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Trufas al café

Trufas al café

Y después de los canederli otras pelotas :P Esta vez dulces, porque no hay nada mejor que unas trufas para acabar una cena con los amigos. Son fáciles, rápidas y muy agradecidas, la gente se chupa siempre los dedos!

No sé si me gustan más estas o las que hice hace tiempo al whisky. Lo que sí es verdad es que son de las cosas que más me gustan y bueno, lo único que es indispensable es un buen chocolate… fondente… :) con al menos el 70% de cacao así nos aseguramos que el resultado sea lo mejor de lo mejor.

Preparadlas con antelación si queréis pero justo antes de servir, pasadlas una vez más en el cacao amargo porque dejándolas en el frigo, el cacao se moja y parece que desaparece. Ni qué decir tiene que podéis pasarlas en lo que más os guste: chocolate blanco rallado, nueces trituradas, coco rallado, virutas de chocolate…. :)

Ingredientes para 10 personas:
220 gr de chocolate negro (fondente, con un min. 70% cacao)
1 vaso de nata líquida fresca
50 gr de mantequilla
1 cucharada de café en polvo
10 gr de azúcar
Cacao en polvo sin azúcar

Preparación:
1
Rallar el chocolate o cortarlo en trocitos pequeños.

2 Poner en un cazo la nata y el azúcar. Calentar, sin dejar que llegue a hervir, y remover hasta que el azúcar se haya disuelto. Apagar el fuego y añadir el chocolate. Remover hasta que se haya disuelto completamente.

3 Añadir la mantequilla y dejar que se derrita. Mezclar bien.

4 Incorporar el café en polvo y remover.

5 Dejar enfriar a temperatura ambiente, luego poner en el frigorífico hasta que la masa esté bastante dura como para manejarla con las manos.

6 Hacer bolitas del tamaño de una nuez y pasarlas por el cacao en polvo. Servir con un buen café espresso.

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Trufas al café

Canederli con speck y luganiga

Canederli con speck y salchicha
No sé vosotros pero yo últimamente tengo ganas solo de hacer dulces :( Ayer me puse con los macarons (que además no son nada fáciles…) y bueno, salió lo que salió, ya sabía yo que no sería tan sencillo. Os dejo la foto porque la receta aún la tendré que perfeccionar muuuuucho :P

Y entre tanto dulce también hay tiempo para recetas saladas, que en esta casa hay que comer!! :) No sé si os acordaréis de esta receta de canederli que os dejé hace ya algún tiempo. Sí, es cierto, la receta de hoy es muy parecida pero, hablando de mejorías, digamos que ésta es la versión 2.0… mejorada :P

Los canederli son uno de esos platos pobres que en su día se hacían con lo que se tenía a mano y, sobre todo, con sobras porque antes no se tiraba nada! El plato es típico de la zona del Trentino, de hecho, es un plato “heredado” de las cocinas austriaca, húngara y alemana, que viendo la posición del Trentino en el mapa es lo más normal del mundo.

Para que nos salga un plato como el de verdad los ingredientes son muy importantes:

1. La luganega, luganiga o luganica. Es el tipo de salchicha que se utiliza para hacer este plato. Es una salchicha fresca hecha con carne de cerdo, tocino, sal, especias y bastante ajo. Supongo que será difícil de encontrar… se puede utilizar una salchicha fresca de las nuestras!

2. El speck. Es un jamón ligeramente ahumado que proviene de esta zona de Italia. Si no lo encuentras, usa el jamón serrano ;)

En esta época del año en la que el sol empieza a dejarse sentir pero las temperaturas bajan por la noche que es una maravilla este plato aún nos viene que ni pintao. Recordad que estará mucho más bueno con un buen caldo hecho en casa :)

Ingredientes para 6 personas:

150 gr de pan sentao (sin corteza)
1/2 vaso de leche (unos 100 ml)
30 gr de speck o jamón serrano
50 gr de luganiga o salchicha fresca
2 cucharadas de parmesano rallado
1 huevo
2 cebolletas
Mantequilla
Harina
1 1/2 l de caldo de carne

Preparación:

1 Cortar el pan en cuadraditos y ponerlo en un cuenco grande. Calentar la leche y, cuando esté templada, verterla sobre el pan. Remover bien.

