Postales I
Iba yo esta mañana por la calle y veo que cruza una abuelica con el nieto pequeñico por una calle bastante ancha, en rojo y con un montón de coches que venían a toda leche. Yo que me echo las manos a la cabeza, esta tía está loca!, mientras ella se echa a cruzar tan campante y sin coger al niño siquiera de la mano mientras le dice: “venga, venga, vamos rápido que te pillan” [ji ji ji ja ja ja]… El niño que miraba y veía que venían los coches pero por no desobedecer a la abuelica tira pa'lante.
Cuando llegan a la acera la abuela que lo mira, le hace fiestas y le dice: “muy bien, muy bien, qué bien que lo has hecho” y el niño que la mira con cara de odio, como replanteándose la autoridad del adulto y le dice supercabreado “sí, pero estaba rojo”. La abuela se hace la sueca y sigue diciéndole lo bien que lo había hecho y el niño que la mira otra vez y le dice “sí, pero estaba rojo”.
Me ha encantado el niño… los adultos a veces somos unos cabrones…


















