Dulces
Roscos de anís
Y seguimos con más de lo mismo, esta vez le toca a los roscos de anís.
Una receta de familia que, para que veais lo que son las cosas, me ha ayudado a recuperar mi novio-marío italiano. Y cómo? pues haciéndose super fan de ellos! A mí los roscos nunca me habían hecho mucha gracia pero como le gustan tanto al italiano en estos últimos años me he ido aficionando a ellos y ya veis ahora me los comería de tres en tres :P
Después de los hojaldrines (mis preferidos) y los mantecaos, no podían faltar en casa los roscos de anís :)
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Ingredientes para la masa:
220 gr de manteca de cerdo
175 ml de aguardiente seco
1 par de cucharadas de matalauva o semillas de anís
1/2 kg – 1 kg de harina (dependerá del tipo de harina)
1 pellizco de sal
Ingredientes para decorar:
1/2 kg de azúcar
1/4 l de agua.
Azúcar glas
Preparación:
1 Batir muy bien la manteca con la batidora normal o de varillas.
2 Tostar ligeramente las semillas de anís en una sartén. Una vez tostadas machacarlas muy bien.
3 Añadir la harina, el aguardiente y la sal. Mezclar muy bien y empezar a amasar. Quizás haga falta añadir harina, la masa se tiene que despegar fácilmente de los dedos.
4 Hacer los roscos. Yo los he hecho haciendo una bola de unos 5 cm de diámetro, aplastándola un poco y haciendo un agujero en medio, pero cada cual que los haga como le sea más cómodo.
5 Disponer los roscos en placas de hornos, un poco separados entre sí y cocer a 200ºC durante unos 20 minutos (aquí también aconsejo hacer una prueba con uno o dos roscos para ve cómo salen en nuestro horno)
6 Dejar enfriar y bañar uno a uno en el almíbar (hervir el azúcar en el agua y cuando se haya disuelto dejar cocer a fuego lento durante 10 minutos – dejar enfriar antes de usar) para después pasarlos por azúcar glas. Esta última fase es la más larga y complicada porque el azúcar se pone muy feo enseguida con el almíbar. Para evitarlo id haciéndolos poco a poco cambiando el azúcar cada 4-5 roscos, eliminar el exceso de almíbar con los dedos y dejarlos reposar para que se seque. Se puede dar una “segunda mano” de azúcar glas para que nos queden bonitos y blanquitos por todos lados.
7 Estos, como los mantecados, son perfectos para regalar porque duran mucho y cada día que pasan están más buenos :)
Descárgate la receta en PDF:
Roscos de anís
Más navidad en G2Kitchen!
Poquito a poco nos vamos acercando :) Ya hemos entrado en Diciembre y las chicas de G2Kitchen no podíamos faltar a la cita navideña!!
Aquí tenéis el número especial de Navidad, lleno de ideas y tantas recetas para hacer y para regalar (acaba de salir el número en italiano, dentro de pocos días tendréis online la versión inglesa).

Yo he colaborado con una receta que para mí es muy especial. Los mantecados son la máxima expresión de la Navidad. Apenas se distinguía en el ambiente la llegada de la Navidad mi abuelo me regalaba unos mantecados enormes y buenísimos que no he vuelto a comer desde hace años… quien sabe si aún los hacen!! Estos son muy parecidos, al menos en el sabor, el tamaño lo he cambiado para poder comerme dos o tres ;)
Están muy buenos recién hechos pero os aseguro que mejoran con los días. Así que éstos se pueden añadir a nuestra lista de regalos home-made :)
Pues nada, os dejo con el número especial de G2Kitchen. Espero que disfrutéis los mantecados y la revista!
Ingredientes:
175 gr de manteca de cerdo
200 gr de azúcar
125 gr de almendras crudas peladas
400 gr de harina
3 cucharadas de canela
Sésamo o ajonjolí
Preparación:
1 En una sartén tostar (sin aceite) la harina hasta que esté ligeramente dorada. Tendremos que tener cuidado que no se tueste demasiado ya que puede influir en el resultado final.
2 Igualmente, tostar sin aceite las almendras en la sartén hasta que estén doradas. Dejar enfriar.
3 Batir muy bien la manteca de cerdo hasta que se ponga espumosa. Añadir el azúcar y la canela.
4 Por último añadir la harina y las almendras tostadas y molidas. Remover bien para mezclar los ingredientes.
5 Estender la masa con unos 2 cm de alto y hacer los mantecados con un molde redondo de unos 5 cm.
6 Ponerlos en una placa con papel de horno y decorarlos con sésamo.
Yo recomiendo hacer una prueba con uno o dos mantecados para ver cuantos minutos hacen falta con el horno de cada cual. Yo los he cocido 30 minutos a 150°. Una vez fríos probad la consistencia.