2 Pelar y tritar las cebolletas. Cortar en trocitos el speck y eliminar la piel de la salchicha. En una sartén derretir una cucharada de mantequilla, añadir las cebolletas y dejar que se doren. Añadir el speck y la salchicha desmigada. Remover y dejar que coja color. Apagar y mezclar con el pan. Incorporar el parmesano y el huevo y amasar bien con las manos hasta formar una pasta. Cubrir con film transparente y dejar reposar en el frigo durante un par de horas.

3 Sacar del frigo y hacer bolas con la masa (del tamaño de una pelota de golf). Es mucho más fácil si lo hacemos con las manos ligeramente húmedas. Pasarlas por harina, eliminando la harina en exceso.

4 Poner a calentar el caldo. Una vez que empiece a hervir poner los canederli y dejar cocer a fuego lento durante 20 minutos.

5 Servir caliente con el caldo y si os gusta un poco de perejil picado.

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Canederli con speck y luganiga

Sorbete de naranja y Campari

Sorbete de naranja y Campari

Bueno, no hay mal que dure cien años y por eso pasamos a otra cosa mariposa :)

Sigo con las recetas que es lo mío y ya que la primavera se está asomando (tímidamente, pero empieza a hacerlo) qué mejor que ir preparando el congelador para helados y sorbetes :)

Yo no he sido nunca muy amiga de los cócteles pero hay ciertas combinaciones que me encantan como el Prosecco & Aperol o el Campari con naranja. Este sorbete es fantástico, no es el típico que sabe un poco de naranja, ES naranja pura y se nota en la textura y en el color. Aprovechemos las últimas naranjas buenas para darnos un lujazo con este postre super fresco ahora que los días empiezan a ser más largos y un poquillo más templados :)

Ingredientes para 6 personas:

6 naranjas
150 g de azúcar
Campari

Preparación:

1 Rallar la piel de una naranja y reservarla en un platito.

2 Esprimir las naranjas. Poner el zumo en un cazo con el azúcar y calentarlo removiendo hasta que se disuelva el azúcar.

3 Unir la ralladura al zumo. Dejar enfriar un poco y poner en la máquina de hacer helados. Si no tienes máquina puedes seguir estos pasos que sirven para cualquier otro helado o sorbete:

- Poner la mezcla en un recipiente y poner en el congelador. Dejar congelar durante 2-3 horas.
- Sacar del congelador y remover con un tenedor (o con la batidora) para romper los cristales de hielo.
- Esta operación la podéis repetir al menos un par de veces y justo antes de servir.

4 Servir un par de bolitas o tres por persona con 1-2 cucharadas de Campari (obviamente si lo hacemos para niños sin el licor ;)

Fácil, no? :)

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Sorbete de naranja y Campari

Trabajo frito con patatas

Neo duerme...

Qué cosas tiene la vida, te pasas siglos y siglos queriendo un cosa y luego cuando llega te das cuenta de que no es oro todo lo que reluce.

Mi maravillosa y prometedora carrera en una de las editoriales más chulas de Italia ha tenido un final alucinante y no solo porque ha finalizado a solo un mes y medio de haber empezado, sino porque ha sido una de las experiencias más chungas que he tenido en mi vida. Ha sido un mes de romperme los cuernos y de apretarme las tuercas. Nadie me había pedido más en menos tiempo y me había tratado tan mal sin tan siquiera conocerme o darme una oportunidad. Creo que desde que llegué le caí mal a la jefa y han sido todo reproches y tirones de orejas. Nunca nadie me había hecho sentir tan poco preparada y a la vez me había pedido tanto. Las expectativas eran muy altas y claro, no he llegado a ellas. En tan solo un mes y medio se ha dado cuenta de que “no soy la persona que ella necesita” y me ha dado una patada en el culo. Eso sí, después de trabajar 12 horas al día, mañanas, tardes, noches y fines de semana.

