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Le Mont Blanc

Mont Blanc

Hoy hace exactamente dos semanas que empecé a escribir este post. Y mira tú por donde se me ha quedado aparcado un montón de tiempo, entre los borradores. Han sido dos semanas super fuertes: mi mejor amigo ha estado aquí, en el trabajo me han sacao las guisaillas, he dormido poco y he aprendido mucho… a fuerza de palos como los mulos… pero he aprendido mucho.

No sabéis lo duro que ha sido volver al trabajo. Bueno, al trabajo no, al trabajo de oficina. Después de dos años de zapatillas de deporte, delantales, cuchillos y ollas, volver a ponerse delante de un ordenador da vértigo. Así que me he tenido que concentrar mucho mucho :P Lo que más me ha machacao estas primeras semanas es volver a un ambiente como Milán, se me había ya olvidado lo enfadada que está la gente y lo hijauhhumm que puede llegar a ser por eso de la competición… No estoy hecho yo para la vida moderna.

Pero dejando atrás los rollos patateros, yo pasaría a temas mucho más ligeritos y propios de un fin de semana de lluvias, fríos y nieves :) Esta receta para mí tiene una historia, como casi todas las recetas que me salen con amor ❤. Empezó con un poco de odio, eso sí, que es lo que yo sentía por el marron glacé y por el merengue… más que odio, asquillo, porque mira que me daban. Demasiado dulces, demasiados empalagosos. Lo que no sabía yo es que si los mezclas con otros ingredientes se vuelven deliciosos!

El Mont Blanc, Monte Bianco o Monte Blanco, como cada uno prefiera llamarlo, así a primera vista no es un postre que me ha llamado nunca la atención: entre los marrons glacés, la meringa y ese aspecto que tiene… bleah no es que me hiciera mucho tilín (distinto es si lo ha hecho ella, que tó lo que hace le sale bonito :) Pero bueno, yo al final lo pruebo tó y mira, cuando trabajaba en el restaurante de Milán, allí hacíamos algo muy parecido a este que os enseño hoy, la presentación era diferente y la receta.. pues sinceramente ya no me acuerdo pero no sé, lo probé y , aunque parezca mentira, descubrí cuánto me gustaba! Ahora, durante la primera semana de trabajo, estudiándome un poco los libros ya publicados vi la receta del merengue en este libro. Los merengues son otras de esas cosas que aún no había probado así que ala, me lancé.

Está super rico, no empacha para nada y se puede hacer del tamaño que queráis. Me encanta la salsa de chocolate amarga con el dulce de la crema de castañas. Preparad todo lo necesario y montadlo justo antes de servir, si no el merengue se moja!

Preparando el Mont Blanc

Ingredientes para los merengues:
120 gr de azúcar
120 gr de azúcar glas
4 claras de huevo

Ingredientes para la crema de chocolate
125 gr de chocolate negro
50 ml de leche
1 cucharada de cacao amargo

Ingredientes para la espuma de Marrón Glacé:
300 gr de crema de Marrón Glacé
250 gr de mascarpone
2 cucharadas de azúcar
3 yemas de huevo

Para decorar:
Nata montada
Cacao en polvo

Preparación:

1 Empezamos con los merengues. Poner las claras de huevo en un recipiente alto, limpio y seco. Empezar a montar (mejor con la batidora porque a mano se te quitan las ganas de hacer el postre) y cuando las claras empiecen a ponerse blancas y espumosas, empezar a echar el azúcar. Seguir batiendo para que se incorpore bien. Cuando estén montadas a punto de nieve, empezar a echar el azúcar glas, poco a poco y sin dejar de batir. Al final tendréis un merengue muy liso, brillante y super dulce.

2 Poner el merengue en una manga pastelera y dibujar, en una placa de horno forrada con papel de horno, unas espirales planas del tamaño de los vasitos donde vayáis a servir el Mont Blanc. No pasa nada si las hacéis más grandes, porque se pueden romper al montar el postre, pero es más guay si encajan perfectamente :)

Preparando el Mont Blanc

3 Dejarlas secar en el horno caliente a 100º durante unas 2 horas. Cuando estén en su punto se despegarán con facilidad del papel de horno.