Descárgate la receta en PDF:
Mantecados de almendra
Ideas para la Navidad: Galletitas de chocolate y menta
Ya la tenemos aquí, ya ha llegado, sin habernos avisado la Navidad se nos está echando encima. Durante toda la semana han ido poniendo las luces por las calles, aún apagadas, y en tiendas y demás se han lanzado de cabeza y las han encendido (dichoso consumismo navideño…)
Dejando a un lado su lado más comercial, a mí la Navidad me encanta :) Hace años que dejé de poner el árbol, de hacer el belén o de llenar mi casa de bolitas y guirnaldas, sobre todo porque el neo se las comería, un año lo intenté y ese fue el resultado, cada vez que volvía del trabajo me tenía que poner a arreglar toda la decoración navideña :P Reconozco que para mí la Navidad no tiene mucho significado religioso y ni mucho menos comercial (acabo nauseada de tanto anuncio y tanta tomadura de pelo para que nos gastemos el dinero). Para mí la Navidad significa desde hace muchos años volver a casa :) y volver un poco a la niñez cuando la Navidad era realmente algo mágico. Este año con mi familia nos hemos inventado algo nuevo, vamos a hacer un viajito y seguro que nos lo pasaremos muy bien :)
Pues bueno, en una Navidad como dios manda (y nunca mejor dicho) uno/a tendría que tener tiempo para dedicarlo a sí mismo y a su familia. Yo entiendo que no le tiene por qué gustar a todo el mundo pero creo que preparar regalos con las propias manos sea de las cosas más bonitas del mundo :) y no por ahorrar, porque a veces sale más caro pero el hecho de crear algo para una persona creo que no tenga precio.
Esta sería mi Navidad ideal y por eso este año he pensado hacer una serie de post con ideas para hacer y para regalar o para preparar para las innumerables cenas que nos esperan. Una buena patada a la báscula, moderación y un poco de ejercicio y podremos disfrutar al máximo.
Pues nada, con este receta empieza mi pequeño monográfico navideño.
La receta de estas galletas estupendas la saqué del último número de Food&Travel. Hay que reconocer que en cuestión de revistas en el extranjero están a años luz de nosotros: reportajes alucinantes con fotos para quitar el hipo. En particular esta pertenece a un mini reportaje del libro Baked explorations de Matt Lewis y Renato Poliafito, dos amigos que un día dejaron su trabajo en publicidad para dedicarse a lo que más les gusta. Abrieron una pequeña pastelería y han tenido tanto éxito que hoy ya van por su segundo libro. El libro no lo he visto en vivo y en directo pero os hablo de ellos porque ya sabéis lo que me gustan estas historias en las que la gente sigue sus propios sueños :P De todos modos si todas las recetas del libro son como la de estas galletas merece realmente la pena. Qué la disfrutéis!! :)
Ingredientes:
50 gr de hocolate negro (con un min. 60% cacao)
50 gr de chocolate a la menta (yo he usado After Eight)
210 gr de harina
60 gr de cacao en polvo (sin azúcar)
1 pizca de sal
220 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
70 gr de azúcar
2 cucharadas de azúcar moreno
2 huevos grandes
1 cucharada de extracto de vainilla
200 gr extra de azúcar para envolver las galletas
Para el relleno:
85 gr de un buen chocolate blanco
3 cucharadas de nata para montar
1 gota de extracto puro de menta (yo lo he comprado en el herbolario)
Preparación:
1 Derretir los chocolates en el microondas o al bagno maría. Personalmente yo los he derretido por separado.
2 En un cuenco mezclar la harina, el cacao en polvo y la sal.
3 Batir la mantequilla con el azúcar y el azúcar moreno hasta que la mezcla esté espumosa. Añadir las yemas de los huevos y la vainilla y seguir batiendo.
4 Incorporar los chocolates y batir para mezclar bien los ingredientes.
5 Añadir esta mezcla al cuenco con la harina y mezclar. Obtendremos una masa muy suave.
6 Envolver la masa en papel transparente y dejar reposar en el frigo al menos durante 30 min o hasta que se endurezca.
7 Sacar la masa del frigo y hacer bolitas de unos 2,5 cm de diámetro (una cucharadita colma).
8 Os recomiendo ir haciéndolas poco a poco: preparamos una bandeja haciendo las bolitas y pasándolas por el azúcar (como se hace con las trufas cuando se envuelven en cacao). Poner las bolitas bien separadas unas de otras, porque luego crecen, y aplastarlas un poquito, el mínimo para que no escapen rodando por la bandeja cuando las pongamos en el horno.