Buah… qué cosas… Mientras mando millones de curriculums y trato de entender qué me depara el destino, intentaré aprovechar mis ratos libres para cocinar y estar con mi gato que se lo monta mucho mejor que yo :P Deseadme mucha suerte!! :))

La lasaña es para el domingo

Hoy: lasaña :)

Hacer una lasaña en casa es muy fácil pero hay que armarse de paciencia porque es un poquillo largo… lo que sí os puedo asegurar es que merece la pena. Comparad una lasaña hecha con esta receta a una hecha con el ragú de bote, la pasta seca y la bechamel de brick… es que no hay color!!

La lasaña, o mejor dicho lasañas (porque en italiano se dice en plural, lasagne, porque cada rectángulo de pasta es una lasaña, es decir que todas juntas son lasañas :), es, junto con la pizza y los espaguetis a la boloñesa, una de esas recetas super típicas italianas que cuando llegan a nuestro país nada tienen que ver con el original. De hecho, mi marío italiano la primera vez que me vió hacer una lasaña se echó las manos a la cabeza, sobre todo porque, como dice él, la “ahogamos” en bechabel.

Si te gusta este plato con la pasta fresca hecha en casa, lo vas a flipar. Teóricamente el ragú, para que se haga como dios manda, tendría que cocer a fuego lento durante unas 2 horas. Nosotros en casa lo dejamos unos 40-50 minutos pero si tienes tiempo, déjalo cocer, verás qué maravilla!!

y nada, no me queda mucho más que decir sino que le lasagne son uno de mis platos preferidos!

Ingredientes para la pasta:
400 gr de semola de trigo
4 huevos
1 pizca de sal

Ingredientes para el ragú:
300 gr de carne picada
2 salsichas frescas
1 cebolla pequeña
1 zanahoria
1 trocito de apio
1 nuez de mantequilla
40-50 gr de jamón (con un poquito de tocino)
Vino tinto
200 ml de caldo de carne o verduras
1 cucharada de tomate concentrado
400 ml de tomate triturado
Azúcar
Sal y pimienta

Ingredientes para la bechamel:
1 cucharada colma de mantequilla
1 cucharada colma de harina
400 ml de leche
Sal, pimienta y nuez moscada

Parmesano rallado al momento

Preparación:

1 Empezamos haciendo el ragú: pelar y picar la cebolla, la zanahoria y el apio muy fino. En una sartén de fondo espeso, derretir la mantequilla, añadir la cebolla, la zanahoria y el apio y sofreir. Incorporar el jamón cortado muy finito y remover bien para que el sofrito coja sabor. Añadir la carne picada y las salchichas (sin piel), remover bien y dejar dorar. Salpimentar y añadir el vino. Dejar evaporar un par de minutos. Añadir el caldo, el tomate concentrado y el tomate triturado. Corregir la acidez del tomate con una pizca de azúcar. Probar y rectificar de sal y pimienta. Dejar cocer a fuego bajo durante 40-50 minutos. Apartar del fuego y dejar templar.

2 Para la pasta: poner la sémola en un cuenco grande, hacer un hueco en el centro y romper los huevos. Añadir una pizca de sal y empezar a mezclar.
Amasar bien hasta que tengamos una pasta lisa, elástica y sin grumos.
Dejar reposar en el frigo, envuelta en film transparente durante una media hora.

lasagne

3 Por último preparamos la bechamel: En un cazo, derretir la mantequilla. Añadir la harina y remover bien. Cuando empiece a burbujear añadir la leche poco a poco, sin dejar de remover, para evitar que se formen grumos.Añadir toda la leche y seguir la cocción hasta que la salsa espese (si os salen grumos no os preocupéis, una pasada con la batidora y arreglado el problema ;). Añadir sal, pimienta y nuez moscada al gusto. Reservar.