4 Con estas cantidades os saldrá mucho más merengue del que necesitáis para la receta. Yo le he echado unas gotitas de colorante alimentario rojo y he hecho mini merengues. Una vez cocidos y fríos se conservan muy bien en una caja de lata varias semanas :)

5 Pasamos a la crema de castañas. Montar el azúcar con las yemas de huevo. Batir hasta que se pongan espumosas y de color claro. Añadir el mascarpone y la crema de castañas y batir hasta que estén bien incorporados. Dejar reposar en el frigo.

6 Hacer la crema de chocolate. Calentar la leche, apartar del fuego e incorporar el chocolate en trocitos, o mejor rallado. Remover hasta que se haya disuelto bien. Añadir el cacao y remover.

7 Y ya tenemos todos los elementos para montar el postre! Justo antes de servirlo, poner una cucharada de salsa de chocolate en los vasos, añadir el merengue (roto en trocitos y no nos cabe entero), la crema de castañas, espolvorear con cacao amargo y terminar con la nata montada.

Preparando el Mont Blanc

A mí me ha encantado! Espero que a vosotros también :)

Descárgate la receta en PDF:
Le Mont Blanc

Bretzels

Bretzels

No sé a vosotros pero a mí estos bretzels me vuelven loca. Llevo no sé cuantos años diciendo que los voy a hacer y hoy por esto, mañana por lo otro… Durante las vacas de Navidad, en Austria, ha caído alguno y claro llegué a casa con muchísimas ganas de hacerlos.
Antes de ponerme manos a la obra he mirado varias recetas y la verdad es que tengo que reconocer que han salido muy bien. La forma aún se puede mejorar pero vaya, que no va a salir todo a la primera, no?? :)

Para los que aún no los hayáis probado (tenéis que hacerlos!! :) os cuento que es un pan de origen Alemán con forma de rueda con un brazo retorcido :P buenísimo. Lo que lo hace especial es la costra crujiente, oscura y con un sabor muy especial que le da el baño en agua y bicarbonato antes de meterlos en el horno. Es uno de mi panes preferidos… por no decir MI preferido… Lo mejor de lo mejor es tomarlo acompañando unas ricas salchichas alemanas, choucroute y una buena cerveza. Wow!

Ingredientes para 6 unidades:
500 gr de harina de fuerza
1 sobre de levadura de cerveza
(que equivale a unos 25 gr de levadura fresca)
1 cucharadita colma de sal
1 cucharadita de azúcar
180 ml de agua templada
80 gr de mantequilla
100 ml de leche
100 gr de bicarbonato
Sal gorda o escamas de sal

Preparación:
1 Podéis utilizar la que más os guste o más fácilmente tengáis a mano: levadura de cerveza en polvo o levadura fresca de la que se encuentra en cuadraditos de 25 gr en los supermercados.
2 Si utilizáis la levadura fresca, disolverla en 80 gr de agua templada con la cucharadita de azúcar y dejar reposar durante unos 10-15 minutos o hasta que empiece a hacer espuma. Proceder como descrito a continuación uniendo el resto de los ingredientes.
3 Si utilizáis la levadura en polvo, unirla en un cuenco a la harina, el azúcar y la mantequilla derretida y empezar a amasar. Añadir poco a poco el agua restante con la sal desleída y seguir amasando hasta que los ingredientes estén bien amalgamados y tengamos una masa lisa, sin grumos y elástica (como la del pan).
4 Hacer una bola, untar con un poco de aceite y dejar reposar tapado con un paño límpio y húmido en un lugar sin corrientes de aire durante una hora y media.
5 Coger la masa, amasarla de nuevo y dividirla en seis partes. Con cada una de ellas formaremos un cilindro y las dispondremos con la forma del bretzel.
6 Cubrir con el paño húmedo y dejar reposar otra vez durante otra hora.
7 Poner a calentar 3 litros de agua con el bicarbonato. Cuando empiece a hervir, y con ayuda de una espumadera, sumergir uno a uno los bretzels durante 30 segundos aprox.
8 Sacarlos del agua, escurrirlos y ponerlos en la placa de horno un poco distanciados entre sí. Pincelar la superficie con leche y decorar con sal gorda o escamas de sal.
9 Cocer en el horno caliente a 220° durante 20 minutos. Bajar la temperatura a 180° y dejar cocer durante otro 10-15 minutos.
10 Dejar enfriar sobre una rejilla. Se pueden templados o fríos!