9 Hornear a 180 grados durante 5 minutos.
10 Sacar la bandeja del horno y con el dedo (cuidado que queman!!) o algún instrumento que tenga el mango redondeado, aplastar un poquito el centro (sin llegar a romper la base) para crear la cavidad donde una vez frías pongamos la crema de chocolate blanco.
11 Proceder así hasta que terminemos la masa. Lo mejor es disponer de dos placas de horno y mientras una se hace vamos preparando la siguiente. Tened cuidado de no dejar durante mucho tiempo la masa cruda fuera del frigo.
12 Dejar enfriar sobre una rejilla.
13 Preparamos la crema: poner la nata en un cuenco y calentarla hasta llevarla a ebullición. Incorporar el chocolate blanco cortado en trocitos, dejarlo reposar dos minutos y mezclar (el chocolate se derretirá).
14 Añadir el extracto de menta. Tened mucho cuidado con los extractos, son muy pero que muy fuertes!!! Seguid con atención las instrucciones y preguntad cuando vayáis a comprarlo si se puede utilizar en cocina (algunos extractos pueden ser tóxicos!)
15 Rellenar el hueco de las galletas con la crema de chocolate y meter en el frigo para que se endurezca.
Si no encontráis el extracto de menta se puede hacer sin él, las galletas estarán igual de ricas!!
Descárgate la receta en PDF:
Galletas de chocolate y menta
Sorbete de mojito
Me voy unos días pa’ “Graná” y no quería irme sin antes dejaros una recetilla… Sé que no es muy de temporada pero el sorbete de limón hecho en casa (vaya, sin aditivos, leche en polvo o natas) era de los pocos dulces, junto con el chocolate negro, que he podido comer durante mi dieta. La dieta está casi llegando a su fin pero me ha dejado este sorbete que creo volveré a hacer muchas veces más, incluso en invierno porque como postre después de una cena es perfecto (no existe nada mejor para una buena digestión ;) y además está muy rico!!
A este sorbete le he pillado mucho cariño, me ha salvado la garganta durante unas anginas que aún me llevo a cuestas (mi abuelo médico decía para el dolor de garganta calor por fuera y frío por dentro!) y encima se puede compartir incluso con los más pequeños porque, a diferencia del mojito tradicional, no lleva alcohol. Alguien da más?
Pues nada, yo os dejo unos días, vuelvo a casa para estar con la familia y para enfrentarme a un sistema burocrático que no me deja casarme en Granada como yo quiero porque no estoy empadronada allí… aunque sea “hija” de la ciudad… no comments.
En este sentido no creo que se pueda hacer mucho pero si queréis darle un último empujoncito a Amiloquemegustaescocinar en los premios Bitácoras 2010 aún estáis a tiempo :) Hemos llegado al puesto 12!!!
Sed felices y hasta pronto!
Ingredientes:
400 gr de limas
200 gr de azúcar moreno
400 ml de agua
1 buen puñado de hojas de menta fresca
Preparación:
1 Preparamos un jarabe con el azúcar y el agua. Para ello ponemos a hervir el agua, añadimos el azúcar y removemos bien hasta que se haya disuelto. Cuando empiece a hervir el agua bajamos la lumbre y lo dejamos cocer durante 10 minutos.
2 Retirar del fuego y añadir las hojas de menta limpias y secas. Dejar enfriar a temperatura ambiente y una vez que esté frío dejar reposar en el frigo toda la noche.
3 El día siguiente colar el jarabe y añadir el zumo de las limas recién exprimido.
4 Ponerlo en la máquina de los helados (tardará una media hora según vuestro modelo) o seguir el procedimiento habitual para hacer los helados y sorbetes en casa sin máquina (congelador y batidora cada dos-tres horas).
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Sorbete de mojito
Helado de piñones y mejorana
Lo reconozco, esta receta no es mía y no se me habría ocurrido ni en un millón de años :( La he sacado del último número de La Cucina Italiana que trae un especial sobre helados especiados… Por un lado me llamó mucho la atención, como otras recetas que intentaré probar, por otro lado me ha decepcionado un poco (quizás porque no era mía… jejeje, qué mala que soy…). No, me explico, me ha decepcionado porque cuando uno hace un helado de piñones y mejorana se espera que sepa de eso: de piñones y mejorana pero en mi modesta opinión la mejorana no se nota ná de ná y el helado en general me ha salido con un sabor más a nuez que a piñón… buah!