4 Ahora preparamos las “lasagne”: Sacamos la pasta del frigo y la dividimos en 4-5 partes. Cada una de ellas las estiramos con el rodillo o, mejor :P, con la máquina de la pasta. La pasta tiene que quedar lo más fina posible. Cada tira la cortamos en rectángulos de unos 10-15 cm de lado.

lasagne

5 Mientras estiramos la pasta ponemos a hervir una olla grande con abundante agua salada. Cuando esté hirviendo empezamos a cocer los rectángulos de pasta. Uno a uno: ponemos uno, lo dejamos cocer un par de minutos y lo ponemos a escurrir encima de un paño limpio. Y así con todos. Tendremos que hacer bastante pasta como para hacer tres capas de lasaña.

6 Cogemos una fuente de horno y la untamos con mantequilla. Ponemos una primera capa de pasta, la cubrimos con el ragú, un poco de bechamel y bastante parmesano rallado.

7 Hacemos una segunda y una tercera capa, terminando con el parmesano rallado. El ragú tiene que ser abundante, la bechamel no tanto.

8 Ponemos a cocer en el horno a 190º durante 20 minutos tapada con papel de aluminio. Pasados esos 20 minutos, le quitamos el alumino y la dejamos otros 10 más. Podemos terminar con unos 5 minutos de grill fuerte, teniendo cuidado de que no se nos queme.

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Lasaña italiana

Le Mont Blanc

Mont Blanc

Hoy hace exactamente dos semanas que empecé a escribir este post. Y mira tú por donde se me ha quedado aparcado un montón de tiempo, entre los borradores. Han sido dos semanas super fuertes: mi mejor amigo ha estado aquí, en el trabajo me han sacao las guisaillas, he dormido poco y he aprendido mucho… a fuerza de palos como los mulos… pero he aprendido mucho.

No sabéis lo duro que ha sido volver al trabajo. Bueno, al trabajo no, al trabajo de oficina. Después de dos años de zapatillas de deporte, delantales, cuchillos y ollas, volver a ponerse delante de un ordenador da vértigo. Así que me he tenido que concentrar mucho mucho :P Lo que más me ha machacao estas primeras semanas es volver a un ambiente como Milán, se me había ya olvidado lo enfadada que está la gente y lo hijauhhumm que puede llegar a ser por eso de la competición… No estoy hecho yo para la vida moderna.

Pero dejando atrás los rollos patateros, yo pasaría a temas mucho más ligeritos y propios de un fin de semana de lluvias, fríos y nieves :) Esta receta para mí tiene una historia, como casi todas las recetas que me salen con amor ❤. Empezó con un poco de odio, eso sí, que es lo que yo sentía por el marron glacé y por el merengue… más que odio, asquillo, porque mira que me daban. Demasiado dulces, demasiados empalagosos. Lo que no sabía yo es que si los mezclas con otros ingredientes se vuelven deliciosos!

El Mont Blanc, Monte Bianco o Monte Blanco, como cada uno prefiera llamarlo, así a primera vista no es un postre que me ha llamado nunca la atención: entre los marrons glacés, la meringa y ese aspecto que tiene… bleah no es que me hiciera mucho tilín (distinto es si lo ha hecho ella, que tó lo que hace le sale bonito :) Pero bueno, yo al final lo pruebo tó y mira, cuando trabajaba en el restaurante de Milán, allí hacíamos algo muy parecido a este que os enseño hoy, la presentación era diferente y la receta.. pues sinceramente ya no me acuerdo pero no sé, lo probé y , aunque parezca mentira, descubrí cuánto me gustaba! Ahora, durante la primera semana de trabajo, estudiándome un poco los libros ya publicados vi la receta del merengue en este libro. Los merengues son otras de esas cosas que aún no había probado así que ala, me lancé.

Está super rico, no empacha para nada y se puede hacer del tamaño que queráis. Me encanta la salsa de chocolate amarga con el dulce de la crema de castañas. Preparad todo lo necesario y montadlo justo antes de servir, si no el merengue se moja!