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Bretzels

Pasta fresca con salchicha, espinacas y tomates secos

Pasta fresca!

Pasta! Ya sabéis lo que me gusta en todas sus versiones, formatos, colores y salsas :) La que le gana a todas por supuesto es la pasta fresca y aún más la pasta fresca rellena. Si es hecha en casa, mejor que mejor porque al gusto por comérsela se le une la preparación que me encanta.

Ahora que hemos cambiado casa una de los objetivos para poder organizarme mejor con la cocina y poder tener en casa casi siempre comidas caseras listas para la cena era la de comprarme un buen congelador (bueno y grande). Sobre todo ahora que me he acostumbrado a cocinar para tropecientos el congelador me viene de maravilla: cocino, hago porciones y congelo. Esta es la teoría… porque en la práctica el congelador aún no ha llegado y sigo haciendo como antes. Pero bueno, en mi cabeza ya hay un congelador lleno de platos de carne, pescado, verduras, salsas y pasta de todo tipo que uno cuando llega muerto del gym solo tiene que calentar (claro, por la mañana me tengo que acordar de sacarlo fuera…). En fin, que mientras llega o no sigo haciendo modestas cantidades de pasta y probando salsas nuevas. A ver si os gusta esta!

Ingredientes para 4 personas:

Para la pasta:
400 gr de sémola
4 huevos
Una pizca de sal

Para la salsa:
1 cebolla no muy grande
4 salchichas frescas
400 gr de espinacas congeladas
3-4 tomates secos
Vino blanco seco
Guindilla seca

Preparación:
1
Poner la sémola en un cuenco grande, hacer un hueco en el centro y poner los huevos y la sal.
2 Empezar a mezclar los huevos poco a poco con la harina con un tenedor.
3 Pasar la masa a una superficie enharinada y amasar bien hasta que los ingredientes estén bien amalgamados.
4 La masa debe de quedar sin grumos y elástica. Si os queda demasiado seca añadir poquísima agua, si os queda pegajosa añadir un poco más de sémola.
5 Envolver la masa con film transparente y dejar reposar en frigo durante 30 minutos.
6 Cortar la cebolla finamente, quitar la piel a las salchichas y deshacerlas con un tenedor o con las manos.
7 Cocer las espinacas en agua hirviendo con sal durante un par de minutos. Escurrir bien.
8 Cortar los tomates secos en laminitas.
9 En una sartén con una cucharada de aceite sofreir la cebolla hasta que esté transparente.
10 Añadir los tomates y la salchicha. Por último añadir las espinacas.
11 Bañar con medio vasito de vino blanco y dejar evaporar.
12 Sacar la masa del frigo y proceded a estirarla y cortar los espaguetis (quieres más info sobre la preparación de la pasta, mira aquí ;)
13 Cocer los espaguetis en agua hirviendo con abundante sal. La pasta fresca necesita una cocción muy rápida: unos 3-4 minutos pero habrá que probarla para comprobar el punto de cocción!
14 Escurrir los espaguetis y añadirlos a la sartén con la salsa. Saltear un par de minutos y servir calientes. Se pueden acompañar de un poco de guindilla o parmesano rallado al momento!

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Pasta fresca con salchicha, espinacas y tomates secos

La sopa del año nuevo

Sopa!

No es la primera vez que empiezo el año con una sopa. Los excesos de las Navidades le hacen polvo el estómago a cualquiera, no? Son días para estar con la familia y con los amigos alrededor de una mesa y yo, como supongo tantos de vosotros, no me paro a pensar en las calorías :P Tengo que decir que culinariamente este año se ha llevado la palma, yo creo que cocino bien pero la familia y los amigos no se quedan atrás :)) Estoy rodeada de grandes cocineros y excelentes gourmets! El único que se resiente es el cuerpo así que hay que darle un descansito.

