Galletas
Más galletas!
Uy, cuando me da, me da y últimamente me ha dado por las galletas. Tengo que reconocer que las cookies de chocolate y coco son las que más me gustan del mundo mundial y el hecho de que hayan sido las primeras de la serie no ayuda porque todas las galletas las comparo con ellas… “sí, muy ricas, pero las cookies de chocolate y coco….” :) Bueno, el libro de los gustos aún no se ha escrito por lo que, quién sabe, quizás estas sean las galletas preferidas de alguno de los que pasáis por aquí :))
Estas son muy fáciles y bastante rápidas. Me ha encantado la idea de la decoración que ví en en este número de Donna Hay. Habréis notado la portada llena de galletas, el paraíso!! :) Como pasa siempre, las cosas más tontas, las ideas aparentemente más simples, son las que mejores resultados dan: un cortados de raviolis y un palillo de dientes cortado por la mitad sirven para preparar unas galletas super bonitas!
Probad también a decorarlas usando la ruedecita para cortar raviolis haciendo líneas horizontales y verticales, quedan muy chulas también.
Y otro truco del almendruco, este ya más viejo que la pana, supongo que la mayoría de vosotros lo conoceréis: para estirar la masa ponedla entre dos folios de papel de horno, así evitaréis tener que enharinar el rodillo para que no se pegue a la masa (si se enharina excesivamente la mesa de trabajo o el rodillo se añade harina a la masa y las galletas pueden salir demasiado duras.
Y ya para terminar, probad también esta versión: la misma masa pero con un relleno de mermelada :P Dividid la masa en dos y estirarla. Cubrid una parte con una capa fina de vuestra mermalada preferida (yo de cerezas!) y cubridla con otra parte de masa estirada. Cortad bastoncillos y hornead en el forno caliente. Son las preferidas del italiano :)
Con las cantidades que os pongo a continuación me han salido, si no recuerdo mal…, unas 15-18 galletas normales y unas 10-12 rellenas, vaya, un montón!
Ingredientes:
150 gr de mantequilla a temperatura ambiente
150 gr de azúcar glas
30 gr de leche en polvo
1 cucharada de extracto de vainilla
375 gr de harina
1 cucharada de maizena
1 cucharadita de levadura en polvo
Preparación:
1 Batir la mantequilla con el azúcar glas durante 5 minutos o hasta que la mantequilla se vuelva pálida y cremosa.
2 Añadir el huevo, la leche en polvo y el extracto de vainilla y seguir batiendo durante 1 minuto más.
3 Añadir la harina, la maizena y la levadura. Amasar hasta que se forme una bola. Envolver la masa con film transparente y dejar reposar en el frigo durante media hora.
4 Pasado este tiempo estirar la masa y recortar las galletas. Poner las galletas en una placa de horno forrada con papel de horno y dejarlas reposar en el frigo durante 10 minutos. Mientras tanto calentar el horno a 160ºC.
5 Hornear las galletas durante unos 15 minutos o hasta que empiecen a coger color.
6 Dejar enfriar completamente encima de una rejilla. Se conservan muy bien en una caja de lata.
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Galletas
Biscotti de pistachos y cerezas
Es hora de volver a la carga con las galletas. Tras el gran éxito de las cookies de chocolate y coco (gracias a todos los que me habéis escrito!! no sabéis lo contenta que me pongo cuando una receta gusta y la hacéis y la volvéis a hacer y la repetís una vez más! :) la operación “en busca de la galleta perfecta” ataca de nuevo esta vez con una galleta muy diferente.