Preparando el Mont Blanc

Ingredientes para los merengues:
120 gr de azúcar
120 gr de azúcar glas
4 claras de huevo

Ingredientes para la crema de chocolate
125 gr de chocolate negro
50 ml de leche
1 cucharada de cacao amargo

Ingredientes para la espuma de Marrón Glacé:
300 gr de crema de Marrón Glacé
250 gr de mascarpone
2 cucharadas de azúcar
3 yemas de huevo

Para decorar:
Nata montada
Cacao en polvo

Preparación:

1 Empezamos con los merengues. Poner las claras de huevo en un recipiente alto, limpio y seco. Empezar a montar (mejor con la batidora porque a mano se te quitan las ganas de hacer el postre) y cuando las claras empiecen a ponerse blancas y espumosas, empezar a echar el azúcar. Seguir batiendo para que se incorpore bien. Cuando estén montadas a punto de nieve, empezar a echar el azúcar glas, poco a poco y sin dejar de batir. Al final tendréis un merengue muy liso, brillante y super dulce.

2 Poner el merengue en una manga pastelera y dibujar, en una placa de horno forrada con papel de horno, unas espirales planas del tamaño de los vasitos donde vayáis a servir el Mont Blanc. No pasa nada si las hacéis más grandes, porque se pueden romper al montar el postre, pero es más guay si encajan perfectamente :)

Preparando el Mont Blanc

3 Dejarlas secar en el horno caliente a 100º durante unas 2 horas. Cuando estén en su punto se despegarán con facilidad del papel de horno.

4 Con estas cantidades os saldrá mucho más merengue del que necesitáis para la receta. Yo le he echado unas gotitas de colorante alimentario rojo y he hecho mini merengues. Una vez cocidos y fríos se conservan muy bien en una caja de lata varias semanas :)

5 Pasamos a la crema de castañas. Montar el azúcar con las yemas de huevo. Batir hasta que se pongan espumosas y de color claro. Añadir el mascarpone y la crema de castañas y batir hasta que estén bien incorporados. Dejar reposar en el frigo.

6 Hacer la crema de chocolate. Calentar la leche, apartar del fuego e incorporar el chocolate en trocitos, o mejor rallado. Remover hasta que se haya disuelto bien. Añadir el cacao y remover.

7 Y ya tenemos todos los elementos para montar el postre! Justo antes de servirlo, poner una cucharada de salsa de chocolate en los vasos, añadir el merengue (roto en trocitos y no nos cabe entero), la crema de castañas, espolvorear con cacao amargo y terminar con la nata montada.

Preparando el Mont Blanc

A mí me ha encantado! Espero que a vosotros también :)

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Le Mont Blanc

Bretzels

Bretzels

No sé a vosotros pero a mí estos bretzels me vuelven loca. Llevo no sé cuantos años diciendo que los voy a hacer y hoy por esto, mañana por lo otro… Durante las vacas de Navidad, en Austria, ha caído alguno y claro llegué a casa con muchísimas ganas de hacerlos.
Antes de ponerme manos a la obra he mirado varias recetas y la verdad es que tengo que reconocer que han salido muy bien. La forma aún se puede mejorar pero vaya, que no va a salir todo a la primera, no?? :)

Para los que aún no los hayáis probado (tenéis que hacerlos!! :) os cuento que es un pan de origen Alemán con forma de rueda con un brazo retorcido :P buenísimo. Lo que lo hace especial es la costra crujiente, oscura y con un sabor muy especial que le da el baño en agua y bicarbonato antes de meterlos en el horno. Es uno de mi panes preferidos… por no decir MI preferido… Lo mejor de lo mejor es tomarlo acompañando unas ricas salchichas alemanas, choucroute y una buena cerveza. Wow!

Ingredientes para 6 unidades:
500 gr de harina de fuerza
1 sobre de levadura de cerveza
(que equivale a unos 25 gr de levadura fresca)
1 cucharadita colma de sal
1 cucharadita de azúcar
180 ml de agua templada
80 gr de mantequilla
100 ml de leche
100 gr de bicarbonato
Sal gorda o escamas de sal