La vuelta de las vacaciones ha sido muy tranquila. Este año hemos pasado unos días en Fügen, en una casa en medio de las montañas estupenda, toda de madera con su estufa, su cocina y hasta una sauna!! Un lujazo! Hemos esquiado, hemos paseado al sol y bajo la nieve, hemos estado en compañía de personas estupendas :) Hemos probado la increíble sensación de salir de la sauna y lanzarnos en medio metro de nieve recién caída… :) Fügen nos ha regalado una semana maravillosa…

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Fin de año en Fügen

Pero las maravillas Navideñas no se quedan ahí :) Este año Papá Noel me ha traído unos regalos estupendos: mis padres y mi hermano han venido a pasar unos días a Milán :))) mi maridito me ha regalado una Kitchen Aid!! Llegaron las fotos de la boda (obra de Beatriz y Martín – The Black Cat Photography -Gracias chicos! son maravillosas!) y, el que menos me esperaba pero que me ha hecho la mujer más feliz del mundo….: un trabajo nuevo en la Editorial de libros de cocina Luxury Books! Un sueño hecho realidad ❤

Y entre tanta emoción y tanta comilona mi cuerpo me pide que pare un poquito… y que mejor que unas semanas a base de calditos, cremas y verduras. Empezamos con esta que además de buena es reconstituyente, vaya, que levanta a los muertos ;)

Ingredientes para 4 personas:
1/2 kg de huesos con un poco de carne (yo he utilizado huesos de conejo que tenía congelados de haber hecho otra receta. Se pueden utilizar huesos de pollo o de ternera :)
2 zanahorias
1 calabacín
1 cebolla
Romero
Salvia
Eneldo
4 yemas

Preparación:
1
En una olla poner los huesos, las zanahorias peladas y cortadas en trozos, el calabacín lavado y cortado en trozos, la cebolla pelada y cortada en cuartos, bastante romero, salvia y eneldo. Cubrir bien de agua fría y poner a cocer.
2 Cuando empiece a hervir bajar la lumbre y dejar cocer durante una hora a fuego lento.
3 Colar y rectificar de sal el caldo.
4 Los huesos que yo utilicé tenían aún un poco de carne que utilicé para añadir a la sopa como un picadillo.
5 En un cuenco aparte batir las yemas, añadir un chorrito de agua y desleír bien las yemas. Añadir poco a poco al caldo caliente removiendo continuamente con unas barillas para que las yemas no cuajen sino que se unan al caldo para dar cremosidad.
6 Servir caliente con unos cuscurritos de pan, un picadillo de carne, un chorrito de aceite de oliva…

Descárgate la receta en PDF:
Sopa reconstituyente

Bocaditos de gorgonzola acaramelados ;)

Bocaditos de gorgonzola

Nos vamos acercando :) Nochebuena y Navidad están a la vuelta de la esquina!

Supongo que como todos vosotros yo ya llevo varios días dándole vueltas al menú. Este es la primera Navidad que paso en mi casa, en mi casa de adulta quiero decir :P Porque hace ya casi 11 años que me fui de Granada (uy, cómo pasa el tiempo…) y “he tenido” muchas casas pero… esta vez es diferente y es diferente también porque mi familia ha venido a pasar las fiestas con nosotros :)

Decir que llevo varíos días pensando al menú es una tontería… en realidad llevo varias semanas! Desde que salieron las revistas de Navidad hace un mes le he dado vueltas y vueltas a muchas recetas: esta porque me gusta, esta porque se puede preparar con antelación, esta porque es super navideña, etc, etc, etc.

Esta que os traigo hoy me gustó en seguida. A mí me encanta el dulce-salado, el queso y más si es gorgonzola!! Y luego son super vistosos, no? Como para impresionar a una suegra ;) No sé cómo andaréis por allí para comprar gorgonzola, creo que a estas alturas será bastante fácil encontrarlo en el super. Si no es así podéis sustituirlo por algún queso azul, no es exactamente igual (el gorgonzola es más dulce) pero le va igualmente bien.

Pues nada, si no nos “vemos” desde aquí os deseo unas fiestas estupendas, en compañía de las personas que queréis. Disfrutad de su compañía, del buen comer y el buen beber y sobre todo sed felices :)

FELICIDADES!

Ingredientes para 6 personas:
80 gr de harina
2 huevos
100 gr de gorgonzola o roquefort
100 gr de azúcar
40 gr de mantequilla
Sal en escamas (se encuentra en negocios especializados -Sal Maldon- quizás en la sección Gourmet del Corte Inglés)
Alguna hojita de ensalada para decorar, yo he utilizado chicoria que tiene un sabor amargo y le va muy bien a la mezcla de sabores.