Últimamente veo estas cerezas deshidratadas por todos lados. Sí, claro, no en los supermercados normales, estas las compré en La Rinascente, o lo que es lo mismo, el Corte Inglés italiano, pero poco a poco me las voy encontrando en más y más sitios. El viernes por ejemplo me encontré con un supermercado que tenía una sección de cositas ricas orgánicas empaquetadas por ellos mismos entre las que encontré frutos secos, harinas de varios tipos, cereales, semillas -de girasol, de calabaza…- (sí!) y fruta deshidratada. Esta vez compré arándanos en vez de cerezas que tienen un sabor un poquillo más áspero y que me encantan :)
Bueno, teniendo en cuenta lo difícil que es encontrar ciertas cosas en ciertos sitios yo os diría que si no tenéis estas cerezas a mano podéis sustituirlas con cualquier tipo de fruta deshidrata que se encuentra fácilmente en todos los supermercados como las pasas o los orejones!
Esta receta es para mi amiga Nuria ❤ que se ha convertido en la fan nr 1 de estas galletas, para que pueda hacerlas todas las veces que le vengan ganas :)
Y a los demás nada, espero que os gusten tanto como las otras ;)
Ingredientes:
300 gr de harina
1 cucharadita de levadura en polvo
170 gr de azúcar
3 huevos batidos
2 cucharaditas de extracto de vainilla
La piel rallada de media naranja
200 gr entre pistachos (pelados y sin sal) y cerezas, arándanos u otro tipo de fruta deshidratada
Preparación:
1 Unir la harina, la levadura y el azúcar en un cuenco. Mezclar.
2 Añadir los huevos, el extracto de vainilla, la piel de naranja, los pistachos y las cerezas. Mezclar con las manos hasta obtener una masa.
3 Trasladar la masa sobre una superficie enharinada y amasar durante unos minutos hasta que los ingredientes estén bien amalgamados.
4 Formar dos barras con la masa de unos 20 cm de largo. Ponerlas en una placa forrada con papel de horno.
5 Cocer en el horno caliente a 160ºC durante unos 40 minutos. Sacar del horno y dejar enfriar completamente.
6 Cortar las dos barras en rebanadas de unos 5 mm y disponerlas en la placa.
7 Cocer en el horno durante unos 10-15 minutos hasta que los biscotti estén dorados.
8 Se conservan estupendamente en una caja de lata.
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Biscotti de pistachos y cerezas
Galletas decoradas
Yo siempre llego tarde… de eso no tengo ninguna duda :( Este año creía que iba bien, me estaba preparando una receta para el día de la madre pero… resulta que el día de la madre en España ya ha pasado!!!! Pero bueno???!! Aquí es el domingo que viene y tengo almuerzo con la suegra :P
Con la boda a la vuelta de la esquina y con las ganas que tengo de hacer algo “especial” para los invitados (no las típicas cosas que se compran y ya está) estoy aquí desde hace un tiempo comiéndome el coco para encontrar algo que sea factible en los pocos días que tendré libres en Granada antes del gran día y que quede bien, professional ;)
Y hablando de gente profesional que hace cosas maravillosas se me ocurren varias personas :) y una de ellas es Bea que hace unas galletas increibles, con un amor y un arte fuera de lo normal.
La receta la he seguido paso a paso, sin Thermomix y sin Kitchen Aid porque en mi cocina no existen (ainssss… -suspiro, sobre todo por la Kitchen Aid…), así que mi única contribución es la explicación de la receta en plan rudimentario, prácticamente “pico y pala” ;P Si os dais una vuelta por el blog de Bea (que ya lo conocéis, lo sé :) veréis que tiene una cantidad de biberones, botellitas, bocas para decoración, colorantes, moldes de galletas, etc, etc, etc, que bueno… a mí se me cae la baba. Digamos que yo soy la prueba viva de que si uno no está tan puesto es capaz de hacer estas magníficas galletas y si uno se engancha merece la pena ir comprándose todos y cada uno de las herramientas porque esto de las galletas no es cocina, es un arte!!!
Yo las he hecho para el día de la madre… italiano… :P porque el español se me pasó pero obviamente sirven todos los eventos del mundo mundial. La imaginación al poder y las manos en la masa!