Preparación:
1 Podéis utilizar la que más os guste o más fácilmente tengáis a mano: levadura de cerveza en polvo o levadura fresca de la que se encuentra en cuadraditos de 25 gr en los supermercados.
2 Si utilizáis la levadura fresca, disolverla en 80 gr de agua templada con la cucharadita de azúcar y dejar reposar durante unos 10-15 minutos o hasta que empiece a hacer espuma. Proceder como descrito a continuación uniendo el resto de los ingredientes.
3 Si utilizáis la levadura en polvo, unirla en un cuenco a la harina, el azúcar y la mantequilla derretida y empezar a amasar. Añadir poco a poco el agua restante con la sal desleída y seguir amasando hasta que los ingredientes estén bien amalgamados y tengamos una masa lisa, sin grumos y elástica (como la del pan).
4 Hacer una bola, untar con un poco de aceite y dejar reposar tapado con un paño límpio y húmido en un lugar sin corrientes de aire durante una hora y media.
5 Coger la masa, amasarla de nuevo y dividirla en seis partes. Con cada una de ellas formaremos un cilindro y las dispondremos con la forma del bretzel.
6 Cubrir con el paño húmedo y dejar reposar otra vez durante otra hora.
7 Poner a calentar 3 litros de agua con el bicarbonato. Cuando empiece a hervir, y con ayuda de una espumadera, sumergir uno a uno los bretzels durante 30 segundos aprox.
8 Sacarlos del agua, escurrirlos y ponerlos en la placa de horno un poco distanciados entre sí. Pincelar la superficie con leche y decorar con sal gorda o escamas de sal.
9 Cocer en el horno caliente a 220° durante 20 minutos. Bajar la temperatura a 180° y dejar cocer durante otro 10-15 minutos.
10 Dejar enfriar sobre una rejilla. Se pueden templados o fríos!

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Bretzels

Pasta fresca con salchicha, espinacas y tomates secos

Pasta fresca!

Pasta! Ya sabéis lo que me gusta en todas sus versiones, formatos, colores y salsas :) La que le gana a todas por supuesto es la pasta fresca y aún más la pasta fresca rellena. Si es hecha en casa, mejor que mejor porque al gusto por comérsela se le une la preparación que me encanta.

Ahora que hemos cambiado casa una de los objetivos para poder organizarme mejor con la cocina y poder tener en casa casi siempre comidas caseras listas para la cena era la de comprarme un buen congelador (bueno y grande). Sobre todo ahora que me he acostumbrado a cocinar para tropecientos el congelador me viene de maravilla: cocino, hago porciones y congelo. Esta es la teoría… porque en la práctica el congelador aún no ha llegado y sigo haciendo como antes. Pero bueno, en mi cabeza ya hay un congelador lleno de platos de carne, pescado, verduras, salsas y pasta de todo tipo que uno cuando llega muerto del gym solo tiene que calentar (claro, por la mañana me tengo que acordar de sacarlo fuera…). En fin, que mientras llega o no sigo haciendo modestas cantidades de pasta y probando salsas nuevas. A ver si os gusta esta!

Ingredientes para 4 personas:

Para la pasta:
400 gr de sémola
4 huevos
Una pizca de sal

Para la salsa:
1 cebolla no muy grande
4 salchichas frescas
400 gr de espinacas congeladas
3-4 tomates secos
Vino blanco seco
Guindilla seca

Preparación:
1
Poner la sémola en un cuenco grande, hacer un hueco en el centro y poner los huevos y la sal.
2 Empezar a mezclar los huevos poco a poco con la harina con un tenedor.
3 Pasar la masa a una superficie enharinada y amasar bien hasta que los ingredientes estén bien amalgamados.
4 La masa debe de quedar sin grumos y elástica. Si os queda demasiado seca añadir poquísima agua, si os queda pegajosa añadir un poco más de sémola.
5 Envolver la masa con film transparente y dejar reposar en frigo durante 30 minutos.
6 Cortar la cebolla finamente, quitar la piel a las salchichas y deshacerlas con un tenedor o con las manos.
7 Cocer las espinacas en agua hirviendo con sal durante un par de minutos. Escurrir bien.
8 Cortar los tomates secos en laminitas.
9 En una sartén con una cucharada de aceite sofreir la cebolla hasta que esté transparente.
10 Añadir los tomates y la salchicha. Por último añadir las espinacas.
11 Bañar con medio vasito de vino blanco y dejar evaporar.
12 Sacar la masa del frigo y proceded a estirarla y cortar los espaguetis (quieres más info sobre la preparación de la pasta, mira aquí ;)
13 Cocer los espaguetis en agua hirviendo con abundante sal. La pasta fresca necesita una cocción muy rápida: unos 3-4 minutos pero habrá que probarla para comprobar el punto de cocción!
14 Escurrir los espaguetis y añadirlos a la sartén con la salsa. Saltear un par de minutos y servir calientes. Se pueden acompañar de un poco de guindilla o parmesano rallado al momento!