Preparación:
1
Empezamos con los bocaditos: en una cacerola poner 120 ml de agua, una pizca de sal y 35 gr de mantequilla. Llevar a ebullición.
2 Incorporar la harina y mezclar hasta obtener una masa homogénea. Bajar la lumbre y cocer durante 2 o 3 minutos removiendo, hasta que la masa se despegue de las paredes de la cacerola. Dejar enfriar un poco.
3 Añadir los huevos, uno a uno: añadimos el primero y removemos hasta que se haya mezclado completamente. Luego hacemos igual con el segundo.
4 Poned la masa en una manga pastelera y formar bolitas del tamaño de una castaña en una placa de horno forrada con papel de horno.
5 Para que os salgan redonditos, sin el típico “sombrerito” que les sale cuando los disponemos con la manga pastelera, podéis darles unos golpecitos, sin exagerar, sólo para que no quede el piquito hacia arriba, con un dedo mojado en agua. Os pongo una foto para que se vea de qué “sombrerito” estoy hablando ;)
6 Cocer los bocaditos en el horno caliente a 220º durante unos 10 minutos. Yo he cocido un par de ellos para ver cómo salían con mi horno. Y luego los dejamos enfriar completamente.
7 Y ahora vamos con el relleno: batir el queso para ablandarlo un poco y ponerlo en una manga pastelera.
8 Cortar los bocaditos por la mitad y rellenarlos con un poco de queso.
9 Por último el caramelo: Derretir el azúcar en una cacerolita con 3-4 cucharadas de agua. Cocerlo hasta que empiece a dorarse. Meter la cacerola en un cuenco con agua fría para parar la cocción (teniendo cuidado que el agua no entre en el caramelo).
10 Teniendo mucho cuidado para no quemarse los dedos, bañar un bocadito rellenos en el caramelo y ponerlo boca abajo a secar encima de un trozo de papel de horno. Hacer lo mismo con el resto de los bocaditos.
11 Servir decorándolos con unas escamas de sal y algunas hojitas de ensalada o apio, que les va también muy bien ;)

Descárgate la receta en PDF:
Bocaditos de gorgonzola acaramelados

Únete al Club Torres!

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Hoy salto la receta navideña para hablaros de esta propuesta de Bodegas Torres que me ha parecido muy interesante.

No solo de pan vive el hombre… sino también de vino ;) En casa yo soy la cocinicas y mi italiano es el que se ocupa del néctar de los dioses, ya véis, nos complementamos de maravilla! Sea cómo sea, lo que sí es cierto es que todo lo que “huela” a enogastronomía en mi casa tiene las puertas abiertas. Como el Club Torres! Con él desde hoy, si eres como yo que necesitas una ayuda de cámara cuando se trata de elegir el vino aquí tienes una ayudita: artículos, la comunidad, una sección didáctica dividida por niveles, preguntas para comprobar lo que has aprendido, revista online, fondos de escritorio, etc, etc, etc.

Y qué es lo que hay que hacer? Pues muy fácil, solo tienes que registrarte en su página y podrás acceder a todo el contenido :) Pero no acaba aquí! El Club Torres para agradecerte la confianza organiza un estupendo sorteo. Sólo tendrás que responder a unas sencillas preguntas:

- Qué personas te acompañarán en esta experiencia en caso de resultar ganador (máx. 4 personas)

- Qué variedad de vino te gusta más (para poder adaptar la experiencia a tus gustos)

- Qué música prefieres para tu velada

Con estas sencillas preguntas podrás optar a uno de los 3 premios “Experiencias VIP” o, lo que es lo mismo, tres experiencias Premium en la Bodega Waltraud con visita guiada, cata y cena especial con 3 de los amigos que tu elijas. Genial, no?

contenido experiencia vip club torres

NOTA: Las personas de fuera de Barcelona tendrán transporte y alojamiento.

Y por si fuera poco Club Torres sortea 25 kits de aprendizaje “cata ciega” de Atrivm entre todos los inscritos ;)

kit cata a ciegas ATRIVM

Yo ya me he inscrito y, de paso que aprendo un poquillo de vino, veo si el año nuevo me trae suerte y gano!

Y tú, pruebas suerte?

Pandoro

Pandoro

Qué alegría que me dió cuando Silvia (trotamundos) de Whole Kitchen me escribió para saber si quería participar en el calendario de adviento :) En seguida tuve claro qué quería hacer!

