueva meta… pero llena de ganas, llena de proyectos, llena de ilusión :D

El otro día un amigo me decía que soy muy idealista (no en sentido del todo positivo) y es mi idealismo el que me lleva a tomar una decisión como la que he tomado. El mundo ideal debería existir o al menos el mundo en el que cada uno de nosotros tiene la oportunidad de crearse su mundo ideal – un poco a la americana :P

No sé si por suerte o por desgracia yo, a estas alturas, aún creo en los cuentos de hadas… pero en esos cuentos en los que cenicienta se arremanga las enaguas y se pone a currar como una descosía porque lo que ella quiere no es el principe que le resuelve todo en un abrir y cerrar de ojos sino que quiere una empresa propria en la que poder ser ella misma, expresarse como persona y ganar dinero, obviamente!

Pues nada, aquí estoy, con 33 añazos (y no recién cumplidos) que me arremango las enaguas yo también para ir detrás de mi sueño.

Si de aquí a Navidad me veis un poco perdía pido perdón ya desde el principio porque me espera una de aupa pero no dejaré de pasar por aquí para dejaros mis receticas o de pasar por vuestros blogs para decrios hola!.

Deseadme mucha suerte y si a alguien le sobran 100 o 200 eurillos que quiera investir en una persona trabajadora con visión de futuro aquí me tenéis ;)

Por el momento os dejo con este tiramisù que está bueno hasta decir basta :P y aprovecho para recordaros que el miércoles se cierra el concurso de La receta del verano; publicaré la lista con todas las recetas que participan en el concurso con un número que os servirá para el concurso… pero eso será el jueves.

Hasta entonces disfrutad de la vida y no os olvideis de soñar!! ;)

Ingredientes para los savoiardi:
40 gr de fécula de patatas
80 gr di harina
20 gr de cacao en polvo sin azúcar
4 huevos
120 gr de azúcar
Azúcar glas

Preparación:
Tamizar la fécula, la harina y el cacao en polvo.
En un cuenco grande batir rápidamente durante un minuto las yemas de los 4 huevos con 100 gr de azúcar; a parte montar a punto de nieve las claras con el resto del azúcar.
Añadir las yemas a las claras (no al revés) poco a poco y mezclando con movimientos de abajo hacia arriba.
Añadir la mezcla de fécula, harina y cacao tamizándola encima de la mezcla de yemas y claras (así se incorporar aire a la mezcla) y mezclando siempre con movimientos envolventes de abajo hacia arriba con cuidado “desmontar” la mezcla.
Forrar una placa de horno con papel de horno. Poner la mezcla en una manga de pastelero y hacer rectángulos de unos 3 cm de ancho y 10 de largo bien distanciados entre sí. Dejar reposar un par de minutos, espolvorear con azúcar glas y hornear en horno caliente a 180 grados durante unos 10 minutos.
Pasado este tiempo, sacarlos del horno y dejarlos reposar en la placa durante 5 minutos; con ayuda de un cuchillo despegarlos y dejarlos enfriar.

Si queréis evitar la preparación de los savoiardi, que no es muy fácil porque la masa se “desmonta” con facilidad, podéis usar savoiardi o bizcochos de soletilla que encontráis fácilmente en el supermercado.

Ingredientes para el tiramisù:
250 gr de mascarpone
1 yema + 2 claras
60-70 gr de pistachos pelados y crudos (no salados/tostados)
6 cucharaditas de azúcar glas
Savoiardi de chocolate o normales
Licor de nuez (o, si no lo encontráis licor de avellana, ej. Frangelico o almendras, ej. Amaretto)

Preparación:
Batir en la batidora los pistachos (apartar unos pocos para decorar) y el azúcar glas hasta formar una pasta.
Añadir el mascarpone y la yema y seguir batiendo hasta obtener una crema sin grumos.
Montar las claras a punto de nieve y añadirlas a la crema de mascarpone con movimientos envolventes de abajo hacia arriba.

Para montar el tiramisù:
Mojar los savoiardi en el licor teniendo cuidado de que no se queden demasiado empapados y colocarlos en la base de 4 vasos. Rellenar un poco el vaso con la crema de mascarpone.
Ir alternando los savoiardi empapados en el licor con la crema con la crema hasta rellenar los vasos.
Tapar con film transparente y dejar reposar en el frigo un par de horas o hasta el momento de servir.
Justo antes de servir espolvorear la superficie con cacao en polvo y decorar con los pistachos que habíamos reservado picados.
Si utilizamos los bizcochos de soletilla o savoiardi comprados en el supermercado serán, casi con total seguridad, blancos; en este caso podemos espolvorear un poco de cacao en polvo por encima y por debajo de cada una de las capas de savoiardi cuando montemos el tiramisù.

Descárgate la receta en PDF:
Un tiramisù… diferente

Sorbete al cacao con Baileys

Sorbete al cacao con Baileys

Otro sorbete!! pero qué le vamos a hacer… si no los hacemos ahora en pleno verano!!!

No sé vosotros pero yo ya estoy un poco harta de calor… que no de verano :) Tengo tantas ganas de irme de vacaciones que estoy más nerviosa que pa’qué :P No sé vosotros pero yo el mes que más agobiada estoy es este, julio!! Hace calor, tengo la tensión acumulada de todo el año y simplemente no consigo concentrarme.

Decididamente este y otros sorbetes me hacen la vida más fácil o al menos más dulce. Después de una receta que, por lo que he podido leer en vuestros comentarios, es bastante difícil de hacer… (si alguien descubre qué hacen en España con las flores de los millones de calabacines que tenemos que me lo diga por favor!!! que hablo yo con ellos y montamos un chiringuito super apañao ;)

Pues lo dicho, esta receta es fácil y los ingredientes no pueden ser más sencillos! Agua, cacao y azúcar los tenemos casi todos en casa siempre… el Baileys es más difícil (al menos yo intento no comprarlo porque me lo bebo!!) pero de vez en cuando se puede dar uno un caprichillo, no?? :)

Bueno, pues os deseo una feliz y calurosísima tarde acompañada, si es posible, de una bolita de este sorbete!!

Ingredientes para 4 personas:
Agua 500 ml
Azúcar glas 130 – 150 gr
Cacao amargo en polvo 3 cucharadas
Baileys

Preparación:
Preparar un jarabe: poner a calentar el agua con el azúcar, mezclar hasta que esté completamente disuelto y llevar a ebullición. Cocer a fuego lento durante 10 minutos.
Pasado este tiempo y fuera del fuego añadir el cacao en polvo y remover bien. Dejar enfriar completamente a temperatura ambiente.
Poner la mezcla en un recipiente con tapa y ponerlo a congelar.
Remover con un tenedor o con la batidora cada dos o tres horas. Batir una última vez media hora antes de servir.
Servir bolitas de sorbete con un chorreoncito de Baileys.

Descárgate la receta en PDF:
Sorbete al cacao con Baileys

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