Esto no quiere decir que no esté bueno, es muy rico de verdad y es un helado diferente para los que estén un poco cansados de los típicos helados caseros de chocolate, limón o nata choc. Me atrevería a decir que lo volveré a hacer haciendo dos pequeños cambios:
1. la próxima vez intentaré no quemar los piñones (je, je)… Sí, se me tostaron un poco más de la cuenta y quizás por eso más que a piñón sepa a nuez y;
2. la próxima vez utilizaré nata fresca y no en brick porque creo que así cogerá más el saborcillo balsámico de la mejorana que tanto me gusta y con tanto mimo cuido en mi “jardín” :P
Hace calor, mucho calor y lo mejor es un heladito fresco. Hacedlo y ya me contaréis :)
Ingredientes:
300 ml de leche
150 gr de nata fresca
100 gr de leche condensada
60 gr de azúcar
50 gr de piñones
Un puñadito de mejorana fresca
Preparación:
1 En una sartén sin aceite ni mantequilla tostar los piñones hasta que estén dorados. Dejar enfriar.
2 Con la batidora triturar los piñones y el azúcar. Unirlos a la leche y ponerla a hervir. Cuando empiece a hervir apagar el fuego, dejar enfriar y reposar en el frigo durante al menos 12 horas.
3 Mezclar la mejorana triturada con la nata. Dejar reposar 12 horas en el frigo.
4 Pasar la nata por el colador exprimiendo la mejorana para que deje todo el jugo.
5 Mezclar la leche con la nata y la leche condensada. Remover bien.
6 Poner la mezcla en la máquina de los helados. Si no disponéis de máquina podéis utilizad el método de la batidora explicado en el libro de los helados ;)
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Helado de piñones y mejorana
Helado de piña para el niño y la niña
Bueno, en realidad de piña, yogurt y naranja :)
Los amigos de Silikomart me han enviado unos moldes superchulos (de silicona, claro está!!) para hacer estos helados y yo no me lo he pensado dos veces. Con un poco de piña, naranjas y yogurt (alimentos que no faltan nunca en mi casa) he hecho un polo (jeje, como cuando éramos pequeños) para mis desayunos que nunca sé qué demonios comer a parte del zumito claro :)
No es que sea fácil… hasta mi Neo podría hacerlo :P lo único que hay que encontrar los moldes y los palitos de madera que yo los he encontrado en una tienda de manualidades, sí, sí, de esas de barrio.
Y esto es sólo el principio… anda que no queda verano por delante!!
Buen finde :)
Ingredientes para 6 polos:
1/2 piña
2 naranjas
2 yogures naturales
1 cucharada de azúcar (o más según vuestro gusto)
Preparación:
1 Pelar y cortar en trozos la piña. Pasarla por la batidora.
2 Exprimir las naranjas y mezclar el zumo con el yogurt, la piña y el azúcar. Mezclar bien hasta que el azúcar esté bien disuelta.
3 Poner en los moldes y meter en el congelador hasta que estén en su punto ;)
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Helado de yogurt, piña y naranja
Mousse de chocolate sí o sí
Este es uno de los postres que más me gustan del mundo mundial :)
Desde que era pequeñita, cuando salíamos a comer o cenar por ahí con los papás y aunque me hubiera puesto “pua” siempre había sitio para un postrecico. Mis preferidos eran: el helado, el sorbete de limón en la cáscara o la mousse de chocolate :P O quien no se acuerda de la mousse de chocolate danone!!!! O__O
También fue una de las primeras cosas con las que me lancé en la cocina, era una de las recetas de aquellos maravillosos libros que me regaló mi madre cuando aún era más ancha que alta :) y también una de las primeras decepciones porque hay que ver que es “jodío”… Es difícil conseguir el punto de las claras montadas pero con un par de truquillos la mousse nos sale bien sí o sí :)
Cuales son estos truquillos? Pues muy fácil:
1. Nuestro amigo el sifón. Sí, esa cosa con la que tanto rollo nos ha dado el Adriá pero que da mucho juego y que ya os habréis dado cuenta que a mí me encanta… me gusta tanto que mi sifón está muriendo, de tanto darle guerra…
2. Gelatina o agar agar. Personalmente prefiero la primera, aún no me llevo muy bien con el agar agar. Todo el mundo dice que da una consistencia mejor, más cremosa pero oye, es que a mí no me mola. Con la gelatina estamos seguros que nuestra mousse no se nos irá al garete incluso si no eres el campeón de las claras a punto de nieve.
Vamos a ver cómo ;)
Ingredientes para la mousse con sifón:
Nata fresca 400 gr
8 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
2-3 cucharadas de azúcar
1 naranja
1 sifón de 1 l.