Hace años el panettone y el pandoro no se veían en ningún sitio que no fuera Italia. Ahora por lo que he visto esta amenazando con convertirse en un dulce tradicional incluso de las navidades españolas… :P

Lo que sí está claro es que los panettones y pandoros que llegan a nuestras casas españolas poco tienen que ver con la versión tradicional y, sobre todo, artesanal de estos productos. Si tenéis la oportunidad de venir por tierras italianas (al norte, más que al sur, porque son dulces norteños ;) y os gustan estos dulces navideños merece la pena dejarse los cuartos en una de las tantas pastelerías donde aún lo realizan artesanalmente. Es otro cantar :)

Otra opción es intentar hacerlo en casa! De hecho, como decía al principio, tuve muy claro lo que quería hacer: el Pandoro! Hace ya dos años lo intenté con el Panettone pero fue fracaso total. La realización del Pandoro no es para menos, hace falta muuuuucha paciencia y, como veréis, un día dedicado a él. En realidad por lo que ha sido mi experiencia habría que empezar a hacer pandoros ahora para haberle pillado el truco para las próximas Navidades :P Yo no me puedo quejar, me ha salido mucho mejor de lo que esperaba pero estaba un poquillo duro, supongo que tiene que ver con los tiempos de reposo y la temperatura.

Esto quiere decir que tendré que volver a hacerlo e ir mejorando este post ;) Por el momento con estas indicaciones admito que sale un buen Pandoro, al 90%, buenísimo para mojar en la leche en el desayuno o para comer con una cremita de mascarpone… uhmmm.

Algunos pasajes son muy fáciles vistos pero no explicados por una españolita que lleva 7 años en Italia y empieza a hacerse un lío con los dos idiomas. Si alguno se anima y no entiende algún paso ya sabéis donde encontrarme ;)

Ingredientes:
450 gr de harina manitoba,
150 gr de azúcar
170 gr de mantequilla
4 huevos
25 gr de levadura fresca
1 cucharadita de sal fina
1 cucharada de extracto de vainilla

Preparación:

09:00 am
1 Disolver 3/4 de la levadura en 60 ml de agua templada con una cucharada de azúcar.
2 Añadir 50 gr de harina y una yema. Mezclar bien los ingredientes y dejar reposar en el horno apagado (para evitar corrientes de aire y cambios de temperatura) hasta que doble su volumen.

10:00 am

1 Añadimos 200 gr de harina, el resto de la levadura disuelta en un par de cucharadas de agua templada, 25 gr de azúcar, 30 gr de mantequilla a temperatura ambiente y un huevo.
2 Mezclar muy bien los ingredientes y terminar amasando hasta que estén muy bien amalgamados.
3 Dejar reposar dentro del horno apagado durante una hora más o menos o hasta que doble su volumen.

11:00 am

1 Añadimos 200 gr de harina, 100 gr de azúcar, 2 huevos, la sal y la vainilla. Amasar bien hasta obtener una masa lisa y compacta.
2 Untar un cuenco grande con mantequilla, poner la masa y dejarla reposar durante un hora/hora y media hasta que vuelva a doble su volumen.
3 Pasado este tiempo ponemos la masa en el frigo durante una media hora.

13:00 pm

1 Sacamos la masa del frigo, la ponemos en una superficie de trabajo espolvereada con harina y la amasamos un poco.
2 Con un rodillo estiramos la masa (os costará un poco porque es muy elástica) hasta formar un cuadrado y en el centro pondremos la mantequilla. A este punto se procede como se hace con el hojaldre: se estira poco a poco, con mucha paciencia, hasta obtener una tira o rectángulo que doblaremos en tres partes. Dejar reposar la masa en el frigo durante unos 20 minutos y repetir la operación dos veces más.

Su de Webos Fritos tiene un step-by-step del hojaldre que nos ayuda a comprender todo el proceso :)

14:30 pm

1 Con las manos untadas de mantequilla cogemos la masa y le damos forma redonda llevando los bordes de nuestra masa cuadrada hacia el interior (como hacemos cuando le damos la vuelta a un calcetín)… uff, esto es difícil de explicar… que es el mismo procedimiento que se usa cuando hacemos el pan.
2 Untamos un molde de Pandoro (u otro que tengamos con capacidad para 1 kg) y ponemos nuestra “bola” con la parte lisa en el fondo del molde.
3 Lo metemos en el horno a unos 35-40º y lo dejamos aumentar de volumen hasta que llegue al borde de nuestro molde.