Ingredientes para unas 25 galletas (dependerá del diámetro de vuestros moldes):
125 gr. mantequilla a temperatura ambiente
125 gr. azúcar glas tamizado
1/2 huevo XL a temperatura ambiente
325 gr. harina tamizada
2-3 cucharadas de leche
Aroma al gusto
Preparación:
1 Batir (en vez de un robot de cocina yo he usado la batidora con las varillas) la mantequilla durante unos minutos hasta que esté suave.
2 Empezar a incorporar el azúcar glas a cucharadas sin dejar de batir hasta que la mantequilla adquiera una textura esponjosa.
3 Batir el huevo e incorporar la mitad a la mantequilla junto con el aroma (yo he utilizado limón). Batir para que se mezclen bien los ingredientes.
4 Empezar a añadir la harina poco a poco. Yo aquí seguí a mano, con las barillas. Añadir toda la harina hasta que se empiece a desmigar y sea difícil trabajarla con las barillas.
5 Añadir una cucharada de leche y seguir amasando esta vez con las manos (mejor si están frías, las podemos enfriar debajo del agua fría del grifo y secándolas bien luego para trabajar la masa). Añadir 1-2 cucharadas más hasta que con la masa podamos formar una bola que se despegue fácilmente del recipiente. La masa no debe quedar pegajosa.
6 Dividir la bola en 4 partes y estirar cada una de las partes entre dos trozos de papel de horno hasta una altura de unos 5-8 mm.
7 Poner cada una de las partes una encima de otra, en una placa de horno para que estén planas y dejarlas enfriar en el frigo al menos durante 2 horas. Yo las he dejado 24 horas.
8 Cortar las galletas con el molde deseado y ponerlas en una placa forrada con papel de horno con un par de cm entre ellas.
9 Cocerlas en el horno caliente a 180º. El tiempo depende un poco del tamaño de la galleta. Yo las he puesto 8 minutos, les he dado la vuelta (porque mi horno no cuece exactamente igual por todos lados) y otros 8 minutos.
10 Sacarlas del horno, dejarlas 5 minutos sobre la placa y pasarlas a una rejilla para que se enfríen completamente.
Ingredientes para la glasa:
200 gr de azúcar glas tamizado
1 clara de huevo
Aroma (normalmente el mismo que hemos utilizado para las galletas u otro que “pegue” bien con el sabor de la galleta)
Colorante para alimentos
Preparación:
1 Poner la clara de huevo en un recipiente ancho. Añadir 1/3 del azúcar glas
2 Empezar a batir (con la batidora + varillas) durante 2-3 minutos.
3 Añadir el aroma y seguir batiendo.
4 Ir añadiendo azúcar hasta que la consistencia de la glasa sea bastante dura (como dice Bea, como la pasta de dientes)
5 La glasa con esta consistencia la podemos usar para dibujar bordes y para hacer decoraciones (como las letras encima de la galleta)
6 Usando una manga pastelera con una boquilla del dos he dibujado los bordes de las galletas
7 Para el relleno debemos “aligerar” un poco la glasa. Para ello añadiremos un poco de agua: a razón de 1 cucharadita cada vez para que no nos pasemos. Con esta glasa más ligera “rellenamos” el espacio dentro del borde que hemos dibujado y dejamos que se solidifique.
8 Por último dejamos un poco de glasa “dura” para hacer las letras. Añadimos algunas gotas de colorante y removemos bien. Podemos añadir un poco de azúcar glas si la glasa se pusiera demasiado líquida.
A grandes rasgos este es el procedimiento que se puede seguir para crear estas galletas. Tengo que admitir que no soy una que “lee instrucciones” y hago siempre las cosas a salto de mata. Si queréis seguir los pasos como dios manda aquí tenéis el tutorial de Bea sobre la masa y el tutorial sobre la glasa. Obras de arte :)
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Galletas decoradas
Tortas de aceite
Una italiana, una francesa y ya era hora de una receta española :)
En mi “viaje” a la recuperación de los sabores y las recetas de cuando era chica me he cruzado con esta receta que pensaba que no obtendría jamás. Lo raro es que me la he encontrado en este libro y lo bueno es que la he adaptado un poco a lo que yo recuerdo que era el sabor de las tortas de aceite de mi infancia… y no tanto porque aún las venden.