1 carga de N20
Preparación:
1 Con un pelapatatas pelar toda la piel de la naranja (limpita, claro!). Calentar la nata con la piel de naranja y el azúcar hasta casi llegar a ebullición. Apagar y dejar reposar hasta que la nata esté fría.
2 Eliminar la piel de naranja y añadir el cacao. Remover hasta completa disolución.
3 Pasar la nata por un colador para eliminar posibles grumos. Se puede añadir más o menos azúcar al gusto. Si se añade más azúcar remover bien y volver a pasar por el colador fino.
4 Rellenar el sifón, cerrar bien, poner la carga, agitar y dejar reposar en el frigo 2-3 horas aunque sale mucho mejor si lo dejamos toda la noche.
Ingredientes para la mousse tradicional con gelatina:
Nata fresca 400 gr
8 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
2-3 cucharadas de azúcar
1 naranja
2 claras de huevo
2 hojas de gelatina
Preparación:
1 Con un pelapatatas pelar toda la piel de la naranja (limpita, claro!). Calentar la nata con la piel de naranja hasta casi llegar a ebullición. Apagar y dejar reposar hasta que la nata esté fría.
2 Poner en remojo (en agua fría) la gelatina.
3 Eliminar la piel de naranja. Volver a poner la nata en el fuego, añadir el cacao y dos cucharadas de azúcar. Remover bien hasta completa disolución.
4 Estrujar la gelatina para eliminar el exceso de agua y añadirla a la nata con el fuego apagado. Remover bien hasta que esté completamente disuelta. Pasar a un cuenco y dejar enfriar un poco.
5 Montar las claras de huevo a punto de nieve con la tercera cucharada de azúcar. Cuando la nata se haya enfriado un poco incorporar las claras poco a poco, con una espátula y con movimientos de abajo hacia arriba para que no se desmonten.
6 Rellenar 4-6 vasitos y dejar reposar unas horas en el frigo, mejor si es toda la noche.
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Mousse de chocolate y naranja con o sin sifón
Tarta de requesón y limón
Una de cal y otra de arena… o lo que es lo mismo una receta baja en calorías y otra que se sale :P
Y es que no sólo de lechuga vive el hombre, también de azúcar, leche, huevos, mantequilla, harina, vainilla, crema… vaya, cosas ricas como el requesón. Porque que levante la mano a quien no le guste???? eh, a ver… a ver… no veo manos levantadas.. jejeje :P
A mí me encanta, mi madre me lo compraba cuando era pequeñita y me lo comía solo con azúcar (porque por aquellos entonces no había descubierto lo maravillosa que es la miel) y luego cuando vivía en Barcelona mel i mató a raudales… ñam!!
En el super hotel donde me llevó el finde pasado mi futuro esposo (jejeje, me da la risa llamarlo así) para desayunar tenían una crostata de requesón que era un sueño. Yo este finde la verdad es que he estado un poquillo perrilla y no tenía muchas ganas de hacer ná por lo que he optado por la opción super rápida. No tiene comparación con aquella crostata ideada directamente por los ángeles de Noli pero no me quejo.
Aviso, esta turta da arrescottu (típica de Cerdeña por eso el nombre un poco raro) es una tarta de desayuno o merienda, de esas que se mojan en la leche porque es un poco “mazacote” pero ya veréis qué buena. Ups, ahora que me doy cuenta es la hora de la merienda, jarrllll ;)
Ingredientes:
300 gr de harina
300 gr de azúcar
300 gr de requesón de oveja o vaca
3 huevos
1 sobrecito de levadura en polvo
1 limón
Preparación:
1 Con un tenedor mezclar el requesón con el azúcar.
2 Añadir las yemas de los huevos y seguir mezclando.
3 Incorporar la harina tamizada junto con la levadura y mezclar con el resto de los ingredientes.
4 Añadir la piel del limón rallada y el zumo. Seguimos removiendo para mezclar muy bien los ingredientes. Nos podemos ayudar de un robot de cocina o una batidora.
5 Por último montar las claras a punto de nieve e incorporarlas con cuidado para que no se desmonten.
6 Forrar un molde de unos 22 cm con papel de horno y rellenar con la mezcla. Nivelarla con la ayuda de un tenedor o una cuchara porque la masa no será muy líquida y cocer en el horno caliente a 180 grados durante 40 minutos.
7 Tener cuidado porque se podría dorar mucho la superficie. Si esto ocurre y aún le queda tiempo en el horno taparla con papel de aluminio.
Descárgate la receta en PDF:
Tarta de requesón y limón





