16:30 – 17:00 pm

1 Calentar el horno a 170º.
2 Cocer el Pandoro 10 minutos, bajar la temperatura a 160º y seguir la cocción durante unos 20 minutos más. Para comprobar si está listo podemos usar la técnica milenaria del palillo que usamos con los bizcochos: si lo pinchamos y el palillo sale limpio está en su punto.

18:00 pm

1 Sacarlo del horno y dejar enfriar en una rejilla. Se sirve espolvoreado con azúcar glas.

Feliz Navidad!!

Descárgate la receta en PDF:
Pandoro

Mini quiches

Mini quiches

Otra idea super rápida para Navidad :)

En este caso se trata más de tener los moldes adecuados que no de la dificultad de la receta porque fácil es un rato!

De los primeros libros de cocina que me regaló mi madre cuando era aún muy pequeñita ❤ tengo siempre muy buen recuerdo de la quiche lorraine. No sé por qué pero desde que tengo uso de razón las tartas saladas me han pirrado!! y me sientan como un tiro pero es que están de buenas :) La quiche lorraine es una tarta salada que se hace con masa quebrada y un relleno de huevos, nata y bacon: una de esas bombas de relojería que te meten el cuerpo en caja :P

Estas quiches son una mini versión de la lorraine pero con calabacines, que yo siempre tengo en mi casa (mejor que el bacon, no? :) Hay que tener cuidado porque van como las pipas!!

Preparando mini quiches

Ingredientes:
1 rollo de masa quebrada fresca
1 calabacín
2 huevos
100 ml de nata fresca
Queso rallado (parmesano)
Sal, pimienta y nuez moscada
Aceite de oliva
Mantequilla

Preparación:
1
Lavar y cortar en trocitos pequeñitos el calabacín.
2 En una sartén saltear el calabacín con un par de cucharadas de aceite hasta que esté bien doradito. Dejar enfriar.
3 En un bol batir los huevos con la nata, añadir queso rallado, sal, pimienta y nuez moscada. Incorporar el calabacín.
4 Cortar cuadraditos de masa quebrada de unos 6X6 cm (o adaptarlos a los moldes que tengáis). Untar los moldes con mantequilla y forrarlos con la masa quebrada. Pinchar la base con un tenedor.
5 Rellenar los moldes con el relleno y hornear en horno caliente a 200º durante unos 15-18 minutos o hasta que estén bien doradas.

Descárgate la receta en PDF:
Mini quiches

Trufas al whisky

Trufas al whisky

Internet aún va a trompicones en la casa nueva. Uno puede cambiar de país, acabar más o menos lejos pero hay ciertas cosas que no cambian… los proveedores de servicios de telefonía no funcionan ni España, ni en Italia ni en la conchinchina… bueno seguro que existen paises serios donde las cosas funcionan a la primera y no tienes que enviarles una carta bomba amenazando con llevarlos a juicio..

Dicho esto pasamos a cosas más interesantes :)

La Navidad ya se nos ha echado encima. Este año me estoy preparando como dios manda: arbolito, decoración navideña, cena de Navidad, regalitos… voy con mucho retraso, para qué nos vamos a engañar, pero me hace mucha ilusión que este año mis papis y mi hermano vienen a Milán a pasar las fiestas con nosotros!! ❤

Dentro de lo cabe intentaré poner bastantes recetas navideñas, algunas ideillas de entremeses y dulces que es lo que más me gusta de todo. Empezamos con estas trufas?

Ingredientes:
200 gr de chocolate negro
75 ml de nata líquida
1 cucharada de whisky
Cacao en polvo (sin azúcar)

Preparación:
1
Poner el chocolate troceado y la nata al baño maría.
2 Derretir poco a poco el chocolate.
3 Cuando esté derretido y bien mezclado con la nata, lo retiramos del fuego y añadimos el whisky. Remover.
4 Forrar un molde cuadrado con papel albal y verter la mezcla.
5 Dejar enfriar hasta que se vuelva sólido, primero a temperatura ambiente y luego en frigo (cubierto con film transparente) un par de horas.
6 Cortar en rectángulos (yo los he hecho de unos 4X2cm) y pasarlos en el cacao en polvo.