Para mí decir tortas de aceite es decir Inés Rosales. La empresa sevillana vende estas tortas finísimas y buenísimas en un envoltorio como los de antes. La receta me ha encantado porque se parece muchíiiiisimo al sabor original de estas tortas y bueno yo soy fan de Jamie Oliver, que como a mí le encanta ir por ahí recuperando las recetas tradicionales.
No es por hacerle publicidad pero el libro está super bien, las fotos, las recetas (hay muy buenas recetas italianas :) e incluso la calidad del libro que está cuidadísimo en todos los detalles. Vaya, una buena inversión si os gusta Jamie tanto como a mí.
Y nada os dejo con la receta y una avalancha de preguntas: conociáis las tortas de aceite?, tenéis alguna receta?, recuerdos de la infancia?, qué tipo de tortas eran, finas como estas o diferentes?
Espero con curiosidad las respuestas :)
Ingredientes:
350 gr de harina candeal
1 pizca de sal
2 cucharaditas de semillas de anís
3 cucharadas de azúcar moreno + un poco más para espolvorear
1/2 sobrecito de levadura en polvo
100 ml de aceite de oliva
150 de agua templada
Azúcar glas para espolvorear
1 clara de huevo
Preparación:
1 Machacar con el mortero las semillas de anís.
2 En un cuenco grande mezclar la harina, la sal y las semillas.
3 Mezclar el aceite y el agua. Añadir el azúcar moreno y la levadura. Remover bien y dejar reposar unos minutos.
4 Hacer un hueco en el centro de la harina y empezar a echar la mezcla de aceite y agua incorporando poco a poco la harina de los bordes. Mezclar bien y terminar “amasando” con las manos. La pasta debe quedar sin grumos, bastante aceitosa pero que se despegue fácilmente de las manos.
5 Forrar una placa para horno con papel de horno. Si utilizáis papel de plata pincelarlo con un poco de aceite de oliva. Espolvorear con azúcar glas.
6 Dividir la masa en 12 partes iguales.
7 Con el rodillo extender cada una de las partes formando discos de unos 10 cm de diámetro. Disponed las tortas en la placa, pincelarlas con la clara de huevo batida y espolvorear un poco de azúcar glas y azúcar moreno por la superficie.
8 Cocer en el horno a 220º durante unos 10 minutos o hasta que estén doradas.
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Tortas de aceite
Roscos de anís
Y seguimos con más de lo mismo, esta vez le toca a los roscos de anís.
Una receta de familia que, para que veais lo que son las cosas, me ha ayudado a recuperar mi novio-marío italiano. Y cómo? pues haciéndose super fan de ellos! A mí los roscos nunca me habían hecho mucha gracia pero como le gustan tanto al italiano en estos últimos años me he ido aficionando a ellos y ya veis ahora me los comería de tres en tres :P
Después de los hojaldrines (mis preferidos) y los mantecaos, no podían faltar en casa los roscos de anís :)
Y para aquellos que no quieran perderse ninguna receta de Amiloquemegustaescocinar por fin tenéis la posibilidad de suscribiros y recibir directamente en vuestro email todas las recetas, todos los regalos, todas las sorpresas.
Ingredientes para la masa:
220 gr de manteca de cerdo
175 ml de aguardiente seco
1 par de cucharadas de matalauva o semillas de anís
1/2 kg – 1 kg de harina (dependerá del tipo de harina)
1 pellizco de sal
Ingredientes para decorar:
1/2 kg de azúcar
1/4 l de agua.
Azúcar glas
Preparación:
1 Batir muy bien la manteca con la batidora normal o de varillas.
2 Tostar ligeramente las semillas de anís en una sartén. Una vez tostadas machacarlas muy bien.
3 Añadir la harina, el aguardiente y la sal. Mezclar muy bien y empezar a amasar. Quizás haga falta añadir harina, la masa se tiene que despegar fácilmente de los dedos.