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Pasta fresca con salchicha, espinacas y tomates secos

La sopa del año nuevo

Sopa!

No es la primera vez que empiezo el año con una sopa. Los excesos de las Navidades le hacen polvo el estómago a cualquiera, no? Son días para estar con la familia y con los amigos alrededor de una mesa y yo, como supongo tantos de vosotros, no me paro a pensar en las calorías :P Tengo que decir que culinariamente este año se ha llevado la palma, yo creo que cocino bien pero la familia y los amigos no se quedan atrás :)) Estoy rodeada de grandes cocineros y excelentes gourmets! El único que se resiente es el cuerpo así que hay que darle un descansito.

La vuelta de las vacaciones ha sido muy tranquila. Este año hemos pasado unos días en Fügen, en una casa en medio de las montañas estupenda, toda de madera con su estufa, su cocina y hasta una sauna!! Un lujazo! Hemos esquiado, hemos paseado al sol y bajo la nieve, hemos estado en compañía de personas estupendas :) Hemos probado la increíble sensación de salir de la sauna y lanzarnos en medio metro de nieve recién caída… :) Fügen nos ha regalado una semana maravillosa…

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Pero las maravillas Navideñas no se quedan ahí :) Este año Papá Noel me ha traído unos regalos estupendos: mis padres y mi hermano han venido a pasar unos días a Milán :))) mi maridito me ha regalado una Kitchen Aid!! Llegaron las fotos de la boda (obra de Beatriz y Martín – The Black Cat Photography -Gracias chicos! son maravillosas!) y, el que menos me esperaba pero que me ha hecho la mujer más feliz del mundo….: un trabajo nuevo en la Editorial de libros de cocina Luxury Books! Un sueño hecho realidad ❤

Y entre tanta emoción y tanta comilona mi cuerpo me pide que pare un poquito… y que mejor que unas semanas a base de calditos, cremas y verduras. Empezamos con esta que además de buena es reconstituyente, vaya, que levanta a los muertos ;)

Ingredientes para 4 personas:
1/2 kg de huesos con un poco de carne (yo he utilizado huesos de conejo que tenía congelados de haber hecho otra receta. Se pueden utilizar huesos de pollo o de ternera :)
2 zanahorias
1 calabacín
1 cebolla
Romero
Salvia
Eneldo
4 yemas

Preparación:
1
En una olla poner los huesos, las zanahorias peladas y cortadas en trozos, el calabacín lavado y cortado en trozos, la cebolla pelada y cortada en cuartos, bastante romero, salvia y eneldo. Cubrir bien de agua fría y poner a cocer.
2 Cuando empiece a hervir bajar la lumbre y dejar cocer durante una hora a fuego lento.
3 Colar y rectificar de sal el caldo.
4 Los huesos que yo utilicé tenían aún un poco de carne que utilicé para añadir a la sopa como un picadillo.
5 En un cuenco aparte batir las yemas, añadir un chorrito de agua y desleír bien las yemas. Añadir poco a poco al caldo caliente removiendo continuamente con unas barillas para que las yemas no cuajen sino que se unan al caldo para dar cremosidad.
6 Servir caliente con unos cuscurritos de pan, un picadillo de carne, un chorrito de aceite de oliva…

Descárgate la receta en PDF:
Sopa reconstituyente

Bocaditos de gorgonzola acaramelados ;)

Bocaditos de gorgonzola

Nos vamos acercando :) Nochebuena y Navidad están a la vuelta de la esquina!