Nota: con estas cantidades y haciendo las trufas de esta medida salen unas 25, si queremos más tendremos simplemente que duplicar las cantidades :)

Descárgate la receta en PDF:
Trufas al whisky

Espaguetis con tomate

Pasta al pomodoro

No hay nada más difícil que una receta sencilla, las de la tradición, las de toda la vida. Algo tan simple como un plato de espaguetis con tomate puede ser algo para pasar del paso (léase espaguetis mal cocidos con una salsa de tomate prefabricada) O! una vera squisitezza :)

A mí Italia me vuelve loca y los italianos más (sobre todo uno ;) Una de las cosas que conquistan de este país, además de lo locos que están, es su cultura culinaria. Los italianos tienen un paladar exquisito, son exigentes y saben de lo que están hablando cuando critican un plato.

La pasta, independientemente de su origen (China?? Africa??), es su sello distintivo y está claro, no hay nadie que les gane en esto. Supongo que es como para nosotros una buena paella o un buen cocido, no se pueden preparar al salto la mata y por supuesto hay paellas y paellas… y hay cocidos y cocidos :)

Pero… qué es lo que hace tan diferente la pasta italiana? Por lo que me han comentado mis amigos italianos la pasta que se compra en España es diferente. Puede ser que los ingredientes no sean exactamente los mismos y hacen que la cocción de la pasta sea un poco diversa. Leyendo por allí y por allá he visto que la fabricación de  la pasta en Italia debe seguir unos estándares que son muy rígidos y que no son los mismos de aquella que se produce fuera de sus fronteras. En concreto no es obligatorio usar sémola en vez de harina (lo que cambia la textura y el modo de cocerse) y, por ejemplo, la pasta fresca se puede producir con agua en vez de que con huevos frescos… en fin… Para quien le pueda interesar el culmen de la pasta hecha como dios manda la encontramos en Gragnano (creo que la pasta de Gragnano se puede encontrar en el corte inglés :)

Luego está el cómo cocer la pasta. Es cierto que en España hemos mejorado muuuuucho pero creo que aún nos falta un poco y nos falta sobre todo porque estamos acostumbrados a comer la pasta bastante cocida, no exactamente al dente. Por esta razón, aún sabiendo cual es la teoría puede que nuestro paladar no esté acostumbrado… pero recordad una cosa!! Existe una razón para comer la pasta al dente y esta es que es mucho más fácil de digerir, una buena razón para acostumbrarnos bien ;)

Para cocer la pasta tendremos que elegir una olla grande, más alta que ancha. Pondremos abundante agua y usaremos sal gorda. El hecho de salarla antes o después de que empiece a hervir creo que no tiene mucho secreto. Yo la salo antes porque si no se me olvida :P Si tenéis dudas de la cantidad de sal (una cucharadita colma por cada litro de agua) probadla antes de echar la pasta!

Una vez empiece a hervir y hayamos echado la sal podemos echar también la pasta. Removedla bien para que no se pegue al inicio y a mitad cocción y respetad el tiempo que dice en el paquete!! ;) Una vez cocida, la colamos y la tenemos lista para servir con salsa de tomate, pesto, ajo aceite y guindilla, alla carbonara, alla puttanesca, ai frutti di mare…!! Recordad que es mejor no añadir grasas (mantequilla o aceite) al agua de cocción ya que durante la misma la pasta la absorbe y… engorda!! :P y por último que el agua de haber cocido la pasta es la mejor para aclarar o ligar una salsa :))

Pues sin más, vamos a lo que vamos que es a la receta de hoy. Buon appetito!

Ingredientes:
Espaguetis (unos 70-80 gr por persona)
Salsa de tomate (mejor casera)
Unas anchoas en aceite
Unas alcaparras
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta

Preparación:
1
En una sartén con un poco de aceite poner el diente de ajo pelado y aplastado un poquito para que el aceite coja bien el sabor.

2 Eliminar el ajo y añadir las anchoas, saltearlas cortadas en trocitos. Remover a fuego lento hasta que se hayan deshecho.

3 Añadir el tomate y las alcaparras y dejar cocer todo junto un par de minutos. Añadir sal y pimienta al gusto.

4 Poner a cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal gorda. Pasado el tiempo de cocción colar y añadir la pasta a la sartén con la salsa de tomate.

5 Saltear un par de minutos la pasta y la salsa y servir en seguida.

Descárgate la receta en PDF:
Espaguetis con tomate

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