4 Hacer los roscos. Yo los he hecho haciendo una bola de unos 5 cm de diámetro, aplastándola un poco y haciendo un agujero en medio, pero cada cual que los haga como le sea más cómodo.
5 Disponer los roscos en placas de hornos, un poco separados entre sí y cocer a 200ºC durante unos 20 minutos (aquí también aconsejo hacer una prueba con uno o dos roscos para ve cómo salen en nuestro horno)
6 Dejar enfriar y bañar uno a uno en el almíbar (hervir el azúcar en el agua y cuando se haya disuelto dejar cocer a fuego lento durante 10 minutos – dejar enfriar antes de usar) para después pasarlos por azúcar glas. Esta última fase es la más larga y complicada porque el azúcar se pone muy feo enseguida con el almíbar. Para evitarlo id haciéndolos poco a poco cambiando el azúcar cada 4-5 roscos, eliminar el exceso de almíbar con los dedos y dejarlos reposar para que se seque. Se puede dar una “segunda mano” de azúcar glas para que nos queden bonitos y blanquitos por todos lados.
7 Estos, como los mantecados, son perfectos para regalar porque duran mucho y cada día que pasan están más buenos :)
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Roscos de anís
Ideas para la Navidad: Galletitas de chocolate y menta
Ya la tenemos aquí, ya ha llegado, sin habernos avisado la Navidad se nos está echando encima. Durante toda la semana han ido poniendo las luces por las calles, aún apagadas, y en tiendas y demás se han lanzado de cabeza y las han encendido (dichoso consumismo navideño…)
Dejando a un lado su lado más comercial, a mí la Navidad me encanta :) Hace años que dejé de poner el árbol, de hacer el belén o de llenar mi casa de bolitas y guirnaldas, sobre todo porque el neo se las comería, un año lo intenté y ese fue el resultado, cada vez que volvía del trabajo me tenía que poner a arreglar toda la decoración navideña :P Reconozco que para mí la Navidad no tiene mucho significado religioso y ni mucho menos comercial (acabo nauseada de tanto anuncio y tanta tomadura de pelo para que nos gastemos el dinero). Para mí la Navidad significa desde hace muchos años volver a casa :) y volver un poco a la niñez cuando la Navidad era realmente algo mágico. Este año con mi familia nos hemos inventado algo nuevo, vamos a hacer un viajito y seguro que nos lo pasaremos muy bien :)
Pues bueno, en una Navidad como dios manda (y nunca mejor dicho) uno/a tendría que tener tiempo para dedicarlo a sí mismo y a su familia. Yo entiendo que no le tiene por qué gustar a todo el mundo pero creo que preparar regalos con las propias manos sea de las cosas más bonitas del mundo :) y no por ahorrar, porque a veces sale más caro pero el hecho de crear algo para una persona creo que no tenga precio.
Esta sería mi Navidad ideal y por eso este año he pensado hacer una serie de post con ideas para hacer y para regalar o para preparar para las innumerables cenas que nos esperan. Una buena patada a la báscula, moderación y un poco de ejercicio y podremos disfrutar al máximo.
Pues nada, con este receta empieza mi pequeño monográfico navideño.