Supongo que como todos vosotros yo ya llevo varios días dándole vueltas al menú. Este es la primera Navidad que paso en mi casa, en mi casa de adulta quiero decir :P Porque hace ya casi 11 años que me fui de Granada (uy, cómo pasa el tiempo…) y “he tenido” muchas casas pero… esta vez es diferente y es diferente también porque mi familia ha venido a pasar las fiestas con nosotros :)

Decir que llevo varíos días pensando al menú es una tontería… en realidad llevo varias semanas! Desde que salieron las revistas de Navidad hace un mes le he dado vueltas y vueltas a muchas recetas: esta porque me gusta, esta porque se puede preparar con antelación, esta porque es super navideña, etc, etc, etc.

Esta que os traigo hoy me gustó en seguida. A mí me encanta el dulce-salado, el queso y más si es gorgonzola!! Y luego son super vistosos, no? Como para impresionar a una suegra ;) No sé cómo andaréis por allí para comprar gorgonzola, creo que a estas alturas será bastante fácil encontrarlo en el super. Si no es así podéis sustituirlo por algún queso azul, no es exactamente igual (el gorgonzola es más dulce) pero le va igualmente bien.

Pues nada, si no nos “vemos” desde aquí os deseo unas fiestas estupendas, en compañía de las personas que queréis. Disfrutad de su compañía, del buen comer y el buen beber y sobre todo sed felices :)

FELICIDADES!

Ingredientes para 6 personas:
80 gr de harina
2 huevos
100 gr de gorgonzola o roquefort
100 gr de azúcar
40 gr de mantequilla
Sal en escamas (se encuentra en negocios especializados -Sal Maldon- quizás en la sección Gourmet del Corte Inglés)
Alguna hojita de ensalada para decorar, yo he utilizado chicoria que tiene un sabor amargo y le va muy bien a la mezcla de sabores.

Preparación:
1
Empezamos con los bocaditos: en una cacerola poner 120 ml de agua, una pizca de sal y 35 gr de mantequilla. Llevar a ebullición.
2 Incorporar la harina y mezclar hasta obtener una masa homogénea. Bajar la lumbre y cocer durante 2 o 3 minutos removiendo, hasta que la masa se despegue de las paredes de la cacerola. Dejar enfriar un poco.
3 Añadir los huevos, uno a uno: añadimos el primero y removemos hasta que se haya mezclado completamente. Luego hacemos igual con el segundo.
4 Poned la masa en una manga pastelera y formar bolitas del tamaño de una castaña en una placa de horno forrada con papel de horno.
5 Para que os salgan redonditos, sin el típico “sombrerito” que les sale cuando los disponemos con la manga pastelera, podéis darles unos golpecitos, sin exagerar, sólo para que no quede el piquito hacia arriba, con un dedo mojado en agua. Os pongo una foto para que se vea de qué “sombrerito” estoy hablando ;)
6 Cocer los bocaditos en el horno caliente a 220º durante unos 10 minutos. Yo he cocido un par de ellos para ver cómo salían con mi horno. Y luego los dejamos enfriar completamente.
7 Y ahora vamos con el relleno: batir el queso para ablandarlo un poco y ponerlo en una manga pastelera.
8 Cortar los bocaditos por la mitad y rellenarlos con un poco de queso.
9 Por último el caramelo: Derretir el azúcar en una cacerolita con 3-4 cucharadas de agua. Cocerlo hasta que empiece a dorarse. Meter la cacerola en un cuenco con agua fría para parar la cocción (teniendo cuidado que el agua no entre en el caramelo).
10 Teniendo mucho cuidado para no quemarse los dedos, bañar un bocadito rellenos en el caramelo y ponerlo boca abajo a secar encima de un trozo de papel de horno. Hacer lo mismo con el resto de los bocaditos.
11 Servir decorándolos con unas escamas de sal y algunas hojitas de ensalada o apio, que les va también muy bien ;)

Descárgate la receta en PDF:
Bocaditos de gorgonzola acaramelados

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Colaboro con 1080 fotos de cocina
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