La receta de estas galletas estupendas la saqué del último número de Food&Travel. Hay que reconocer que en cuestión de revistas en el extranjero están a años luz de nosotros: reportajes alucinantes con fotos para quitar el hipo. En particular esta pertenece a un mini reportaje del libro Baked explorations de Matt Lewis y Renato Poliafito, dos amigos que un día dejaron su trabajo en publicidad para dedicarse a lo que más les gusta. Abrieron una pequeña pastelería y han tenido tanto éxito que hoy ya van por su segundo libro. El libro no lo he visto en vivo y en directo pero os hablo de ellos porque ya sabéis lo que me gustan estas historias en las que la gente sigue sus propios sueños :P De todos modos si todas las recetas del libro son como la de estas galletas merece realmente la pena. Qué la disfrutéis!! :)
Ingredientes:
50 gr de hocolate negro (con un min. 60% cacao)
50 gr de chocolate a la menta (yo he usado After Eight)
210 gr de harina
60 gr de cacao en polvo (sin azúcar)
1 pizca de sal
220 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
70 gr de azúcar
2 cucharadas de azúcar moreno
2 huevos grandes
1 cucharada de extracto de vainilla
200 gr extra de azúcar para envolver las galletas
Para el relleno:
85 gr de un buen chocolate blanco
3 cucharadas de nata para montar
1 gota de extracto puro de menta (yo lo he comprado en el herbolario)
Preparación:
1 Derretir los chocolates en el microondas o al bagno maría. Personalmente yo los he derretido por separado.
2 En un cuenco mezclar la harina, el cacao en polvo y la sal.
3 Batir la mantequilla con el azúcar y el azúcar moreno hasta que la mezcla esté espumosa. Añadir las yemas de los huevos y la vainilla y seguir batiendo.
4 Incorporar los chocolates y batir para mezclar bien los ingredientes.
5 Añadir esta mezcla al cuenco con la harina y mezclar. Obtendremos una masa muy suave.
6 Envolver la masa en papel transparente y dejar reposar en el frigo al menos durante 30 min o hasta que se endurezca.
7 Sacar la masa del frigo y hacer bolitas de unos 2,5 cm de diámetro (una cucharadita colma).
8 Os recomiendo ir haciéndolas poco a poco: preparamos una bandeja haciendo las bolitas y pasándolas por el azúcar (como se hace con las trufas cuando se envuelven en cacao). Poner las bolitas bien separadas unas de otras, porque luego crecen, y aplastarlas un poquito, el mínimo para que no escapen rodando por la bandeja cuando las pongamos en el horno.
9 Hornear a 180 grados durante 5 minutos.
10 Sacar la bandeja del horno y con el dedo (cuidado que queman!!) o algún instrumento que tenga el mango redondeado, aplastar un poquito el centro (sin llegar a romper la base) para crear la cavidad donde una vez frías pongamos la crema de chocolate blanco.
11 Proceder así hasta que terminemos la masa. Lo mejor es disponer de dos placas de horno y mientras una se hace vamos preparando la siguiente. Tened cuidado de no dejar durante mucho tiempo la masa cruda fuera del frigo.
12 Dejar enfriar sobre una rejilla.
13 Preparamos la crema: poner la nata en un cuenco y calentarla hasta llevarla a ebullición. Incorporar el chocolate blanco cortado en trocitos, dejarlo reposar dos minutos y mezclar (el chocolate se derretirá).
14 Añadir el extracto de menta. Tened mucho cuidado con los extractos, son muy pero que muy fuertes!!! Seguid con atención las instrucciones y preguntad cuando vayáis a comprarlo si se puede utilizar en cocina (algunos extractos pueden ser tóxicos!)
15 Rellenar el hueco de las galletas con la crema de chocolate y meter en el frigo para que se endurezca.
Si no encontráis el extracto de menta se puede hacer sin él, las galletas estarán igual de ricas!!
Descárgate la receta en PDF:
Galletas de chocolate y menta
Galletitas "principe" y reflexiones del todo a cien
Puede que te sorprenda oír esto, pero el fracaso no existe.
El fracaso es simplemente la opinión que alguien tiene sobre
cómo se deberían hacer ciertas cosas.
Cuando te convenzas de que no hay ningún acto
que deba hacerse de una manera específica,
según el criterio de otras personas, entonces el fracaso será imposible.
"Wayne W. Dyer en su libro "Tus zonas erróneas"
Me estoy haciendo un lavado de cerebro últimamente que ni os cuento. Todo vale siempre que sea en pos del aumento de la autoestima y de la eliminación total de dudas y preocupaciones sin sentido.
Tengo que reconocer que este libro, Tus zonas erróneas, que ya es la segunda vez que lo leo (la primera tenía 19 años) es un libro genial que recomendaría a la mayoría de la gente porque se plantea la vida desde una perspectiva que, en mi opinión, es la perspectiva correcta pero que con los años, los siglos, la dominación de los hombres sobre los hombres, el dinero, el poder, etc… hemos perdido completamente.
Hace miles de millones de años el hombre era simplemente un animal y como tal se comportaba; hoy en día esa naturalidad e inocencia la podemos ver sólo en los niños que se mueven por instinto (sólo cuando no hay algún adulto a su alrededor que le recrimina cómo se “tiene” que comportar una persona), que de un modo natural disfrutan de las cosas, hacen aquello que les gusta sin preguntarse el por qué, hacen caso a la voz que llevan dentro sin preocuparse de las culpas, las preocupaciones y el qué dirán.
Con todo este lío del cambio de trabajo… y de vida… me hago muchas preguntas. Me siento como un niño que sigue su instinto pero mis años de adulto de vez en cuando me hacen que me pare y piense en los miles de problemas que esta aventura me puede acarrear… Y pensando, pensando me he dado cuenta de una cosa tristísima, le he dado respuesta a una pregunta que llevaba años haciéndome: por qué no doy el paso? por qué me acontento de una vida que no me llena? cual es mi miedo? La respuesta es que tengo miedo a perder las cosas materiales que he conseguido durante todos estos años… muy feo, verdad??
Y delante de semejante revelación, que a tanta gente le puede parecer natural (uno no quiere quedarse tirado en la calle ni tener que dormir debajo de un puente) me ha encantado el pasaje que he encontrado en el libro. Resumiendo: si un día te raptan y te despojan de todas tus pertenencias dejándote en un lugar del que nada sabes, ni siquiera el idioma… sobrevivirías o te quedarías ahí tumbado lamentándote de tu mala suerte??
Toda la seguridad exterior que podamos conseguir (a través de nuestro estatus, dinero, casas, coches, etc) no vale nada si lo comparamos con nuestra seguridad interior que nadie nos puede quitar y que es por la única que merece la pena luchar.
Redifinamos nuestra idea de seguridad, nuestra idea de poseer, nuestra idea de vivir hipotecando nuestras vidas por miedo al qué pasará, al qué dirán, al qué pasará si fracaso… El fracaso no existe :)
Ingredientes:
375 gr de harina
250 gr de mantequilla a temperatura ambiente
90 gr de azúcar glas
1 pellizquito de sal
100 gr de chocolate negro
Preparación:
Mezclar la harina, la sal y el azúcar glas. Añadir la mantequilla y mezclar todos los ingredientes con la punta de los dedos.
Cuando los ingredientes estén bien mezclados hacer una bola con la masa, envolverla en film transparente y dejarla reposar en el frigo durante al menos 30 minutos.
Sacarla del frigo, estirarla con el rodillo no muy alta (menos de un cm) y cortar las galletas con ayuda de un molde para galletas (yo he usado el molde de silicona de Silikomart en forma de estrella… muy cuco).
Cocer las galletas en una placa forrada con papel de horno con el horno caliente a 170 grados durante 15 minutos.
La receta no es mía sino de Il Pranzo di Babette que consigue que se me caiga la baba con sus recetas y sus fotos :) Como veréis yo he hecho el triple de las cantidades que usa ella pero es que con esas cantidades salen muy poquitas!! :P
Con las cantidades que os pongo yo he hecho las galletas con forma de estrella y otras (con la mitad de la masa) redonditas, de unos 6 cm, que luego he unido con chocolate fundido. El procedimiento es un poco largo (hay que esperar luego a que se solidifique el chocolate) pero os aseguro que merece la pena.
Pues nada, unas galletas estupendas que dedico a todos aquellos que no tienen miedo de sus sueños y se lanzan tras ellos ;)
Descárgate la receta en PDF:
Galletas rellenas de chocolate
























